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El nuevo Ministro de Educación
01.19.2010 | 41 Comments
Resuelta la incógnita respecto a quien dirigirá el gobierno los siguientes cuatro años, se instala la expectación por conocer a quienes acompañarán al nuevo Presidente en la conducción del gobierno.
Me interesa en particular quién será el nuevo(a) Ministro(a) de Educación. El nuevo conductor de la política educativa no sólo tendrá el desafío de concretar las promesas del programa de gobierno ganador, sino que también tendrá que hacerse cargo de continuar programas y políticas que han sido aprobadas y financiadas en el actual presupuesto del sector.
Compleja tarea, que requiere de capacidad técnica y conocimiento profesional en el campo educativo, como también, de habilidades para dialogar y consensuar con los múltiples actores que hoy día son parte de nuestro sistema escolar.
El éxito en la gestión del nuevo Ministro se jugará en gran parte por su capacidad de escuchar (que no es lo mismo que oír) y establecer mecanismos permanentes para mantener esta habilidad durante su gestión. La educación dejó de ser un tema exclusivo para expertos y eruditos en la materia. Tampoco es un tema sobre el que únicamente los docentes y educadores podamos opinar. Nuestra realidad educativa convoca hoy a múltiples actores y está al centro de las expectativas de crecimiento y desarrollo de las familias y del país. Todos ellos tienen diversos puntos de vista y tienen legítimos puntos de vistas que deben ser escuchados. De otra forma, tendremos políticas educativas para unos pocos y de alcance proporcional a la duración de la gestión del nuevo Ministro.
La nueva autoridad educacional (y su nuevo equipo de trabajo) tendrá que demostrar habilidades para implementar cambios estructurales en el sistema escolar (como la nueva institucionalidad generada en la reciente Ley General de Educación). Pero esta capacidad de gestión tendrá que ser complementada, con la habilidad de comunicar eficientemente los beneficios y desafíos a los actores que no están comprometidos directamente en estos cambios macro estructurales. Para valorizar las nuevas herramientas de políticas educativas, no basta con crear las instituciones, nombras a sus autoridades y contar con el presupuesto adecuado. Para que estas trasciendan, es necesario que la comunidad escolar perciba con claridad, cómo la nueva institucionalidad impactará positivamente en su cotidianidad.
Quien jure o prometa como Ministro(a) en marzo próximo, se encontrará con un sistema escolar sobrepasado en ofertas e iniciativas de políticas gubernamentales. Su desafío, antes de echar a andar los nuevos proyectos que desee implementar, será reencantar a decenas miles de directores y docentes. Habrá que desplegar liderazgo, credibilidad y carisma, para poder convocar y entusiasmar a sostenedores, directivos y profesores que se han acostumbrado a ver pasar una y otra iniciativa, si que logren transformar la realidad que ofrecían cambiar.
Sin docentes comprometidos, las políticas educativas corren el riesgo de quedarse fuera del aula. Y en el aula, es donde realmente ocurren los cambios en nuestro sistema educativo.
En marzo próximo, asistiremos a una inédita inauguración del año escolar. Seguramente será encabezado por la actualidad autoridad educacional, en compañía del ya nominado(a) nuevo(a) Ministro(a) de Educación. No debería ser de otra forma, a pesar de las diferencias políticas de ambos personeros.
Será un especial momento, que no debe desaprovecharse para demostrar que las políticas educativas efectivas y de largo plazo, no se inician ni mueren con los cambios de la coalición gobernante. Y esto último, también será tarea de la próxima autoridad ministerial.
Imagen del post de http://www.pns.cl/secciones/gema/Cultura/cultura.htm
El futuro de Chile será digital o no será
12.07.2009 | 10 Comments
Esta carta* es parte de una invitación de un grupo de ciudadanos, quienes estamos convencidos en la necesidad de reflexionar respecto de la sociedad que queremos. Esta es una provocación que compartimos con ciudadanos y ciudadanas de nuestro país, en el contexto de la inminente elección del Presidente del Bicentenario de Chile.
Nuestro país ha madurado. A pesar de tener heridas no completamente sanas y traumas transversales en la sociedad, Chile ya no es el mismo de hace 30 años, tampoco es la misma sociedad esperanzada con el retorno de la democracia de 1990. Vivimos los temores del cambio de siglo y encaramos, a partir del 2000, una nueva ruta, con una visión ciudadana -quizás pretenciosa pero sincera-, abiertos a un cambio en la forma tradicional de hacer política que conocíamos y dispuestos a construir un futuro inclusivo.
Chile dejó de ser ese país aislado y provinciano. Cambiaron las premisas de las personas, de las familias, de las empresas, del Estado. El nuestro es hoy un país abierto al mundo como nunca antes lo había sido, y las tecnologías, la Red, la "convivencia en la nube", nos permiten emparejar la cancha y jugar en igualdad de condiciones a nivel global.
Quienes escribimos esta carta somos padres de una nueva generación, conectada con el mundo y atenta a las oportunidades que éste les ofrece. Nuestros hijos acceden a fuentes de información y conocimiento con una dinámica y velocidad que nos asombra, que en muchas ocasiones no podemos seguir y que debemos aprender a escuchar. Este mundo sin fronteras, móvil y accesible desde las pantallas, es el ambiente natural en el que, los nuevos emprendedores se proyectan para construir innovación, desarrollar capital humano y valor agregado al país de hoy y del futuro.
La generación que vivirá intensamente el bicentenario nos desafía a responder a las nuevas necesidades y demandas de nuestra sociedad. Creemos que la tarea prioritaria para Chile en los próximos diez años es convertirse en parte activa de la sociedad del conocimiento, aportando desde nuestra riqueza y diversidad cultural. Para hacerlo, tenemos las herramientas a nuestro alcance, pero necesitamos aprender a utilizarlas creativamente. Nuestra oferta educativa debe mirar como oportunidad y no como amenaza las competencias digitales y la mirada crítica de las nuevas generaciones, para construir una propuesta de calidad que considere las habilidades del siglo veintiuno como eje del curriculum del Chile del presente.
A esta generación tenemos el deber de entregarles un país con perspectiva, con visión de largo plazo y no con formato de borrador permanente. El concepto de cambio, tan utilizado en tiempos de campaña, pero tan olvidado en otros momentos, debe ser asimilado como una necesidad inmediata. Hoy el cambio es un estado permanente. Debemos avanzar en un proceso de sincerar lo bueno, lo malo y lo feo, independiente del origen o color de esas iniciativas.
