En bruto y realmente
Feb. 20 , 2010
Publicado en La Tercera, 20 de febrero de 2010.
Es posible que no se haya escrito lo suficiente y con la debida vehemencia del daño que la imaginación le ha hecho al cine. Cada vez que alguien anuncia que un realizador liberó su creatividad o echó a volar su imaginación, Dios nos libre, lo que uno debiera hacer es pedir la cuenta y mandarse cambiar. Las probabilidades de que de ahí salga un mamarracho son altísimas. Es cosa de ver la actual cartelera, con todo lo limitada que es. Se dirá que esta oferta es poco representativa. Pero hay razones para afirmar que quizás es muy reveladora de lo peor del cine actual.
Miren no más Avatar y sus desbocadas licencias visuales, abiertamente siúticas. Miren la idea del más allá -y la canallesca parafernalia- que despliega Peter Jackson en Desde mi cielo. Vean, sin ir mas lejos, la imaginería abigarrada y mastodóntica, boba e irrelevante, que el mismo realizador acuñó en ese gran tributo a la majadería que fue El señor de los anillos. Ármense de paciencia, prepárense para el patetismo y revisen al Tim Burton reciente. Observen a Coppola, que ha dicho que nunca se ha sentido más libre como que en sus dos últimas películas y sepan que son muchos los críticos que creen que las dos -Juventud sin juventud y Tetro- son una infamia dentro de su filmografía. Basta.
La nueva cinta de Kathryn Bigelow revierte este cuadro. Vivir al límite es una realización ambientada en Bagdad que intenta rescatar la experiencia cruda, amenazadora, confusa, crispada y desesperante de la guerra. La cinta está centrada en tres personajes y en seis o siete operaciones bélicas, relacionadas con la defensa del destacamento y la desactivación de bombas. Es una película bastante bruta, si se quiere. El eje no está en la reflexión sino en el comportamiento y las sensaciones. Tal vez no sea la obra maestra que muchos críticos gringos presumen (abusa de la música incidental y cambia arbitrariamente el punto de vista en cuatro o cinco momentos decisivos), pero tiene aristas poderosas. La Bigelow llega al núcleo duro del cine bélico y de acción no refutando los códigos del género sino, al contrario, dándoles nuevas vueltas de tuerca a sus lógicas más habituales. Y también por la vía de una observación paciente, obstinada, detallista, decidida y extrema a los datos más próximos de la realidad.
Es allí donde Vivir al límite triunfa. Triunfa por de pronto recuperando la ambigüedad de lo real. Esta cinta está llena de percepciones y sentimientos encontrados. Entrega insumos tanto al que favorece como al que condena la guerra. Estos soldados son tipos de coraje notable, pero también podrían ser de un cretinismo sin límites. La directora filma los alardes de masculinidad de sus personajes con un ojo que los coloca al borde de la homosexualidad. La visión de Irak es, por cierto, la de los invasores, para quienes esas gentes, esas calles, esas costumbres y lenguas son inentendibles e impenetrables. Ok: es la visión de ellos, pero es lo que la cinta recoge. No obstante eso, aún así, distintos espectadores encontrarán en estas imágenes perspectivas también muy distintas para conocer y juzgar. Aquí nada es monolítico o de una sola pieza. La complejidad está en la no-complejidad. Y está en una directora que, lejos de echar a volar su imaginación como polilla enloquecida o en ácido, se controla, se disciplina, se somete al fuego purificador de la realidad y de las corrientes del acontecer. Bien por ella y por nosotros.
A fines de los 50, André Bazin, teórico precursor de la Nueva Ola francesa, intuyó a partir de la deuda ontológica del cine con la fotografía que el séptimo arte tenía con la realidad una relación distinta a la del resto de las artes. Donde el realismo radicalizado para muchas de ellas podía ser empobrecedor, en el caso del cine podía en cambio ser muy enriquecedor. Lo que allá mataba, acá daba vida. En el momento en que lo dijo Bazin, el planteamiento era una apuesta. Ahora, cuando el grueso de producción está gravado por la embriaguez y la reseca creativa, es estrictamente una verificación.





Posted by Zoltan Karpathy on February 20, 2010 at 01:45 PM CLST #
Posted by Roberto Trejo on February 20, 2010 at 02:59 PM CLST #
Posted by Pablo Huidobro on February 20, 2010 at 05:26 PM CLST #
Enorme pelicula que la esta rompiendo en Berlin.
Saludos
Posted by F Dupuis on February 20, 2010 at 05:38 PM CLST #
Posted by Valandil Anarion on February 20, 2010 at 07:48 PM CLST #
Por favor, un mínimo de esfuerzo, hay gente que se mata la espalda para tener una miseria y a usted le pagan por la tristísima labor de ser juez del juzgado de policía cinematográfica.
Posted by Leonardo on February 20, 2010 at 08:02 PM CLST #
Posted by Andrea on February 20, 2010 at 09:53 PM CLST #
que obra es buena o mala? El primer parrafo escrito raya en la mas absurda de las arrogancias. Creo que el autor no tuvo infancia y/o adolecencia. Quiza deberia usted reflexionar seriamente respecto de su envejecida y desactualizada vision del cine.
Posted by Paulo on February 20, 2010 at 11:13 PM CLST #
NO HAY QUE RENDIRSE AHORA. ESTAMOS EN GUERRA!!!!!!!
Posted by gato on February 20, 2010 at 11:39 PM CLST #