Las grietas de nuestro desarrollo tras el terremoto
Mar. 26 , 2010
En la historia de las naciones, hay ciertos hechos o sucesos que marcan de una manera decisiva la forma de entender el presente y el futuro en un contexto determinado. Así ha ocurrido con el cataclismo que tuvo lugar en nuestro país.
A parte de marcar a generaciones completas, también marcará el rumbo inicial de un gobierno que ya tiene un relato que será difícil de modificar: Este será el "El Gobierno de la Reconstrucción".
Se tendrá que reconstruir en el orden material (y ahí están ayudando todos sin excepción), pero también hay que reconstruir en el orden de lo espiritual, de lo humano, de lo digno (y esto va desde restablecer el orden público, hasta el tiempo que va a vivir en una familia en una vivienda de emergencia).
Pero sin lugar a dudas también se deberá trabajar en cerrar las heridas que venían de mucho antes del terremoto, pero que este dejó al descubierto ante los ojos de miles de personas: la desigualdad social. Y esta se dio porque durante 20 años, la prioridad estuvo en lo político, en lo ideológico (disfrazado en preocupación por lo más pobres). Era más importante reformar la constitución que trabajar en serio por derrotar la pobreza.
Y esa transición, la política ya se acabó. Ahora es el momento de trabajar por la que está pendiente la transición social. ¿En qué consiste? En que es necesario que Chile se aboque a la solución definitiva de los problemas graves insolubles en el ámbito social.
Para ello es necesario dar un giro a las políticas públicas basadas en el asistencialismo y en el "chorreo" que se han aplicado desde hace ya muchos años.
Hay que abordar este tema como se abordó la transición política, es decir, desde la perspectiva de los derechos y los valores. Chile no puede seguir por el camino que nos lleva a tener dos países muy diferentes en uno: el país desarrollado, de profesionales exitosos, con estudios de postgrado y gran perfeccionamiento, cuyos hijos van a colegios muy caros de gran calidad, con acceso a una buena e inmediata salud y que viven en barrios buenos, con áreas verdes y más o menos seguros; y un país del subdesarrollo, de personas con escasa o ninguna calificación, cuyos niños reciben una educación que no habilita para entender las instrucciones básicas de un tarro de leche, que viven en barrios sin áreas verdes, muchas veces, en manos del narcotráfico, y que tienen una salud deplorable.
En Chile no puede haber ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Para enfrentar y resolver esto, me parece hay que partir de algunas bases conceptuales y valóricas. Algunos aspectos que por ningún motivo deben abordarse, y otros que sí deben ser abordados.
Los "no" de la transición social
(a) Por ningún motivo reeditar viejas y fracasadas recetas ideológicas, que condujeron a la lucha fratricida en nuestro país. Este no es un problema de ricos contra pobres, y no se trata de que los ricos vivan mejor, sino de que aquellos que han tenido menos fortuna en la vida puedan acceder a mejores e iguales oportunidades desde una perspectiva material, que aquellos que han sido más favorecidos por la Providencia.
(b) Por ningún motivo caer en la tentación asistencialista como solución global al problema. El asistencialismo (máxime cuando se trata de soluciones provistas por el Estado) puede ser necesario puntualmente o en momentos concretos o para situaciones dramáticas, pero no puede ser la constante, porque eso no genera oportunidades sino clientes. El asistencialismo impide que las personas pongan su libertad e iniciativa en beneficio del propio desarrollo individual y personal. Desde luego que en la emergencia, las autoridades tienen la primera palabra. Pero deben ser sabias en que los albergues no se transformen en albergues del alma.
(c) Por ningún motivo caer en la lógica pura del "chorreo", es decir aquella que sostiene que es ineficaz toda intervención y gestión pública (o del Estado) en este ámbito y que sólo hay que esperar que el exceso de los ricos llegue a los sectores menos desafortunados. Esto, también, demostró su incapacidad como mecanismo único para resolver los problemas.
(d) Por ningún motivo caer en la lógica materialista de que la pobreza es sólo material, que los grandes problemas se encuentran, por decirlo de algún modo, sólo de "Plaza Italia" para abajo. La pobreza espiritual, también está en los sectores más acomodados. Ahí también hay, muchas veces, precariedad, falta de oportunidades, temores, adicciones a pasiones desatadas, fragilidad familiar y espacios de contención. Como contrapartida, frecuentemente, en muchos lugares donde reina la pobreza material, se puede apreciar la grandeza del alma, la generosidad, la solidaridad, el desprendimiento y la preocupación por el otro; ahí, muchas veces, se encuentran familias sólidas y responsables que, desde sus carencias materiales, son capaces de enfrentar con austeridad, fuerza, constancia la vida. Por tanto, el alma de Chile está dañada en todas partes por carencias materiales y espirituales, y ello no distingue condición, edad, sexo, rango, religión, lugar de origen o de domicilio, ni fortuna siquiera. Estas desigualdades materiales y espirituales deben abordarse. Esto es parte de entender a la persona en su dimensión "integral".