Vemos como, a la distancia, países del primer mundo y otros que fueron similares a Chile crecen, impulsando grandes reformas y proyectos país, en los cuales la tecnología y su aporte son piezas fundamentales. En todos esos ejemplos, el Estado ha contado con una institucionalidad capaz, dotada de respaldo político y económico para encarar esta tarea, que acoge a múltiples sectores y lidera efectivamente con fuerza un proceso que nos tomará al menos diez años. Una institucionalidad que pueda definir y ejecutar una política pública de largo plazo, con capacidad de adaptarse a escenarios en permanente cambio y que no se redefina por completo cada vez que se produce un cambio de gobierno.
Nos referimos a la aplicación de la tecnología y su uso para el combate de la pobreza, palanca para una mejor calidad de vida y motor de desarrollo para que las personas accedan, entre otras cosas, a una mejor educación, mejor salud, mejor trabajo, promoviendo su capacidad innovadora y su mayor participación en todas las esferas donde su futuro se juega. Las cifras así lo indican. Según el Banco Mundial, un incremento de 10% de penetración de banda ancha genera en países como el nuestro un aumento del 1,38% en el Producto Interno Bruto. ¿Conocen nuestros economistas otro ejemplo similar? Otro modelo que el mundo nos reconoce pero que no hemos sido capaces de reproducir en otros ámbitos, es la plataforma de compras públicas Chilecompra, la cual permitió aumentar la participación de las pequeñas y medianas empresas en la compras del Estado a un 37%, más del doble de su participación en el resto de la economía. Pero pese a ello, según un estudio encargado por la Subsecretaría de Telecomunicaciones a la Universidad Alberto Hurtado, en 1 de cada 5 hogares del país no se ve valor a estar conectado a Internet.
No se trata de subirse a las modas tecnológicas de turno o a sus gadgets, sino de cómo nos integramos de manera inteligente y oportuna a la sociedad del conocimiento. Nos subimos muy tarde al tren de la Revolución Industrial, no nos perdamos esta nueva oportunidad. Y esta oportunidad es necesariamente digital. Sea cual sea el modelo de desarrollo, la visión de largo plazo, el sueño país que queramos construir, la dimensión digital estará en su centro. Pero a quienes firmamos esta carta nos convoca, por sobre todo, la posibilidad de construir un Chile con un acceso más equitativo a las oportunidades, y es quizá ahí donde la tecnología juega su rol más transformador, al democratizar de manera radical el acceso a la fuentes de información, de conocimiento, de creación de valor, de desarrollo personal.
Estamos ciertos que es posible. Los problemas de Chile tienen que ver con todas y todos. La mejor forma -quizá la única- de iniciar un camino hacia su superación es integrando de manera activa a la ciudadanía y su creatividad en el diseño de las soluciones que den respuestas a sus necesidades. En eso, la tecnología es hoy uno de los principales medios habilitantes. Algo que en la presente campaña para escoger al Presidente de Chile por los próximos cuatro años, parece no haber sido entendido. Hablamos de fomentar la capacidad de conversar de los ciudadanos a través de estos medios y, de parte de las autoridades, a explicitar su compromiso de escuchar, responder y finalmente actuar basados en lo que dichas conversaciones generen.
Por eso, al futuro Presidente de Chile, lo invitamos a cambiar la mirada, a refrescar la visión. Lo invitamos a asumir que el futuro de Chile será digital o no será, un futuro que se lo debemos a nuestros hijos.
(*) Este texto está inspirado en Carta Abierta al Futuro Presidente, publicada en cuatro blogs españoles en marzo de 2008, y la Carta Abierta a Políticos y Candidatos "2.0", publicada por Paulo Saavedra en abril de 2008.
Imagen del post tomada de http://www.vladstudio.com/
Nativos digitales en aulas analógicas.
11.25.2009 | 13 Comments
Esta semana visita Chile Marc Prensky, educador, consultor y desarrollador de videojuegos educativos y autor de varios éxitos literarios relacionados con los impactos que tienen en las generaciones jóvenes, su temprana y permanente exposición a las tecnologías de la información y comunicaciones.
En el marco de la ExpoEnlaces, este miércoles 25 de noviembre, dará una conferencia a partir de las 10:15 que será transmitida en línea a través del sitio web de la Red Enlaces. Prensky saltó a la fama en octubre del 2001, cuando publicó su artículo “Nativos Digitales, Inmigrantes digitales”. Usando la metáfora de lo que ocurre con quien aprende un idioma distinto al materno (o nativo), explica por que los que han nacido y crecido con las nuevas herramientas digitales poseen habilidades y maneras distintas de aproximarse a la información y el conocimiento. Ellos, a diferencia de quienes no nacimos en la era de Internet, no requieren capacitarse en el uso de dispositivos, aplicaciones y servicios digitales. Los usan naturalmente.
El problema principal de la educación, de acuerdo a lo que señala Prensky, es que “nuestros instructores inmigrantes digitales, que hablan un lenguaje obsoleto (propio de la era pre-digital) están luchando por enseñar a una población que habla un lenguaje completamente diferente”.
Esta brecha es ciertamente provocativa, para explicar muchos de los conflictos culturales que se presentan en nuestras aulas y que generan frustración en muchos alumnos y docentes.
Ofrece a su vez una visión diferente respecto al impacto que las tecnologías pueden tener en nuestro sistema escolar. Desde este ámbito, las capacidades nativas de las nuevas generaciones representan nuevas oportunidades y recursos que los docentes podemos aprovechar para enriquecer los ambientes de aprendizaje. Un estudiante que puede generar contenidos multimediales, interactuar en redes sociales demostrando habilidades comunicacionales, que es capaz de resolver complejas situaciones en un video juego de rol, superar etapas en un complejo juego de estrategia, acceder a sofisticadas fuentes de información, etc. posee un conjunto de habilidades y competencias que representan nuevos desafíos y posibilidades al momento de planear actividades educativas en el aula.
Sin embargo, la mayor parte de los docentes no estamos preparados para aprovechar estas potencialidades. Los curriculum de formación no consideran destrezas didácticas, que aprovechen las capacidades digitales de los alumnos. Tampoco los recursos de aprendizaje disponibles (digitales y analógicos), contienen modelos de implementación que permitan integrar estas oportunidades.
El problema no es acerca de cuánta tecnología tenemos disponibles los educadores, al momento de planificar e implementar actividades pedagógicas. El desafío, es aprender a utilizar en contextos productivos de aprendizaje, los conocimientos y capacidades que los estudiantes podrían potenciar enfrentándose a desafíos curriculares.
