May.
05
, 2012
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El lema nacional de Brasil, "Ordem e Progresso" ("Orden y Progreso"
, está inspirado en el lema del positivismo, de Auguste Comte: "El amor por principio, el orden por base, el progreso por fin", del cual se eliminó lo del amor y quedó lo del orden y el progreso. La influencia positivista ayuda a explicar la historia de Brasil. El culto al progreso basado en la revolución industrial, científica y técnica alcanzó su apoteosis a mediados del siglo XIX. A partir de la década de 1850 la fe positivista, que pretendía dejar atrás los obscurantismos y excesos de todo tipo, se instaló entre profesores y alumnos de diversas instituciones de Río de Janeiro: la Escuela Militar, la Escuela de Marina, el Colegio Pedro II, la Escuela de Medicina, la Escuela Politécnica y adoptó la razón y la ciencia como las únicas guías capaces de instaurar el orden social en la humanidad.
Este movimiento es, en parte, reacción a lo que Comte consideraba “las utopías metafísicas irresponsables e incapaces de otorgar orden social y moral a la humanidad” puestas en práctica por la revolución francesa, y propone un mandatario político en contacto y comunicación directa con el pueblo para que en un diálogo racional entre ambos, resuelvan los problemas del avance de la sociedad hacia el progreso.
Para que el progreso capitalista no se detuviera era necesario que, por encima de los intereses particulares, se impusiera un orden superior y una coordinación nacional centralizada. Este orden racional debería imponerse por medio de normas y leyes. El conocimiento científico positivo tendría entonces la función de contribuir a mantener el orden social.
La hegemonía lograda por este tipo de ideas no es sorprendente si se considera que la revolución independentista fue, en Brasil, poco violenta y posterior a la derrota de las ideas republicanas liberales, es decir fue una revolución conservadora.
Otra influencia relevante en la educación y el pensamiento social brasilero fue la de Alberto Torres, cuyos seguidores -en 1924- impusieron a la política un énfasis «sociológico» crítico del cosmopolitismo intelectual y promotor de la existencia de instituciones “nacionales” que armonizaran con la sociedad y las tradiciones de Brasil. La combinación de nacionalismo cultural, sociología y crítica política se concretó en una nueva arquitectura institucional diseñada por un grupo de intelectuales para los cuales la clave de la reforma y del nuevo sistema político era “una administración nacional fuerte que obrara en conjunto e integradamente con los diversos grupos de interés”.
Estas creencias políticas llegaron a ser tan fuertes, que prácticamente todos los movimientos políticos brasileños, de los más variados signos, se han presentado como un intento de imponer un “orden que lleve al progreso”.
Aquí encontramos la base del ideario de muchos proyectos políticos en Brasil: consolidación institucional; progreso orientado a la creación de Estado; prioridad del “proyecto nacional” por sobre los intereses de grupos; coordinación de los intereses sectoriales; planificación centralizada; estado regulador.
Ahora, si ponemos esta devoción hacia el progreso junto a las grandes dimensiones territoriales y demográficas de Brasil, tenemos como producto natural y obvio una tendencia hacia la “grandeza”, y aquí haré una breve disgresión: A partir de la independencia y hasta las primeras décadas del siglo XX, Argentina fue claramente más potente que Brasil, resultado de su mayor integración, calidad demográfica y desarrollo productivo y comercial, lo que dio origen a esa presunta “amistad chileno – brasilera”, que en realidad fue la coincidencia circunstancial de intereses de cada estado hasta que, llegado el siglo XX, particularmente sus últimos decenios, la decadencia de Argentina dejó obsoleta esta necesidad de apoyo mutuo y, en busca de su grandeza, Brasil se alejó de Chile como quedó claramente demostrado durante las dos crisis entre Argentina y Chile en 1978 y 1982.
Siguiendo con nuestro tema, podemos ver que esta tendencia, que algunos impropiamente llaman “imperial”, estuvo constantemente presente en todos los proyectos políticos brasileros, de izquierda y de derecha. Esta situación vino a cambiar reciente y agudamente con la conquista del poder por parte del Partido de los Trabajadores (PT), bajo el liderazgo de Lula.
El “fenómeno” Lula comienza a materializarse con el repentino deceso de Tancredo Neves que determinó que el gobierno pasara a manos de su Vicepresidente, José Sarney, quien a partir de 1985 inició la marcha hacia una Nova República. Este proceso tuvo su punto culminante en la aprobación de una nueva ley electoral que estableció el sufragio universal incorporando por esa vía a una importante masa de analfabetos, que hasta entonces habían estado excluidos de la representación política. El nuevo padrón electoral quedó conformado por una mayoría de personas jóvenes, casi el 50% menor de 35 años, sumidos en la pobreza extrema, con el 60% de la población económicamente activa ganando menos de US$ 100 al mes y con pocas posibilidades de salir de ella debido a un bajísimo nivel educacional, el año 2004 el 70% de los brasileños contaba con menos de 7 años de educación básica.
Esta ley produjo un vuelco político que abrió paso a dos gobiernos “progresistas”: el de Collor de Melo, caído bajo cargos de corrupción y el de Fernando Henrique Cardoso funcionario internacional de izquierda, considerado por los conservadores como la opción menos mala para contener el avance de Lula y su Partido de los Trabajadores.
El incremento de la votación de Lula del 17% en 1989 a 27% en 1994 y a 32% en 1998, y la toma del control de las ciudades de Sao Paulo (1998 y 2000) y Porto Alegre (1998, 1992, 1996 y 2000) son logros impresionantes en un plazo tan breve. Más impactante aun si se considera que ellas ocurrieron precisamente en los años en que la izquierda socialista se batía en retirada en todo el mundo.
