Jan.
26
, 2012
25 Comments
El tema de la Historia de las Ideas siempre ha sido complejo, más aun cuando trata sobre conflictos aun abiertos y activos. Este año 2012 las pasiones de muchos en Chile y Perú se exaltarán a la luz de los debates públicos en La Haya sobre el pleito entre ambos países. Más aun, se harán públicas las actas escritas previamente entregadas por ambas partes, lo que puede abrir algún debate sobre las ideas, ciertamente antagónicas, que ellas contienen.
Es en relación a este debate que viene, que nos parece interesante revisar la obra de la conocida historiadora peruana Carmen Mc Evoy, que muestra una mirada interesante de nuestra historia bilateral. Primero lo primero: hace ya algunos años se publicó un interesante libro en que la autora, tras una búsqueda exhaustiva de ejemplos de oratoria usada por autoridades chilenas de diferentes tipos: civiles, eclesiásticas, militares y actores políticos diversos durante la Guerra del Pacífico, intenta efectuar un “análisis" del discurso nacionalista que emerge en Chile a partir de la Guerra del Pacífico y la función que en su diseño conceptual cumplieron los hombres de palabras”. Su hipótesis declara que la “investigación tiene por objeto desmontar algunas de las lógicas de la ideología nacionalista que sirvió de sustento a la Guerra del Pacífico” y sostiene que “El conflicto armado contra Bolivia y Perú fue el punto de inflexión de un largo proceso de experimentación política e intelectual, el cual no ha sido analizado en toda su magnitud”. Esta obra ha sido seguida de un título aun más sugerente, “Guerreros y Civilizadores”.
En la primera obra tendríamos que (1) a partir de la Guerra del Pacífico se habría concretado en Chile un discurso nacionalista, mesiánico, “cuyo objetivo era subrayar el liderazgo de Chile en la región” (2) que este discurso habría
sido conceptualmente diseñado por “hombres de palabras” (intelectuales diversos). (3) Sería el resultado de una ideología nacionalista anterior a la guerra misma cuyos orígenes se remontan a la Expedición Libertadora, la Guerra contra la Confederación y la Guerra contra España, todas ellas con la presencia activa de Perú.
En breve, la Guerra del Pacífico sería la materialización de una intención hegemónica pre existente a los motivos declarados de la misma. Implícito o explicito, sería un proyecto político nacional.
Esta hipótesis puede tener efectos importantes, ya que vendría a establecer (confirmar) que Chile es un estado que, impulsado por su ideología nacionalista, tiene un comportamiento expansionista, agresivo y fundamentalmente depredador de sus vecinos.
El comportamiento de los países en guerra (cualquiera) ha sido estudiado desde hace ya largos años, la primera literatura es, me parece, la de Gaston Bouthoul, que en muy breve, teoriza al respecto de la siguiente forma:
Lo propio de la guerra es que casi instantáneamente provoque,- desde el momento en que se declara o estalla -, una transformación inmediata de las mentalidades. Para entrar en este mundo psicológico nuevo todas las sociedades recurren a rituales. La declaración de guerra es una solemnidad particularmente importante que va acompañada de ritos de condena, demonización del enemigo y ceremonias para excitar la ira y la indignación, es decir, poner a los futuros beligerantes en un estado de ánimo “belicoso” ante un agravio que se reconoce como legítimo y justo.
En el ámbito religioso, se efectúan ritos que ponen el resultado del litigio bajo el arbitraje de los dioses. Los límites entre lo sagrado y lo profano sufren un desplazamiento inmediato: el homicidio, por ejemplo, prohibido durante la paz, es repentinamente permitido y recomendado respecto al enemigo. De la misma manera, se relativizan al extremo otras prohibiciones que protegen la propiedad, los bienes y la integridad física de las personas. Repentinamente las madres encuentran natural enviar a la muerte a sus hijos a los que hasta ahora habían protegido de enfermedades y caídas.
¿Qué indica todo esto?: este cambio señala que el estado de guerra constituye un mundo psicológicamente distinto en el que se altera el “orden natural de las cosas” y hasta el instinto de conservación queda postergado.
Gaston Bouthoul lo resume así: “La guerra provoca lo que Nietzsche deseaba, la transmutación de los valores. No es un fenómeno raro ni especialmente extraño. Ninguno de los valores sociales, morales o económicos que conocemos tiene el mismo sentido en tiempo de guerra que en tiempo de paz”.
