Perfil Autor

Enlaces
Archivos Por Fecha
Tag Cloud
Una conversación con altura de miras
11.23.2008 | 10 Comments
Salvo en el caso de caballeros enfermizamente nerviosos y/o señoras neurasténicas e histriónicas que chillan a la primera turbulencia, viajar en avión suele otorgarle al ciudadano un profundo sentimiento de alivio. Primero, porque la sensación de alejarse de los sinsabores del entorno inmediato es más intensa cuando en sólo un minuto el escenario donde pululan los majaderos que nos fastidian se convierte en una maqueta de juguete y luego en la nada misma; segundo, porque no se nos deja responsabilidad ninguna en nuestras manos, entregados como estamos a las del piloto y las de Dios. Volar es entonces una experiencia de liberación, de libertad.
Para un Presidente ese alivio debe ser mucho mayor. Sus cargas y responsabilidades son a menudo intolerables, a lo cual se agrega el pesar por los enemigos que inevitablemente se ganan y la tristeza por los amigos que ocasionalmente se pierden. En el caso de la Presidenta Michelle Bachelet, dicha prueba ha sido especialmente ardua. Le ha tocado gobernar en un período cuando no sólo han reventado tumores purulentos inflamándose desde hacía tiempo en el cuerpo de la nación, sino, además, preside una coalición que muestra severo desgaste, pérdida de fe y mucha desconcertación. De ahí que se vea diariamente rodeada de aliados a medias, cortesanos que hablan y/o hacen más o hacen menos de lo debido, asesores confusos o dispares y una mar de políticos oportunistas menos interesados en apoyarla que en prepararse para el desembarco. Esos son los que la rodean, pero aún peor, muchos han dejado de rodearla. Del plantel que la acompañó cuando asumió el cargo y se cruzó la banda para la foto que ahora preside -con una sonrisa ya desvanecida- en todos los despachos y oficinas del sector público, algunos caballeros se han convertido en disidentes intermitentes y otros en díscolos en jornada completa; incluso hay quienes originaron partidos o movimientos hostiles y votan en su contra, torpedean sus proyectos, paralizan sus iniciativas y se asocian al adversario.
¿Cómo no van a gustarle entonces esos segundos maravillosos cuando la nariz del avión se empina hacia el cielo y la rescata de todo?
Palabras en el aire
La experiencia que aquí relatamos la vivimos con la Presidenta con ocasión de su vuelo a Coquimbo, el miércoles pasado, para reinaugurar el estadio Francisco Sánchez Rumoroso y asistir al juego entre las selecciones de fútbol femeninas sub 20 de Inglaterra y Chile. La acompañó un pequeño entorno de colaboradores de La Moneda. Recordamos a Ana Lya Uriarte, del Ministerio Virtual del Medio Ambiente; al asesor Rodrigo Egaña, a la directora del Sernam, al médico Humberto Sotomayor y a Paula Walker y María Eugenia Paris, ambas de su entorno logístico y periodístico. Había también "…y un gran elenco", pero lo olvidamos. Fueron también de la partida un puñado de periodistas deportivos y no deportivos rescatados del Museo del Horror, entre ellos tipos como Sergio Brotfeld, Milton Millas y vuestro servidor. Los ministeriales iban en la sección business; la plebe en la clase económica del avión presidencial.
Hospitalaria y cortés, la Presidenta se paseó por el avión saludando e intercambiando unas palabras con todo el mundo. Fue entonces cuando tuvo la gentileza de acceder a nuestra solicitud de conversar con ella.
Lo que sigue es dicha conversación. Fue celebrada en su cabina privada, a solas, sin ayudantes ni asesores ni mucamos ni orejeros. Y como procedió informalmente, sin haberse previsto, tampoco contó con agotadoras listas de preguntas confeccionadas de antemano, majadero ánimo de "sacar noticia" y ansiedad febril por meterla en "la contingencia". Reinó la atmósfera de dos personas que se conocieron años atrás haciendo un programa de televisión y que reanudan la conversa de entonces...