Su triunfo en las elecciones del 2002 fue aun más notable: obtuvo el 46,4% en la primera vuelta y el 61,3% en la segunda, conquistando a 52,8 millones de votantes. Este triunfo, reiterado luego con su reelección y nuevamente con el triunfo de una mujer del mismo PT como sucesora designada por él como candidata al cargo de presidente, marcan un antes y un después en el devenir político de Brasil.
Pero este cambio introduce también una divisoria en la ecuación de “Orden y Progreso” y sus valores políticos asociados. En efecto, hasta los gobiernos de Goulart, Neves, Sarney, Collor de Melo y Henrique Cardoso, el protagonista político central fueron las élites tradicionales brasileras, todas ellas suscriptoras de un proyecto nacionalista que hiciera de Brasil una potencia moderna, seria, respetada, desarrollada, global. Que compitiera y ganara respetando las reglas del juego internacional y que pudiera mostrar todos los atributos, formas y contenidos de las “otras grandes potencias”.
El triunfo de Lula y del PT, abrió paso a un proyecto en el cual el “orden y el progreso” son funcionales a un propósito de liderazgo ideológico de izquierda de alcance regional, desde donde se proyecta al mundo. Ya no aspira a ser una potencia burguesa sino que se posiciona dentro del espectro de las potencias disruptoras, revolucionarias, con las debidas consideraciones a las realidades actuales y al aprendizaje de los intentos revolucionarios que fracasaron durante el siglo XX, pero aún revolucionaria. Es aquí donde se encuentra el fundamento de la afinidad y el compromiso del Brasil actual con Chávez de Venezuela, con Correa de Ecuador, con Fernández de Argentina, con Ahmadinejad de Irán, con Gadafi de Libia y con los hermanos Castro de Cuba; con el antiimperialismo y con la aversión a la globalización y al libre comercio.
En este contexto, el proyecto del PT es conjurar la posibilidad de un estallido social, un golpe militar o, lo más probable, una violenta desintegración nacional, asegurando y consolidando la estabilidad económica; estableciendo niveles de crecimiento económico aceptable y creando las condiciones necesarias para una mejor distribución de la riqueza y del poder. Desde esa condición de poder, Brasil se proyectará al mundo como el líder regional de una Sudamérica de izquierda y antiimperialista.
Hoy día, si se llama a Brasilia, el teléfono ya no lo contesta Itamaraty con su proyecto nacionalista tradicional sino otros actores cuya visión del mundo y de la región es fundamentalmente ideológica. Algo profundo ha cambiado en Brasil, esos cambios llegaron para quedarse y se confirman cuando Lula prepara su regreso para seguir consolidando el proyecto.
Brasil, bajo todos los regímenes, se ha mostrado muy hábil en el proceso de “creación social de la realidad” magnificando hechos en base a palabras y gestos. En esto el gobierno de Lula alcanzó cotas de creatividad nunca antes alcanzadas, consiguiendo una presencia mediática mucho más alta que su influencia real, lo que contribuye a dar una imagen de unanimidad nacional inexistente y una “inevitabilidad” de éxito.
Este cambio de paradigma encuentra alguna resistencia dentro de Brasil y no es completamente percibido en muchas cancillerías latinoamericanas y de países de otras partes del mundo. De hecho, Brasil se encuentra en un proceso de rotación de elites: instituciones respetadas, notablemente su cancillería, están quedando postergadas por una nueva distribución de poder político. El poder económico continúa en las mismas manos tradicionales, subscriptoras, como se dijo, del modelo nacionalista de “Brasil Potencia Mundial” y no reaccionarán mientras sus negocios sigan prosperando, pero el poder político parece haberse desplazado hacia la alianza entre los sectores populares y desposeídos que irán adquiriendo creciente influencia a medida que el Partido de los Trabajadores fortalezca su organización y avance en la materialización de su proyecto ideológico “Brasil, líder regional antiimperialista”
Que Chile, Perú , Colombia y México tengan éxito, individualmente y como Alianza del Pacífico les resulta un trago amargo y explica las airadas expresiones de Aurelio García respecto al devenir de este grupo. Este es también el fundamento de los sucesivos desaires que la Presidente Rousseff hace a Chile, comportamiento que siendo molesto no es relevante.
Parece evidente que nuestro país puede integrarse, complementarse y competir lealmente con el proyecto nacionalista de “Brasil, Potencia Mundial”, pero que al igual que varios otros países de la región, no tiene mucho que ver con este proyecto ideológico de “Brasil, líder regional antiimperialista”.
Apr.
26
, 2012
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A fines del año 2011 a instancias de Ginés González, embajador de Argentina en Chile, se organizó un grupo de chilenos “Amigos de las Malvinas” constituido por un selecto número de ex diplomáticos, empresarios, políticos, intelectuales e incluso un vicealmirante en retiro de la Armada, destinado a apoyar y promover el reclamo del gobierno argentino respecto a su soberanía sobre las Islas Falkland/Malvinas (en adelante, Las Islas).
Mediante la carta de un ex canciller chileno publicada en un importante medio de comunicación social, el grupo dio a conocer su compromiso de mantener una acción continua en apoyo a las políticas del gobierno de Cristina Fernández en este tema.
Todo un éxito el del embajador transandino y una muestra de la capacidad y disposición de importantes actores nacionales para movilizarse cuando una causa les interesa y los motiva.
Magallanes por su parte, lleva largo tiempo luchando contra la indiferencia nacional; mirando como es desplazado de su condición de base logística para las operaciones antárticas; resignándose a recibir el turismo sobrante de Ushuaia; arrebatado de sus merecidos títulos como ciudad patagónica por antonomasia; resistiendo la presión constante de los operadores de turismo de Argentina, -con el enérgico apoyo de sus gobiernos-, para incursionar en los canales, glaciares y recursos turísticos existentes en el territorio nacional y esperando que el gobierno central se decida respecto a las concesiones marítimas que permitirían iniciar una industria de acuicultura importante, entre otras muchas otras aspiraciones fallidas. Pero Magallanes no tiene Amigos que lo pongan en los medios de comunicación, que difundan sus argumentos y que promuevan sus aspiraciones.
