LA CASA SUSTENTABLE
Posted on May 20, 2012 by Javier del Rio
Sustentabilidad se
traduce finalmente en hacerse la vida grata; con un mínimo de gastos y mayor
confort interior. Hoy es lo ideal, debido a altos costos energéticos,
inestabilidades económicas internacionales y altos niveles de contaminación.
Por ello es de gran importancia elegir una buena vivienda; quizás el bien mas
preciado y soñado es el contar con una casa propia. Esto puede tomar mucho
tiempo y esfuerzo, entre juntar un pié, buscar la casa ideal, ver el
financiamiento y posteriormente tratar de mantenerla. Hay que evitar
equivocarse.
En general la
decisión parte por la elección de un barrio o calle; combinado con el costo, el
programa de recintos, los metros de superficie, la seguridad, equipamientos
cercanos, accesibilidad, y a el como se ve por fuera, entre otros. Curiosamente
muy raras veces se pregunta por el como será en verano, en invierno, en como
será la calefacción de eficiente, o como será con respecto a los días de
lluvia; en el fondo nada relacionado con su habitabilidad, esto lastimadamente
nos vamos dando cuenta en el camino y con mucho pesar.
En prácticamente
todo nuestro territorio el verano en general es fácilmente controlable, es cosa
de poder hacer o contar simplemente con sombras y ventilaciones cruzadas. En
cambio el frío debe de ser suplido por equipos de calefacción y con ello algún
tipo de energía. Aunque este periodo puede ser corto, se gasta mucho dinero en
pagar cuentas por combustibles que cada vez son más caros. Por ello es que cada
día que pasa, se hace cada vez más importante elegir bien una vivienda, una
mala decisión de hoy, será un error por muchos años y en vez de ser la nueva
adquisición un agrado, puede convertirse en una larga pesadilla.
Idealmente comprar
una que lleve cierta cantidad de meses construida, pues así sus hormigones,
estucos y pinturas estarán secos, con lo que no es necesario ventilarlas para
secarlas (en verano puede que no sea problema, pero en invierno es nefasto para
el ahorro de energía, pues hay que
calefaccionar y ventilar mucho).
Optar por aquellas
en donde su acceso este por el costado norte de una calle oriente-poniente. De
esta forma lo mas probable es que los recintos mas usados (estar, dormitorios,
comedor) den hacia el norte, hacia el fondo del sitio propio. Si es lo opuesto,
será muy sombría.
Una construcción
compacta de forma es mejor que una de mayor perímetro, estas últimas suelen ser
atractivas, pero serán más demandadoras de energía. El calor, ya sea
proveniente del sol o de un equipo de calefacción, demorará mas en subir la
temperatura interior, se almacena menos y existirán pérdidas de energía. En
verano, tal como se mencionó, es cosa de contar con sombras y ventilación
cruzada para evitar recalentamientos.
Muy recomendable es
que sea de dos pisos, así cuando el calor sube, calefacciona los dormitorios.
Por otra parte si existe exceso de calor, será cosa de abrir una ventana arriba
y otra abajo cercanos a la caja de escalas, para crear corrientes que ventilen
y la refresquen.
Siempre preguntar
por sus materiales aislantes, saber el como se esta cumpliendo la
Reglamentación Térmica vigente; ella indica valores mínimos de aislación para
cada zona climática del país. Incluso ojalá fuera más que lo mínimo exigido. Si
ello no se cumple, es mejor no comprarla, pues posteriormente será costosa su
implementación. En este punto, también pedir información acerca de las
impermeabilizaciones; un muro que se moja ´roba´ mucha calefacción.
Fijarse también en
la cantidad de ventanas y sus orientaciones, en general ojalá sean de tamaño
mediano las que van hacia la cara norte y pequeñas las que van al sur. Aunque
sean de doble vidriado hermético, siempre en general es mejor un muro. Aquí
vale la pena destacar que de todas maneras se deberá contar con cortinas
gruesas, ya sean simples o dobles los vidrios. Observar también si cierran
herméticamente sus hojas, evitando la entrada del frío.
No olvidar
consultar por el como se calentará la casa en invierno. Preguntar por el tipo
de equipo, su combustible, por donde van los circuitos, su mecanismo de control,
donde están los termostatos. Muchos
equipos que pueden ser unas verdaderas máquinas eficientes, pueden ser muy
costosas de usar si se las colocó mal. Una losa radiante bajo pisos de madera o
alfombras es una mala opción, pues el calor demorará en atravesarlos (significa
mas combustible), ideal es que fuesen cerámicos por ejemplo, materiales
transparentes al paso del calor. Un termostato (sensor de temperatura) colocado
en un muro que le llega el sol, o uno instalado en un lugar muy apartado,
complican el buen funcionamiento de la caldera; ojalá sean varios con circuitos
independientes, dependiendo del tamaño de la casa.
Consultar en
municipalidad respectiva por la posibilidad de que algún día la casa del vecino
se convierta en una torre, con lo cual se pierde el acceso solar, se crean
brisas molestas y se pierde la privacidad.
Si se opta por una
vivienda de hormigón a la vista o ladrillos sin estucar y con muchas ventanas,
que hoy están muy de moda, no son recomendables para los climas de Santiago al
sur (una de las peores opciones). Se debe de tener en cuenta que la única forma
de ahorrar calefacción en ellas es mejorando la envolvente completa, añadiendo
una capa de aislación, y/o clausurando partes o piezas al interior.
Evitar las viviendas
con doble altura interior, que si bien son atractivas, van a complicar la
calefacción del invierno. Ellas crean corrientes convectivas que llevan el frío
a lugares no deseados. En verano suelen ser muy gratas en todo caso.
Ideal es que cuente
con colectores solares planos para agua caliente, que cada vez son más
económicos y eficientes. Estos obviamente deben de estar orientados al norte en
lo mas posible y con un ángulo de inclinación cercano a los 45º (para
Santiago). Si la casa no cuenta con ello, pedir instalar un arranque de agua
para llegar a ellos y conectado al calefactor tradicional de agua (termo o
calefont). Como regla básica para la zona central: es 1 m2 por persona de
colector y 60lts. de estanque almacenador por persona.
Hay varias otras más,
pero menos significativas en general. En todo caso con las ya descritas, una
familia puede ahorrar o bajar su gasto energético entre un 50 y 70% (entre la
que cumpla todo, con una que haga justo lo opuesto). No olvidar que aunque un
invierno puede durar unos cuatro meses, lo será por unos 20 años o más, el
tiempo que se estará dentro de la misma vivienda (este error puede traducirse
en varios autos, viajes, educación, pago de deudas, etc. Por el exceso de gasto
energético).v

