Eric Rohmer: Grandioso
Apr. 14 , 2009
Publicado en La Tercera, 14 de abril de 2009
Más que ninguna otra, la obra de Eric Rohmer interroga sobre los alcances de la modernidad en el cine. En una época en que todos los realizadores quisieron parecer de avanzada y treparse a la punta del rupturismo, Rohmer se ha encargado de demostrar que se puede ser mucho más provocativo y actual respetando las coordenadas del relato clásico y acatando la gramática de los padres fundadores del cine.
¿Reaccionario, conservador, inmovilista? En realidad, nada de eso. La gran diferencia suya con su generación y con las que vinieron después es que él considera que la destrucción por la destrucción carece de sentido. "Pienso que para construir no hace falta destruir -dijo en una entrevista-. Para mí, en absoluto: hay que construir al lado".
Es lo que ha estado haciendo desde los años 60. Construyendo al lado, en términos tales que el más proamericano de los cineastas de nueva ola francesa ha terminado levantando la filmografía más reñida con Hollywood que quepa imaginar. En Rohmer hay un mundo propio inconfundible. Sus personajes no portan pistolas. Sus historias tratan casi siempre sobre dilemas morales o de conducta de gente que habla mucho y pareciera actuar poco. Sus películas no tienen efectos especiales ni tienen música. Fiel a una concepción del cine como arte de la realidad, sus relatos jamás ponen en escena sueños o fugas oníricas. Y sin embargo, no obstante todas estas aparentes restricciones, hay pocos espacios en el contemporáneo donde lo invisible, el espíritu cósmico o las paradojas y burlas de la vida se expresan mejor que en títulos como Mi noche con Maud, La rodilla de Clara, El amigo de mi amiga o El rayo verde.
La grandeza de Rohmer permite verificar que hay verdades que sólo el cine puede articular.





Espero que sigan los análisis de los grandes...
Posted by Claudio on April 15, 2009 at 10:19 AM CLT #
Creo que el cine de Rohmer como todo buen cine es para solitarios, no es para invitar a la polola, ni para pasar un rato entretenido con los amigos.En Rohmer la soledad no está maquillada, sus películas son para quienes no tienen miedo de mirar a los ojos ese rostro deslavado un par de horas.Y eso nunca dejará de ser verdaderamente provocativo, casi pornografico.
Posted by Giovanni on April 15, 2009 at 12:10 PM CLT #