El dilema de Piñera: ¿Caluga o menta?
Oct. 25 , 2009
En el comando de Piñera las opiniones están divididas respecto a qué les conviene más: si competir con Frei, como indica la lógica, o con Enríquez, que es un candidato más imprevisible y que, por lo mismo, puede entrañar dificultades mayores. Hay que elegir: caluga o menta.
Los más confiados en la inminencia del triunfo de Piñera dicen que da lo mismo. Pero obviamente no lo da. Al margen de que el triunfo de MEO sobre Frei significaría un terremoto político de proporciones -fin de la Concertación en su formato actual- ese cuadro podría ser más complicado si fuera cierto lo que han estado diciendo las encuestas, en cuanto a que MEO es un candidato más competitivo que Frei para el balotaje.
Pero la verdad es que nadie puede poner las manos al fuego a este respecto. O no por mucho rato, al menos. Si la experiencia recomienda manejar con prudencia las encuestas de primera vuelta -sobre todo cuando son telefónicas y con márgenes muy ajustados-, lo que ahora puedan anticipar los sondeos sobre lo que vaya a ocurrir en enero no tiene mucho más valor que una carta del Tarot.
Es cierto, como creen muchos, que el paso de Enríquez a segunda vuelta sería en diciembre una bomba noticiosa inmensa. Ungido por la ciudadanía como el hombre llamado a cerrarle el paso a la centroderecha a La Moneda, dicen sus partidarios, Enríquez capitalizaría triunfos políticos demasiado importantes y podría convertirse en el héroe mediático de la jornada: el hombre que derrotó a los viejos tercios y desafió al establishment ¿Tiene Piñera a nivel comunicacional algo lo bastante potente para neutralizar el impacto? ¿Tiene de dónde sacar municiones para romper la corriente de encanto, triunfalismo y glamour asociado al proyecto político que habrá hecho trizas el imperio de las dos grandes coaliciones?
No es fácil responder a estas preguntas. Por lo demás, tampoco está claro que esto vaya a ser así. Son muchos los que creen en el comando de Piñera que las encuestas no le están haciendo justicia a Frei. El voto oculto que antes castigaba a la derecha, ahora se volvió contra el oficialismo. No es muy cool en estos días ser freísta. Ni aun en sus más leales partidarios se diría que está el fuego del entusiasmo, la convicción o el testimonio. Pero, ojo, que nadie lo subestime: detrás suyo está la máquina gubernativa, las profundas redes del clientelaje y quizás si la más poderosa trilladora de movilización territorial que ha conocido Chile en la historia. Determinar qué es lo que le conviene más a Piñera equivale al final establecer qué es lo que pesa: si el fulgor de la nube mediática que podría envolver a MEO en diciembre o el peso específico de la maquinaria concertacionista que blindará a Frei. ¿Contra qué es más fácil pelear, contra una nube mediática o contra un tanque? Los piñeristas que piensan que esta elección se decidirá en función de corrientes de imagen y emoción, le temen a MEO. Los que tienen más batallas en el cuerpo y saben de control territorial, tiemblan cuando escuchan que la sala de máquinas oficialista se puso a trabajar.
En todo caso, Piñera tiene que prepararse para lo que venga. El 13 de diciembre sabrá si tiene que salir a pelear con imágenes o con artillería. En ambos casos la pelea va a ser dura. Tendrá que seguir apretando a Frei o empezar a apretar a MEO, cosa que hasta ahora apenas ha hecho.
La noche del 13 Piñera saldrá junto con su contendor de segunda vuelta a buscar los votos del que haya llegado tercero. Tendrá que ser una captura enérgica y a la vez sutil. Su ventaja radica en que es improbable que esa noche veamos abrazos y endosos entre MEO y Frei. Esas escenas podrían pertenecer a otro momento de la política chilena.





Posted by Pedro on October 25, 2009 at 10:33 AM CLST #
Pero no propone nada coherente - A veces es pro mercado, a veces estatista, a veces liberal, a veces conservador.
MEO, Que onda?
Posted by Roberto on October 25, 2009 at 11:41 AM CLST #