El más simple motivo de guerra es el deseo de vengar una ofensa: diplomática, al honor nacional, a los derechos o dignidad de un nacional (en especial si es de cierta relevancia o fama). El otro motivo son las reivindicaciones: las fronteras, un territorio, la supremacía, la igualdad, la conversión a una fe, la adopción de un régimen político.
Este mismo tema es analizado por otro autor reciente, Lawrence La Shan, en su “Psicología de la Guerra, un estudio de su mística y su locura”, en que establece una comparación entre los estados sicológicos de las sociedades en paz y en guerra.
TIEMPOS DE PAZ TIEMPOS DE GUERRA
1. Se distinguen muchos matices, entre lo que es considerado el Bien y el Mal -- El Bien y el Mal se reduce a Nosotros y Ellos.
2. Este tiempo es similar a otros tiempos. -- El tiempo actual es especial, cualitativamente diferentes de todos los otros tiempos. Se juega al todo y nada: el que gana ahora, gana para siempre.
3. Las grandes fuerzas de la naturaleza no están particularmente presente en nuestras actividades. -- Dios o la evolución humana, la historia lucha de nuestro lado" y otras consignas indican que las fuerzas del cosmos están de nuestra parte.
4. Cuando termine el período actual las cosas seguirán como hasta ahora. -- Cuando termine esta guerra todo será muy diferente. Si ganamos, será mucho mejor; si perdemos, será terrible.
5. Hay muchos problemas que resolver y su importancia relativa varía de un momento a otro. -- Sólo hay un problema principal que resolver. Todos los otros son secundarios. Sólo existe un punto de vista correcto.
6. Todas las personas actúan más o menos impulsadas por los mismos motivos. -- Ellos actúan motivados por un deseo de poder. Nosotros actuamos por defensa propia, por generosidad por razones de decencia y moralidad públicas.
7. Los problemas provienen de muchos ámbitos diferentes. -- El verdadero problema comenzó por un acto de voluntad del enemigo.
8. Nos preocupan las causas de problemas que intentamos resolver. -- No estamos preocupados por las causas, sino por los resultados.
9. Podemos dialogar con los que disienten. La negociación es posible. -- Naturalmente el enemigo miente, porque es malvado. La comunicación es imposible. Sólo la fuerza puede resolver el conflicto.
10. Todas las personas son fundamentalmente iguales. Las diferencias son cuantitativas. -- "Nosotros" y "Ellos" somos cualitativamente diferentes, tanto que las mismas acciones son "buenas" cuando las realizamos nosotros, y "malas" cuando las lleva a cabo el enemigo.
Se puede apreciar que ambos autores no desarrollan sus teorías considerando el comportamiento de Chile durante la Guerra del Pacífico y que sin embargo son capaces de dar cuenta del mismo con bastante exactitud al igual que del comportamiento de cualquier país, en cualquier guerra, en cualquier otro período. Es decir, dentro de lo que cabe, el comportamiento del gobierno, el clero, los líderes políticos, militares y sociales de Chile fue “normal” y cesó al término de la misma.
En este sentido es útil destacar que el “ánimo bélico” del Perú nunca ha cesado, ya que para ellos la guerra no ha terminado. Por diversos motivos nunca desarrollaron la ritualidad de cierre de la guerra. Diversas circunstancias al final de dicho conflicto: guerra civil, liderazgos múltiples y contradictorios y continuación de la violencia interna después de la retirada del último chileno, hacen que la trágica guerra se confunda con la espantosa era de violencia fratricida. La Guerra del Pacífico, para Perú, va mucho más allá de Chile y tiene que ver con fantasmas propios y nunca exorcizados totalmente.
Como vemos, el “discurso nacionalista chileno” es más bien el discurso propio del estado sicológico “guerrero” de la sociedad chilena; que “los hombres de palabras usaron sus recursos oratorios dentro del ambiente propio del momento, y que no habría un proyecto premeditado sino una reacción natural, repetitiva y común a todas las sociedades, incluida la peruana. En breve, no estaría probado que Chile presente una ideología nacionalista permanente que lo lleve a un comportamiento deliberadamente expansionista, agresivo y depredador, por el contrario una serie de hechos políticos y sociales como la emergencia de la mesocracia, la política ideológica, la asonada revolucionaria, la respuesta militar y la restauración de la democracia han dejado dicho conflicto atrás.