La violenta crisis política que produjo el aumento sorpresivo del precio del gas en Punta Arenas, -consecuencia de una decisión tomada en una oficina del centro de Santiago en base a sólidos argumentos económicos pero desconectada de la realidad política y social de la región-, puso de relieve esta orfandad y carencia de amigos.
El inicio de la solución de los problemas que enervan el desarrollo austral descansa en la construcción de un muelle de pasajeros decente y funcional en Punta Arenas, otro en Puerto Williams y un aeropuerto de verdad en la Isla Navarino, peticiones modestas si las comparamos con los gastos que implican obras como el puente de Chiloé, el Transantiago, el Metro de Santiago o el fallido tren a Puerto Montt. La Antártica y Magallanes son una sola unidad geográfica y política, no puede haber una política antártica autónoma o independiente de la política de desarrollo de Magallanes y ambas pasan, ineludiblemente, por la conectividad entre ambas partes, con el resto del país y con el mundo.
¿Para qué teníamos tanto interés en conservar esas islas bajo la soberanía nacional si las hemos dejado en el olvido y siguen vegetando entre el desinterés que la administración central muestra respecto a lo que no ve ni conoce y la carencia de amigos organizados?. Miles de marinos, soldados y aviadores, miles de ciudadanos puntarenenses estuvieron listos a dar sus vidas por esos territorios y ¿para qué?, ¿para que sean explotados desde Ushuaia?
Que no se diga que no hay dinero, lo que no hay son prioridades justas: expertos viales sostiene que se necesita una inversión de aproximadamente US 2.000 millones para “mitigar” los efectos viales de un edificio recientemente edificado en lo que se conoce como Sanhattan, y la inversión se hará, ¿alguien tiene alguna duda?. No importa que esa obra sea el resultado de un proyecto aprobado sin considerar seriamente sus efectos en el tránsito vehicular, ni que se trate de una iniciativa de un particular. En realidad Santiago no habría sufrido ningún menoscabo si la construcción no se hubiera llevado a cabo. En breve, esos US 2.000 millones son “un gusto caro” de la hacienda chilena; sin embargo, para apoyar el desarrollo normal de Magallanes no hay recursos.
En medio de la crisis de Aysén un periódico publicó una infografía que sería risible si no fuera insultante. Aseguraba que la inversión pública per cápita en Aysén era la más alta de Chile así es que no tenían de que quejarse. Si en Puerto Aysén o en Magallanes se adquiere un bus para llevar pasajeros, lo más probable es que durante un día transporte menos pasajeros que en Santiago, pero, ¿significa eso que dado que los ayseninos son pocos deberían movilizarse a caballo?. Es de Perogrullo que si no hay transporte público, la población difícilmente aumente para hacer más eficiente la inversión. La inversión genera actividad económica y ella trae población; es el “círculo virtuoso” del desarrollo.
La respuesta santiaguina: ¡váyanse a vivir a Santiago!. Ahí está todo: poder político, económico, recursos financieros y masas capaces de gritar sus frustraciones.
La vida en Magallanes es dura, el clima no es fácil, el esfuerzo constante cansa, el costo de vida es alto, no hay buenos servicios de salud y si muchos otros inconvenientes, pero hay muchas personas que insisten y siguen ahí, haciéndose cargo de las dificultades siguen adelante, cargan con lo malo sin reclamar, sin embargo, cuando aparece una oportunidad que les permite avanzar, que compense sus sacrificios y “empareje la cancha” respecto a los chilenos de otras latitudes, entonces sus intereses son pospuestos, dejados de lado y sin ni una explicación se les priva de aprovecharla. Fue el caso de la ganadería y luego del petróleo, la plata fue a contribuir al desarrollo “nacional”, que incluye marginalmente a esa región.
Ahora tenemos el caso de la explotación petrolera en Las Islas. Después de muchos años, surge una gran oportunidad para que Magallanes avance y se consolide como centro logístico e industrial petrolero, pero se les impide hacerlo. Chile prioriza la buena voluntad con el gobierno de Fernández; sus Amigos se organizan y se mueven; los organismos gubernamentales centrales desconocen la realidad y las decisiones se toman con una perspectiva del “valle central”. En Chile se desconoce la relación comercial y familiar entre Las Islas y Punta Arenas; se ignora que tan pronto como comience la explotación de los recursos petroleros, habrá una migración de trabajadores especializados magallánicos que aumentará la ya importante población nacional en Las Islas; se menosprecia la importancia y magnitud de la base industrial y logística para la industria del petróleo costa – afuera ya existente en esa región. Es difícil competir con un brazo amarrado.
En Argentina se viene un drama económico mayor y para conjurarlo se levantan vientos nacionalistas. Cuando el conflicto con Gran Bretaña quedó congelado en Cartagena por falta de apoyo regional, el gobierno de Cristina Fernández levantó otra causa patriotera, “poner fin al vaciamiento que YPF hacía del petróleo argentino” ¿Qué viene después?. Imposible adelantarse a la creatividad transandina. Este es el camino que siguió Galtieri y terminó en guerra.
Enap, empresa estatal chilena, “de todos los chilenos” como gustan de decir algunos, en esta pasada de chovinismo está perdiendo 47 millones de dólares invertidos en Argentina. Según el Ministro de energía, las peticiones que planteará Chile en Buenos Aires es altamente probable que sean desatendidas. Peor aún, en la eventualidad de que Argentina conceda algo a Chile, no es seguro que a lo que se comprometa hoy lo cumpla mañana. Ya tenemos experiencia en ello, basta con recordar el episodio del gas.
