Héctor Soto

El Blog de Héctor Soto

 

Grietas en la autoestima

Mar. 07 , 2010

17 Comments

Publicado en Reportajes de La Tercera, 7 de marzo de 2010.

En muchos sentidos, los terremotos son experiencias humillantes.

De partida, para nadie es especialmente grato tener que contactarse con las verdades más animales que llevamos dentro. Son las verdades impulsivas del susto y del terror, nosotros que nos creemos tan ponderados y analíticos, y las verdades del miedo y la angustia ante lo desconocido, nosotros que presumimos de sabérnoslas todas.

Es más, nadie sale indemne de una experiencia. Miente el que dice que no perdió ni una sola copa ni tuvo una sola grieta en casa. Los sismos de gran intensidad nos arrebatan algo para siempre que no tiene nada que ver con el plano material. Si un terremoto no conduce a que relativicemos algo, sólo algo, un poco, nuestra manera de vivir, nuestras prioridades, nuestras premuras, nuestro metro cuadrado de ratones, significa entonces que andamos extraviados.

Pero, aparte de esa dimensión, que no por intangible es menos sentida a nivel individual y colectivo, este terremoto también dejó con daños de mucha consideración el edificio de nuestra autoestima. La creciente prosperidad, los éxitos, las buenas noticias que los chilenos comenzamos a cosechar curiosa y sistemáticamente a partir de 1985 -que, por favor, no sólo es el año del terremoto anterior, sino también el del punto de inflexión de una economía que entraba a 12 años gloriosos de crecimiento- fueron agregando sin que nos diéramos cuenta dinteles, cornisas, columnatas y cúpulas ornamentales a ese tinglado. Fuimos y nos creímos los campeones.

La impresión dominante es que buena parte de esos fastos se vinieron abajo. Tuvieron un desenlace no muy distinto al de muchos edificios altos, que a lo lejos proyectaban su autoridad incluso, pero que ahora son inhabitables, porque estaban sostenidos por pies de barro; al de varias de las arañas de las carreteras concesionadas, porque se cayeron y se despegaron, operando como bandejas de vehículos lanzados desde las pistas superiores; al del aeropuerto de Santiago, que tenía sus cielos, sus puentes, sus sistemas informáticos y sus ínfulas arquitectónicas prendidas con alfileres; al de la Onemi, con sus incompetencias de comedia bufa; al de la Armada, que habiendo podido disponer en los últimos años de presupuestos nunca vistos para equiparse y ponerse al día desde el punto de vista tecnológico, fue sorprendida enchufada a un sistema que dijo a medias lo que debió haber dicho con claridad y sirvió para tranquilizar cuando en realidad su única misión era alertar.

Todo mal. Tampoco se salvaron las comunicaciones y los sistemas de prevención. El papelón del gobierno es harina de otro costal. Sus titubeos sobre si sacar o no a los uniformados a la calle fueron, en términos metafóricos, el desquite final de una administración insegura, que habría sido bastante mejor si la misma energía que gastaba en medir cómo se veían sus decisiones la hubiera aplicado básicamente a que esas mismas decisiones fuesen correctas. Es riesgoso gobernar en función de las puras percepciones; se termina confundiendo a los publicistas con los hombres de Estado.

Cómo no reconocer que estamos con el orgullo herido. Es duro saber que como país éramos bastante más del montón de lo que pensábamos. Las imágenes de los saqueos, por otro lado, son una puñalada a nuestra conciencia de pueblo virtuoso. La televisión inicialmente quiso hacer distingos de buen tono perdonando a la señora que sacaba tarros de leche para sus hijos y condenando al que llevaba televisores o sillones. Pero entrar ahí es entrar a un campo minado y de fronteras difusas, porque lo más probable es que sacó leche quien no encontró whisky y whisky quien comprobó que los plasmas ya se habían acabado. Vaya que es de temer un escenario donde cualquiera, hasta la gente más insospechada, pueda convertirse en hiena o en rufián. El problema es que la gente está corrompida por el neoliberalismo, por la fiebre del consumo, dicen los que creen que el hombre naturalmente es bueno y que sería el sistema es el que lo pervierte. Más bien al revés, y con gran escepticismo, creen otros. El sistema, con sus normas, con sus instituciones, es lo que haría que el país no sea pasto del pillaje y de las bandas de matones. Como quiera que sea, el trago es amargo para todos. En los saqueos naufraga por igual el proyecto del Chile católico del Padre Hurtado y el del Chile laico de don Pedro Aguirre Cerda, el del sueño republicano y el de la utopía socialista, el del programa iluminista de las viejas humanidades chilenas y el de las clases ahora por computador. Naufraga el país de Neruda y también el del mall. Todos a pérdida. Es un gran fracaso y una gran decepción.

