Héctor Soto

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Tarantino/Scorsese: Mortalmente diferentes

Apr. 24 , 2010

3 Comments

Cada cineasta filma como quiere o al menos como puede. Algunos se dejan arrastrar por una historia que los cautivó. Otros por una actriz que los fascinó. Los hay que están en esta actividad y ni siquiera recuerdan qué los hizo entrar. También hay unos pocos que hacen películas porque necesitan definirse y plantarse, consciente o inconscientemente, ante una tradición expresiva que desean preservar o corregir o romper de manera más o menos compulsiva.

Estos últimos, sí, son los cineastas cinéfilos y en el último tiempo nos hemos topado con dos: con Martin Scorsese en las últimas semanas, a raíz de La isla siniestra, y con Quentin Tarantino el año pasado en Bastardos sin gloria.

Ambos tienen una intensa relación con la tradición expresiva clásica. Estas dos películas entregan testimonios indesmentibles al respecto.

Siendo muy diferentes, las dos son obras muy intencionadas y las dos corresponden a cinéfilos adictos. Pero quizás las semejanzas llegan sólo hasta ahí. Scorsese es un cinéfilo que asume con seriedad sus adicciones allí donde Tarantino no hace otra cosa que jajajearse.

Para el público más incauto y de buena fe, haber comulgado el año pasado con el cinismo pervertido y tramposo de Bastardos sin gloria debe haber sido tan difícil como lo fue en otra época entender los códigos de cintas como Hiroshima mon amour o de Fellini en Ocho y medio. Estas eran películas que, más que contar una historia hecha y derecha, desplegaban, por así decirlo, "una experiencia" creativa. Da lo mismo si eran obras genuinas o infatuadas. Lo importante es que el espectador de esos años sentía que eran cintas que estaban corriendo las fronteras. A su modo, Bastardos sin gloria también las corre, pero no en el sentido expresivo sino en la dimensión moral. Porque lo que hizo Tarantino en esta película matonesca y juguetona fue sacudirse de la perspectiva pietista respecto del tema judío en la Europa invadida por los nazis y soltar por un rato la bestia negra de la venganza y el sadismo. Bastardos sin gloria es deliberadamente una cinta mala leche y cruel. Tarantino se ríe de lo que no hay que reírse y recicla con pasión fetichista, pero también con sutiles distorsiones, los cánones del cine clásico para los fines de una comedia bélica más incómoda que divertida, sin más propósito que juguetear por un rato y alardear de sus diabluras como realizador.

Pues bien, allí donde Tarantino es un cinéfilo posmoderno que ni siquiera cree en el cine, Scorsese es hombre de pura fe. El autor de La isla siniestra tiene algo de misionero y, por ejemplo, es de los que piensa que el viejo thriller psicológico todavía tiene frutos y jugos que entregar. Cree que todavía se pueden sacar emociones válidas rebarajando los cánones del género (mucho de Vértigo, un poco de Rebeca, algo de Kubrick, uno que otro plano por ahí de Frankenstein, bastante del Fuller de Shock Corridor) y, al margen de gustos o contrariedades personales, pareciera estar en lo cierto: quedan jugos. La fórmula, por muy desfondada que algunos críticos la encuentren, todavía funciona ante públicos amplios.

Si en su última película Scorsese pareciera empeñado en salvar tinglados dramáticos de los años 50 que se están viniendo abajo, se diría que Tarantino trabaja con materiales que encontró mucho después de que pasara la aplanadora de la Historia.

Mientras Scorsese trabaja alarmado por diferir el colapso del cine clásico, sujeto a una ética donde la belleza comporta desesperación y ambigüedad, Tarantino opera con la moral de un sobreviviente: sabe que el derrumbe ya se produjo, sabe que la belleza no es lo suyo, saquea lo que pilla a su paso por necesidad o por placer y -muy consonante con los tiempos que corren- se da el lujo de festinar su miseria y la descomposición del entorno.

Ya lo sabíamos: Scorsese puede ser un fanático, pero Tarantino es un cínico.



Comments:

Bueno scorsesse tiene su forma de ver como el va ha formar la obra hantes de el cortaje ,i tarantino que no le corten mucho de su despiadada forma de matar,que habeces es obceno pero fantastico ala ves .

Posted by Erasmo bernales ochoa on April 24, 2010 at 11:32 AM CLT #

Tarantino y Scorsese son incomparables. El primero agotó su creatividad en "Pulp Fiction" y "Kill Bill I"; sus producciones siguientes resultan aburridas, burdas y enteramente predecibles: ya no sorprende. Scorsese, en cambio, es simplemente talentoso de comienzo a fin; inolvidable su "Taxi driver", "The Departed", "Goodfellas", entre otras. "Shutter Island" no se queda atrás en cuanto a su forma de presentar temáticas profundas y humanas. Tarantino es un adolescente; Scorsese, un genio.

Posted by edmundo on April 24, 2010 at 06:51 PM CLT #

Ok, Scorsese se pegó un Shyamalaso, pero a cualquiera le pasa, no?

Posted by Namibio on April 26, 2010 at 01:24 PM CLT #

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