Juan Emilio Cheyre

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Obama, de las Elecciones a las Acciones

Nov. 14 , 2008

1 Comments


Entre los muchos comentarios que ha merecido la elección del Presidente de Estados Unidos, me atrevo a tratar aspectos que estimo no han sido enfatizados y que me parecen relevantes.

El primero: Barack Obama pasó su minuto de gloria al obtener el triunfo electoral, pero sólo conquistará la “verdadera gloria”- aquella que lo proyectará a la historia o lo relegará como un caso interesante- si es capaz de concretar el ambicioso programa que propuso. Es decir, pasar de las promesas a los hechos.

Su mensaje se centró en devolver la esperanza a una potencia que veía remecer los cimientos de la confianza en sí misma, perdiendo la adhesión de sus aliados y sufriendo la creciente hostilidad no sólo de sus adversarios, sino de una parte significativa de la opinión pública internacional.

El pueblo americano recuperará la confianza si el nuevo Presidente obtiene logros en aquello temas que realmente le importan a los norteamericanos. Por un lado, el empleo, el nivel de ingresos y la estabilidad económica. Por otro lado, recuperar la “american way of life” y la “Pax Americana” post Guerra Fría. Sin embargo, intuyo que esa forma de vida ya no volverá.

A su vez, Obama deberá mostrar su liderazgo estableciendo objetivos viables a los cuales adhiera su pueblo. Así, será más fácil el tránsito hacia una nueva forma de vida distinta de aquella en que predominó el crédito fácil, el endeudamiento permanente y el trabajo seguro. Una nueva situación en la cual las cúpulas bursátiles actuarán con mayor prudencia y control, evitando ir más allá de lo permitido y generando un cambio de cultura.

El segundo punto es que EE. UU.  no sólo eligió a su Presidente, sino que designó a un líder mundial, que deberá cargar sobre sus hombros, no solamente los problemas de su sociedad sino, los de todos nosotros.

En efecto, Obama no será responsable solamente de salvar el sistema financiero de su país y recomponer la confianza de los americanos, sino del mundo. Tendrá también el desafío de ponerse a la altura del ejemplo de los líderes europeos e incluso de nuestra región que actuaron con mayor visión y celeridad que los norteamericanos.

No se trata de pensar en una política para gobernar el mundo. Tampoco de un Presidente omnipotente. Sin embargo cabe aspirar a un gobernante capaz de recomponer el tablero de ajedrez donde las piezas se han perdido y se encuentran dispersas en un juego desorganizado que requiere coherencia.

En tercer lugar, a Obama le tocará un panorama de relaciones internacionales en que el problema de Afganistán es más grave que Irak; donde Irán y su incidencia en las relaciones del mundo árabe e Israel son urgentes y apremiantes. Adicionalmente, aunque América Latina no será prioridad, al menos debería preocuparse por controlar la demanda por droga que, entre otros aspectos, tienen sumidos en la violencia y el crimen a varias naciones de Centro América. Allí, la insuficiencia de instituciones y la pobreza lleva a niveles de corrupción y descrédito institucional que se han tornado en un peligro para la estabilidad de una rgión, sin conflictos armados y con todos los gobiernos democráticamente elegidos pero, incapaz de detener la espiral de criminalidad.

Finalmente una reflexión, Obama utilizó una campaña nunca vista por la rapidez, el mensaje corto y claro, el uso de la instantaneidad que brindan las comunicaciones hoy. Su mensaje llegaba rápido, certero y a todas partes. Su pueblo y el mundo legítimamente esperan que en su gobierno aplique estrategias tan certeras. No será tarea fácil, porque ni la más adelantada ciencia o tecnología permite que la velocidad de las promesas iguale a la velocidad de las soluciones.



Comments:

Buen artículo. Ganar una campaña es sólo el inicio.

Posted by ANDRÉS HERMOSILLA on December 03, 2008 at 11:33 PM CLST #

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