Tal vez sea el precio que nos impone nuestra apestosa autoconciencia y el costo que entraña olvidar que las sociedades, los países, no se explican ni se construyen en función de puros buenos o puros malos. No sólo estamos muy mezclados. Ocurre que los que son buenos nunca lo son las 24 horas del día y los malos tampoco lo son siempre. Mucho, un espacio más amplio de lo que pensamos, depende de las coyunturas y las circunstancias. Si el gobierno no lo sabía o lo olvidó, vaya que tuvo que aprenderlo o recordarlo rápido esta semana. El grado cero de la política, por lo visto, no es el poder. Es el orden.




Comments:

¡¡Santiago no es Chile!!

Posted by Spam on March 07, 2010 at 11:47 AM CLST #

Para los que queremos que el sistema caiga, este no es un trago amargo, si no una victoria.

Posted by antonio on March 07, 2010 at 12:34 PM CLST #

Toda la razón Sr. Soto!!, muy lucidas todas sus observaciones, hace muchos años que dejamos de ser los ingleses de sudamérica y este remezón físico y social se encargó de enrostrarnoslo de golpe...sin embargo, para aprender de verdad lo q somos y como crecer, son necesarios observadores cabeza fría y objetivos, no q al voleo culpen a uno u otros de los males de la sociedad.
Otra vez se agradece su pluma ácida y certera

Posted by Carolina HM on March 07, 2010 at 01:40 PM CLST #

Interesante y sensato su opinión. La cual comparto. Quiero hacer solo una reflexión. Resulta que todos de una u otra manera interpretamos los hechos por todos conocidos, según nuestro propio edificio de principios, consignas y posturas ideológicas. Quedando en definitiva nuestras opiniones sesgadas y vetadas.
En el caso suyo. Obeservo un análisis más puro. Lo conozco pero me resultó grato leerlo.
Finalmente, Es ahora cuando valen los realmente independientes.

Posted by gastón on March 07, 2010 at 04:04 PM CLST #

Estando, a diferencia suya, del otro lado del espectro de las 'sensibilidades', su columna me interpreta e interpela totalmente.
Sin embargo hemos visto signos alentadores: campañas de PARTICULARES enviando camiones a Concepción en facebook; gente donando ropa de alta calidad en EXCELENTE condición y la millonaria cifra reunida ayer.
Animo a los chilenos. Suerte a Piñera.

Posted by Daniel Rodriguez on March 07, 2010 at 04:58 PM CLST #

Muy bien, sólo que, aludiendo al comentario de Carolina, creo que nunca hemos sido los "ingleses de sudamérica" es otra mentira que nos hemos contado (al margen de lo bueno o malo que oueda resulta ser inglés). Ojalá esta tragedia nos sirva como un remesón muy fuerte, que lo necesitamos. Pero, que no nos lleve a la depresión o a dudar de nuestro potencial.

Posted by Carlos Alberto on March 07, 2010 at 05:01 PM CLST #

Los tontitos como Antonio gozan al que saquean a otros.

Posted by Anibal Maturana Maturana on March 07, 2010 at 07:27 PM CLST #

VAYA QUE BUENA REFLEXION, UN OASIS EN MEDIO DE TANTA SOBERBIA, SOBERBIA Y MAS SOBERBIA, LASTIMA QUE SEAN UNOS CUANTOS, LA MAYORIA BAJO SU ARROGANCIA Y ORGULLOS NACIONALISTA NO QUIERE RECONOCER SUS MISERIAS, LAMENTABLE QUE ESTE PUEBLO NO APRENDA DEL TODO SIGUEN CON SU MISMA UTOPIA SOLO SON SERES HUMANOS COMO EL RESTO NADA ILUMINADOS POR DIOSES FALSOS

Posted by MIGUEL on March 07, 2010 at 08:47 PM CLST #

Creer ser lo que no se es, y peor aún, gritar a los cuatro vientos nuestra "superioridad"... estaba visto que cuando el edificio caería, lo iba a hacer bastante fuerte, bastante feo. Los hechos lo demuestran.