Ojalá que la presencia de Marc Prensky en Chile nos permita buscar mejores modelos de integración de las habilidades digitales de nuestros estudiantes. Independientemente de cuan de acuerdo estemos con él, una mirada desafiante y profunda sobre las brechas culturales que atraviesan nuestro sistema escolar, siempre será bienvenida.
Educarchile, nuestro octavo aniversario
10.29.2009 | 4 Comments
Educarchile está cumpliendo este mes ocho años de existencia.
Probablemente, cuando el portal fue inaugurado, nunca se proyectó los alcances que tendría ocho años más tarde.
Hoy, el portal recibe en promedio cuarenta mil visitas únicas al día (novecientas mil en septiembre pasado, medido por CERTIFICA), cuenta por ejemplo, con alrededor de treinta mil recursos fichados, más de mil videos educativos en aulavisual, miles de planificaciones escolares, un preuniversitario en línea que también puede ser visitado desde teléfonos móviles y una comunidad activa de usuarios que acceden regularmente a este sitio para aportar con sus propias opiniones, contenidos y recursos.
Educarchile ha contribuido al desarrollo de cinco portales en latinoamerica, participa activamente en la red de portales educativos de la región y es un referente obligado, para quienes desarrollan iniciativas en esta área.
El portal es una poderosa alianza entre el Ministerio de Educación y la Fundación Chile, que se ha mantenido con el propósito de innovar permanentemente y ofrecer nuevos recursos a la comunidad escolar.
Pero también es fruto de alianzas estratégicas con el sector privado, que ha visto en educarchile un socio de alta credibilidad e impacto para planes de responsabilidad social empresarial.
En estos ocho años, la Internet se ha masificado y ha cambiado. Asistimos a la era de las redes sociales, de la conectividad permanente, de las aplicaciones inteligentes que reconocen a sus usuarios y que ofrecen contenidos segmentados y pertinentes. La web social ofrece oportunidades y desafíos que educarchile debe enfrentar a la brevedad.
Estamos trabajando en un portal capaz de conocer mejor a sus usuarios (especialmente a lo miles de profesores que lo usan regularmente), para poder anticiparse a sus necesidades y proveer soluciones de contenidos con mayor valor agregado. Pero también creemos que la clave en los próximos años, será contar con un portal que genere comunidades de colaboración e intereses, a partir de los mismos usuarios.
Solo dos muestras de estos esfuerzos, que ponemos a disposición de la comunidad al momento de celebrar nuestro octavo aniversario.
Comunidad Viable. A través de esta plataforma, ofrecemos una herramienta que permita a cualquier comunidad escolar generar sus propios contenidos y construir su identidad en la red, pero vinculados a una red de intercambio donde enriquecerse y acceder a nuevos recursos.
Una nueva página de entrada (home). Hay que simplificar el acceso a los recursos, incorporar multimedia y dar más espacios a la participación de los usuarios en la navegación de educarchile. Sus nuevas características, fueron propuestas por los mismos usuarios.
Llegamos a este octavo aniversario en un momento complejo para el sistema escolar, donde los desafíos de innovación y modernización marcarán parte importante de la agenda educativa. Estamos seguros que en los próximos años, el portal de la educación seguirá contribuyendo a las grandes tareas pendientes en nuestra patria. Esa es nuestra principal tarea.
La deuda histórica
10.20.2009 | 89 Comments
Chile tiene una deuda histórica con los docentes. ¿Qué duda cabe que los que ejercen la tarea de educar en el país, no han recibido los reconocimientos que merecerían? A pesar de los esfuerzos de estos últimos veinte años (vale la pena recordar, que antes del estatuto docente los profesores recibían el sueldo mínimo), el magisterio sigue siendo un grupo profesional mal remunerado y con bajo reconocimiento social.
Lamentablemente, eso no tiene nada de nuevo.
El actual conflicto respecto al pago de los beneficios adeudados a los docentes que se desempeñaban como empleados públicos antes de la municipalización, tampoco tiene nada de nuevo. Es un debate que se arrastra desde hace años. Esto es una mala noticia, fundamentalmente por la incapacidad de nuestras instituciones de resolver este asunto oportunamente. Las versiones encontradas entre el ejecutivo y el legislativo, el aprovechamiento político en período electoral del conflicto y la inexistencia de mesas de negociación representativas y con capacidad de manejar diferencias, son un síntoma de un problema mayor y de fondo.
La verdadera deuda histórica, es la carencia de una política que responda a la demanda de contar con profesionales de la educación de calidad y en cantidad suficiente, para responder a los desafíos de nuestro sistema escolar.
Han existido notables intentos por fortalecer la formación inicial, reconocer el perfeccionamiento profesional en las remuneraciones e implementar un sistema de evaluación de desempeño que permita detectar aquellos docentes que no cumplen con las condiciones mínimas. Pero no ha sido suficiente.
La formación inicial de docentes sigue siendo un desafío (tal como lo muestran los resultados preliminares del programa INICIA). A pesar del mejor desempeño obtenido por los docentes en sus evaluaciones, no es claro cómo estos resultados se correlacionan positivamente con los niveles de aprendizaje obtenidos.
Pagar la deuda histórica que el Colegio de Profesores demanda cancelar, es un costo importante para el país e implicaría desplazar otros fondos para este propósito. Pero, no contar con un cuerpo de docentes adecuadamente preparados, con sistemas de evaluación eficientes, con sistemas de incentivos que permitan mantener en el aula a los mejores pedagogos y estimular a los mejores estudiantes con vocación a tomar este camino profesional, tiene mucho más costos para nuestro país.
Sobre esta verdadera deuda histórica, las propuestas de las diversas candidaturas presidenciales no han desarrollado con mayor precisión sus iniciativas. Lo que se haga en los próximos cuatro años en esta materia, puede marcar una diferencia trascendental en las metas educativas que se requieren alcanzar.
Imagen del post, tomada de http://www.elnortero.cl/
Ser profesor en el Siglo XXI
10.15.2009 | 13 Comments
Yo estudié pedagogía en el siglo pasado.
Sospecho que los diseñadores de las mallas curriculares de ese entonces, no consideraron en los planes de formación, las tareas del nuevo siglo. Por lo menos, no en el que me tocó seguir a mi.
Hay muchas cosas que, ciertamente, no han cambiado desde hace varios siglos. La docencia escolar sigue siendo una tarea desafiante, que fundamentalmente se desarrolla en un aula, frente a un número considerable de alumnos y con pocos recursos para para ejercer eficientemente esta tarea. Sigue siendo un oficio mal remunerado y con bajo reconocimiento social, a pesar de los significativos esfuerzos de estos últimos veinte años. Pero no me cabe duda que continua siendo una carrera apasionante Si no está de acuerdo conmigo, lo invito a leer esta nota sobre los docentes chilenos que nos representarán en el Foro Mundial de Profesores Innovadores (y que lamentablemente no logran la cobertura mediática, de la otra selección nacional que nos representará en un escenario mundial).