Y mientras tanto, los chilenos siguen solidarizando con la aspiración argentina sobre las Islas y no solo en el ámbito político donde todos los países lo hacen ya que es gratis, sino también sacrificando la oportunidad de dar a Magallanes la oportunidad de crecer y potenciarse económicamente. Pareciera que Magallanes no solo no tuviera amigos, sino que estuviera rodeada de enemigos.
¿No estaremos haciendo el loco?
Apr.
13
, 2012
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Hugo Chávez tiene problemas, muchos y de variados tipos, el más grave sin duda es el de su salud.
En junio de 2011, fue operado de emergencia en Cuba como consecuencia de un absceso pélvico. Días más tarde, anunció que le extirparon un tumor. Entre julio y septiembre de 2011, Chávez viajó seguido a Cuba para someterse al tratamiento de quimioterapia. El mandatario reapareció con la cabeza rapada, hinchado y visiblemente débil, pero insistiendo en que el cáncer no había avanzado.
El 20 de octubre de 2011, el presidente venezolano anuncia que ya finalizó sus ciclos de tratamiento y que no posee células malignas dentro de su organismo. Chávez está curado.
El 21 de febrero, se informa que será operado nuevamente en Cuba porque reapareció una nueva lesión en el mismo lugar. A su regreso ya muy débil anuncia nuevos tratamientos de radiación y quimioterapia. Al término de los mismos se filtra una maniobra para que Chávez concurra a Brasil, donde bajo el pretexto de una reunión con Lula, sería examinado por médicos del Hospital Sirio – Libanés. Este viaje se cancela y de vuelta a Cuba.
Ahora el regreso a Caracas es dramático.
Al día siguiente de su vuelta, Chávez viajó a su Estado natal, Barinas, donde viven sus padres y gobiernan sus hermanos. Su familia preparó una misa para recibirlo, en la que el propio Chávez con lágrimas en los ojos pide a Dios: “Dame vida, aunque sea vida llameante, vida dolorosa, no me importa (...) Dame vida porque todavía me quedan cosas que hacer por este pueblo y por esta patria. No me lleves todavía, dame tu cruz, dame tus espinas, dame tu sangre, que yo estoy dispuesto a llevarlas, pero con vida”.
Hace un par de años, Chávez llamó “troglodita” al cardenal Urosa de Venezuela y advirtió al Vaticano que mientras él fuese arzobispo de Caracas, su Gobierno se mantendría “bien alejado” de la jerarquía católica. Antes de eso, en enero de 2008, el presidente le había dicho al Papa que no era “ningún embajador de Cristo en la tierra” porque “Cristo, el verdadero, está en el pueblo y en los que luchamos por la justicia y por la liberación de los humildes”. Desde el agravamiento de su salud Hugo comenzó a cambiar su aproximación a la Iglesia Católica, tanto así que intentó introducirse en la visita del Papa a Cuba y juntando lo útil con lo agradable, resaltar su perfil mediático y de pasada pedirle que rezara por su salud. Los cubanos dijeron no.
Sin dejar de lado la campaña, Hugo Chávez prosiguió su tratamiento tras anunciar el día 8 de abril que regresaba a Cuba para "continuar la batalla por la vida". Antes de partir para La Habana por octava vez y crucifijo en mano, se despachó: "¡viva Cristo, la patria y el pueblo!".
En realidad, lo que pide Hugo parece ser la salud suficiente para competir en las presidenciales del 7 de octubre próximo, por un tercer mandato consecutivo. Chávez, ha hecho esfuerzos sobrehumanos para seguir compitiendo y atacando al candidato opositor, recurriendo a todo para disimular su enfermedad y hacer creer a sus seguidores que está sano y saludable para ganar por otros seis años la presidencia venezolana. Pese a todo, da la impresión que sus días están contados. Marquina, el médico que ha filtrado todas las vicisitudes médicas de Chávez asegura: “Por la velocidad de crecimiento del tumor no creo que Chávez viva mucho más de seis a siete meses. Con una buena respuesta al tratamiento, viviría hasta abril de 2013. Y si la respuesta no es buena, hasta noviembre de 2012”. Mas aun cuando se dice que desde hace semanas, sus médicos solo se limitan a tratar los síntomas e intentar controlar la actividad frenética del paciente.
El comandante, que hasta ahora se ha negado a nombrar a un sucesor, sabe también que la vida de la “revolución” se juega junto con la suya.
Para abrir el juego, Henry Rangel Silva, Ministro de Defensa, dejó en claro, una vez más, que las fuerzas armadas “son chavista porque están dadas al presidente Hugo Chávez". Rangel, incluido desde hace cuatro años en el listado del Departamento del Tesoro norteamericano por presuntos vínculos con el narcotráfico y las FARC, suavizó un poco su discurso afirmando: "Nosotros reconoceremos a quien gane las elecciones. Pero no vamos a reconocer a quien diga que las ganó". Paralelamente desarrolló un plan para tomar el control nacional en caso que Chávez tuviera una recaída súbita que pudieran causar inestabilidad o directamente que falleciera.
Esos son los deseos de Rangel, la realidad es que las FFAA venezolanas están profundamente divididas y que en una situación como la venezolana, en que las instituciones han sido demolidas a fondo, donde se ha destruido la convivencia y “las contradicciones han sido agudizadas” sistemáticamente, no quedan muchas otras instancias que las FFAA para asumir el gobierno, y un enfrentamiento entre facciones militares llevaría a una guerra civil.
Al liderazgo civil chavista, -el ministro de Relaciones Exteriores Nicolás Maduro, el Vice Presidente Elías Jaua y el hermano del Presidente, Adán Chávez-, les gustaría validar en las urnas su movimiento ideológico pero ello, primero, no es un evento seguro y segundo, tampoco garantiza que los militares estén dispuestos a compartir el poder con ellos.
