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El primer terremoto con Internet
03.20.2010 | 20 Comments
El terremoto del pasado 27 de febrero fue la primera catástrofe natural masiva (80% de la población del país sintió el sismo) que ocurre en la era de Internet. Esto es más que una anécdota. ¿De que sirvió (y están sirviendo) las importantes coberturas de acceso a redes móviles y de datos que presenta Chile? ¿Qué diferencia pudo (o podrá marcar) ser un país líder en la adopción de las nuevas herramientas y servicios digitales?
Las respuestas, inevitablemente, son contradictorias.
La infraestructura que sostiene las redes y los servicios digitales en Chile es frágil e insegura al momento de someterse a un episodio crítico, como lo es un desastre natural. Los síntomas son definiftivos: saturación en la telefonía móvil, servicios públicos y privados en línea caídos por no contar con generación autónoma de energía, zonas importantes del país incomunicadas debido a la migración de modernos sistemas de comunicación digitales incapaces de prestar los servicios básicos de los anteriores servicios analógicos, etc.
Un tema aparte es la baja capacidad de respuesta que tuvieron los sitios web oficiales, correspondientes a los organismos públicos claves para esta crisis. Un buen análisis de este tema, es posible encontrarlo en este post de Barros y Saavedra. Los autores de este artículo, pasaron de la crítica a la acción y con pocos recursos lograron publicar y mantener en el sitio ChileClic, un espacio que articuló las diversas fuentes de información disponible en el estado.
Por el otro lado, está el uso intensivo de las redes sociales para ubicar familiares y amigos en las zonas más afectadas, o con el propósito de informarse e informar acerca del desarrollo de la crisis, pedir, ofrecer y organizar ayuda. Para darse una idea de la magnitud de esto, basta decir que con posterioridad al terremoto y de acuerdo a un estudio de Social Metric, se incrementaron las cuentas en twitter en un 190% incorporándose a esta red social instituciones como carabineros, la policía de investigaciones, cruz roja y un techo para Chile entre otras. Solo en twitter, la primera semana luego de la catástrofe hubo más de trescientas mil publicaciones acerca del tema, de estas cuarenta y seis mil fueron mensajes relacionados con ofrecimientos o pedidos de ayuda, cuarenta y dos mil acerca de búsqueda de personas perdidas y más de siete mil notificando la aparición de extraviados.
Mención aparte merece el esfuerzo de la comunidad de desarrolladores que levantó el sitio ChileAyuda, que ha logrado consolidar una diversidad de información, permitiendo encontrar en un solo lugar datos útiles, junto con organizar eficientemente a quienes pueden prestar ayuda y a quienes la necesitan.
Hay mucho que aprender sobre el valor que tiene el acceso a las redes digitales de información, en los momentos de crisis.
La primera lección, es que la sociedad civil supo aprovechar eficazmente los atributos de estas herramientas, para organizar información y movilizar requerimientos de diversos tipos. Los sistemas oficiales y formales de información, en cambio, mostraron fragilidad e inadecuados tiempos de respuesta. Sirva como ejemplo para esto, destacar que durante los días inmediatos a la tragedia era más eficiente conocer el estado de las carreteras y los tiempos de desplazamiento a través de Turbus, que a través del sitio de Vialidad del gobierno.
También hay lecciones acerca del buen y responsable uso de estas herramientas. No faltaron quienes exageraron y se hicieron parte de rumores de alerta, sin fundamentos o adecuada confirmación de los hechos. Cuando esto sucede, se pierde la credibilidad y valor de las redes sociales, además de saturarse los espacios virtuales de información inútil y distractora.
Estamos comenzando la reconstrucción, esta nueva etapa presenta ventajas significativas para usar eficientemente los nuevos medios digitales. Considerar este desafío y enfrentarlo adecuadamente, podría justificar con creces el esfuerzo realizado en los últimos años de inversión pública y privada en tecnologías de la información.
La imagen del post proviene de http://blogit.realwire.com/?ReleaseID=8148
El nuevo Ministro de Educación
01.19.2010 | 42 Comments
Resuelta la incógnita respecto a quien dirigirá el gobierno los siguientes cuatro años, se instala la expectación por conocer a quienes acompañarán al nuevo Presidente en la conducción del gobierno.