Pero hay nuevos elementos que están cambiando esta profesión.
Creo que el principal está dado por “los clientes”. Me refiero a los estudiantes, quienes son finalmente los últimos beneficiarios (o afectados) de nuestro trabajo. Cambiaron las condiciones acerca de lo que los alumnos sabían y no sabían antes de entrar a la escuela. Basta con señalar que la masificación en la cobertura escolar ha puesto en nuestras aulas no sólo a más estudiantes, también ha aumentado la diversidad y las demandas específicas a la tarea escolar. En varios post anteriores, me he referido a los cambios asociados al acceso a las tecnologías de la información y comunicación. En los próximos días tendremos la oportunidad de escuchar en Chile a Francesc Pedró, director del CERI y líder del proyecto “Los aprendices del nuevo milenio”. Sus hallazgos representan, probablemente, el nuevo gran desafío de la pedagogía en la escuela.
La tarea educativa, dejo de ser un ámbito exclusivo de los pedagogos, para pasar a ser hoy día una tarea interdisciplinaria. En este campo hoy se desempeñan psicólogos, sociólogos, filósofos, ingenieros, comunicadores, diseñadores, etc. Aprender y enseñar representa hoy día, dimensiones del conocimiento humano, que aportan miradas mucho más sistémicas que las que recibieron los estudiantes de pedagogía del siglo pasado.
El campo educativo, en términos de desarrollo profesional, trasciende al aula y al tradicional mundo escolar. Es frecuente encontrar profesores, que ocupan sus capacidades profesionales en otros campos laborales como editoriales, asesorías pedagógicas, departamentos de relaciones públicas, etc. Se requieren capacidades didácticas en el mundo de la formación profesional (en las Universidades, los profesores no sólo deben dominar sus materias sino que también ser capaces de planificar sus clases y apoyar pedagógicamente a sus alumnos), en los planes de las empresas para sus capacitaciones y perfeccionamientos. Cada vez que me toca asistir a un taller o jornada de trabajo profesional, en la que se repiten insistentemente el trabajo en grupo y las presentaciones eternas en plenario, suelo pensar que la falta de creatividad en la metodología usada, sólo se explica por la ausencia de un educador en la planificación del evento.
Ser un “profesional de la educación” (como lo define el actual estatuto docente), es una de las profesiones más desafiantes de este siglo. Esta es la época en que el capital humano importa más que las materias primas y no renovables, es el tiempo en que la capacidad de gestionar conocimiento prima por sobre la acumulación del mismo, es la época en que los grados profesionales son irrelevantes, frente a la habilidad de aprender a aprender cotidianamente. En cada una de esas áreas, hay necesidad de buenos educadores.
En palabras simples, hoy los profesores somos más necesarios que nunca y tenemos mucho que aprender, porque tenemos muchas tareas que hacer.
¡Feliz día colegas!
(Imagen de este blog tomada de http://www.latercera.com)
¿Qué es lo que no va a lograr la ley de propiedad intelectual?
09.29.2009 | 9 Comments
En estos días se votará en nuestro parlamento una nueva Ley de Propiedad Intelectual. Con esto se espera modernizar la legislación correspondiente y ponerla al día, frente a las nuevas oportunidades de distribución de contenidos en formatos digitales.
Sin ser un experto en propiedad intelectual, creo que no es difícil constatar que este esfuerzo legislativo no va a ser suficiente, para regular el creciente fenómeno de la descarga de contenidos desde la red.
Primero, porque está comprobado que intentar “gobernar” lo que circula o no circula en Internet es imposible. Quien insista en hacerlo, me temo que no ha logrado comprender la naturaleza de la red de redes.
Segundo, porque el límite entre el control al acceso a contenidos protegidos intelectualmente y la censura es demasiado sutil. Terceros decidiendo lo que podemos o no podemos ver, escuchar o leer, aunque sea en defensa de los derechos de los generadores de contenidos, me evoca un tipo de control social que no resiste la globalidad y diversidad que hoy defienden las sociedades democráticas.
Tercero, porque por cada sitio de descarga sancionado o cerrado, aparecen en cuestión de minutos, múltiples nuevas alternativas. Más de alguno se acordará de la experiencia de Napster, uno de los primeros sitios para compartir e intercambiar música en la red. Al poco tiempo de la censura y cierre obligado de este sitio, proliferaron una variedad de alternativas.
Cuarto, porque los consumidores de contenidos nos estamos convirtiendo, gradualmente, en productores de contenidos. El problema es que esta legislación está pensada para garantizar los derechos de los grandes proveedores de contenidos, de tal forma que usted puede terminar sancionado (luego de un largo y engorroso proceso) por descargar ilegalmente una canción. Pero aún no tenemos una legislación que nos proteja si su banco vende sus antecedentes comerciales a una tercero (que también son contenidos de su propiedad), o si su ISAPRE entrega sus datos a cadenas farmacéuticas. Tampoco es trivial impedir que un tercero haga un uso inadecuado de una foto con su imagen, sea esta de de su propiedad o no.
Quinto, porque falta lo más importante: promover una educación que genere una adecuada cultura digital, que nos responsabilice de lo que hacemos en los espacios virtuales que compartimos entre todos. Generar nuevas y sofisticadas normas y sanciones para promover el respeto a los derechos intelectuales es, básicamente, desconfiar de la capacidad de los ciudadanos para autoregularnos. Esto no tiene nada de nuevo. Lo novedoso sería contar con políticas para promover una cultura que respete las creaciones de los otros, sean estas, de los grandes sellos discográficos o de autores independientes y alternativos.
Los medios digitales están evolucionando hacia nuevos espacios de intercambio, en los cuáles no será necesario en un tiempo más “descargar” la música o el libro que me interesa. Los podremos disfrutar en la red. ¿Me sancionarán por compartir mis gustos musicales con usuarios en redes internacionales (como lo que ofrece last.fm)? ¿Mi proveedor de Internet me impedirá el acceso a Facebook, porque en la página de algún amigo hay vídeos publicados, sin los derechos correspondientes? ¿Será castigable legalmente, proyectar en clases una parte de una película, sobre la cual no contemos con los derechos de reproducción?
No me opongo a la defensa de los derechos intelectuales (de hecho, esperaría que quienes copien parte mis blogs, lo hagan señalando al autor). Sin una adecuada defensa y protección de los derechos de propiedad intelectual, podríamos poner en riesgo a nuestra industria de generación de contenidos.