Diosdado Cabello, designado como Jefe del Partido y Presidente de la Asamblea Nacional es el nexo con los “narcomilitares”: Henry Ranguel; Cliver Alcalá; el General Hugo Carvajal ex Director de Inteligencia y un puñado de otros generales. Hombres profundamente contaminados con la corrupción y las drogas, no se arriesgarán a nada que los prive del poder y de la protección que brinda.
Otros cuya vida corre peligro son los Castro, de Cuba, que necesitan en forma crítica mantener el flujo de petróleo venezolano gratis que los mantiene a salvo de una quiebra segura. China por su parte le ha prestado cantidades inmensas de dinero, a ser pagadas con petróleo a precio bajo el del mercado. Nadie podría asegurar que los reemplazantes de Chávez van a reconocer y pagar esas deudas.
Lo verdaderamente irónico es que la jugada magistral de Chávez: apoyar a las FARC para que se apoderaran de Colombia para conformar una Gran Colombia bolivariana bajo su mando, va a terminar con una Colombia libremercadista, fuerte y próspera y con las FARC doblegadas, y con Venezuela avanzando hacia su transformación en un narco estado seudosocialista, gobernado por militares corruptos asociados con las FARC instaladas en su propio país.
Mar.
26
, 2012
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A lo largo del siglo XX Brasil tuvo una variedad de políticas exteriores tanto de izquierda como de derecha, siempre alrededor de la aspiración de ser considerado potencia mundial y estado hegemónico regional. Sucesivamente, fue aliado de EEUU durante la II Guerra Mundial; tercermundista durante los gobiernos de Quadros y Goulart a comienzos de los ´60; “key country” de los EEUU, delegado para la conservación del orden regional hasta comienzos de los ’70, y “díscolo” de los EEUU hasta 1979.
Entrando en el siglo XXI, durante el gobierno del socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, Brasil se aproximó al esquema del Consenso de Washington hasta el año 2002 en que el Partido de los Trabajadores (PT) conquistó el poder con Luiz Inacio “Lula” da Silva a la cabeza y luego con el régimen actual a cargo de Dilma Rousseff y puso en práctica un modelo de política exterior basado en una combinación de democracia política y neomarxismo económico, manteniendo constantes las dos aspiraciones antes señaladas: ser considerado potencia mundial y ejercer la supremacía regional.
El “cerebro” del proyecto político del PT es Marco Aurelio García, (MAG o El Profesor) de 68 años, egresado de Derecho y Filosofía en Brasil y de Ciencias Sociales en París. Ex - miembro del Partido Comunista Brasileño, estuvo exiliado en Santiago y en París. Miembro fundador del PT y brazo derecho de Lula en su marcha hacia el poder. Se auto clasifica como “consejero” en asuntos latinoamericanos, y trascendiendo el período de Lula, hoy día sigue siendo el custodio del proyecto político del PT. Según La Nación, de Buenos Aires, “Si Lula es ... una especie de presidente de toda América latina, Marco Aurelio García vendría a ser una suerte de canciller de la región”.
En cada una de estas sucesivas estrategias políticas, Brasil adoptó los modales y actitudes de gran potencia: Se matriculó con tropas para combatir al Eje junto a las fuerzas norteamericanas en Italia; adquirió un portaaviones; intentó fabricar una bomba atómica (proyecto secreto Solimões de transferencia de tecnología nuclear alemana a la producción de armamento atómico); comenzó la construcción de un submarino nuclear que aun no se termina, anunció grandes inversiones en defensa que generalmente no se materializaron; intentó ser el proveedor regional de armamentos y, a veces con buenas maneras y otras con malas, intentó meter en cintura a los países de la región.
Con Lula se movió como gran potencia: apoyó a Irán, homenajeó a los hermanos Castro, aplaudió a Gadafi y Assad y patrocinó a Chávez. En palabras de García, “a partir de 2003 Brasil comenzó a frecuentar las reuniones del G-8, a tener un papel importante en las negociaciones comerciales y terminó siendo invitado para la instancia máxima de gobernabilidad mundial, que es el G-20”. Son gestos que para la diplomacia tienen significación y que para los medios de comunicación social elevan el perfil de un país, pero de ahí a que ellos importen capacidades y peso real de gran potencia, hay una distancia sideral.
La llegada a la presidencia de Brasil de un sindicalista de izquierda fue acompañada de cierta inquietud internacional que se disipó rápidamente cuando adoptó políticas favorables a los negocios y la inversión, y se convirtió en una grata sorpresa que suscitó el aplauso mundial. La simpatía personal de Lula y el protagonismo mediático y político del progresista García hicieron el resto. Brasil se convirtió en un suceso.
El Plan “hambre cero” y una serie de medidas paliativas de la pobreza extrema y de apoyo al bienestar social puestas en práctica en Brasil son meritorias, pero no bastan para hacerlo una gran potencia. Se necesita más. Ocho ministros destituidos por corrupción en menos de la mitad de un solo período gubernamental son elocuentes de un agudo déficit de institucionalidad. La pacificación de algunas favelas es también significativa, pero lo es menos si se hace con fuerzas de ocupación permanentes de la policía militar. “Marcola”, capo de la droga en las favelas de Rio explica en una entrevista a O´Globo: “Soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria … ¿Qué hicieron? Nada.
Ahora somos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social. ¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de “solución” ya es un error. ¿Vio el tamaño de las 560 favelas de Río? ¿Anduvo en helicóptero sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo?”