Me interesa en particular quién será el nuevo(a) Ministro(a) de Educación. El nuevo conductor de la política educativa no sólo tendrá el desafío de concretar las promesas del programa de gobierno ganador, sino que también tendrá que hacerse cargo de continuar programas y políticas que han sido aprobadas y financiadas en el actual presupuesto del sector.
Compleja tarea, que requiere de capacidad técnica y conocimiento profesional en el campo educativo, como también, de habilidades para dialogar y consensuar con los múltiples actores que hoy día son parte de nuestro sistema escolar.
El éxito en la gestión del nuevo Ministro se jugará en gran parte por su capacidad de escuchar (que no es lo mismo que oír) y establecer mecanismos permanentes para mantener esta habilidad durante su gestión. La educación dejó de ser un tema exclusivo para expertos y eruditos en la materia. Tampoco es un tema sobre el que únicamente los docentes y educadores podamos opinar. Nuestra realidad educativa convoca hoy a múltiples actores y está al centro de las expectativas de crecimiento y desarrollo de las familias y del país. Todos ellos tienen diversos puntos de vista y tienen legítimos puntos de vistas que deben ser escuchados. De otra forma, tendremos políticas educativas para unos pocos y de alcance proporcional a la duración de la gestión del nuevo Ministro.
La nueva autoridad educacional (y su nuevo equipo de trabajo) tendrá que demostrar habilidades para implementar cambios estructurales en el sistema escolar (como la nueva institucionalidad generada en la reciente Ley General de Educación). Pero esta capacidad de gestión tendrá que ser complementada, con la habilidad de comunicar eficientemente los beneficios y desafíos a los actores que no están comprometidos directamente en estos cambios macro estructurales. Para valorizar las nuevas herramientas de políticas educativas, no basta con crear las instituciones, nombras a sus autoridades y contar con el presupuesto adecuado. Para que estas trasciendan, es necesario que la comunidad escolar perciba con claridad, cómo la nueva institucionalidad impactará positivamente en su cotidianidad.
Quien jure o prometa como Ministro(a) en marzo próximo, se encontrará con un sistema escolar sobrepasado en ofertas e iniciativas de políticas gubernamentales. Su desafío, antes de echar a andar los nuevos proyectos que desee implementar, será reencantar a decenas miles de directores y docentes. Habrá que desplegar liderazgo, credibilidad y carisma, para poder convocar y entusiasmar a sostenedores, directivos y profesores que se han acostumbrado a ver pasar una y otra iniciativa, si que logren transformar la realidad que ofrecían cambiar.
Sin docentes comprometidos, las políticas educativas corren el riesgo de quedarse fuera del aula. Y en el aula, es donde realmente ocurren los cambios en nuestro sistema educativo.
En marzo próximo, asistiremos a una inédita inauguración del año escolar. Seguramente será encabezado por la actualidad autoridad educacional, en compañía del ya nominado(a) nuevo(a) Ministro(a) de Educación. No debería ser de otra forma, a pesar de las diferencias políticas de ambos personeros.
Será un especial momento, que no debe desaprovecharse para demostrar que las políticas educativas efectivas y de largo plazo, no se inician ni mueren con los cambios de la coalición gobernante. Y esto último, también será tarea de la próxima autoridad ministerial.
Imagen del post de http://www.pns.cl/secciones/gema/Cultura/cultura.htm
Nativos digitales en aulas analógicas.
11.25.2009 | 13 Comments
Esta semana visita Chile Marc Prensky, educador, consultor y desarrollador de videojuegos educativos y autor de varios éxitos literarios relacionados con los impactos que tienen en las generaciones jóvenes, su temprana y permanente exposición a las tecnologías de la información y comunicaciones.
