Fernando Thauby

Chile, la región, el mundo.

 

Argentina: Una decisión sabia

Feb. 09 , 2012

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Ayer la Presidenta Fernández mostró habilidad para tener pendientes de su discurso a los gobiernos y parte de la audiencia de Chile y Gran Bretaña … y no dejarse llevar por el “vértigo de micrófono” que suele traicionar a los políticos. Eso no es menor.
En efecto, se esperaban decisiones fuertes y llamativas en contra de Gran Bretaña y de los “kelpers”, como la prohibición de vuelos desde Chile a las Islas (usted elije, Malvinas o Falkland), el establecimiento de un bloqueo comercial y presión militar, o una retórica provocativa. No pasó y eso debe ser reconocido. Cristina Fernández demostró no solo ser capaz de dar discursos incendiarios, sino de dejar de darlos. Esta habilidad quizás más importante que la primera.

 Su planteamiento fue sabio ya que:

1.- Establecer un bloqueo a la población civil británica solo excitaría su ira y reforzaría su determinación. Napoleón y Hitler lo intentaron y ambos fracasaron. Además los bloqueos son actos de guerra, hasta EEUU en la Crisis de los Misiles recurrió a la figura de la “cuarentena”, buscando una alternativa menos agresiva.
2.- En el siglo XXI privar a la población civil – de cualquier país - de los medios necesarios para su supervivencia y bienestar es repudiable y no llama a las simpatías. Una medida así muy probablemente hubiera tenido un alto precio de imagen para Argentina. Un recurso que no tiene en abundancia.
3.- Lo anterior podría, además, ser constitutivo de una violación al derecho internacional humanitario y pasible de sanciones.
4.- Chile ha apoyado y sigue apoyando las medidas argentinas, pero si bien su causa suscita simpatías en muchos chilenos, un 70% rechaza la suspensión de los vuelos entre las Islas y Puerto Stanley. Habrían puesto al gobierno de Chile en una posición por lo menos difícil.
5.- Los principales afectados de una medida de ese tipo habrían sido ciudadanos chilenos, de Punta Arenas, que trabajan y comercian con las Islas y ellos tiene derecho a reclamar la protección de su gobierno. Este “abandono” podría materializarse en repudio hacia el gobierno, sobre todo después del desafortunado manejo del asunto del precio del gas en Punta Arenas. En los extremos del país duele lo que se estima el sentimiento “santiaguino” de que Chile comienza en Las Tacas  y termina en la laguna de Aculeo.
6.- Existe una creciente molestia por las arbitrarias restricciones a las exportaciones chilenas hacia argentina, en circunstancias que existe una balanza comercial 3:1 a favor de ese país, y por el desagradable asunto de la negativa a extraditar al asesino del Senador Jaime Guzmán.
En breve, el Gobierno Argentino actuó con prudencia, criterio, cuidando sus intereses a la vez que evitando poner a Chile contra la pared y eventualmente forzarlo a bajarse del apoyo regional. Bravo.
Llevar el conflicto a los organismos políticos regionales - Mercosur, Unasur y Celac - es una manera hábil de continuar potenciando el apoyo latinoamericano; y llevarlo a las Naciones Unidas - Asamblea General y Consejo de Seguridad - es hacer uso de las únicas instancias reales capaces de forzar una interlocución que Gran Bretaña no quiere.
La Presidente argentina hizo cinco planteamientos que vale la pena analizar:
1.- “Quiero pedirle al ministro inglés David Cameron que, por una vez, le den una oportunidad a la paz y no a la guerra". 
Es una figura retórica, ya que Gran Bretaña no está en guerra con Argentina y nada que lleva a pensar que lo harán. Si no aceptara las exigencias argentinas tampoco habría guerra ya que Argentina ha declarado enfáticamente que este asunto debe resolverse por la vía diplomática. Hasta donde se sabe y aprecia, nadie ha hablado de guerra. Los que empezaron disparando, para bien o para mal, fueron los argentinos en 1982.
2.- "No nos atraen los juegos de las armas y las guerras. Procesaremos el conflicto por el camino de la paz". 
La primera parte de la afirmación es discutible, Chile estuvo amenazado de guerra por Argentina el año 1978 y de nuevo en 1982. Argentina atacó a las Islas el ´82. Parecería que a veces Argentina si se siente atraída por “los juegos de las armas y las guerras” y que no se diga que es porque había un gobierno militar, ya que el apoyo popular fue masivo y unánime (con la solitaria y destacada disidencia de Jorge Luis Borges que recibió los ataques correspondientes). También sostuvieron una cruel guerra interna, obviamente con armas. La segunda parte, “Procesaremos el conflicto por el camino de la paz” es clara y sin ambiguedades. Merecedora de todo apoyo.
3.- "El Canciller presentará ante la Asamblea General de La ONU esta militarización de las islas por parte de Inglaterra". 
La “militarización” comenzó el año 1982. Tanto así que los británicos fueron apabullados militarmente. Desde entonces Gran Bretaña ha mantenido una pequeña guarnición de ejército, unos pocos aviones de combate y una fragata de estación permanente en Puerto Stanley. Desde entonces no ha habido ningún cambio en la situación militar en las Islas. Llevar la queja a las Naciones Unidas es un derecho de Argentina y nadie podría reprocharlo, y nadie estaría tampoco forzado a compartirlo.
4.- "Están militarizando el Atlántico Sur una vez más, no podemos interpretarlo de ninguna otra manera".
Vale lo anterior. Es la retórica correspondiente a la maniobra que se intenta efectuar en Naciones Unidas.
5.- "Malvinas ha dejado de ser una causa de los argentinos para transformarse en una causa global"
Me parece un tanto ambicioso, pero podemos concordar que ha encontrado eco en Latinoamérica, especialmente entre los estados “anti imperialistas”. El resto del mundo parece más preocupado de otros temas europeos y del Medio Oriente, que de éste.
Raya para la suma
Una decisión juiciosa y ponderada la del Gobierno argentino. Una oportunidad para potenciar la adhesión popular ante el “ajuste fino” de su economía que obviamente no puede resultar del agrado del común de los argentinos.
El futuro de Chile pasa por una buena y fructífera relación con Argentina y con Perú. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que así sea, pero necesitamos la ayuda de ambos gobiernos, particularmente en las situaciones complejas.
 El amor es de ida y vuelta.
Argentina y su gobierno han demostrado más criterio que el que se les atribuía - o temía – hace apenas unas horas. Esa es una buena noticia, que alienta a Chile a apoyar en forma más proactiva los derechos que reclaman. Qué bueno que Argentina crea nuevamente en esta vía. Ojalá nunca más desconozca o declare “insanablemente nulo” un Laudo arbitral.


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