El Mercosur nació 1991 como un acuerdo de arancel externo común entre Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay en vista a crear un espacio cerrado de intercambio comercial, y materializar la expresión política de la nueva alianza. Si hace dos décadas alguien creyó era posible el libre tránsito de bienes entre los países, sin restricciones ni mercadería parada en los puertos, ya debe haberse desengañado. Después de 8 años de creciente superávit comercial, Brasil está en una larga crisis con Argentina para resolver las restricciones a las exportaciones que ésta le impone y el gobierno de Dilma Rousseff está ahora convencido de que la modificación unilateral de las reglas por parte del gobierno de Cristina entorpece el comercio entre los dos socios.
El comercio que los países del Mercosur realizan entre sí representa apenas el 16 % de todas sus transacciones, el otro 84 % va al resto del mundo. Las exportaciones entre los cuatro socios de Mercosur llegan al 15,7 % del total. Y las que son colocadas afuera al 84,3 %. Una relación igual de dispareja arrojan las importaciones: un 16,6 % contra el 83,4 %. La ambiciosa integración regional es cuanto menos pobre y peor aun la salida al mundo de productos originados en el Mercosur.
Marco Aurelio García también percibe estos problemas: “Si uno ve la estructura política del Mercosur, con sede en Montevideo, vemos que es ridícula. No porque sea mala, sino por lo pequeña. Necesitamos tener políticas específicas, como en la Unión Europea (UE), donde hay un Comisario que se ocupa de la infraestructura, de la integración energética, de la integración social, científica… en eso estamos yendo con mucha lentitud … uno de los problemas es que los países presentan resistencias para aceptar instituciones supranacionales”.
Y continúa: “hay otro dato importante, Brasil no es dependiente del comercio exterior, que representa el 14% del PBI. Hoy el eje de la economía brasileña es interno. Por eso estamos sufriendo, pero resistiendo mejor la crisis que los países con más del 40% de su PBI vinculado al exterior”. Es evidente que si para Brasil, principal promotor de Mercosur, la salvación en la crisis actual es precisamente su autarquía económica, -su no dependencia del comercio exterior-, es que Mercosur ha fracasado.
La nueva política, según García, va por el lado de la “integración productiva. Pero visualiza algunos problemas: “Es obvio que … no hay forma de equilibrar el comercio con todos los países de América Latina, a menos que dejemos de exportar cosas que ellos demandan. Y si dejamos de exportarlas, van a comprarlas en Estados Unidos o Europa. La razón es que Brasil tiene una economía muy diversificada, con niveles de productividad creciente y otras cualidades que otros países no tienen”.
La idea de García sería que Brasil proveyera los bienes terminados a la región y el resto de los países le pagara en commodities y productos agrícolas. Lo curioso es que las quejas más enérgicas contra EEUU que hacen los partidos progresistas como el PT son por aplicar ese mismo tipo de políticas.
García, acomodando la realidad a su proyecto, dice que la Alianza del Pacífico “no lo preocupa mayormente. Además sufrió una primera baja con la elección de Humala en Perú. Por otra parte, pienso que con Colombia se puede pensar –mas allá de las preferencias que pudiera tener por eso- que tendría a fin de cuentas una buena integración sudamericana. Y bueno, México y Chile tiene problemas hoy día más grandes que cuidar que el Arco del Pacífico”,
Voluntarismo puro.
Mar.
19
, 2012
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La prensa argentina, -según lo narra el ex diplomático argentino Carlos
Ortiz de Rozas-, recientemente hizo pública la oferta que el 11 de junio
de 1974 Gran Bretaña hiciera a Juan Domingo Perón para compartir la
administración de las islas Malvinas/Falkland (en adelante, las Islas)...
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Mar.
05
, 2012
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El término de la investigación de la fiscal Huerta vino a poner a todos de acuerdo. La responsabilidad de la inepcia gubernamental durante la noche del 27 de febrero, por decisión unánime de los políticos involucrados, fue asignada a las FF.AA..
Parece establecido que el Shoa se empecinó en juzgar la situación en base a la información de sus instrumentos de medición de mareas, que como consecuencia del mismo maremoto daban informaciones erróneas; que no prestó debida atención a la información del NOAA de los Estados Unidos y también parece estar acreditado que careció de las informaciones de campo que debió haberle entregado la Onemi. Esas son responsabilidades técnicas. La Armada las reconoció, investigó y sancionó, de inmediato y de cara a la opinión pública. Nadie más lo hizo, al contrario, al instante se desató un ataque múltiple y coordinado de todos los involucrados para tratar de instalar todas las culpas en el Shoa y la Armada.
En estos días el tema toma nuevos aires, ahora en el nivel de las responsabilidades políticas y los afectados vuelven a atacar con furia y coordinadamente.
Cada cual recitó su parte:
El Ministro: “La afirmación de que el servicio técnico descartaba la existencia de un tsunami es un asunto no menor a la hora de juzgar responsabilidades políticas o de cualquier otro tipo. Luego, se hace necesario preguntarse lo siguiente: ¿contaban las autoridades con la información adecuada para tomar las decisiones que correspondían?. Por supuesto que no”.
Parece evidente que el tomar decisiones erróneas o caer en la parálisis no transforma a las autoridades de gobierno en responsables jurídicos de las muertes, tan evidente como el hecho de que no hubiera un sistema decente para controlar las catástrofes es claramente una responsabilidad política.
El 22 de septiembre del 2009 el mismo ministro con el mismo subsecretario y la misma directora de la Onemi nos presentaban al “ALFA UNO, sofisticado Centro Móvil de Operaciones de Emergencia, destinado a potenciar la gestión de la Onemi” ya que “La coordinación no tiene sentido sin la comunicación y este Centro Móvil nos permitirá convocar rápidamente a los organismos que operan en una emergencia, como Carabineros, Bomberos, Salud, entre otros”, si entre tanta maravilla también tenía internet móvil ¿cómo es que la ex directora de la Onemi Carmen Fernández señaló que el servicio de internet de la repartición se "cayó" entre seis a ocho minutos luego del remezón, por lo que no pudieron revisar el sitio web del NOAA, organismo estadounidense que dio la alerta de maremoto?, ¿Para que querían mas información si no podían dar la alerta a nadie?, ¿Si ni siquiera podían o querían transmitirla al Shoa?. El ministro del Interior por su parte, que no diga que no sabía de las capacidades militares habiendo sido el mismo ministro de defensa y teniendo al ministro en ejercicio parado a su lado “mirando hacia el sudeste”.
