La Carta Democrática: ¿compromiso válido o papel mojado?
Jun. 11 , 2009
La expulsión de Cuba del Sistema Interamericano fue decidida en la 8ª Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la OEA, en la reunión efectuada en Punta del Este, Uruguay del 22 al 31 de Enero de 1962. Los pormenores de los sucesivos acuerdos que llevaron a su expulsión se encuentran en el sitio http://www.oas.org/columbus/docs/MRE8Spa.pdf. De su lectura se desprenden varios elementos interesantes: primero, que en ese momento el problema cubano estaba inmerso en la problemática de la Guerra Fría, agudizados por la existencia de una agresión político - militar castrista contra varios países de la región.
En efecto, como es sabido, el enfrentamiento comunismo - democracia se planteó en base a dos estrategias, la Estrategia de Seguridad Nacional, por parte de los EE.UU., que consistía básicamente en la articulación de todos sus recursos de poder, económicos, militares y políticos, aplicados a competir contra la URRS, y a apoyar la supervivencia de todos los regímenes amigos, cualquiera fuera su origen o comportamiento político, siempre y cuando fueran anti soviéticos;y la Estrategia de las Guerras de Liberación Nacional aplicada por la Unión Soviética, destinada a promover la subversión y la guerra contra los estados periféricos amigos de los EE.UU., para llevarlos bajo su órbita por la vía política o por la fuerza militar. Estas dos doctrinas contrapuestas llevaron a que cada bando apadrinara regímenes de todos los tipos y clases siempre que fueran funcionales a sus respectivas estrategias globales.
Pasó el tiempo, cayó el Imperio Soviético, se revalorizaron los Derechos Humanos y se afinó el criterio para la aceptación de los diversos regímenes gubernamentales entre los estados "decentes". Y en ese marco, el 11 de septiembre de 2001 los miembros de la OEA, en un intento por fortalecer la vigencia de la democracia en América Latina, firmaron la "Carta Democrática", obligatoria en su cumplimiento y en su exigencia a que los demás miembros la respetaran, y que en sus primeros Artículos establece:
Artículo I
Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla.
La democracia es esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos de las Américas.
Artículo 2
El ejercicio efectivo de la democracia representativa es la base del estado de derecho y los regímenes constitucionales de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos. La democracia representativa se refuerza y profundiza con la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional.
Artículo 3
Son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos.
Artículo 4
Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa.
La subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia.
Artículo 5
El fortalecimiento de los partidos y de otras organizaciones políticas es prioritario para la democracia. Se deberá prestar atención especial a la problemática derivada de los altos costos de las campañas electorales y al establecimiento de un régimen equilibrado y transparente de financiación de sus actividades.
De su simple lectura cualquier persona puede reconocer que la Cuba Castrista NO cumple los requisitos en un nível mínimo necesario.
Ante esta situación el problema que se ha ventilado en la OEA en estos días lo podemos separar en dos partes: La anulación de la expulsión de Cuba del Sistema Interamericano que es privativo de sus miembros mantener o suspender, y el eventual retorno de Cuba como miembro pleno de la OEA.
La expulsión de Cuba ha sido suspendida, pero su regreso está condicionado a que cumpla las condiciones políticas establecidas en la "Carta Democrática" y es evidente, a todas luces, que no las cumple.
En breve, no es que Fidel no quiera regresar a la OEA, es que no puede. Y es también evidente que sus amigos pudieron conseguir el levantamento de la expulsión pero nunca podrán convencer a nadie que el gobierno de Cuba es democrático. Si los amigos de Fidel y Raúl llegaran a forzar la presencia Castrista saltándode a pies juntillas la Carta Democrática propuesta, aprobada y aplaudida por todos los gobiernos regionales, América Latina estaría disparándole en el brazo a la democracia.




Posted by Pablo Rokha on June 12, 2009 at 02:14 PM CLT #
Posted by yayita on June 12, 2009 at 04:52 PM CLT #
Posted by sergio cabezas bernal on June 12, 2009 at 05:13 PM CLT #