En el marco de la ExpoEnlaces, este miércoles 25 de noviembre, dará una conferencia a partir de las 10:15 que será transmitida en línea a través del sitio web de la Red Enlaces. Prensky saltó a la fama en octubre del 2001, cuando publicó su artículo “Nativos Digitales, Inmigrantes digitales”. Usando la metáfora de lo que ocurre con quien aprende un idioma distinto al materno (o nativo), explica por que los que han nacido y crecido con las nuevas herramientas digitales poseen habilidades y maneras distintas de aproximarse a la información y el conocimiento. Ellos, a diferencia de quienes no nacimos en la era de Internet, no requieren capacitarse en el uso de dispositivos, aplicaciones y servicios digitales. Los usan naturalmente.
El problema principal de la educación, de acuerdo a lo que señala Prensky, es que “nuestros instructores inmigrantes digitales, que hablan un lenguaje obsoleto (propio de la era pre-digital) están luchando por enseñar a una población que habla un lenguaje completamente diferente”.
Esta brecha es ciertamente provocativa, para explicar muchos de los conflictos culturales que se presentan en nuestras aulas y que generan frustración en muchos alumnos y docentes.
Ofrece a su vez una visión diferente respecto al impacto que las tecnologías pueden tener en nuestro sistema escolar. Desde este ámbito, las capacidades nativas de las nuevas generaciones representan nuevas oportunidades y recursos que los docentes podemos aprovechar para enriquecer los ambientes de aprendizaje. Un estudiante que puede generar contenidos multimediales, interactuar en redes sociales demostrando habilidades comunicacionales, que es capaz de resolver complejas situaciones en un video juego de rol, superar etapas en un complejo juego de estrategia, acceder a sofisticadas fuentes de información, etc. posee un conjunto de habilidades y competencias que representan nuevos desafíos y posibilidades al momento de planear actividades educativas en el aula.
Sin embargo, la mayor parte de los docentes no estamos preparados para aprovechar estas potencialidades. Los curriculum de formación no consideran destrezas didácticas, que aprovechen las capacidades digitales de los alumnos. Tampoco los recursos de aprendizaje disponibles (digitales y analógicos), contienen modelos de implementación que permitan integrar estas oportunidades.
El problema no es acerca de cuánta tecnología tenemos disponibles los educadores, al momento de planificar e implementar actividades pedagógicas. El desafío, es aprender a utilizar en contextos productivos de aprendizaje, los conocimientos y capacidades que los estudiantes podrían potenciar enfrentándose a desafíos curriculares.
Ojalá que la presencia de Marc Prensky en Chile nos permita buscar mejores modelos de integración de las habilidades digitales de nuestros estudiantes. Independientemente de cuan de acuerdo estemos con él, una mirada desafiante y profunda sobre las brechas culturales que atraviesan nuestro sistema escolar, siempre será bienvenida.
La deuda histórica
10.20.2009 | 89 Comments
Chile tiene una deuda histórica con los docentes. ¿Qué duda cabe que los que ejercen la tarea de educar en el país, no han recibido los reconocimientos que merecerían? A pesar de los esfuerzos de estos últimos veinte años (vale la pena recordar, que antes del estatuto docente los profesores recibían el sueldo mínimo), el magisterio sigue siendo un grupo profesional mal remunerado y con bajo reconocimiento social.
Lamentablemente, eso no tiene nada de nuevo.
El actual conflicto respecto al pago de los beneficios adeudados a los docentes que se desempeñaban como empleados públicos antes de la municipalización, tampoco tiene nada de nuevo. Es un debate que se arrastra desde hace años. Esto es una mala noticia, fundamentalmente por la incapacidad de nuestras instituciones de resolver este asunto oportunamente. Las versiones encontradas entre el ejecutivo y el legislativo, el aprovechamiento político en período electoral del conflicto y la inexistencia de mesas de negociación representativas y con capacidad de manejar diferencias, son un síntoma de un problema mayor y de fondo.
La verdadera deuda histórica, es la carencia de una política que responda a la demanda de contar con profesionales de la educación de calidad y en cantidad suficiente, para responder a los desafíos de nuestro sistema escolar.
Han existido notables intentos por fortalecer la formación inicial, reconocer el perfeccionamiento profesional en las remuneraciones e implementar un sistema de evaluación de desempeño que permita detectar aquellos docentes que no cumplen con las condiciones mínimas. Pero no ha sido suficiente.
