Jan.
20
, 2012
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El estado de Israel tiene características muy peculiares que surgen, entre otras cosas, de su milenaria tradición cultural y religiosa; del impacto mundial causado por el brutal Holocausto llevado a cabo por los nazis; de su nacimiento con características de epopeya y principalmente de los efectos de la Guerra Fría en su entorno vecinal, regional y mundial.
Es un estado extremadamente poderoso: La causa israelí aun cuenta con simpatías entre muchas personas en todo el mundo; desde hace ya muchos años cuenta con armas atómicas y con los vectores necesarios para hacerlos llegar a cualquier blanco en la región, desde Irán hasta Marruecos; tiene acceso a la tecnología militar e industrial norteamericana más sofisticada, además de la que ha logrado por sí mismo; ha sido de gran utilidad a Europa y a los países exportadores de petróleo amigos de los EEUU, para contener a los estados extremistas políticos o religiosos, pero su habilidad más potente reside en su capacidad de lobby en los EEUU que le ha permitido acumular una gran influencia en los procesos de toma de decisiones de esa potencia mundial que, en determinados momentos y temas, puede llegar a condicionar sus opciones estratégicas.
Este poder descomunal es, en parte, la causa de su intransigencia y de su comportamiento auto centrado que prescinde de los efectos de sus políticas en otros países y en la seguridad mundial, atendiendo solo a los equilibrios políticos internos y a sus intereses estratégicos y militares de corto plazo.
Desde su creación en 1947, es decir desde hace casi medio siglo, su valor político y estratégico ha sido muy alto, varios órdenes de magnitud superiores que el de cualquier otra potencia local en cualquier región del mundo.
Eso está cambiando en forma lenta pero inexorable:
El término de la Guerra Fría supuso el inicio de cambios políticos en todo Medio Oriente que tardaron en tomar impulso pero que ya están en pleno desarrollo: los movimientos democratizadores en el norte de Africa, particularmente en Libia y Egipto; en la Península Arábiga, y recientemente en Siria, señalan que esos países en manos de gobiernos democráticos con instituciones crecientemente más sólidas, serán miembros “normales” de la comunidad internacional y no se requerirá de ningún gendarme local.
Europa está de bajada en forma lenta pero sostenida, “perdió las ganas”, solo aspira a vivir cómodamente. Están en una disyuntiva sin solución: creen merecen un estado de bienestar muy generoso pero no pueden mantenerlo. China corre por su cuenta, no es controlable y no tiene nada en común con Israel. India lo mismo.
Lo peor, EEUU ha asumido que su futuro se juega en el Pacífico, donde se cruza con China, Japón, Rusia e India. Medio Oriente no será abandonado, pero dejará de ser vital y si el comportamiento de Israel sigue por la línea actual, será solo otro socio costoso, complicado y poco rentable, como Taiwan lo fue en su momento.
Hoy día el principal problema Israelí es Irán y su posible bomba atómica. No está claro que tan cerca esté de tenerla, pero su existencia solo vendría a formalizar la parálisis guerrera que se ha producido hasta ahora en todos los conflictos en que ambas partes han contado con esas armas. Israel continuará teniendo la suya y no podrá usarla contra Irán, de la misma manera, Irán no podrá tampoco amenazar ni atacar a Israel.
Me parece que la clave es que existe una idea errónea respecto a la realidad Iraní. Ahmadinejad no es Irán. Su ridículo tour por Latinoamérica visitando el circo Bolivariano no tiene ningún significado ni valor, es solo un absurdo show para impresionar al pueblo iraní y hacerlos creer que todavía tiene algún poder y representatividad. No hay que olvidar que la última elección la ganó en forma por demás fraudulenta y que no faltó nadie en Irán que no lo supiera. Los mismos ayatolas ya no lo siguen en sus locuras y no lo apoyan en sus delirios belicistas. Irán es una sociedad urbana, educada, en la cual hasta los mismos dignatarios shiitas tienen un horizonte de término no muy lejano. Es un país con muchos recursos pero ya no es el centro de riqueza inconmensurable.
Medio Oriente es y seguirá siendo un lugar importante del mundo, pero dejará de ser el eje de la seguridad mundial,- ya no lo es-, e Israel aun no se da cuenta y sigue girando de una cuenta corriente cada día con menos fondos.
Los últimos meses Israel ha buscado por todos los medios forzar a EEUU a atacar a Irán. Hasta ahora ha fracasado y posiblemente no logren convencerlos. La postergación / cancelación por razones presupuestarias de las maniobras entre EEUU e Israel denominadas “Austere Challenge 12” es una señal en ese sentido. Sin duda el mensaje más importante de lo que está sucediendo es que el lobby israelí en EEUU está teniendo dificultades para empujar al gobierno de Obama contra los enemigos de Israel, sin importar las prioridades norteamericanas ni los riesgos que genere a la paz y estabilidad mundial.
Nadie podría asegurar que EEUU esté en decadencia, pero la historia muestra que ningún imperio ha existido para siempre, tarde o temprano decae y es reemplazado por otro. La historia de los países no se mide en años sino en siglos, e Israel haría bien en tomar nota que no puede tener un solo amigo y demasiados enemigos. Israel tiene un poder inmenso y objetivos pequeños, proporcionales a su condición de país también pequeño, esto lo hace un riesgo para sí mismo, para su región y para el mundo.
Posted by Anibal Rendon on January 23, 2012 at 12:58 PM CLST #
Posted by Patton on January 25, 2012 at 02:48 PM CLST #