Pero, insisto, la solución no la encontraremos en leyes que generen más y sofisticados castigos. El esfuerzo más efectivo debiera estar en educar, educar y educar.
Imagen de este blog, tomada de http://elblogdehistoriaeconomica.blogspot.com/
TV de alta definición, no es lo mismo que TV de alta calidad.
09.15.2009 | 10 Comments
Me gusta ver televisión. La imagen tiene un gran poder comunicador y cautiva fácilmente, produciendo información, generando emociones y ampliando puntos de vista.
Soy parte del 40% que puede contratar TV por cable, por lo que hace muchos años que dispongo de una oferta de programas y contenidos mucho más amplia que la que me ofrece la TV abierta. Pero a pesar de eso, parte importante de mi tiempo de exposición frente al televisor lo ocupo mirando las señales abiertas. Es que la televisión producida en nuestro país genera identidad, pertinencia cultural. Finalmente, cuando dedico tiempo a ver un reportaje de investigación, las noticias de los canales nacionales o un espectáculo musical, asisto a un espacio común sobre el cual puedo generar conversaciones con mis amigos y compañeros de trabajo al día siguiente.
Pero no me gusta la televisión que tenemos en Chile.
Me desagrada el contenido basura, el voyerismo farandulero en el que se le da más minutos a quien habla peor del otro, el tratamiento simple y superficial del drama humano para conseguir más audiencia matutina. Me molesta la televisión que no refleja nuestra diversidad cultural y política, que monopoliza la discusión en algunos y que censura de acuerdo a los principios valóricos de los propietarios del canal, lo que podemos y no podemos ver.
Me parece insostenible que la televisión pública sea un buen negocio. No porque me moleste el lucro, sino que porque las utilidades que se consiguen consideran un capital que nos pertenece a todos: el radioespectro sobre el que se transmiten las señales.
La norma que Chile adoptará para la televisión digital es una buena noticia, sin embargo no responde a un un componente fundamental del problema: ¿cómo vamos a lograr una televisión de calidad en el país?
Los próximos pasos que seguirá la televisión digital, a través del pronunciamiento de su implementación en el parlamento, serán fundamentales para responder a esta pregunta.
Existen varias posibles opciones, la que van desde mantener y ajustar el actual modelo de negocios hasta revisar estructuralmente la política de TV pública, reasignando las frecuencias y elevando los requerimientos relacionados con los calidad de los contenidos. Sin duda, en la base de esta discusión estará el modelo de financiamiento. La buena televisión no es barata y requiere fuentes de recursos importantes. ¿Estarán dispuestos los avisadores a financiar la producción cultural y educativa, aunque esta no alcance la audiencia que hoy alcanzan los reality?
Aspiro que con la llegada de la televisión digital, pueda ver una mejor imagen y recibir un mejor sonido en mi receptor. Pero ambiciono que pueda escoger entre contenidos relacionados con historias de localidades aisladas, conocer experiencias provocadoras de chilenos y chilenas que intentan cambiar el país y que no gozan del beneficio de auspiciadores que financien la difusión y acceder a información relevante y documentada del acontecer nacional.
Ojalá que en el contexto electoral que estamos viviendo, esta discusión de fondo no “apague la tele” de los que deben decidir y enfrentar este desafío.
(imagen del post tomada de www.horzepa.com)
Más tecnologías en la sala de clases, ¿y qué pasará con los contenidos?
09.14.2009 | 13 Comments
Cuando yo estaba terminando mi educación básica (sólo treinta y un años atrás), el profesor de ciencias naturales (asignatura predecesora de “comprensión del medio”) nos sorprendió llevando una máquina de proyección de diapositivas, acompañada de un reproductor de cassette. Con estos recursos convirtió la sala de clases tradicional en un sala de proyección multimedial. Lamentablemente, esta experiencia se limitó a tres colecciones de diapositivas disponibles.
En la Universidad conocí el retroproyector, que permitía que cualquier impreso (texto, imágenes, diagramas) pudiesen ser presentadas a todo el curso. Esta tecnología le agregó un componente fundamental al uso de nuevos recursos en el aula: la personalización del contenido. Con las transparencias (o acetatos como las llamaba un profesor español) era posible para el docente, crear su propia selección de elementos.
Los actuales herederos de estas innovaciones que me tocó observar como alumno, son posiblemente el uso del power point y similares y más recientemente el uso de las pizarras interactivas digitales.
No hay que olvidar que se tratan de herramientas, por lo que el sentido final de su uso en el aula, está determinado por el propósito que le asigne el educador que las incorpora en su ejercicio docente.
Hay varios formas posibles de lograr impactos con tecnologías en la sala de clases.
La más ambiciosa, considera que incorporar dispositivos de última generación puede facilitar cambios estructurales en cómo se organiza y desarrollan las actividades de aprendizaje y enseñanza en la sala de clases. Con las actuales pizarras interactivas, por ejemplo, los alumnos podrían asumir un rol protagónico en la resolución de problemas simulados en la pantalla y el docente tendría un rol de facilitador al generar condiciones adecuadas para que el aprendizaje ocurra.
Las más tradicionales ven las tecnologías en el aula como una forma de mejorar la eficiencia del rol docente de transmisor de contenidos. Una presentación en power point permite que el educador ordene con anticipación la secuencia que desea transmitir y planifique mejor el uso del tiempo. Los profesores pueden además usar innumerables veces la presentación, modificarla y compartirla permitiendo un importante ahorro de tiempo.
En un punto intermedio entre las anteriores opciones, está en la posibilidad de enriquecer la calidad del contenido que se transmite en la sala de clases. Conceptos abstractos pueden ser más fáciles de entender, gracias a un buen simulador que se proyecta desde un computador. También el uso de recursos multimediales (como la videoteca que ofrecemos en educarchile) pueden facilitar la atención y motivación de los alumnos y permitir que el docente se concentre en facilitar el diálogo y generar actividades que permitan obtener los aprendizajes deseados.
Se puede estar más o menos de acuerdo con las posibles formas de uso de la tecnología descritas, pero hay algo transversal en cualquiera de estas opciones: se requieren contenidos de calidad.
Por eso, es preocupante que en las propuestas de los candidatos presidenciales en lo relacionado con tecnologías para educación haya un énfasis en cuántos computadores, pizarras interactivas y calidad de banda ancha dispondrán los alumnos y no en qué contenidos se desarrollarán para enriquecer las experiencias de aprendizaje.
