Hugo Frühling

Seguridad y Ciudadanía

 

Violencia y Descontrol

Mar. 08 , 2010

6 Comments

Las escenas de pillaje y vandalismo ocurridas en ciudades recientemente devastadas por un terremoto, que nos transmitió la televisión en vivo y en directo, trajeron hasta nuestros hogares la reacción airada, frustrada y adolorida de miles de compatriotas sumidos en el temor ante la violencia y el descontrol. También resquebrajaron nuestra autoimagen de ser una sociedad estable, legalista y ordenada.  ¿Acaso no nos enseñaron en el colegio que contábamos con un “Estado en forma” desde 1830?       

Los medios de comunicación traen diversos artículos de opinión respecto de lo sucedido. Algunos lo interpretan como la expresión natural del individualismo destructivo que nos corroe y cuyas manifestaciones más repudiables aparecen en situaciones límite como éstas. Por su parte, un columnista de La Tercera atribuye los saqueos al deterioro natural del principio de autoridad, socavado por el hecho de que bajo los gobiernos de la Concertación ha primado “la hegemonía ideológica de las doctrinas acerca de los derechos humanos, las cuales en muchos casos…  han sido llevadas a tales extremos de lenidad y obsecuencia, que entorpecen gravemente la determinación o voluntad del Estado para preservar el orden público”. A mí, sin embargo, las explicaciones citadas me parecen inadecuadas. Ni el individualismo ni tampoco la vigencia del Mercado son en si mismas incompatibles con virtudes cívicas, y con la autodisciplina. Algunas de las naciones      que admiramos por su respeto de los derechos de las personas y de la legalidad viven bajo el régimen del mercado y de la competencia.

La noción de que el orden público es incompatible con la vigencia de los derechos humanos constituye otra falacia que  es contradictoria con el sistema democrático e indefendible moral y empíricamente. Las policías más efectivas del mundo son también las de aquellos países que – horror de horrores- experimentan la hegemonía de las doctrinas de derechos humanos que tanto preocupan a nuestro columnista. Creo que el pillaje y los robos de las ciudades afectadas por el terremoto se explican más bien por el debilitamiento de la autoridad efectiva en las ciudades más afectadas por el sismo.

La Obediencia a la Ley

En general obedecemos la ley porqué la creemos legítima o, al menos,  porqué creemos que la mayoría cumple con las normas vigentes.  Por otra parte, el régimen legal depende del cumplimiento voluntario de las normas por parte de las grandes mayorías. Tal como los ingleses descubrieron en India, es difícil imponer un orden legal desobedecido por un porcentaje sustancial de los ciudadanos. Las situaciones de violencia se desatan muchas veces por la convicción de que la ley es violada por la mayoría de las personas, lo que simplemente disuelve su peso normativo. En lo que podríamos llamar el efecto contagio, las personas reflexionan que nada justifica su apego a estándares de conducta que son violados con frecuencia y frente a los cuales no existe una respuesta creíble del Estado. Cuando ello ocurre, cesa de existir el cumplimiento voluntario con las normas, que es la base del estado de derecho y se producen situaciones como las ocurridas hace algunos días.   

Lo que sucedió la semana pasada pudo deberse a que muchos percibieron que se había debilitado fundamentalmente la capacidad de las autoridades para aplicar la ley y que eran demasiados los que las violaban. La demora en aplicar el estado de catástrofe y su limitada aplicación inicial por parte de la fuerza militar contribuyó  a esa sensación. De allí que ciudadanos comunes y corrientes salieran a rapiñar televisores y otros bienes prescindibles. Frente a ello es de celebrar que haya regresado el  cumplimiento voluntario de las normas por parte de la ciudadanía. Para que ello sucediera no era  necesario ejecutar castigos arbitrarios ni disparar a los saqueadores como muchos parecen creer. Basta que las autoridades públicas muestren voluntad y capacidad efectiva para reducir la impunidad y que la mayoría ciudadana exprese su voluntad de obediencia a la ley. Es por ello que quienes fueron filmados  robando artículos de casas o negocios en Concepción y otros lugares deben ser llevados ante la justicia con pleno respeto para sus garantías procesales, pero sin vacilaciones ni excusas.  No para ejercer venganza respecto de ellos, ni porque la ley con sangre entra. Simplemente porque cuando las normas no se cumplen en grados aceptables, entran en desuso.  



Comments:

Puede haber mercado,pero el neoliberalismo extremo impuesto en nuestra sociedad es distinto, instala como unico paradigma valido el consumo,inhibe al estado de su funcion educadora y de impulso cultural y fomenta actitudes reñidas con la etica para alcanzar logros materiales(siliconas en tv por ejemplo),eso tiene que ver en parte con el saqueo, en lo demas me parece una columna muy acertada, saludos

Posted by Alberto Gonzalez on March 08, 2010 at 02:08 PM CLST #

Que lúcida su columna. Lamentablemente se instaló en gran parte de los chilenos la ilusión de que una sociedad moderna y sofisticada no necesita fuerzas policiales ni militares.

Nada más falso! Todos necesitamos fuerzas de seguridad, hasta los más civilizados. El orden en todos los países descansa en su policía o ejército.

En cuanto a los DDHH, creo que quien no los entiende es la Concertación; cree que los defiende cuando el Estado es débil y permisivo.


Posted by roberto on March 09, 2010 at 10:29 AM CLST #

"con el máximo rigor de la ley", declaró la Presidenta respecto a estos desmanes. Aquí está subyacente el rigor variable ad hoc de la ley, que es lo que entendí del otro columnista aquí mencionado. Con todo, nos estamos auto-flajelando más de la cuenta y esta columna pone los puntos en las ies. Pero una imagen vale más que mil palabras: En la catedral de San Pablo, un mural del santo, abogado, lo muestra con un libro en una mano (Lex) y una espada en la otra (Fuerza).

Posted by Alberto Manuel on March 09, 2010 at 04:31 PM CLST #

DE ACUERDO: Pero no hay que ser inteligente ni un experto para darse cuenta que Chile cada vez es un país más RICO, mas MODERNO, mas FRÍVOLO, y con crecientes oportunidades para una ELITE, pero SIN lo BÁSICO para el GRUESO DE SU POBLACIÓN. El acceso a una SALUD, a una EDUCACIÓN, a una VIVIENDA, a un TRABAJO, digamos de mediana calidad, ya es un lujo solo para los acomodados, para los más - si es que consiguen algo - LO QUE OBTIENEN ES SIMPLE CHAPUCERÍA...eso la gente lo sabe,¿A río revuelto?

Posted by ivan on March 09, 2010 at 06:11 PM CLST #

¡Santiago no es Chile!

Posted by Spam on March 09, 2010 at 08:36 PM CLST #

El problema parte del hogar. Ahora es considerado un trauma decirle "NO" a un niño. No hagas esto o lo otro. No te portes mal. Si no me cree, viaje en un bus interurbano donde vayan familas con niños. Los niñitos hacen y deshacen sin límite. Me enorgullezco de haber viajado por casi todo Chile con mis hijas e hijo sin que ellos nunca molestaran a los demás porque yo se lo ordenaba así. Igual a no botar basura en areas públicas. Mi nieto de 3 también está criado así. Es cuestión de familia.

Posted by steve on March 11, 2010 at 05:51 AM CLST #

Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed