De la Guerra Fría al Gigante Chino: la lucha por la supremacía
Jan. 10 , 2012
El proceso de cambio mundial que estamos viviendo fue puesto en marcha por la decisión del Presidente Ronald Reagan de los EEUU de lanzar la Iniciativa de Defensa Estratégica o “Guerra de las Galaxias” para obligar a la Unión Soviética a seguirlo hacia un nuevo nivel cualitativo en la carrera espacial y nuclear, desafío que no pudo sostener. La URRS simplemente se rindió e implosionó poniendo fin a la Guerra Fría. La paridad nuclear entre ambos competidores produjo el congelamiento militar que permitió que la competencia económica y tecnológica fuera el campo de batalla resolutivo.
Pareció el triunfo final y definitivo de los EEUU; había llegado el nuevo orden mundial, “la Pax Americana”, y para EEUU comenzaba una era de predominio incontestable. Las estrategias de seguridad nacional norteamericana de esos años hablaban –con cierta soberbia - de “modelar el sistema internacional” a su gusto y conveniencia.
El desmantelamiento del Imperio Soviético en sí mismo no fue difícil, lo que complicó todo fue la aparición de fuerzas religiosas y étnicas que vinieron a introducir elementos que se creía “superados” por el materialismo histórico marxista y el racionalismo occidental. La crisis de los Balcanes y luego el reparto del botín del petróleo de Medio Oriente, súbitamente, transformaron en intolerables situaciones con las que Occidente había convivido mansamente,- cuando no en complicidad-, durante muchos años. Así surgió la “cruzada” contra Iraq. Ya en 2001, antes de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, el gobierno del Presidente Bush declaró su intención de invadir ese país. Se inventaron excusas tan falsas como la existencia de armas nucleares y químicas o la presencia operativa de Al – Qaeda en Iraq,- el único país árabe laico de Medio Oriente-, y se desarrolló una tesis estratégica ad – hoc, la “guerra preventiva”, hasta esa fecha repudiada por todos y en todo el mundo.
Las guerras de Iraq y Afganistán terminaron en un fiasco militar y una derrota política. Tras siete años y medio de guerra; 4.419 soldados fallecidos; decenas de miles de inválidos; 106.000 civiles iraquíes muertos; un número indeterminado de lisiados y un millón de millones de dólares gastados, EEUU abandona ambos países dejando tras de sí inestabilidad, lucha sectaria, miseria y destrucción, su propia economía arruinada y una seria frustración y disenso político interno. En esta etapa de la historia mundial quedó en evidencia que la superioridad militar incontrarrestable no fue suficiente para doblegar a un pueblo e imponerle instituciones ajenas a su experiencia y cultura, y la economía se mostró como una limitante irremontable aun para los EEUU.
¿Es este el fin de la supremacía global de esa gran potencia?
Nadie podría asegurarlo. Arnold Toynbee sostiene que una sociedad entra en decadencia terminal cuando falla reiteradamente en dar la respuesta satisfactoria a crisis que conllevan un desafío vital. El nuevo desafío que enfrenta EEUU para conservar la supremacía mundial es la competencia de China.
El EEUU pos Iraq /Afganistán tiene varias alternativas: puede seguir luchando y mantener la supremacía global. Puede elegir no luchar y declinar pacíficamente como lo hizo la URRS y antes Gran Bretaña. O puede luchar, ser derrotada y desaparecer, como lo hizo Cartago.
En la Guerra Fría tuvo al frente a un competidor específico, la URRS y su ideología marxista; la Pax Americana fue un intento de explotar la supremacía mundial en beneficio de los EEUU. Ahora se inicia una tercera fase, la Competencia Económica Caliente en que otra vez tiene un oponente identificable: China.
Los dos contendores ya han esbozado sus estrategias iniciales:
China:
A diferencia de las potencias occidentales - España y Portugal; Holanda, Francia, Inglaterra y Estados Unidos - que ganaron su poder en base a guerras de conquista, tradicionalmente China crece y gana poder en base al comercio, la diplomacia y la supremacía cultural.