Al comienzo dije que me parecía que esta hipótesis podía tener efectos importantes. En efecto, si el comportamiento internacional de Chile, especial y particularmente frente a Perú, tiene las características que se le imputan, tendríamos que Chile es un actor internacional perturbador que debe ser condenado, sancionado y educado por la comunidad internacional y sus organismos políticos y de justicia. En el conflicto creado por Perú en torno a la revisión de la delimitación de la frontera marítima entre ambos países, no serían relevantes las razones y argumentos jurídicos (de por si escasos en el lado peruano) ya que la arena donde se plantea el contencioso es de orden moral, de justicia y de “equidad”, expresión jurídica en que se entronca con la “sanción moral” que Perú plantea y vendría a confirmar una presunta “superioridad moral” que Perú reivindica ante nuestro país.
Posted by Alfonso Galiaga on January 26, 2012 at 09:38 AM CLST #
Posted by Antonio Cornejo on January 26, 2012 at 10:35 AM CLST #
Posted by e-lector on January 26, 2012 at 11:24 AM CLST #
adjudica animo belicoso y expansionista, que esta acometida imprudente, realmente despierte al conquistador e implacabe guerrero que llevamos dentro.
Posted by Carlos D on January 26, 2012 at 12:11 PM CLST #
Posted by Fernando Perez on January 26, 2012 at 12:36 PM CLST #
Posted by Andres Velarde on January 26, 2012 at 12:41 PM CLST #
Posted by Carlos Melgar on January 26, 2012 at 01:11 PM CLST #
Posted by Ricardo on January 26, 2012 at 06:50 PM CLST #
Alan García declaró en La República que “A veces me parece que nuestros queridos amigos de Chile, estuvieran detrás de todos estos problemas (las protestas populares en Conga)”. ¿Te das cuenta? Ahí está el problema y, lamento decirlo, tu eres parte de él.
Posted by Fernando Perez on January 26, 2012 at 08:07 PM CLST #
Posted by Juan Hurtado on January 26, 2012 at 11:59 PM CLST #
Alan García está mal del cerebro, como el es el que autorizó Conga a favor de su empresario amigo Roque Benavides, ahora esta apelando a Chile como en el lamentable spot publicitario que pusieron nuestros empresauros mineros usando a Juan Carlos Oblitas y el fútbol para hacer minería irresponsable sin ningún control.
Posted by Cerebro on January 27, 2012 at 12:00 AM CLST #
Posted by el vecino del segundo piso on January 27, 2012 at 10:39 AM CLST #
Posted by Juan Hurtado on January 27, 2012 at 08:17 PM CLST #
Posted by Fernando Perez on January 27, 2012 at 09:18 PM CLST #
julio Mendoza
Posted by julio Mendoza on January 27, 2012 at 09:48 PM CLST #
Posted by el vecino del segundo piso on January 27, 2012 at 10:22 PM CLST #
Posted by SETI on January 27, 2012 at 11:50 PM CLST #
Posted by Antonio Cornejo on January 28, 2012 at 02:04 AM CLST #
Mendoza. Mi vida es buena, gracias.Leo la prensa nacional y también la peruana.
¿Dónde quedó el debate sobre el fondo del asunto?. Hurtado llevó la discusión a un nivel parvulario.
Posted by Fernando Perez on January 28, 2012 at 11:21 AM CLST #
Posted by SETI on January 28, 2012 at 06:34 PM CLST #
Posted by El vecino del segundo piso on January 28, 2012 at 10:40 PM CLST #
Posted by Antonio Cornejo on January 30, 2012 at 12:51 AM CLST #
Posted by fernando on January 31, 2012 at 04:30 PM CLST #
Y la teoria de un Peru para el que la guerra aun no ha terminado. Podria decirse que esto es una verdad reconfortante para el liderazgo chileno, fundamentada en su decision de hacer frente al Peru con un armamentismo que supera con creces en cada aspecto militar al peruano.
Posted by PEPELEPU on January 31, 2012 at 07:58 PM CLST #
Posted by Sergei Contreras on January 31, 2012 at 09:28 PM CLST #