¿Qué tal el ánimo, Presidenta…?
El ánimo es bueno….
¿Pese a tanto problema y malos ratos?
Cuando decidí ser candidata y al decidirlo supuse que tenía muy buenas posibilidades de llegar a ser Presidenta, entonces me dije a mí misma que debía estar lista para enfrentarlo todo. Y que mi tarea era y es cumplir con lo que se comprometió. Una vez que uno se mentaliza para eso, sin perder de vista el objetivo, el tema de los malos ratos pasa al inventario previsto. Y enfrento lo que hay.
Imagino que nunca supuso que entre eso "que hay" habría tantos casos de corrupción y/o impericia en el manejo del Estado… Para qué le detallo, Presidenta, la lista de cantinfladas y pilatunadas que usted conoce mejor que yo.
Que hay gente que ha metido y mete las manos en los cajones, la hay, ¿cuándo y dónde no la hay?, pero no es la mayoría ni mucho menos… Que hay errores, también, pero vamos trabajando para irlos quitando de su lista… Y a los primeros, a los corruptos, para irlos sacando de donde están y ponerlos donde deben estar, en manos de la justicia.
Como sea, se han juntado adversidades una sobre otra, que le han hecho difíciles las cosas…
Ha habido situaciones que no han hecho fácil gobernar, es cierto, pero no lo digo en son de queja, sino de constatación. ¿Y sabe? Mientras eso sucede más me empeño en buscar acuerdos para sacar el país adelante….
(La Presidenta se sonríe. No es primera vez que le veo esa particular sonrisa. Es la sonrisa suave, un poco triste, que resulta de la resignación mezclada con una dosis de determinación. Es la sonrisa que dice "Ok, así están las cosas, pero yo sigo en esto…". Mientras la veo sonriendo recuerdo cómo era hace unos años, cinco o seis, quizás algo más, cuando hicimos con ella un episodio de "Las Vueltas de la Vida" para Chilevisión. El tiempo y las cargas que le han tocado afrontar le han pasado la cuenta. Su cabello parece más frágil y menos rubio, sus ojos más cansados, su postura no tan vibrante y menos erguida. Sin embargo, su permanente gesto de obstinada, inquebrantable voluntad, el cual se manifiesta en el rictus de su boca, de labios apretados, sigue allí…)
...y pensar -continuó la Presidenta- que cuando llegamos a la mitad de mi período me dije "estos últimos dos años van a ser más tranquilos y veremos florecer lo que hemos cosechado"…
Se ríe de sí misma, mueve la cabeza y enseguida agrega:
…y mientras nos solazábamos en esa idea tan agradable se nos vino esto de la crisis financiera de la que no tenemos ninguna responsabilidad, pero que debemos afrontar igual como si hubiera sido nuestra culpa. Por eso me alegro de que nunca cedimos a la tentación de hacernos los simpáticos llevando a cabo una política populista, qué fácil hubiera sido… sería más querida si me hubiera comportado como una populista, me llenarían de aplausos, pero no, dije no, dijimos no y ahora tenemos recursos para enfrentarla de mejor modo.
Señora Presidenta -le digo…
…Y tras decirlo y a quemarropa le endilgo una larga, sentida, apasionada e interminable parrafada en la cual el Estado y la sociedad en su conjunto aparecen pintados con tétricas luces. Le hago ver que una nueva generación de chilenos formada -o más bien deformada- entre los 70 y 80 está dando muestras, si no todos pero muchos de sus miembros, de insólita negligencia, incompetencia, codicia, arribismo y una inclinación nunca antes vista a cometer manejos irregulares tanto en el ámbito público como el privado. Ella me escucharía con el ceño fruncido, seria y meditativa, para luego responder del siguiente modo:
"Yo veo todo eso con otra óptica… Creo que nos tocó vivir una época bastante larga con muy pocos derechos y por lo mismo ahora ese hambre insatisfecha por los derechos se ha hecho más aguda y genera actitudes distintas de la gente… Claro que una situación ideal, en un mundo ideal, junto con el énfasis en los derechos habría otro por los deberes…".