El broche de oro de los descargos del ministro es cuando se expide: “El gobierno de ese entonces asumió las responsabilidades con los instrumentos que tenía” ¿Qué tal?:
“El gobierno de ese entonces”: es decir hace años mil, perdidos en la bruma de los tiempos. Historia. Nada reciente ni vigente. Casi una pérdida de tiempo.
“Asumió las responsabilidades”: era que no!. si todos los meses cobraban los sueldos correspondientes y él mismo ya llevaba 20 años pululando por diversos cargos de alta responsabilidad de gobierno ¿es que esperaba que otros “asumieran las responsabilidades”? y concluye:
“Con los instrumentos de que disponía”. Por favor!, si el sistema Onemi era un desastre, mal equipado, mal entrenado y caótico es porque él mismo, jefe y responsable directo del sistema de emergencias nacionales, no pudo, no supo o no quiso organizar algo que funcionara y que “dispusiera de los instrumentos necesarios”.
Si entre las 3:36 y las 8 horas de esa mañana, la Onemi registró 1.227 llamadas entrantes y 802 llamadas salientes incluyendo llamadas a Concepción y Valparaíso ¿cómo es que no tuvieron la decencia de informar al Shoa de las informaciones que estaban recibiendo?. El Shoa requiere información de campo para tomar, corregir y validar sus decisiones y no las recibía, mientras la Onemi recibía informaciones a granel que se perdían en el pantano de la abulia y la pasividad. Es cosa de recordar las caras estólidas de los líderes gubernamentales tal y como aparecen en la película tomada por el camarógrafo de la Onemi.
Durante años no hubo ni un solo ejercicio de simulación de maremoto que hubiera permitido tomar conciencia de la incapacidad de gestión de la Oficina Nacional de Emergencia. NI UNO SOLO. Si eso no es responsabilidad política ¿entonces qué lo es?. Y no culpen al Subsecretario Rosende. Su error fue tener el valor de tratar de tomar el control del caos que había mientras los ministros del Interior y de Defensa trataban de pasar piola y la presidenta intentaba tomar el control de una organización que los cortesanos le habían descrito como una maravilla y que en la realidad no existía.
Lo último y más grave: ¿Cómo puede el ministro olvidarse o tratar de soslayar su responsabilidad de proponer algo tan absurdo como el Decreto Exento 760 del 25 de febrero de 2010 pergeñado en connivencia con el ministro de Defensa Vidal, para marginar por completo y formalmente a las FFAA de toda responsabilidad en estados de catástrofe y subordinarlas a la Onemi, una Onemi que el mismo sabía que no valía nada, como se comprobó en el terremoto de Tocopilla y en la erupción de Aysen?, o de restarse a la discusión de poner a las FFAA a cargo de la seguridad pública para evitar los bochornosos saqueos de Concepción y otros lugares. ¿Cómo puede olvidarse del Plan Nacional de Protección Civil aprobado por el mismo, que disponía que ante un terremoto grado 7 o más se debía decretar alerta de tsunami automáticamente?. Orden que para que a nadie se le olvidara en medio del susto, estaba escrito en la muralla del Centro de Alerta Temprana (CAT), en el corazón de la Onemi, a la vista de todos, incluido el Sr. Ministro?. ¿Cómo oculta que el año 2002 el entonces presidente Lagos y su ministra de Defensa, Michelle Bachelet, firmaron un decreto que creó el Sistema de Protección Civil, que quitaban a las FF.AA. su rol articulador del sistema de respuesta? y ¿Con qué cara se sorprende de la “falta de reacción” de las FFAA?
Estas son responsabilidades políticas y en forma principal recaen en el ministro del Interior de esa fatídica noche.
El Intelectual comprometido: Un profesor universitario dispara desde un medio electrónico y se une al coro especulando en torno a que como el gobierno de Bachelet se encontraba de salida, las FFAA le habrían sido desleales, desobedeciendo las órdenes, retardando las informaciones y entrando en “deliberación”. Y da ejemplos: Que el gobierno entrante había tomado contactos con el Comandante en jefe del Ejército Oscar Izurieta para ocupar el cargo de subsecretario de Defensa, lo que habría molestado a Bachelet … pero se olvida del entusiasta apoyo público a ese nombramiento por parte de Francisco Vidal, ministro de Defensa de su propio gobierno. Parece que no le molestó tanto.
Cuando se produce una discrepancia respecto al tiempo que se tardó la Fuerza Aérea en tener disponible helicópteros para “ir a inspeccionar los daños” en plena noche, el profesor se escandaliza porque el Comandante en jefe señala que los aparatos estuvieron listos dentro de plazos razonables. La línea ideológica que apoya el profesor señala que cuando las FFAA son atacadas o calumniadas, deben guardar silencio, cualquier otra cosa es deliberar. Pero lo más pintoresco es cuando se sorprende ante la respuesta del jefe de Estado Mayor Conjunto cuando “la contradijo abiertamente por la prensa al informar que “yo no fui consultado” (4 de marzo, respecto a declarar Estado de excepción). ¿Qué quería, qué apoyara una afirmación falsa?, y cuando el Comandante en jefe del Ejército tuvo la desfachatez de “indicar que le correspondía al poder político tomar la decisión (de declarar Estado de excepción)”. En qué quedamos, ¿Es el poder político quien decide cuando declarar estado de excepción o son las FFAA quienes lo hacen?. ¿No sería deliberación? El broche de oro: Bachelet declara el 3 de marzo que no lo hizo porque “un grupo de almirantes y generales me dijeron que no, que no les parecía adecuado, que no era necesario aún” ¿Por qué no los nombra?. Huele a Transantiago, le “tincaba” que no iba a funcionar.