La formación inicial de docentes sigue siendo un desafío (tal como lo muestran los resultados preliminares del programa INICIA). A pesar del mejor desempeño obtenido por los docentes en sus evaluaciones, no es claro cómo estos resultados se correlacionan positivamente con los niveles de aprendizaje obtenidos.
Pagar la deuda histórica que el Colegio de Profesores demanda cancelar, es un costo importante para el país e implicaría desplazar otros fondos para este propósito. Pero, no contar con un cuerpo de docentes adecuadamente preparados, con sistemas de evaluación eficientes, con sistemas de incentivos que permitan mantener en el aula a los mejores pedagogos y estimular a los mejores estudiantes con vocación a tomar este camino profesional, tiene mucho más costos para nuestro país.
Sobre esta verdadera deuda histórica, las propuestas de las diversas candidaturas presidenciales no han desarrollado con mayor precisión sus iniciativas. Lo que se haga en los próximos cuatro años en esta materia, puede marcar una diferencia trascendental en las metas educativas que se requieren alcanzar.
Imagen del post, tomada de http://www.elnortero.cl/
Más tecnologías en la sala de clases, ¿y qué pasará con los contenidos?
09.14.2009 | 13 Comments
Cuando yo estaba terminando mi educación básica (sólo treinta y un años atrás), el profesor de ciencias naturales (asignatura predecesora de “comprensión del medio”) nos sorprendió llevando una máquina de proyección de diapositivas, acompañada de un reproductor de cassette. Con estos recursos convirtió la sala de clases tradicional en un sala de proyección multimedial. Lamentablemente, esta experiencia se limitó a tres colecciones de diapositivas disponibles.
En la Universidad conocí el retroproyector, que permitía que cualquier impreso (texto, imágenes, diagramas) pudiesen ser presentadas a todo el curso. Esta tecnología le agregó un componente fundamental al uso de nuevos recursos en el aula: la personalización del contenido. Con las transparencias (o acetatos como las llamaba un profesor español) era posible para el docente, crear su propia selección de elementos.
Los actuales herederos de estas innovaciones que me tocó observar como alumno, son posiblemente el uso del power point y similares y más recientemente el uso de las pizarras interactivas digitales.
No hay que olvidar que se tratan de herramientas, por lo que el sentido final de su uso en el aula, está determinado por el propósito que le asigne el educador que las incorpora en su ejercicio docente.
Hay varios formas posibles de lograr impactos con tecnologías en la sala de clases.
La más ambiciosa, considera que incorporar dispositivos de última generación puede facilitar cambios estructurales en cómo se organiza y desarrollan las actividades de aprendizaje y enseñanza en la sala de clases. Con las actuales pizarras interactivas, por ejemplo, los alumnos podrían asumir un rol protagónico en la resolución de problemas simulados en la pantalla y el docente tendría un rol de facilitador al generar condiciones adecuadas para que el aprendizaje ocurra.
Las más tradicionales ven las tecnologías en el aula como una forma de mejorar la eficiencia del rol docente de transmisor de contenidos. Una presentación en power point permite que el educador ordene con anticipación la secuencia que desea transmitir y planifique mejor el uso del tiempo. Los profesores pueden además usar innumerables veces la presentación, modificarla y compartirla permitiendo un importante ahorro de tiempo.
En un punto intermedio entre las anteriores opciones, está en la posibilidad de enriquecer la calidad del contenido que se transmite en la sala de clases. Conceptos abstractos pueden ser más fáciles de entender, gracias a un buen simulador que se proyecta desde un computador. También el uso de recursos multimediales (como la videoteca que ofrecemos en educarchile) pueden facilitar la atención y motivación de los alumnos y permitir que el docente se concentre en facilitar el diálogo y generar actividades que permitan obtener los aprendizajes deseados.
Se puede estar más o menos de acuerdo con las posibles formas de uso de la tecnología descritas, pero hay algo transversal en cualquiera de estas opciones: se requieren contenidos de calidad.