Posted by Raúl on March 07, 2010 at 10:56 PM CLST #

Hay un paragigma que Soto no menciona y la clase "dirigente" ignora y desprecia: Chile para Cristo!, el grito de esperanza del pueblo cristiano-evangélico nativo, convencido a cabalidad que la Reforma del S. XVI, la de Lutero y Calvino, ha sido históricamente y en rigor, el único basamento socio-cultural proclive al desarrollo y prosperidad de los pueblos.

Abrid los ojos de una vez!

España y Japón ascienden gracias a la cercanía geográfica o estratégica de las "potencias protestantes"

Posted by Pablo País7. on March 08, 2010 at 07:09 AM CLST #

Tiene que haber un desastre espantoso para que se haga un poco de conciencia ? Parece que si.. la paralizacion del gobierno se debe al balde de agua fria que significo descubrir que por mucho que queramos estar en la OECD , no estamos , hay exclusion social y la mayoria , los pobres son los que sufren ... ni mas ni menos que Haiti o en Banda Ache. Somos un pais en vias de desarrollo, este remezon lo prueba . Menos superestructuras gigantescas y mas servicios para los que no los tienen .

Posted by Gonzalo Retamal on March 08, 2010 at 08:35 AM CLST #

AMIGOS NI UNA PALABRA DEL BUEN CONDORITO Y SUS PATAS, ES UNA CALAMIDAD LA DESINFORMACUIN FRENTE A ESTE TEMA. LOS DE LOS MEDIOS OCULTAN ALGO. ESTAN COMO DAMNIFICADOS PREGUNTO

Posted by FONCHO on March 08, 2010 at 11:59 PM CLST #

Dos cosas: Lo primero es que la columna del Sr. Soto me parece muy aguda e interesante. Creo que da un análisis que merece que todos, no importa el color político o ideológico, reflexionemos respecto a nuestra situación páis, nuestra identidad e idiosincracia. Sin embargo, no estoy de acuerdo con la idea que nuestras verdades animales más profundas remitan en definitiva a los efectos que ha tenido este "magno evento" en los distintos sectores sociales de nuestro país. Continúa...

Posted by Pedro Moscoso on March 10, 2010 at 08:35 PM CLST #

No justifico el accionar de esos "pobres saqueadores" por circunstancias, como parece señalar el Sr. Soto. Tampoco justifico a los saqueadores de supermercado de los sectores acomodados, que no roban, pero se encargan de llevarse todo lo que se encuentren en el camino sin importar si queda algo para el del lado. Creo que "el sistema" produce efectos de realidad. No me refiero al gobierno (de izquierda o derecha), sino a la lógica con la que todos funcionamos, en un país... continúa...

Posted by Pedro Moscoso on March 10, 2010 at 08:38 PM CLST #

En un país que se ha olvidado que el sentido de comunidad es una posibilidad de supervivencia frente a la entropía... Por último, quisiera referirme al comentario de Pablo País7... me parece insultante lo que está planteando... además un poco descontextualizado, ya que yo me encuentro en España en este momento y si hay algo que no está haciendo es "ascender", tal como lo plantea. Refiere a la reforma que ha sentado las bases de un capitalismo que nos ha naturalizado el egoísmo en el ser humano..

Posted by Pedro Moscoso on March 10, 2010 at 08:43 PM CLST #

Es interesante y sensata su opinión.

Posted by Pilar Torres on July 29, 2010 at 03:02 AM CLT #

Los sentimientos son algo muy fuerte y pueden hacer mas daño que un terremoto en sentido material, cada persona es un mundo con una escala devalores diferente y terremotos de todo tipo.
Muchas gracias por el post

Posted by Javier - Radio DVD on August 19, 2010 at 05:22 AM CLT #

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