Encuentro y desencuentro
Aug. 22 , 2010
Publicado en Reportajes de La Tercera, 22 de agosto de 2010
Nunca han tenido una relación cordial , y la verdad es que difícilmente se tragan. Es probable que para la ex presidenta, Sebastián Piñeraencarne algunos de los rasgos que más detesta. Debe sentir que tienen historias tan distintas, que vienen de mundos tan opuestos y que respetan valores tan diferentes, que no hay posibilidad alguna de establecer una relación que pueda ser franca y confiable.
En una estructura de carácter compleja como la que tiene Michelle Bachelet, por otra parte, la sola figura de Sebastián Piñera es una referencia a su propio fracaso político. Para ningún mandatario es grato tener que entregarle la banda presidencial a un candidato opositor. Para ella fue doblemente ingrato tener que hacerlo porque Bachelet menos que nadie puede entender que la ciudadanía haya aprobado masivamente su gestión y la haya puesto en el nicho de las figuras públicas más queridas por la gente, no obstante lo cual -a renglón siguido-, llegado el momento de elegir al sucesor, el electorado optó precisamente por la alternativa que estaba en sus antípodas. Donde había una mujer sufrida el país colocó a un empresario exitoso. Donde lo que importaba era la emoción y el esfuerzo, ahora sólo califica la inteligencia y el resultado. Donde imperaba el guitarreo nostálgico y gimoteado, bueno, se impusieron las compulsiones modernizadoras y el helicóptero. Donde Bachelet hizo un gobierno de administración con claras prioridades en la justicia social, Piñera está empeñado en un profundo cambio de rumbos que pone el acento en el crecimiento, en la gestión y en las deudas de arrastre que el Estado chileno ha estado acumulando en el frente social.
Por lo mismo, en el encuentro que tuvo esta semana la ex Presidenta Bachelet con el Presidente Piñera hubo cualquier cosa menos complicidad y simpatía. Fue lo que el lenguaje eufemístico llama una reunión franca. El problema es que también era un contacto ineludible. Piñera no podía sino invitarla a La Moneda para comprometer su participación en los festejos del Bicentenario, tal como lo había hecho con los demás ex presidentes. Y a ella no le cabía otra que acudir al Palacio donde trabajó durante cuatro años, puesto que de haberse negado iba a aparecer rompiendo un consenso o protocolo cívico que es lo mínimo que el país puede esperar al entrar a un nuevo siglo de vida independiente.
Si haciendo de tripas corazón tenía que ir sí o sí, decidió que el Presidente no se la iba a llevar gratis, que ella iba a decir lo que pensaba y que ésta podía ser una buena oportunidad para marcar sus diferencias. Eso, ni más ni menos, fue lo que hizo.
La ex Presidenta llegó a la cita muy resentida, aunque entera. Después de todo, es la figura política mejor evaluada del país. Y ella no sólo tiene la impresión, sino que está convencida de que las nuevas autoridades le han dado duro a su administración y, peor que eso, ve en el gobierno de Piñera una mano civilizada que palmotea y agradece la colaboración en el plano privado y una mano que recrimina y apuñala en el discurso público. Michelle Bachelet quedó indignada con la forma en que el gobierno presentó los resultados de la encuesta Casen, vio en ese episodio un operativo comunicacional en su contra de absoluta mala fe y, entre otras cosas, está dolida por la destitución de funcionarios de su administración, con las declaraciones puntuales de varios ministros y con los trascendidos que implicaron a su gobierno en cuantiosos desvíos de recursos a ONG de sesgo concertacionista durante las últimas semanas de su mandato.
Eso no es todo. En el tejido de esta colcha de recriminaciones y rencores entran también otras variables. Michelle Bachelet no es una figura que responda al estándar del político tradicional. Es de piel bastante más delicada que el promedio, y tal como puede ser un encanto en público, quienes la conocen de cerca también saben que puede ser muy dura cuando alguien se le atraviesa. En su perfil no habrá nada de aristocratizante, pero como los Borbones, es de las que no perdona ni olvida. En eso está muy lejos del político cuero duro que sabe que este es un oficio donde se puede dar, pero también hay que recibir, o que es capaz de trabajar hoy sin problemas con quien fue enemigo ayer o que entiende que para formar equipos grandes no hay más alternativas que aceptar la diversidad. A ella esta dimensión pragmática o utilitaria de la política le gusta poco y por eso -perdiendo de vista que ahora es otra coalición la que gobierna- a menudo ve operativos de destrucción de imagen en lo que no es otra cosa que legítima crítica política.
Conmigo, debe pensar la ex mandataria, la derecha no va a hacer lo que hicieron con Lagos, destasarlo políticamente. Cuando él salió de La Moneda era un acorazado imbatible y glorioso, pero al cabo de poco tiempo comenzó a hundirse. Cuando arreciaron las críticas sobre su administración, el ex presidente prefirió no hablar y replegarse en el silencio, pues confiaba en que tanto su sucesora como la dirigencia concertacionista iban a salir en su defensa. Ya está fuera de discusión que ninguno de esos dos supuestos se cumplió.
Precisamente porque este es un juego duro, ella no se va a quedar callada. Si no asume su defensa, difícilmente alguien la asumirá por ella. Su gobierno, después de todo, dejó a más de un colaborador herido y está visto que para resguardar un capital político no hay que dejarse estar. Bachelet va a cuidar el suyo no sólo por un elemental instinto de conservación. También porque le consta que cuatro años pasan volando.





Posted by Consuelo on August 22, 2010 at 08:19 PM CLT #
Posted by Felipe Cabello on August 22, 2010 at 10:21 PM CLT #
Posted by Clement on August 23, 2010 at 04:12 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:21 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:22 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:23 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:23 AM CLT #
Después el señor Soto me sorprende –por decir lo menos- cuando escribe que Bachelet “esta convencida que de que las nuevas autoridades le han dado duro a su administración”…
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:24 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:25 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:26 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:27 AM CLT #
Posted by Myriam Hernandez on August 23, 2010 at 07:27 AM CLT #