Por eso, es preocupante que en las propuestas de los candidatos presidenciales en lo relacionado con tecnologías para educación haya un énfasis en cuántos computadores, pizarras interactivas y calidad de banda ancha dispondrán los alumnos y no en qué contenidos se desarrollarán para enriquecer las experiencias de aprendizaje.
La decisión del uso y propósito de las tecnologías de aula será tomada, con mayor o menor acierto, por cada directivo y equipo escolar. Pero la disponibilidad de buenos contenidos, asegurará que la decisión pueda fundarse sobre distintas opciones.
De otra forma y al igual que lo ocurrido con mi profesor de ciencias naturales de educación básica, la tecnología quedará limitada a una oferta limitada de diapositivas y cintas de audio.
(Imagen del blog tomada de http://www.suissedu.org/)
Mi personal estéreo envejeció, mis textos escolares también.
07.01.2009 | 8 Comments
Este miércoles primero de julio, el personal estéreo cumplirá treinta años. Desde que SONY lo lanzó al mercado se calcula que al menos 385 millones de estos aparatos fueron vendidos. Quizás usted es uno de los que guardan en algún cofre de tesoros personales, uno de estos dispositivos. Es así porque en su momento acceder a estos reproductores móviles era un lujo, un hito aspiracional que requería de esfuerzos económicos significativos. Quizás también porque este “personal”, acompañó innumerables jornadas poniéndole melodías y ritmo a momentos especiales.
Desde un punto de vista más social, el personal estéreo ha sido protagonista de cambios radicales respecto de la forma como se accede, distribuye y consume música. Le dio movilidad a quienes deseaban llevar su música a cualquier lugar, venciendo la barrera que generaban anteriores dispositivos de reproducción. Facilitó la diversidad y la masificación. Al tratarse de un dispositivo individual generó mayor dispersión en los consumos de gustos e intereses musicales. El formato del cassette permitió que los contenidos musicales pudiesen ser más manipulables y duplicables. Aunque las copias iban perdiendo calidad respecto al original, de todas formas su práctica se masificó apoyándose además en nuevos dispositivos que permitían grabar cassettes con mucha facilidad. Esto permitió que la selección de los temas de las cintas dependieran más del gusto de los usuarios y no necesariamente mantenían la estructura de la producción original.
Luego vinieron el Discman para reproducir CD, los reproductores de audio difgital (conocidos como MP3) y hoy día los teléfonos móviles cuentan con capacidad de
almacenamiento y reproducción de pistas musicales.
Esto ha sido rápido a nivel de los dispositivos personales de reproducción musical. Pero no ha tenido el mismo ritmo en uno de los principales interesados: los sellos musicales. Salvo excepciones, se han obstinado en mantener el mismo modelo de distribución de sus productos, salvo que ahora no son discos de vinilo, son discos compactos. Otra industria ha comprendido mejor la evolución de este mercado, el principal actor en área es Apple, a través de su tienda en línea permite adquirir y descargar pistas de música por precios que fluctúan entre los 0,99 y 1,29 dólares (entre 526 y 685 pesos chilenos), aunque esto no es factible de realizar aún en Chile. Todo esto no está libre de debates asociados al valor real que debe cobrarse por la creación musical, nuevas formas de entender la propiedad intelectual, junto con la libertad que tiene un consumidor respecto a un producto adquirido.
Desde mi perspectiva de educador, no puedo dejar de hacer un paralelo entre lo sucedido con la industria musical y lo acontecido con la industria de generación de recursos educativos para el aprendizaje. Las editoriales de texto parecieran asemejarse más a la tendencia conservadora de los sellos musicales. ¿Hay muchas diferencias entre el formato de los textos escolares de hoy y del entregado históricamente? Pareciera que no. La mayor parte de los recursos para el aprendizaje no se caracterizan por facilitar la movilidad de los contenidos, la diversidad de los estudiantes ni la posibilidad de ser manipulados y editados por los educadores que los utilizan.
