UDI Unplugged
May. 09 , 2010
Publicado en Reportajes de La Tercera, 09/05/2010
El desafecto con que un sector importante de la UDI observa el comportamiento del gobierno no es exactamente producto de la decepción generada por designaciones que gustaron poco. Tampoco, en estricto rigor, se debe a la opción gubernativa de jugarse por un alza transitoria en los impuestos, porque hasta el más ortodoxo puede entender el contexto en que la decisión se tomó. La desaprensión viene más bien por el lado de las desprolijidades (La Nación), de los malos argumentos invocados para "vender" el incremento circunstancial de la carga tributaria (es necesario que los que tienen más vayan en ayuda de los que tienen menos, se dijo, lo cual es precisamente lo que viene diciendo la izquierda frente a cualquier impuesto, y a la primera de cambio, desde el Frente Popular en adelante). La actitud también está conectada al hecho de haber nombrado un gabinete que interpreta bien al Presidente, pero no mucho a los partidos del sector. En RN este efecto puede estar compensado por el orgullo de ser la colectividad del Mandatario. En el caso de la UDI esta variable, desde luego, no corre.
Si el gobierno va a querer o va a lograr articularse mejor con la Coalición por el Cambio es un asunto que sólo el tiempo clarificará. Sin embargo, es dudoso que el tema tenga alguna prioridad en la cabeza del Mandatario. Ya antes de haber designado a sus colaboradores más inmediatos, quedó en claro que el Presidente Piñera iba a manejarse respecto de los partidos con más autonomía que cualquiera de sus antecesores. Los partidos tomaron nota de los ministros designados, acataron e incluso aplaudieron los nombramientos suponiendo que se establecerían canales potentes de interlocución. Pero no los ha habido. En las últimas semanas las colectividades más bien comenzaron a oler en las altas esferas de la administración un cierto transversalismo que no les gusta para nada y que es muy congruente tanto con el perfil de los secretarios de Estado como con el formato de trabajo que al Presidente más le acomoda.
No es sólo eso lo que pone intranquila a la UDI. Como partido principista que es, a su gente los nuevos impuestos le revuelven el estómago y varios de sus más connotados dirigentes se frustraron cuando se enteraron que de la iniciativa legislativa para financiar el programa de reconstrucción había quedado fuera la depreciación acelerada. Si bien en su fuero interno a lo mejor al Presidente tampoco le gusta mucho esta solución, él advirtió, como hombre más de oportunidades que de principios rígidos que es, que lo único que iba a lograr incorporando la depreciación era comprarse un problema con la oposición, que de todas maneras pondría contra las cuerdas el proyecto en su trámite legislativo. Entonces, cortó antes por lo rápido que por lo sano y simplemente la dejó fuera. Confía, dicen en La Moneda, en que ya habrá tiempo de poner el tema en tabla.
Temporada de caza
Por otro lado, la convocatoria a elecciones internas para renovar la directiva de la UDI en próximos meses ha abierto la temporada de caza. En vísperas de jornadas de esta naturaleza las colectividades políticas siempre se ponen susceptibles. Los dirigentes que normalmente les hablan al gobierno y a la ciudadanía, en estas circunstancias apuntan en particular a las bases. Y si bien en estricto rigor el partido no está ni convulsionado ni agrietado, la verdad es que nadie tiene la suerte comprada. La perspectiva de una competencia entre la actual directiva y una lista encabezada por el diputado José Antonio Kast desde luego tensiona las cosas. No hay partido que lo pase bien en ambientes de polarización y disputa: dicen que estas friegas de democracia a la larga les hacen bien a las colectividades, pero qué duda cabe que en el corto plazo pueden irritar la piel e incluso provocar desgarros.
Según la cátedra, al parecer las propias expectativas del senador Jovino Novoa, que al final es el hombre que oficia de piedra angular de la colectividad, el escenario más probable es que termine imponiéndose una mesa de consenso, entre otras cosas porque ni Kast siente que hay bastante agua en la piscina como para levantar una lista propia en los términos en que lo hizo en la elección anterior, ni el senador Juan Antonio Coloma se siente del todo satisfecho con lo que ha obtenido hasta el momento de La Moneda. Pudieron ayudarme más, debe pensar. Así las cosas, todo indica que el partido se endurecerá un tanto y que en su nuevo mandato el actual presidente debería comenzar a trabajar en mayor sintonía con quienes consideran -con buenas o con malas razones- que la UDI ha sido un tanto ninguneada por el gobierno hasta aquí.