La decisión del uso y propósito de las tecnologías de aula será tomada, con mayor o menor acierto, por cada directivo y equipo escolar. Pero la disponibilidad de buenos contenidos, asegurará que la decisión pueda fundarse sobre distintas opciones.
De otra forma y al igual que lo ocurrido con mi profesor de ciencias naturales de educación básica, la tecnología quedará limitada a una oferta limitada de diapositivas y cintas de audio.
(Imagen del blog tomada de http://www.suissedu.org/)
Computadores para todos. ¿Promesa electoral o política de estado?
09.03.2009 | 14 Comments
Si tomamos en serio las promesas y anuncios de los candidatos presidenciales, en los próximos años todos los alumnos, de todos los estratos sociales tendrán acceso a un computador personal, acceso a Internet y vivirán su jornada escolar en aulas digitalmente equipadas. Así por lo menos, se desprende de los anuncios de Sebastián Piñera en la cena de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información y de las declaraciones de Marco Enríquez Ominami a la campaña ciudanada "Un computador por niño". Probablemente en los próximos meses, Eduardo Frei se pronuncie en forma similar sobre el tema.
Creo que es una buena noticia. Fundamentalmente porque da una señal del valor que tiene hoy, para las políticas públicas, el acceso equitativo a las tecnologías de la información y comunicaciones.
Si el estado moderno intenta procurar igualdad de acceso a educación, justicia, salud, vivienda, por que no pensar que en este rol de protección social, nuestros gobernantes también deben asegurarnos acceso equitativo a las herramientas digitales.
Otra cosa es pretender que la distribución masiva de computadores va a modernizar el sistema educativo, generar nuevas capacidades en nuestro capital humano, diversificar nuestra economía, mejorar la distribución de la riqueza y democratizar el acceso a la información.
Me temo que el asunto es un poco más complejo.
No dudo que un estudiante, al tener acceso permanente a un computador personal conectado a Internet (esto último también debe ser una condición de base), adquirirá una sólida cultura digital y mejorará considerablemente sus oportunidades de acceder a contenidos relevantes para su desarrollo personal.
Pero esto no es suficiente para mejorar los deficientes indicadores de calidad de los aprendizajes en nuestro sistema escolar. Computadores para todos los alumnos, no generan automáticamente mejoras en la comprensión lectora, ni incremento en el desarrollo de habilidades matemáticas.
Para lograr impactos educativos con las tecnologías de información se debe contar, entre otras cosas, con una infraestructura digital adecuada (que evite que el profesor requiera invertir tiempo y preocupación en asuntos tecnológicos), contenidos que aprovechen las capacidades técnicas de las herramientas informáticas (no es muy rentable hacer con tecnologías, lo que se hace mejor sin tecnología) y estrategias de capacitación y acompañamiento para los docentes.
Insisto en el punto de la adecuada capacitación y preparación de los docentes. En la euforia de distribuir equipamiento informático a todos los estudiantes, es fácil subvalorar el rol de mediación y facilitador que deben tener los educadores. Para tener impacto educativo sostenible, las herramientas digitales deben ser usadas con objetivos educativos. Esto requiere de tiempo para planificar usos de las tecnologías, que garanticen experiencias de aprendizaje. De otra forma tendremos, por ejemplo, muchos alumnos chateando con amigos de diversas partes del mundo, pero sin capacidad de ordenar en un texto sus ideas en forma coherente.
No basta entonces, saber cuántos computadores distribuirá cada candidato y cuánto costará esta medida. Es fundamental saber al menos, qué se pretende lograr y cómo se evaluarán estos resultados. Así podemos garantizar que las ofertas electorales para estos próximos cuatro años, se transformen en políticas de mediano y ojalá largo plazo.
(Ilustración del post tomada de http://www.melipilla.cl)
Yo twitteo, tu twitteas. ¿Twittean los profesores?
08.19.2009 | 6 Comments
Twitter es la moda del año en Internet, así por lo menos lo demuestran los 60.000 chilenos que ya se han generado una cuenta en esta red social. Si usted aún conoce twitter, o si quiere saber qué es y cómo funciona le sugiero mirar este video producido por Nicolás Copano para explicar su uso.
¿Vale la pena que un educador use twitter? Depende. La respuesta está vinculada al interés profesional de participar y aportar a redes profesionales.
Si a usted le parece innecesario y distractor estar pendiente de comunicar lo que hace y saber en qué actividades se están involucrando sus conocidos, lo suyo no son las redes sociales.
Si a usted le parece atractivo difundir sus experiencias docentes y conocimientos en el área e intercambiar esta información con otros, no lo piense más y empiece a usar twitter (o la red social de su preferencia).
En lo personal, me he topado con pocos profesores que usen twitter. Conozco algunos que usan facebook y a muchos más que utilizan Internet como fuente de acceso a información y recursos digitales. Pero twitter, parece que tiene algunos impedimentos que harán más lenta la adopción por parte de los profesores. Por ejemplo, el uso de esta red social es mucho más interesante cuando se está permanentemente conectado a través de un computador personal o de un smartphone (teléfonos con capacidad de navegación en Internet). La mayor parte de los docentes no tienen esta posibilidad.
Pero probablemente la barrera más importante para los educadores, es saber para qué puede servirles esta herramienta en sus metas y desafíos profesionales. El tiempo en el aula es escaso, hay presiones por desarrollar todo el contenido planificado y ocupar parte de la jornada en “ensayos tecnológicos” que no aporten claramente a los objetivos de aprendizaje, es altamente riesgoso.
El uso curricular de twitter es una experiencia muy incipiente, al menos en nuestro país. Uno de los primeros en intentarlo es el profesor Benedicto González, que en su blog comparte una experiencia de uso de esta herramienta en clases de lenguaje y comunicación con un quinto básico.
Seguramente hay más iniciativas que vale la pena conocer y muchos educadores interesados en experimentar con las posibilidades de esta herramienta.
Al respecto, cuatro recomendaciones básicas a partir de mi propia experiencia.
Se debe cuidar de no confundir propósitos personales, con los profesionales en el uso de redes sociales. No es lo mismo usar twitter para mantenerse comunicado con sus amistades y familiares, acceder a temáticas de su interés personal, que usarlo para el intercambio o desarrollo de temas profesionales con otros educadores y alumnos. Conozco, por ejemplo, varios profesores que en facebook administran más de una cuenta (o identidad). No es que tengan problemas de múltiples personalidades. Lo que hacen es mantener una identidad en la que se comunican con sus amistades y familiares, en las que es posible encontrar fotos personales y notas de su vida cotidiana. En otra identidad se identifican como profesores, ahí aceptan a sus alumnos y alumnas y publican contentidos asociados a su desempeño profesional.
