Caso Lily Pérez: La Intolerancia en Chile
Apr. 01 , 2010
Voltaire, en su diccionario filosófico, se pregunta: “¿Qué es la tolerancia? Es la panacea de la humanidad. Todos los hombres estamos llenos de debilidad y de errores, y debemos perdonarnos recíprocamente, que ésta es la primera ley de la Naturaleza.” A su juicio, de la naturaleza humana se sigue la importancia de la tolerancia, somos falibles e imperfectos, por lo cual nadie estaría ni en posesión de la verdad ni en un estado de perfección tal que haga razonable su intolerancia. La paradoja es que, a pesar de lo indicado por el pensador francés, la tolerancia es un valor escaso en la actitud de muchos.
La posibilidad (no probada) de que el ex candidato a senador UDI, Marcelo Forni, haya estado coludido con quienes emplearon propaganda antisemita contra su ‘compañera’ de lista Lily Pérez, abre una necesaria reflexión, más allá del hecho puntual de la efectividad o no de la acusación, sobre la tolerancia en nuestra sociedad. Si uno hace el ejercicio de preguntarse: ¿es factible que alguien haya pensado, que la condición de ser judío, puede significar para algunos una condición de descredito explotable? Lamentablemente, pareciera ser que tal posibilidad existe.
El antisemitismo es el prejuicio más antiguo que se conoce en las sociedades occidentales. Todos los demás: el ser ‘negro salvaje’, ‘indio como sinónimo de tonto’, ‘gringo idiota’, ‘la china’, ‘el roto’, ‘sudaca’, ‘protestante diabólico’, ‘turco malo’ o el racismo hacia pueblos vecinos nuestros constatada en expresiones como la del ex almirante Merino: “auquénidos metamorfoseados”, son posteriores al antisemitismo.
Si uno analiza la lógica de la intolerancia, se constata que no está vinculada a un análisis sobre las condiciones o cualidades de quién es objeto de discriminación. La persecución contra los hugonotes, protestantes franceses, es un ejemplo al respecto. Difícilmente una comunidad ha ayudado de modo comparativo a su tamaño más al desarrollo económico e industrial que los hugonotes. Eso no les impidió que se les persiguiera, expulsara y asesinara. Eran distintos. De igual forma, los judíos han sido un aporte invaluable a países como Francia, Austria, Alemania, Holanda, Estados Unidos y por cierto, la pequeña comunidad de chilenos-judíos ha sido para nosotros una contribución enorme, en distintas áreas. El ser parte del desarrollo de una sociedad, el trabajo duro, servir lealmente a la patria, agregar inteligencia al mundo académico, científico y a las artes, parecen no bastar para librarse de la intolerancia.
En “Si vas para Chile” de Chito Faró, se señala: “viajero y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero”. Es sólo una canción. Depende el origen del extranjero, pues en nuestra sociedad nos discriminamos, inclusive, entre nosotros. Ese supuesto amor al forastero, es parte de nuestra mitología popular. En nuestro país se desarrolló la idea de ser un pueblo hispano-mestizo especial, de características únicas, lo cual llega al delirio en obras como “Raza Chilena” de Nicolás Palacios. Es así como borramos de nuestros libros de historia la no muy pacifica-pacificación de la Araucanía, la discriminación por ser protestantes que sufrieron los inmigrantes alemanes, lo mal que lo pasó en sus inicios las comunidad palestina y nuestra idea de superioridad frente a nuestros vecinos.
Habría que sumar otro mito que nos acompaña: “el creer que somos particularmente simpáticos”, lo cual a nuestras acciones, incluyendo las que provienen de lo más oscuro del alma humana como la intolerancia, le damos una connotación inocua. No es de extrañar que exista entre algunos de nosotros el antisemitismo y que alguien inescrupuloso crea que puede ser explotable en cierto momento. Es uno más entre infinidad de “anti” que aun nos acompañan.
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Bueno, ahora a sentarse a esperar a que salgan los limitrofes de siempre diciendo que los judios en realidad manejan el mundo, o que son todos fascistas o todos comunistas o mezclando la politica israeli actual con los judios chilenos y su aporte.
Posted by 208.242.14.197 on April 01, 2010 at 12:07 PM CLT #
Posted by Marcelo G. on April 01, 2010 at 12:23 PM CLT #
Posted by Claus on April 01, 2010 at 12:55 PM CLT #
Posted by luis on April 01, 2010 at 04:36 PM CLT #
Posted by Pedro Julian on April 01, 2010 at 11:24 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on April 02, 2010 at 07:05 AM CLT #
Posted by Claus on April 02, 2010 at 10:25 AM CLT #
Muchas veces la culpa no es totalmente del pais anfitrion, la culpa es del recien llegado.
A nadie le gusta que su pais se llene de costumbres extrañas porque lo consideran una afrenta a las costumbres tradicionales que se esta acostumbrado.
La intolerancia tambien es de los que quieren cambiar a otros, cada uno tiene su propio espacio y ese espacio se debe respetar.
Posted by Maria Paz on April 02, 2010 at 11:50 AM CLT #
Posted by ludwig van bestiofen on April 02, 2010 at 01:18 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on April 02, 2010 at 01:42 PM CLT #
Posted by Claus on April 02, 2010 at 01:50 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on April 02, 2010 at 02:27 PM CLT #
Posted by pepe on April 02, 2010 at 10:31 PM CLT #
Posted by julio on April 04, 2010 at 12:29 PM CLT #
Por supuesto que Erasmo debe mejorar su Castellano (o conseguir un intérprete) por respeto a todos los comentaristas, pero de allí a mandarlo a callar....
Se trata de un chileno que vive en Suecia, y comprendo su situación porque yo mismo llevo más de treinta años en Colombia.
Estas columnas son una manera de mantener contacto con nuestro País, una forma de hospitalidad.
Pepe y Claus: si no les gustan los comentarios de Erasmo NO LOS LEAN.
Posted by Daniel Yovanovic on April 05, 2010 at 08:30 AM CLT #
Posted by Victorio de Armensal on July 02, 2010 at 03:16 PM CLT #