El único factor que podría modificar ese escenario relativamente continuista es Pablo Longueira. Hasta esta semana, el senador fue un observador silencioso y un poco estupefacto de lo que estaba ocurriendo con la promesa de la nueva forma de gobernar. Pero ya ha salido a manifestar públicamente su disconformidad e inquietud en asuntos tanto de estilo como de fondo. Político duro y experimentado, Pablo Longueira, luego de haber ayudado de norte a sur a todos los candidatos de su partido en la última elección parlamentaria, logró restaurar las confianzas con grupos más jóvenes o de inspiración renovadora del partido, de los que se alejó cuando apoyó a la actual directiva en la elección anterior.
No hay que ser muy sagaz para reconocer que la sola sombra de Pablo Longueira en la cancha donde se decidirá la futura directiva del partido debería encender algunas alarmas en La Moneda. Una UDI encabezada por el senador por Santiago Oriente podría extremar las cosas en un sentido, aunque también podría ordenarlas en otro. En eso el Presidente Piñera tiene la película clara y nunca se ha perdido: el Mandatario visitó al senador en la clínica cuando lo operaron y lo ha invitado al menos un par de veces a conversar con él cuando ha sentido que el agua podría estar filtrándose por su lado.
Son tiempos de acomodo y aprendizaje. Ni la nueva administración, que aún no termina por instalarse, ni tampoco la UDI, que por primera vez es parte del bloque político de gobierno, tienen mucha claridad acerca de cuál debería ser la mejor forma de relacionarse. Lo que sí es un hecho es que nadie en la UDI está especialmente contento con la manera en que las cosas han discurrido hasta ahora. No es esto lo que imaginaban cuando se ilusionaban con la idea de gobernar en coalición. Dicen que falta consulta e interlocución. Como los contactos son escasos, semana a semana se interponen desconfianzas y temores de ser barridos. Por supuesto, sobre semejante suelo es difícil para un partido instalar o cultivar el sentido de pertenencia y la adhesión.
Hay un déficit político, ciertamente. Tal como el Presidente es dueño de orientar su gobierno en la dirección que prefiera, los partidos también son libres de decir lo que piensan. Si están con el gobierno deben hacerlo, claro, privadamente. Pero si no encuentran el espacio necesario, el vapor por algún lado tiene que salir. En teoría, la UDI podría hacer valer el peso de sus 40 diputados. Pero esto significaría en la práctica una ruptura. Incluso para sus dirigentes más duros, esa perspectiva extrema daría cuenta de un doble fracaso: el del equipo político de La Moneda y el de la UDI como partido de gobierno. Eso, para comenzar. Porque sería un descalabro político en el que, por ahora, nadie se quiere poner.





Posted by Claudia Aguirre. on May 09, 2010 at 03:29 PM CLT #
Mi lealtad ideologica (no la partidaria, pues no estoy inscrito en ningun partido) esta con la UDI y no con Piñera, salvo que este gobierne de acuerdo a los principios del principal partido politico de Chile (25% del electorado) y que es, en definitiva, quien realmente me representa.
Posted by Cristian on May 09, 2010 at 03:40 PM CLT #
En fin, es de esperarse que los dirigentes de la UDI tomen caldo de cabeza y que Piñera no los escuche ni menos les haga caso.
Posted by Miguel on May 09, 2010 at 04:20 PM CLT #
muchas preguntas y pocas respuestas.
saludos
Posted by marco on May 09, 2010 at 05:13 PM CLT #
Posted by Alejandro beltre on May 09, 2010 at 06:28 PM CLT #
Posted by Juan Pablo Ibañez on May 09, 2010 at 06:59 PM CLT #
agradeceria un blog asi respecto a lo que pasa en su tan amada Concertacion! Alla, Ud. conoce cada rincon y cada bandido detras del rincon y seria mucho mas creible lo que Ud. escribe. Deja la UDI, para los que la conocen, por favor! Por algo es nuestro partido mas grande! Espero que entendio el mensaje, Mr. Soto!
Posted by LazyCoon on May 09, 2010 at 07:39 PM CLT #
Posted by Carlos on May 09, 2010 at 09:14 PM CLT #
Sería el fin de un esperado gobierno de centro-derecha, por el cual yo voté, aclarando que si el candidato hubiera sido de la UDI, jamás lo habría hecho, ya que lo considero un partido ultra-montano, que mezcla demasiado la religión con la política, y que se cree único dueño de la verdad, lo que lo hace actuar con suma prepotencia (p.ej.; P. Longueira).
Posted by Jorge Calcagni on May 10, 2010 at 06:31 AM CLT #
Posted by 201.214.89.46 on May 10, 2010 at 06:34 AM CLT #
Posted by Ramón Díaz on May 10, 2010 at 07:37 AM CLT #
Posted by hernán B. D. on May 10, 2010 at 02:28 PM CLT #
Posted by hernán D. on May 10, 2010 at 02:49 PM CLT #