En segundo lugar, sugiero familiarizarse con la herramienta y adquirir cierta seguridad, antes de iniciar su uso con fines profesionales. Twitter, es muy fácil de usar a nivel de sus comandos y aplicaciones. Pero posee una cultura en la que se combinan la ironía, la capacidad de síntesis (no olvidar que cada mensaje no puede superar 140 caracteres) y el uso de cierto protocolo de comunicación (como evitar los diálogos personales más propios del chat) que pueden marear al usuario cuando se inicia.
En tercer lugar, no se debe olvidar que Twitter es una plataforma que se basa sobre Internet y que esta gran red es un espacio compartido y público. Hay que saber que cualquier opinión, por más privada que se quiera hacer, siempre será factible de reenviar, referenciar o difundir a través de la red.
Y finalmente, si usted usará twitter con fines educativos no olvide que esta es solo una herramienta y que el objetivo de aprendizaje lo determina quien planifica la actividad, es decir, el educador que decidió utilizar este medio. Twitter puede ser usado para debates entre escolares, recopilación de información para algún proyecto de investigación, intercambio de opiniones entre grupos alejados geográficamente, etc. Pero cualesquiera sea su uso en el contexto educativo, siempre debe tener un propósito en este ámbito. Este fin, ciertamente debe poder ser evaluado para aprender y mejorar.
(Ilustración del post tomada de http://teachertwitter.com/)
¡Postea la educación!
08.13.2009 | 11 Comments

Se nos viene apresuradamente el bicentenario. En poco más de un año estaremos celebrando este hito en nuestra historia nacional. Ese escenario, nos servirá de contexto para revisar lo que hemos logrado como país y las deudas pendientes que tenemos con nuestra propia historia.
Nuestros avances y desafíos pendientes en educación, deben ser parte de esta revisión de doscientos años de historia. Al hacerlo, probablemente encontraremos que los movimientos estudiantiles, han sido un actor relevante en las grandes transformaciones educativas. Así lo fue en la reforma universitaria en el año 1967 y en la “revolución pinguina” del 2006, la que está directamente involucrada con la promulgación de la nueva Ley General de Educación que se concretará este mes.
Entonces, ¿por qué no invitar a los estudiantes secundarios del bicentenario a expresar sus ideas respecto a la educación en Chile?
Esa es la motivación principal de la iniciativa “secundarios 2010”, organizada por el portal educarchile, la comisión Bicentenario y la Universidad UNIACC y con la participación del Instituto de la Juventud y la Biblioteca del Congreso Nacional.
La idea es ofrecer a los estudiantes entre octavo básico y tercero medio, un espacio donde subir sus opiniones a través de vídeos, escribir en el muro de un “baño virtual” (con espejo incluido), comentar las opiniones de otros en un ambiente digital y amigable.
Luego de tres meses, los vídeos y opiniones más votados, vistos o referenciados serán seleccionados para realizar una síntesis de la experiencia.
¿Qué opinarán y propondrán los estudiantes? Aquí una buena muestra.
El Curriculum Vitae de la era digital
08.04.2009 | 15 Comments
Por razones profesionales me ha tocado desde hace muchos años (los que no vale la pena confesar) participar en la selección de recursos humanos.
En esa tarea he tenido que leer muchos, quizás demasiados, curriculums vitaes de postulantes a diferentes tipos de cargos y trabajos.
Los hay de todo tipos.
Los “telegráficos” (o para ser actuales, escritos como micro blog) que describen menos que lo necesario. Estos suelen obviar referencias y en muchos casos olvidan también las reglas de ortografía y redacción.
Están los “enciclopédicos” que abundan en detalles relacionados con actividades como servicio comunitario en la adolescencia, intereses artísticos, colecciones de objetos exóticos, viajes a través del mundo o libros leídos en los últimos años. Afortunadamente, la creciente costumbre de enviar el documento en formato PDF ha permitido que las eternas páginas de publicaciones, seminarios a los que ha asistido, conferencias dictadas y cursos tomados no colapsen la bandeja de entrada del correo electrónico.
Un gran acierto ha sido el aporte de los sitios de oferta y búsqueda de trabajo en línea. Han logrado ordenar y estandarizar la información que se requiere para conocer la experiencia y preparación de los postulantes, lo que permite que se facilite el intercambio de información de una forma mucho más expedita.
Pero en el último tiempo me ha tocado ver un nuevo fenómeno. Estoy recibiendo curriculums de jóvenes profesionales (por joven me refiero a personas entre 25 y 30 años con dos a cuatro años de experiencia profesional, que no es lo mismo que profesionales con espíritu joven) que incorporan activamente recursos vinculados a Internet.
Vamos por parte.
Están los que además de entregar la información básica sugieren mirar perfiles completos en servicios en línea como google profile o linkedin, donde es posible profundizar la información, que además es actualizada sin que necesariamente requiera ser reenviada.
Pero también están los que incorporan enlaces a recursos digitales en que el postulante ha participado con anterioridad. He revisado curriculums que tienen un link a la tesis de grado, a presentaciones de power point, a proyectos en los que ha colaborado, etc. Esto resulta interesante, porque permite conocer en concreto, los productos que ha generado la actividad profesional del postulante.
Finalmente me ha tocado encontrarme con curriculums que incorporan de distintas formas la “vida digital”. Así por ejemplo, me sorprende ver que crecientemente los profesionales mantienen blogs en los que vuelcan sus intereses personales. Pero también incluyen enlaces a sitios de publicación de fotografías y muy últimamente a su identidad en twitter.
Hace no poco tiempo, ya había descubierto que “googlear” (acto de pesquisar información de un individuo a partir de sus rastros digitales) a un postulante permite verificar y obtener información complementaria. Pero me vuelvo a sorprender, con estos nuevos usos de la tecnología en la presentación profesional que se puede realizar al postular a un nuevo trabajo.
Debo reconocer también que he descubierto que los postulantes usan la “simetría democrática” de Internet y proceden a googlear a sus entrevistadores. Me he encontrado con personas que veía por primera vez, pero que a partir de mi propia huella digital sabían de mi profesión, mi experiencia laboral, cuántos hijos tengo o a qué causas de facebook adhiero. A partir de esa experiencia, he aprendido a leer con mayor detención las opciones de privacidad y seguridad de facebook y otras herramientas de redes sociales.
Seguramente en un tiempo más, ya no me llegarán archivos adjuntos al correo electrónico. Probablemente será un enlace a un sitio donde a través de un video el postulante se presentará y una secuencia de imágenes mostrará su experiencia y preparación académica, junto con una demostración de sus habilidades.
