Límites a la Integración Energética
Nov. 25 , 2011
El movimiento social contra HidroAysén puso en evidencia la ausencia de un debate público serio y responsable respecto a de dónde y cómo obtener la energía que Chile necesita imperiosamente.
Quedó claro que es lo que los chilenos no quieren: energía derivada del petróleo ni menos del carbón; tampoco energía nuclear; evidentemente no más energía hidroeléctrica. Van quedando las energías renovables no convencionales: eólica, mareomotriz, solar, térmica. Sin embargo, hasta los ambientalistas más entusiastas reconocen que la matriz energética chilena tiene que ser una combinación de todas las anteriores. ¿Entonces qué?.
Chile es un país escaso de fuentes energéticas naturales y la que tiene en relativa abundancia, la hidroeléctrica, requiere grandes proyectos tanto en su parte generadora como en su componente de transporte de la misma, ya que se produce lejos de los centros de consumo.
Ante un problema así, surgen dos alternativas inmediatas: importar energía, ojalá limpia, y llevarla directamente a los centros de consumo y una segunda que sería “intercambiar” energía con otro país, es decir producirla donde sea posible y entregarla a consumidores del otro estado, a cambio de energía del mismo o diferente tipo que ese país entrega a Chile en los lugares donde este la vaya a consumir.
Dada la conformación geográfica de nuestro país y la ubicación de sus grandes ríos de flujo permanente el único socio posible es Argentina.
Actualmente hay aproximadamente 20 puntos de interconexión eléctrica entre países de la región y la transferencia de energía el año 2010 ha sido del orden de los 5.000 megawats, diez veces mayor que hace 15 años, lo que confirma que se trata de una alternativa válida.
La lógica comercial de producción y consumo, de oferta y demanda, señala que son soluciones convenientes, pero desgraciadamente no es esa la única lógica que rige el comportamiento de los gobiernos. Bárbara Tuchman en su obra “La marcha de la Locura. La sinrazón desde Troya hasta Viet Nam” nos muestra cómo es que a lo largo de toda la historia ha habido gobiernos que siguen políticas contrarias a sus propios intereses y se pregunta "¿por qué quienes ocupan altos puestos actúan, tan a menudo, en contra de los dictados de la razón y del auto interés ilustrado?, ¿por qué tan a menudo no parece funcionar el proceso mental inteligente?” y atribuye como una de las razones, a la insensatez o adopción de políticas contraproducentes.
El problema es que la insensatez no es unívoca, no siempre estamos todos de acuerdo en que una política es o no contraproducente o que un comportamiento es o no ecuánime. Los gobiernos de los Kirchner en Argentina, han seguido una lógica que a muchos de nosotros nos parece ilógica, que dice que la gestión política marcha por distinto carril que la economía y esto es una de las razones de la entrega de subsidios a destajo, del corte de gas a Chile para abastecer una demanda descontrolada por los bajos precios, de la manipulación del IPC para que parezca que no hay inflación, de la virtual prohibición de comprar dólares, de la manipulación de las importaciones y exportaciones y otras formas de gestión no convencionales, todo en vista a mantener un determinado nivel de popularidad y de votos.
El incidente con Estados Unidos por el caso de las armas y equipos confiscados en Ezeiza, por el Ministro de Relaciones Exteriores en persona muestra, una vez más, este rasgo de la política exterior argentina: la propensión al comportamiento desmesurado si las conveniencias políticas inmediatas así lo recomiendan. Un síndrome que se atribuye habitualmente a la posesión de poder, en particular el poder que se asocia con el éxito abrumador.
El reciente holgado triunfo electoral de Cristina Kirchner señala que para los ciudadanos argentinos esta lógica es razonable y eficiente, pero también nos muestra que cometeríamos un grave error si, en un negocio con el estado argentino, pensamos solo o principalmente en términos de conveniencias o compromisos comerciales, porque estaríamos hablando diferentes idiomas.
Así las cosas, la idea de transportar la energía que produciría HidroAysén mediante líneas de transmisión a través de Argentina, para reingresar luego a territorio nacional, parece entregar a la discrecionalidad de autoridades cuya lógica no compartimos y cuyas reacciones no sabemos prever, un elemento crítico – el abastecimiento eléctrico fundamental - del bienestar y la economía nacional.
Es particularmente llamativo que el interlocutor argentino para discutir este tema haya sido el Ministro Julio de Vido, que fue el encargado de ponernos en nuestro lugar e informarnos, sin atenuantes ni explicaciones, que los contratos firmados entre los ex Presidentes Frei y Menem, no serían cumplidos por necesidades políticas del Presidente Kirchner, al mando de su país en esos aciagos días.
Desde una perspectiva de prudencia mínima pareciera que la energía eléctrica que eventualmente produzca HidroAysén debería discurrir por territorio nacional, aunque afecten a la estética del paisaje.
La idea de que la política pasa por encima de la lógica económica, parece ser tan ajena a la realidad como la creencia de que la economía funciona ajena a la política.
El fiasco del intento de alza del precio del gas en Magallanes así lo confirmó.





Posted by Erasmo bernales ochoa on November 25, 2011 at 03:34 PM CLST #
Posted by Fernando Perez on November 25, 2011 at 06:48 PM CLST #
Posted by El vecino del segundo piso on November 26, 2011 at 09:48 AM CLST #
Desde lo politico, su columna contribuye a propagar el antiargentinismo, descalifica sin analizar suficientemente, asusta a los desprevenidos y busca incomunicar a dos pueblos que tienen vocacion convergente.
Posted by Veronica on November 26, 2011 at 02:13 PM CLST #
Posted by el vecino del segundo piso on November 26, 2011 at 06:51 PM CLST #
Posted by I Zamudio on November 26, 2011 at 06:57 PM CLST #
Posted by Argento on November 26, 2011 at 11:35 PM CLST #
Acuerdese que todos los paises limitrofes (de los que usted siempre reniega) en mayor o menor medida tambien se estan desarrollando, y van a requerir mas energia. Sin energia no hay desarrollo, y para poder tenerla van a tener que integrarse, como hacen todos los paises.
Posted by Martin Reynoso on November 27, 2011 at 01:17 AM CLST #
Posted by fran on November 27, 2011 at 05:27 AM CLST #
pobre ignorante, Chile puede producir energía en la zona sur, pero se estudia intercambiarla por otra producida en la zona central de Argentina, PAGANDOLA POR SUPUESTO, no es regalo; por lo demás, si Perú exporta sus mugres de chullos, gorros de lana asquerosos, es el que los compra save si le conviene y el que vende, bien por él.
Posted by victor on November 27, 2011 at 09:21 AM CLST #
Posted by Leonardo on November 27, 2011 at 02:19 PM CLST #
Posted by cesargalleguillos on November 27, 2011 at 02:54 PM CLST #
Ánte semejante posibilidad no será necesario esperar la "inestabilidad del gobierno argentino", el pueblo se encargaría de repudiar a tal gobierno. Ýa que ninguno de los dos paises se puede mudar, por lo menos, nos miremos lo menos posible.
Posted by alephx on November 27, 2011 at 06:16 PM CLST #
Estar en red con el Mercosur sólo puede ser bueno para Chile. Detra´s de la cultivada desconfianza hacia los argentinos estan los intereses del actual oligopolio eléctrico chileno.
Posted by ulschmidt on November 27, 2011 at 06:50 PM CLST #
Posted by El vecino del segundo piso on November 28, 2011 at 07:52 AM CLST #
Posted by El vecino del segundo piso on November 28, 2011 at 07:54 AM CLST #
Posted by cheap clothes on November 28, 2011 at 10:29 PM CLST #