En su peculiar estilo, China ha lanzado su “Estrategia de Desarrollo Pacífico”, que se puede resumir en cinco puntos:
“Primero, resaltar la naturaleza pacífica del desarrollo. En vez de involucrarse en la invasión, el saqueo, la guerra y la expansión que las potencias occidentales acostumbran a practicar, nos comprometemos a servir a la paz mundial mediante nuestros esfuerzos, integrando el desarrollo con la paz. Segundo, recalcar el carácter independiente del desarrollo, ya que la independencia y autodecisión son características fundamentales de la política exterior de China. Tercero, de acuerdo con las exigencias emanadas de la concepción científica de desarrollo integral, coordinado y sostenible que considera al ser humano como lo primordial. Cuarto, subrayar el carácter cooperativo del desarrollo. En las relaciones con el exterior, abogamos por la amistad en lugar de la enemistad, la cooperación en vez de la confrontación, la confianza en sustitución del recelo, y el tratamiento en pie de igualdad en vez de la imposición de la voluntad propia al prójimo. Quinto, acentuar el carácter universal del desarrollo. China se esfuerza por el desarrollo común de los países del mundo, rechazando las prácticas egoístas que favorecen su propio desarrollo en perjuicio de intereses de los demás. Somos muy conscientes de que para desarrollarse a sí mismo, hay que dejar desarrollar a los demás también; para tener la seguridad propia, uno debe hacer que los demás se sientan seguros; y para llevar una vida mejor a uno mismo, es necesario dejar vivir bien a los otros”.
Esta estrategia se está aplicando mediante acciones en el ámbito diplomático: China está tratando de mantener unida y bajo su influencia a la Asociación de Países del Sudeste de Asia – Asean –; tratando que India conserve su política autónoma sin unirse al bando norteamericano e impidiendo que EEUU arme un cerco político y militar en su alrededor. En el ámbito militar, la respuesta de China sigue consistiendo en apostar al diálogo, pero fortaleciendo sus estructuras defensivas, potenciando sus fuerzas militares especialmente las fuerzas navales, y en el ámbito económico, evitando restricciones a su acceso al petróleo e impidiendo que se construya un sistema económico que deje a China aislada del resto de los países de la región, de Sudamérica y de África.
La estrategia China juega con cinco elementos de gran potencia: Su gigantesco peso demográfico y geográfico; su población disciplinada y laboriosa; su paciencia histórica que le permite planificar y ejecutar planes a muy largo plazo sin desviarse ni abandonarlos; su fuerte identidad cultural y su ausencia de historial imperialista militar.
EEUU
Enfrenta el epílogo de una sucesión de guerras fallidas; de una crisis económica derivada de su déficit fiscal y de malos manejos financieros privados; de la aparición de potentes competidores en Asia y de la crisis y decadencia europea, lo que lleva a EEUU a reducir su atención al Atlántico, Europa y Medio Oriente y a priorizar Asia y el Pacífico reorientando su estrategia global.
A diferencia de otros presidentes norteamericanos Obama tiene una cultura personal con raíces en el Pacifico: nacido en Hawai y criado en Indonesia, este cambio de orientación política y estratégica no le resulta traumático sino natural.
En el ámbito diplomático: Reconoce que a largo plazo la consolidación de China como potencia regional puede afectar de varias maneras a la economía y seguridad de EEUU. Señala que China y EEUU están creando una “relación bilateral cooperativa”, pero que se trata de una competencia que puede tornarse amenazante. La Secretaria de Estado Hillary Clinton explicó que “EEUU está invirtiendo en una relación estratégica a largo plazo con India con el fin de potenciar su capacidad para servir como ancla económica regional y proveer seguridad en el amplia región del Océano Indico”
En el ámbito militar: El cambio de rumbo lo anunció Barack Obama el 17 de noviembre ante el parlamento australiano: “En nuestros planes y presupuestos para el futuro, vamos a asignar los recursos para mantener nuestra fuerte presencia militar en esta región”, por su parte, la Secretaria de Estado Clinton en la edición de noviembre de Foreing Policy expresó: “Durante los últimos diez años hemos dado ingentes cantidades de recursos a Irak y Afganistán. En la próxima década, Estados Unidos realizará la mayor inversión diplomática, económica, estratégica y demás, en la región Asia-Pacífico”; “Necesariamente tenemos que reequilibrarnos hacia la región del Asia-Pacífico”, una zona entendida en sentido amplio, como “el arco que se extiende desde el Pacífico Oriental y Este de Asia hasta el Océano Indico y sur de Asia”. “El mantenimiento de la paz, la estabilidad, el libre flujo del comercio y la influencia de EEUU en esta dinámica región dependerá en parte del equilibrio entre capacidad militar y presencia”. “Los recortes (al presupuesto) del Pentágono no afectarán al Asia-Pacífico”.
En lo inmediato, se adelanta el despliegue de 250 infantes de marina en Darwin (norte de Australia), que se expandirá hasta alcanzar los 2.500 militares que se suman a las fuerzas existentes en sus bases en Japón, Corea del Sur, Taiwán y Guam.
