Compañera Presidenta, en el Día Internacional de la Mujer
Mar. 08 , 2010
Hace algunas semanas se pensaba que este 8 de marzo, fecha en que se conmemora el día internacional de la mujer sería - a sólo tres días del cambio de gobierno- la gran oportunidad para dar un último homenaje a la única mujer Presidenta de la República que ha tenido nuestro país. Esta era, además, la ocasión de plantear una suerte de balance de los logros en las políticas de género y la necesidad de proyectar sus resultados para evitar retrocesos.
No obstante, la Naturaleza quiso algo distinto y hoy enfrentamos una compleja situación producto de las consecuencias que ha tenido uno de los peores desastres naturales que ha sacudido nuestra tierra, no sólo por la magnitud del terremoto y tsunami, sino por la profundidad del daño humano producido. En aquel cuadro, el gobierno de la Presidenta Bachelet ha dedicado sus últimas horas a trabajar por enfrentar el desastre y, de paso, se ha decretado un duelo nacional que suspende la realización de cualquier actividad oficial hasta el día del traspaso de mando.
Sin perjuicio de esto, vale la pena detenerse brevemente para intentar este balance. No cabe duda que lo obrado en materia de género en nuestro país ha permitido no sólo visibilizar algunas temáticas que muchas veces fueron sujeto de una constante negación por parte de la sociedad como la violencia doméstica, los derechos sexuales y reproductivos y las situaciones de discriminación que en general enfrentan las mujeres en el trabajo; también ha significado un lento aunque importante aumento del ingreso de las mujeres al mundo laboral, una disminución de la brecha salarial, un aumento significativo de las mujeres en la educación superior y el acceso para las mujeres a un mejor sistema de pensiones, considerando las desigualdades de género del sistema anterior.
A ello se suma, además, una serie de leyes que, en las últimas décadas, han tendido también a establecer la igualdad de género como un valor relevante. Entre otras materias, destaca la ley de filiación, la ley que establece derechos para las estudiantes embarazadas, la ley de acoso sexual, el derecho a la alimentación de los hijos para la madre trabajadora, post-natal del padre, así como la misma reforma previsional, uno de los logros más relevantes de la presente administración.
Pero, quizás, más allá de toda suerte de balance, vale la pena reconocer aquello que puede constituir el cambio más profundo que se ha producido en la sociedad chilena producto de la elección de Michelle Bachelet en enero del año 2006 y que tiene que ver con el cambio del imaginario sobre el espacio que puede ocupar la mujer en la construcción de nuestra sociedad. En efecto, la Presidenta Michelle Bachelet nos ha permitido a nosotras las mujeres soñar con la banda presidencial, subiendo el límite de nuestras aspiraciones. No se trata, por cierto, que todas queramos alcanzar la primera magistratura, sino que, mas bien, que todas hoy somos concientes que se ha ampliado el campo de nuestras posibilidades y anhelos.
De la misma manera, por su historia personal la Presidenta ha simbolizado de buena manera, el esfuerzo que hacen miles de mujeres jefas de hogar en Chile por sacar adelante a los hijos y la familia, aún cuando las condiciones no sean las más favorables. Además, cómo no reconocer que nos ha recordado que la política es ante todo una actividad profundamente humana y que, por tanto, la sencillez y la empatía son valores que una actividad noble como la política debe intentar recuperar. Ello, en un periodo donde la tragedia se ha apoderado de la vida de miles de chilenas y chilenos, es una nota de esperanza.
Lo cierto es que el mejor homenaje a la Presidenta Michelle Bachelet es que todo aquello que ha constituido una avance en la equidad entre los géneros no retroceda por el solo hecho de tener un cambio de gobierno. Chile necesita equidad de género no porque se le haya ocurrido a un grupo de feministas, sino que porque, ante todo, es un valor fundamental para alcanzar mejores niveles de desarrollo humano, tal como reconoce el PNUD en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Por lo obrado y por mostrarnos parte del camino. Gracias Compañera Presidenta.





Posted by Spam on March 09, 2010 at 08:36 PM CLST #
Posted by roberto fenzo on March 10, 2010 at 07:09 AM CLST #
Posted by roberto primero on March 10, 2010 at 11:07 AM CLST #
Posted by antofagastino furioso on March 10, 2010 at 01:00 PM CLST #