Mientras nuestros alumnos viven experiencias en un mundo digital, producen sus propios contenidos multimediales que suben a Youtube, acuden a la red para responder a sus dudas y se conectan en comunidades de juego e intereses sin reconocer los límites geográficos tradicionales, los profesores seguimos siendo provistos prioritariamente de material analógico para desarrollar nuestras tareas.
No cabe duda que se han hecho esfuerzos por mejorar los contenidos, se ha masificado la cantidad y diversidad de textos escolares y se cuenta con mayores recursos didácticos. También existen poliíticas públicas, como educarchile, que buscan proveer una nueva generación de recursos educativos. Pero la mayor parte del tiempo escolar, se mantenie prioritariamente el formato plano y limitado del texto en papel.
Los computadores personales son hoy, lo que los personal estéreo fueron hace treinta años. No todos nuestros alumnos tienen acceso a uno de estos, pero es cuestión de tiempo para que alcance a todos los sectores de la población.
¿Qué tipo de contenidos y recursos educativos debiéramos desarrollar, para aprovechar los nuevos formatos y condiciones de acceso de los estudiantes de hoy mañana? No vaya a ser cosa, que cuando nos demos cuenta que es inevitable cambiar la forma como los producimos, ya sea demasiado tarde.
Contenidos educativos móviles, para estudiantes móviles.
06.19.2009 | 2 Comments
De acuerdo al Índice de Generación Digital los jóvenes reciben su primer celular, en promedio, a los once años. No es raro entonces, que tengamos casi tantos teléfonos móviles como chilenos existen.
Los dispositivos móviles que viajan diariamente en nuestros bolsillos son muy poderosos. Sirven para recibir y emitir llamados telefónicos, pero esto es solo una parte de lo que pueden hacer. Su procesador y software interno los habilita como reloj, agenda electrónica, calculadora, máquina fotográfica, consola de juegos, receptor de radio, reproductor MP3, consola de juegos, emisor y receptor de mensajes de textos y archivos multimediales, navegador de Internet, cliente de correo electrónico, monedero digital, GPS, control remoto, etc.
Los celulares poseen propiedades y capacidades que superan con creces, a algunos computadores personales, que poblaban oficinas hace veinte años atrás.
Las nuevas generaciones ya descubrieron estas capacidades. De acuerdo al Índice de Generación Digital, el 76% de los alumnos considera como importante y absolutamente esencial contar con uno de estos dispositivos. Saben como mantenerlos en silencio, para que su uso no sea detectado en clases y muestra avanzadas destrezas motrices al momento de escribir mensajes de texto. Cuando cambian de terminal, no demoran mayor tiempo en acostumbrarse al nuevo menú y encontrar las aplicaciones del nuevo celular. No en vano, el 71% declara haber aprendido solo a usar el teléfono móvil.
¿Y esto es útil para el aprendizaje escolar?
Muchos piensan que no, algunos establecimientos escolares prohíben su uso al interior de las aulas, por el temor a que se vuelvan elementos distractivos o que puedan ser usados para malas prácticas escolares.
En educarchile pensamos que los teléfonos móviles son un excelente vehículo a través del cual podemos ofrecer contenidos de calidad y servicios educativos a las nuevas generaciones. A pesar que la brecha digital ha disminuido en Chile, para muchos jóvenes el celular es el principal medio de acceso a las oportunidades del mundo digital. ¿Por qué no aprovecharlo entonces?
Con este propósito el lunes pasado y gracias a una alianza estratégica con Entel PCS, lanzamos la PSU Móvil. ¿En qué consiste esto? Básicamente, en que a través de cualquier celular es posible acceder a un conjunto de contenidos y recursos para preparar la Prueba de Selección Universitaria. Con el apoyo de mobilemate, adecuamos contenidos que ya estaban disponibles en nuestro preuniversitario en línea y los pusimos en un formato adecuado para dispositivos móviles. Los usuarios pueden descargar información sobre carreras, fechas, noticias relevantes y lo más importante, realizar ensayos que permiten evaluar el avance en la preparación de los contenidos de las pruebas. Al finalizar el ensayo, existe la opción de enviar las respuestas a educarchile. Con esos datos, nuestro sistema envía un correo electrónico con sugerencias de contenidos que permitan mejorar los resultados futuros.
El servicio no es gratis, se deben pagar los costos de las descargas. Sin embargo, gracias al apoyo de Entel PCS, podremos regalar 10.000 becas a estudiantes de liceos municipales del país para que puedan usar sin costo este servicio de PSU Móvil. La postulación está abierta aquí.
¿Qué otras aplicaciones educativas se podrían realizar utilizando los teléfonos móviles? Se aceptan propuestas, estamos seguros que la PSU Móvil marcará el inicio de una nueva generación de contenidos educativos.
Dime con quien chateas, y te conoceré mejor.
04.24.2009 | 1 Comments
El “chat” es una anglicismo que se usa para definir las herramientas digitales de mensajería instantánea. Estas, permiten mantener conversaciones a través de una ventana de texto en línea, entre dos o más personas.
La generación digital ha adoptado el chat como una de sus aplicaciones preferidas en Internet. Su uso ha reemplazado las tradicionales y maratónicas conversaciones telefónicas de los adolescentes y ha extendido las posibilidades de comunicación de nuestros hijos y alumnos.
La adopción del chat genera preocupaciones en el mundo de los adultos. Algunos consideran que la sintaxis, con que se opera en estas ventanas de conversación, está degradando nuestro lenguaje. Los textos de los chats, suelen eliminar vocales o usar abreviaciones no convencionales, que en muchos casos parecieran construirse sobre un idioma desconocido.
Pero la principal preocupación, proviene del ámbito de la seguridad personal. La facilidad con que es posible mantener conversaciones con desconocidos, como así mismo el uso de seudónimos (nicks) que facilitan el anonimato, permite que se produzcan amenazas a la seguridad e intimidad de los usuarios.
Por eso y desde hace algunos años, han surgido campañas de uso seguro de Internet. ¿Han tenido efecto estas iniciativas?
Eso intentó responder parte del Indice de Generación Digital desarrollado por VTR, Adimark y Educarchile. Hay buenas noticias: mientras que en el 2007, el 74% de los niños y jóvenes que usaban chat señalaban hacerlo con gente que han conocido por Internet, el 2008 esta cifra bajó al 47%. En el año 2007, el 49% afirmaban contactarse con desconocidos que estaban conectados al momento de usar chat, en el 2008 este número bajó al 22%.
Esta disminución, en mi opinión, refleja el desarrollo de una cultura digital que trasciende a las habilidades de uso de las tecnologías. Sobre este piso, se están instalando nuevas destrezas digitales, que reflejan una adopción más madura de Internet en la vida cotidiana.
Las redes sociales también han incorporado herramientas de mensajería instantánea, por lo que se indagó acerca de estas conductas en el uso de facebook y myspace. En este caso se constató que el 14% de los usuarios aceptan como amigos a personas desconocidas. Al descomponer esta cifra, se comprobó que este comportamiento tiene significativas diferencias de acuerdo a los niveles socioeconómicos. Mientras el 5% de los usuarios ABC1 aceptan a desconocidos, en los usuarios del grupo D esto llega al 18%. El 32% del grupo ABC1 mantiene un perfil público en facebook, en cambio, esto representa al 62% del grupo D.
Se pueden levantar varias hipótesis que requerirían de mayores estudios y análisis.
Por un lado, se puede presumir que la mayor facilidad con que jóvenes de sectores de mayores ingresos acceden a Internet, acelera la adopción de usos más seguros y responsables de estas herramientas.
También se puede enfocar desde las expectativas que tienen los usuarios al acceder a estas herramientas. Quienes tienen mayores restricciones para acceder a los beneficios de nuestra sociedad, ven en estas herramientas una posibilidad de ampliar sus horizontes.
El tema, sin duda, puede dar para mucho análisis y desarrollo.
No obstante, una vez más e insistiendo en los señalado en anteriores post de este blog, el uso que nuestros jóvenes y niños le dan a las herramientas de uso masivo en Internet, constituye una fuente importante de información para estar atentos a necesidades y requerimientos de nuestros hijos y alumnos.