En lo económico: Consiste en articular un ambicioso acuerdo de libre comercio entre varios países del Pacífico denominado Acuerdo de Asociación Trans-Pacífico, TPP. Hasta ahora se trata de nueve países: Australia, Brunei, Chile, Estados Unidos, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. China se ha restado del acuerdo.
El 11 de noviembre, Japón, la tercera economía más grande del mundo, anunció su intención de unirse a los Estados Unidos y a los otros nueve países ya señalados para negociar lo que se espera será la zona económica más dinámica del mundo, abarcando un mercado 40% más grande que la Unión Europea. EEUU espera que el TPP sea la piedra angular de un área de libre comercio que incorpore a los miembros de APEC. Con la eurozona en problemas, eso trasladaría aún más el centro de gravedad económico desde el océano Atlántico al Pacífico.
Latinoamérica: Este cambio de eje implica armar alianzas no solo en Asia sino también en América Latina. El TPP incluye a Chile y Perú y espera involucrar a México. En paralelo, el 5 de diciembre en Mérida los cuatro países de la Alianza del Pacífico (Chile, México, Perú y Colombia) acordaron lanzar el bloque comercial en junio de 2012, crear un mercado integrado con sus bolsas de valores y eliminar las tarifas aduaneras el 2020. Como se puede apreciar, Chile y Perú, como miembros del TPP y socios comerciales de China, ya están involucrados en este proceso desde una posición neutral. Esta doble relación crecerá y se potenciará intensamente.
Según Andrés Oppenheimer, “veremos una división de facto de América Latina, entre un bloque del Pacífico y un bloque del Atlántico”. En este escenario Brasil incrementará su presión sobre Perú y sobre Chile – vía Bolivia – para acceder a este nuevo centro de gravedad mundial, del cual está quedando al margen.
Otro elemento relevante es que en todos sus discursos, EEUU no menciona a los países del Pacifico Sudamericano como entidades autónomas ni como grupo organizado, dejando implícita su pretensión de que ellos constituyen de hecho su “patio trasero”, ahora apuntando a la otra calle, pero siempre en su misma función.
Me parece evidente que nuestra falta de visión estratégica y de voluntad política nos hacen merecedores de tan menguado rol.
Salvo que despertemos y nos pongamos en movimiento … y rápido.
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2)El narcotráfico es el gran enemigo de la integración latinoamericana, en especial con Perú y Bolivia. Así visto, el problema incrementa su estatus a la categoría de estratégico... ¿o no?
Posted by Arturo D´Albatross on January 09, 2012 at 06:25 PM CLST #
Dos alcances:
1. Corea del Norte aparece como la cara guerrera de una China pacifista. Esteo no es menor, a la hora de dificultar la relación EE.UU. - Japón.
2. El TPP va por sobre la ASEAN. Desgraciadamente Chile no ha sabido lograr ventajas competitivas en este foro. Veo con dificultad que lo logremos en el TPP como país, Tal Vez, en una alianza estratégica con Perú y Colombia.
La voluntad política genera la visión estratégica
Posted by José Cáceres on January 10, 2012 at 11:48 AM CLST #
Aca no se hace mas que hablar del poderia economico de CHINA,todo lo que consumimos es de este gran Pais.
Atte.
Christian M Lanas
Posted by Christian M Lanas on January 10, 2012 at 02:01 PM CLST #
Posted by Patton on January 10, 2012 at 02:30 PM CLST #
Posted by JUSTO on January 10, 2012 at 06:26 PM CLST #
una visión estratégica realista o continuaremos a de-
sempeñar el triste papel de paises del patio trasero. Brasil,que ha llegado ser la sexta potencia económica mundial,aparentemente ha elaborado una es-
trategia de país BRICS y no de patio trasero.
Posted by Luis Guido on January 10, 2012 at 07:21 PM CLST #
Posted by Andres Velarde on January 11, 2012 at 11:11 AM CLST #
Posted by wu on January 11, 2012 at 01:32 PM CLST #
Posted by Pensapositivo on January 11, 2012 at 05:44 PM CLST #
Posted by Carlos on January 11, 2012 at 05:48 PM CLST #
Posted by Pensapositivo on January 11, 2012 at 05:50 PM CLST #
TPP no es mas que Chile mas ASEAN. Es aquel el bloque mas relevante y poderoso en la actualidad.
Brasil interactúa con China sin necesidad de Chile. Es un BRICS, con petróleo, soja y hierro.
Posted by José Murieta on January 12, 2012 at 05:27 AM CLST #