Los "sí" de la Transición social
(a) Hay que enfrentar el tema de los dos países y de los grupos segregados y de grandes diferencias, desde una perspectiva de derechos. Es decir, la justicia tiene una dimensión social, y ella debe reflejarse en la ley, en las políticas públicas y en la conciencia de los ciudadanos. Dicho de otra manera, "No hay derecho", por ejemplo, a que miles y miles de niños (más del 90% de los chilenos) reciban una educación que está a años luz de la educación de aquellos que niños que no pueden pagar colegios particulares pagados, y que muchas veces les va a cortar las oportunidades de progresar en la vida. Por ello, es que se puede y debe hablar de un "derecho a la educación", propiamente, como un "derecho social" que es necesario hacer realidad a través de políticas sociales que estén de acuerdo a lo que Chile es y para ello, todos tenemos que hacer un esfuerzo. Esto mismo se aplica en salud, vivienda, alimentación, agua potable y sanitaria o cultura. "no hay derecho" a una discriminación y segregación económica como la que, a veces, podemos observar. Por ello, juntos, empresarios, trabajadores, Estado, partidos políticos, iglesias, debemos llegar a un gran Acuerdo Nacional que en estas materias fije mínimos y tiempos para alcanzarlos. Esto es lo que tiene que liderar el Gobierno de Piñera; esta es la gran transición social: un acuerdo con metas y plazos.
(b) Esta visión debe estar guiada por dos principios fundamentales: subsidiariedad y solidaridad. Sin ellos es imposible alcanzar el bien común. En el pasado se ha creído que se favorecía uno cuando se ponía el énfasis en la redistribución, se colectivizaban los medios de producción o se hacían grandes reformas estructurales a la propiedad. Sin embargo, ello sólo ha traído más pobreza, una libertad y creatividad ahogadas y una clase política y burocrática que se enquista en el poder, muchas veces, perdiendo toda intención positiva y sólo para servirse del mismo. Así, la solidaridad no se ha visto favorecida, sino que ha terminado ahogando la libertad. De la misma manera, no es el desenfreno total de mercados carentes de regulación, donde se favorece realmente la subsidiariedad ni el bien común. Lo que necesitamos, entonces, es subsidiariedad y solidaridad, en conjunto, de la mano para favorecer el bien común. Necesitamos un sistema que reconozca las enormes desigualdades como un mal, que acepte que hay derechos mínimos y básicos que deben ser proporcionados a todos los habitantes y que intente hacerlo utilizando la eficiencia, eficacia y enorme capacidad de gestión que, la gran mayoría de las veces, han demostrado los privados, a través de mecanismos adecuadamente regulados para garantizar el bien común.
(c) Por último un gran "Sí" a la necesidad de reconstruir el alma nacional dañada por la fragilidad de la familia, por el enseñoramiento de la droga y el narcotráfico y por la aparición progresiva de un individualismo desatado que destruye nuestra capacidad de colaboración fundamental en la sociedad. Enfrentar esto es combatir no sólo la pobreza material, sino también la espiritual.
Para hacer realidad lo señalado también hay que decir claramente que no bastarán cuatro años, pero si podemos decir que este gobierno tendrá que sentar las bases para que lo planteado llegue a ser una realidad en nuestra Patria en el mediano y largo plazo.





Posted by Blanca on March 27, 2010 at 04:21 PM CLT #
Luego de ver los saqueos, a mí no me quedan dudas que nuestra sociedad, pudiendo llegar al desarrollo económico, jamás llegará al desarrollo espiritual. Esto por que simplemente empezó mal. La base espititual de nuestra sociedad son el resentimiento y el desprecio, de esa forma se creó esta sociedad hace ya varios siglos. Podemos seguir creciendo y mejorando, pero no creo que llegemos a ser una sociedad 'adulta' y desarrollada en terminos de 'personalidad' y educación.
Posted by Cristian Devia Sandoval on March 27, 2010 at 04:35 PM CLT #
Se agradece la claridad.
Posted by rodrigo on March 27, 2010 at 07:34 PM CLT #
Tengo mas esperanza en los jovenes de este pais y ojala se abran los canales para que puedan actuar.
Y creo que este terremoto nos debe permitir mirar si nos gustaria reconstruir el mismo CHILE, ojala no.
Posted by mercedes on March 27, 2010 at 07:57 PM CLT #
Posted by Nicolás Pavez on March 27, 2010 at 08:01 PM CLT #
Posted by Alejandro on March 27, 2010 at 08:49 PM CLT #
Posted by Lucas Blaset on March 27, 2010 at 09:03 PM CLT #
Posted by Rene on March 27, 2010 at 10:32 PM CLT #
Posted by David Cabrera on March 28, 2010 at 12:47 AM CLT #
Es a lo menos paradogico que se planifique en Chile todo lo contrario a las tendencias mundiales.
Posted by Portntus on March 28, 2010 at 06:19 AM CLT #
- trabajar para que todos los niños se Chile reciban igualdad de oportunidades para formarse y progresar en la vida
- favorecer y tener presente siempre el bien común de los chilenos, donde los derechos y deberes básicos de todos estén garantizados
- comprender que el fundamento del progreso social es la formación espiritual de tod
Posted by diner moraga on March 28, 2010 at 06:58 AM CLT #
Posted by carlos_molina@shaw.ca on March 28, 2010 at 09:08 AM CLT #
Posted by maria carolina ormazabal abusleme on March 28, 2010 at 08:33 PM CLT #
Posted by Ulises on March 29, 2010 at 12:41 PM CLT #