Del tema del paro de los empleados públicos y en especial de la postura de los parlamentarios ante los proyectos enviados por el gobierno, comprometí mi confidencialidad. Lo que se habló y debatió al respecto sólo será publicado en mis Memorias Completas, dentro de 25 años…
Epílogo
Fue en esos momentos, mientras comentábamos con compartida y pasmada admiración la fina cultura, patriotismo y elevado entendimiento de que hacen gala algunos políticos, el avión aterrizó y la charla terminó. Del aeropuerto la caravana se dirigiría al estadio, en Coquimbo; allí la Presidenta lo inauguraría descubriendo una placa y después saldría a la cancha en medio de una ovación.
Pase lo que pase, a doña Michelle se la quiere. "Eso sí, hay mucha cabrería", me comentaría Milton Millas, pero había aún más funcionarios de la Fifa correteando a todo el mundo y apoderándose del show. Pese a eso todo saldría bien, salvo por el resultado del juego. Nuestras maravillosas chicas se esforzaron, pero al final cedieron ante el vigor de las fornidas británicas. Eran ya pasadas las 23.30 cuando la caravana enrumbó a La Serena y de ahí volamos de regreso a Santiago.
Reportajes. La Tercera.




Posted by MACARENA SOTO on November 23, 2008 at 05:16 PM CLST #
1. Descubrió que la Presidenta es re buena persona, cercana en el trato y de agradable conversación casual.
2.- La pesada carga de su rango y cargo ha sido excesiva para ella. Que básicamente está sola y perdida (en varios sentidos) y que tal tensión le ha restado una buena cuota de actitud, no obstante mantiene ese terco anhelo mártir de "seguir ahi" no obstante todo...como si eso ayudara.
3.- Conclusión: Es una señora respetable, pero a fin de cuentas ha encabezado un gobierno calamitoso. Espero q la experiencia le enseñe a entender mejor en lo que se está metiendo y aplique algunas de esas lecciones aprendidas en su accionar público, más allá de lo simbólico (único terreno q siempre ha sido su fuerte)
Posted by ESM on November 23, 2008 at 05:26 PM CLST #
Posted by Juan on November 23, 2008 at 06:05 PM CLST #
Posted by carmela on November 23, 2008 at 06:49 PM CLST #
Posted by carmela on November 23, 2008 at 06:50 PM CLST #
Posted by ana_maria_olmos-Zepeda on November 23, 2008 at 07:27 PM CLST #
Posted by Matias Perez Melillan on November 24, 2008 at 09:21 PM CLST #
han quedado grandes, cuando era candidata demostrò falta de
liderazgo y eso le ha jugado en contra, nunca ha habido un Planning en su gobierno, siempre tapando hoyos. Pensar que ella en Marzo de 2009 dejarà sus funciones el Estado o Moya le
seguirà pagando 6 millones de pesos por vida. ¿Es justo eso?. Y nosotros tendremos que seguir luchando hasta la muerte.
¿Habrà pagado el prestamo con que financiò su campaña hacia
la Moneda?
Un Gobierno puede ser bueno y otro puede dejarnos con el
agua màs allà del cuello, es el cìrculo vicioso de latinoamerica; siempre en vìas del desarrollo y el desarrollo
jamàs llega gracias a gobiernos ineptos. Cuando terminò la
Guerra de Corea en 1950, Corea del Sur era màs pobre que Chile......
Posted by Leonardo Nùñez Chaparro on November 24, 2008 at 10:52 PM CLST #
Posted by andres on November 29, 2008 at 09:03 PM CLST #
fútbol + mujeres no da resultado villegas, es un antivillegas el que estaba en ese avión y ademas conversa tranquilamente con la presidenta mmm...
la altura y la presión cambian a las personas
Posted by www.zonazux.blogspot.com on January 22, 2009 at 01:30 PM CLST #