Vamos a tener que prepararnos para esa nueva forma de presentarnos, ser presentados y conocer a nuestros futuros colaboradores.
TEDxPatagonia: Ideas para compartir en Chile
07.31.2009 | 1 Comments
¿Ha escuchado hablar de las conferencias del TED? Es muy probable que alguna vez haya llegado a su correo electrónico, el vínculo a un video de alguna de estas conferencias.
Se trata de una iniciativa que reúne las palabras Tecnología, Entretenimiento y Diseño y que convoca anualmente a conferencias para realizar la TED Conference en Long Beach, USA. En cuatro días, alrededor de cincuenta conferencistas y en no más de dieciocho minutos cada uno, intentan cautivar a miles de asistentes con temas tan diversos como las ciencias exactas, el medio ambiente, la educación, las expresiones artísticas, etc. Todos tienen en común contener ideas inspiradoras, que vale la pena comunicar, que provocan reflexiones, emociones y conversaciones notables en la audiencia. No son charlas magistrales con sofisticados conceptos académicos, se trata simplemente de personas que tienen algo interesante, provocador y particular que compartir. Estas conferencias buscan ser un espacio de encuentro y conversación, que permita a todos quienes participan enriquecerse a partir de la diversidad de intereses y temas.
Las mejores conferencias están disponibles sin costo alguno en el sitio de TED, desde el cual es posible verlas o descargarlas a un computador. Muchas de ellas consideran además subtítulos para que el idioma no sea una barrera.
Personalmente hay algunas que me han impactado mucho, como la de Ken Robynson que con mucho sentido del humor y profundidad pone de manifiesto la forma como la cultura escolar inhibe la creatividad. También me invitó a reflexionar, la conferencia de Benjamin Zander sobre música y pasión.
Escuchar estas conferencias puede llegar a ser una gran e inspiradora experiencias para sus asistentes. Pero Long Beach queda lejos y pocas veces hay suficiente espacio para poder escuchar a personas que están a pocos metros nuestros, generando y experimentando ideas que vale la pena conocer.
Por eso, un grupo de entusiastas profesionales quisieron replicar esta experiencia en Chile. Así nació TEDxPatagonia, la versión nacional de este espacio de difusión de casos, personas y experiencias destacables.
También nació ante la necesidad de contar en nuestro país con espacios donde podamos contar y conocer buenas historias, donde encontrarnos con lo mejor de nuestras capacidades creativas, para generar un espacio donde la rica diversidad de quienes habitamos Chile se pueda expresar y conocer.
Hoy fue el primer TEDxPatagonia. Además de compartir los vídeos de muy buenas conferencias del TED original, pudimos escuchar al presidente de la ANFP Harold Mayne-Nicholls quien magistralmente compartió su visión del fútbol profesional en nuestro país y nos entusiasmó con su importancia y valor social. Destacó también, entre otros, el cineasta nacional Cristian Leighton quien dió un emotivo testimonio acerca de su propia lucha por defender su vocación y sus sueños. Los organizadores se comprometieron a compartir estas presentaciones a través del sitio web. Mientras eso sucede, es posible ver algunas imágenes en esta nota de prensa.
Conozco muchos profesores y profesoras en Chile que debieran tener acceso a compartir sus experiencias en formatos como este. Parte importante de la innovación educativa se sustenta en la capacidad de docentes de soñar, tener una visión y sostenerla a pesar de los inconvenientes del día a día. Por eso es que en educarchile, nos estamos empeñando en encontrarlos.
Probablemente, en alguna futura versión del TEDxPatagonia, también podamos contar con un profesor o una profesora que nos cautivará con sus ideas y sueños.
How many students speak English in our schools?
07.30.2009 | 31 Comments
Después de tener la oportunidad de participar en el lanzamiento de la campaña “Chile habla Inglés” y de escuchar las motivaciones y objetivos de quienes lideran este esfuerzo, la pregunta me parece muy relevante.
Las cifras oficiales que hoy se compartieron hablan que no más del 2% de los chilenos dominan adecuadamente el inglés. Es probable entonces, que este número no sea mucho mejor entre nuestros estudiantes y que tienda a bajar en aquellos establecimientos de menores recursos, donde se carece de profesores de inglés y de recursos didácticos para la enseñanza de un segundo idioma.
Demás está señalar las limitaciones que esto representa para nuestro país. No saber inglés implica perder oportunidades, minimiza el acceso a nuevas fuentes de conocimiento, entretención e información. Esta barrera pone a nuestros estudiantes lejos de nuevos empleos, les impide el acceso a estudios superiores en el extranjero y a participar activamente en aldea global.
Probablemente muchos lectores me responderán recordando que debiéramos preocuparnos primero que nuestros alumnos aprendan correctamente su lengua materna y evitar distracciones en otros idiomas. Otros plantearan que es imposible lograr mejores niveles de aprendizaje del inglés, si no se mejoran las condiciones de desempeño profesional de los actuales profesores especialistas.
Enfrentar estas condiciones, para que nuestros alumnos y alumnas adquieran mejores competencias en un segundo idioma, ha sido el propósito del programa “Inglés Abre Puertas” del Ministerio de Educación. No es fácil lograrlo.
Por eso el aporte de la campaña “Chile habla Inglés” es muy importante.
Primero, porque nos recuerda la importancia que tiene lograr que nuestros estudiantes adquieran esta competencia.
Segundo, porque pone a disposición de todos un valioso sistema de aprendizaje en línea. A través del sitio web de la campaña es posible acceder a “Mingoville”, un ambiente que contiene cientos de actividades para que alumnos puedan adquirir vocabulario, ejercitar pronunciación, desafiarse a interactuar con distintas situaciones en inglés e incluso participar en reuniones virtuales con otros usuarios para jugar e intercambiar nuevas palabras. He podido revisar parcialmente el producto y tuve la oportunidad de reunirme con su creador (y director del Dansk e-learning Center) y me ha impresionado gratamente la forma como está construido Mingoville. El software (en realidad un ambiente con un conjunto de aplicaciones) intenta aprovechar los intereses lúdicos de los jóvenes, proponiéndoles desafíos a través de los cuales los alumnos van accediendo a herramientas para adquirir nuevas habilidades.
Y en tercer lugar, porque debemos aprovechar al máximo las oportunidades que dan el acceso masivo de las nuevas generaciones al mundo digital. No basta con tener muchos computadores conectados a Internet, hay que entregarles contenidos que justifiquen su uso y permitan enfrentar grandes tareas y desafíos.
Los invito a conocer la campaña y sus recursos aquí.