Fernando Thauby

Chile, la región, el mundo.

 

Relaciones con Perú. De la disuasión a la cooperación

Jan. 05 , 2009

5 Comments


    Es evidente que entre Chile y Perú existen diferencias que pueden llevar a conflictos: la más seria y profunda; la Guerra del Pacífico y sus consecuencias. La más antigua; la rivalidad económica y política en el Pacífico Sud Oriental, representada por la competencia entre Valparaíso y el Callao. La más urticante; la diferencia en la forma de hacer política. La más actual; la diferencia de desarrollo de sus institucionalidades.
    La Guerra del Pacífico significó para Perú un desastre mayor que no creó pero si puso crudamente de relieve que el mal gobierno estaba llevando al país al desastre. La reacción fue muy compleja, ya que junto con asumir la derrota y las pérdidas de todo orden, había que reconstruir el armazón político institucional y simultáneamente, enfrentar el período de cambio social y económico que agitó a Sudamérica a partir del cambio de siglo. Era inevitable que el posicionamiento de cada actor de la política peruana, frente a las relaciones con Chile, estuviera fuertemente influido por las necesidades de esa lucha interna. El nacionalismo en Perú tiene en común al enemigo – Chile – pero simultáneamene es enfrentado desde una perspectiva de izquierda; racial, de clase, chovinista y desde otra de derecha; diplomática, cultural, militar, económica. Con Velasco Alvarado estas vertientes se entrecruzaron parcialmente y ahora Humala intenta volver a diferenciarlas. El desconocimiento de los acuerdos limítrofes marítimos entre nuestros países fue lanzado desde la derecha, que en esta vuelta cooptó a la izquierda y la  subió a su maniobra. La izquierda, con más obligación que entusiasmo, aceptó participar pero sin duda le cobrará fuerte a la derecha si no gana el contencioso en los términos maximalistas en que lo planteó.
    Desde la Colonia, existió rivalidad comercial entre Chile y Perú. Antes de la construcción del Canal de Panamá, los buques llegaban primero a Valparaíso y luego a Callao lo que sumado al orden institucional post Portales, favoreció a Chile. Posteriormente las cosas se emparejaron hasta que el Gobierno Militar implantó en Chile la apertura comercial y la privatización de la economía y nuestro país avanzó a alta velocidad hacia el desarrollo. Actualmente el Presidente García sigue nuestros pasos y con una política económica similar aspira a alcanzarnos y sobrepasarnos.
    Un tercer elemento es la forma de hacer política. Nuestra sociedad es seria, carente de humor, aplicada, formal, la peruana es rápida, irreverente, más superficial. Las incursiones de autoridades peruanas en asuntos de nuestra competencia nos molestan y ellos disfrutan con la provocación. Obviamente esto tiene un precio, pero lo que para nosotros es grave, para ellos es intrascendente.
    La solidez de las instituciones y la práctica continua de ritos y procedimientos que conforman la cultura política conforman también un elemento diferenciador importante.
    Si miramos desapasionadamente este escenario, encontramos una variedad de factores de discordia y malestar,  pero ninguno de magnitud, intensidad o emotividad que pueda llevar, por si solo, a una guerra o conflicto armado mayor entre nuestros países.
    ¿Qué tenemos entonces?, tenemos un conjunto de factores que varían aleatoriamente y que cada uno por si mismo, no reviste mayor peligro; y tenemos también que la combinación de varios de ellos, pueden llegar a configurar, por acidente o deliberadamenre, una situación peligrosa, como la vivida en los años ´75 y ´76.
    Si la generalidad de los peruanos y chilenos creemos que la paz y el desarrollo son las mejores condiciones para que nuestras sociedades puedan avanzar hacia el bienestar y la felicidad, podemos estar de acuerdo en que la mejor política exterior es una que controle los elementos de conflicto señalados, los mantenga a raya, los encauce cuando tiendan a ampliarse en exceso y los sublime en la forma de competencia leal y transparente. Esta situación de base será suficiente para permitir que los muchos elementos no conflictivos que  comparten nuestros países, puedan expresarse y desarrollarse a plenitud: el comercio, la cultura, la política intra y extra regional, la proyección hacia el Pacífico, la seguridad, el turismo y mucha otras.
    Se ha hecho caudal de una presunta “carrera armamentista” entre nuestro países. Esto no tiene asidero real. A Chile se le dio una coyuntura excepcional: alto precio del cobre y otros productos de exportación, un momento económico muy dinámico, una relación civil militar estable, oportunidades comerciales militares excepcionales, gobiernos con voluntad de participación en la seguridad y estabilidad internacional. Nadie que busque con honestidad podría encontrar una intención conquistadora o belicosa. Perú tiene otra situación y otras prioridades. El Presidente García tiene un plan estratégico evidente que lo ha pregonado a quien quiera oírlo: desarrollo económico vía libre comercio, inversión extranjera y democracia representativa, éstas son sus prioridades y ellas requieren conservar la estabilidad interna de su país que en este ámbito, transita por la regulación de los elementos de conflicto reseñados al comienzo. Es evidente para cualquier observador imparcial que las fuerzas que se le oponen recurren a la exacerbación de esos elementos y que los los promotores de los intereses corporativos diplomáticos y militares también lo hacen. Es también claro que estos afanes tiene rendimientos decrecientes.
    Una política tiene que comenzar por establecer una condición final deseada y creo que para Chile y Perú es básicamente la misma: desarrollo económico via libre comercio; inclusión social; democracia representativa; participación en la globalización; avance hacia la solidificación institucional y paz externa e interna.
    La disuasión es una forma de apoyar la estabilidad - reduce las tentaciones de emprender aventuras y contribuye a la moderación - y la estabilidad se potencia con la cooperación - estableciendo lazos mas densos y sólidos.



Comments:

Mis felicitaciones al autor, no creo haber visto antes un análisis tan objetivo y desapasionado de las relaciones con nuestro vecino del norte. El considerar estas variables como parte de las estrategias de acercamiento y al mismo tiempo de resguardo de la soberanía nacional tanto en lo político, militar y económico parece ser absolutamente razonable. Artículos como este elevan el nivel del debate.

Posted by Marcelo on January 05, 2009 at 02:55 PM CLST #

Mas de lo mismo, una vision "milica". Nada nuevo.
zzzzzzzzzzzz

Posted by Tobar on January 05, 2009 at 05:10 PM CLST #

Muy claro su comentario. Es muy interesante leer sobre estos temas internacionales, tan olvidados en estos tiempos en nuestro pais.

Posted by Gonzalo on January 05, 2009 at 05:11 PM CLST #

zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Posted by zzzzzzzzzzzz on January 05, 2009 at 08:55 PM CLST #

Se nota que es Ud.una persona muy culta y bien informada. A pesar de que sus comentarios obvian algunos aspectos de la guerra creo que hace bien para no generar nuevas discusiones bizantinas. Es cierto que se debe mirar el futuro porque aunque a algunos nos pese somos vecinos y esa es una realidad innegable. Sólo le recuerdo que debido a que todo el mar que terminaba en Tarapaca era del Perú y porque negamos que haya acuerdos protocolares sobre la zona en litigio hemos procedido con la demanda

Posted by Juan on January 05, 2009 at 09:17 PM CLST #

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