Como vemos, el profesor, en forma menos elegante y más mezquina que el ministro, abunda en la misma línea. Pero también está el periódico.
El Periódico de trinchera: A toda página, letras tamaño “catástrofe”, ¡¡¡Boicot!!!, el pasquín acusa a las FFAA de haber boicoteado a la presidenta y con razones parvularias las emprende contra diversas autoridades militares.
Todos a una!. Tenemos en acción una estrategia para eludir las responsabilidades políticas culpando a las FFAA.
Acusar a las FFAA de deslealtad o malicia hacia el gobierno es algo grave. Algo que hay que probar. No se puede invocar la “no deliberación” como excusa para abusar. En Chile ha habido y siguen habiendo grupos partidistas que no se percatan de ello o que son superados por su ambición y carga ideológica. Cuidemos a las FFAA y no las metan a la fuerza en peleas políticas, personales o de bandos.
Estamos entrando en un terreno que ya recorrimos: abusar de la obediencia, disciplina y silencio de las FFAA según las conveniencias políticas de cada bando. Terminó mal.
Feb.
19
, 2012
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Una catástrofe como la ocurrida en nuestro país el 27 de febrero del 2010 necesita ser analizada a fondo, primero, porque los fallecidos y sus deudos merecen más que un intercambio de insultos y difamaciones entre políticos; segundo, porque hay que determinar si las autoridades de gobierno y organismos del estado cumplieron sus obligaciones cabalmente, y tercero porque debemos aprender de esta dolorosa experiencia que seguramente se repetirá.
Se ha desatado una patética y vergonzante carrera para responsabilizar a cualquiera. Analizar lo sucedido es tarea de todos, y para que su análisis sea útil, es conveniente disponer del máximo de informaciones y descripción de procesos que enriquezcan la discusión. Aquí van algunas que ofrezco a los lectores:
1.- Chile enfrentó un terremoto y maremoto de inusitada violencia y de una amplitud territorial nunca antes vista, que sobrepasó las previsiones de la planificación (Plan Nacional de Protección Civil - Decreto Supremo de Interior Nº 156, de 2002. Disponible en la red bajo ese mismo nombre).No está del todo claro si el terremoto se trató de uno o varios sismos con uno o más epicentros. Tampoco la secuencia temporal y espacial de ellos.
Está claro que el Shoa no logró hacerse una idea precisa de lo que estaba sucediendo y decretó una alerta que levantó al cabo de algo más de una hora, mientras los movimientos de mareas aun continuaban.
También está claro que durante ese lapso, ni la ONEMI ni las autoridades presentes en su puesto de mando, particularmente del Ministerio del Interior, declararon la alarma prevista en el Plan Nacional mencionado anteriormente.
Cuando el Shoa se quedó sin mareógrafos y sin comunicaciones con sus estaciones de observación, su única fuente de informaciones de campo con las cuales actualizar sus datos iniciales y hacer el seguimiento de la situación, fue la ONEMI, pero desde allí no recibió nada. Hay que recordar que el rol del Shoa era asesorar a las autoridades para que ellas adoptaran las medidas a nivel nacional pertinentes: el plan de protección civil, los planes de evacuación etc.
2.- La respuesta de los organismos de gobierno y de las FFAA fue lenta y tardía. Estas últimas recién lo hicieron al día siguiente, cuando el descontrol se había traducido en saqueos y pillaje violento.
El camino que llevó a esta situación de ineficacia gubernamental fue una sucesión de decisiones y políticas que se aplicaron a lo largo de varios años:
a.- Desde el comienzo del gobierno de Aylwin, los gobiernos adoptaron una política tendiente a bajar el perfil de la presencia y actividad de las FFAA en el control de situaciones de emergencia, las que fueron entregadas, para su administración, a la ONEMI. En cada crisis se nombró una autoridad civil ad – hoc (un “Ministro en Campaña”) para ejercer un mando que fue mayormente nominal. Esta voluntad está graficada en la expresión del ex-Ministro Bitar sobre “lo difícil que les resultaba entregar el gobierno con los militares en la calle”.
Es conveniente recordar que tanto la Presidente como ex-Ministra de Defensa y el titular del mismo, conocían cabalmente las capacidades de las FFAA.
b.- Pese a que esa política -legítima, por lo demás- entregaba nuevas y muy serias responsabilidades a la ONEMI, no se la proveyó de una capacidad de mando, control y coordinación equivalente a las de los militares que dejaron de tener un rol significativo en la gestión de las crisis.
c.- Durante el terremoto ocurrido en Aysén se pudo comprobar que el sistema de emergencias no funcionaba y que había que modificarlo. La idea de modificación que dominaba en el gobierno de Bachelet, particularmente en los Ministerios del Interior y de Defensa, está expuesta en el Decreto Exento 760 del 25 de febrero de 2010 (también disponible en la red), que traspasó el total del control de catástrofes a la ONEMI, en exclusividad, y dejó a las FFAA en condición de prestar apoyo solo cuando le fuera formalmente requerido/dispuesto. Este decreto fue anulado, pero ilustra sobre la visión política del gobierno en cuanto a que la coordinación de los recursos se haría entre el Ministerio de Defensa y la ONEMI, dejando a los Mandos Militares Institucionales fuera del esquema.
d.- Por otra parte, la iniciativa de las FFAA, particularmente de sus mandos subalternos, -que podrían haber procedido por si mismos ante la magnitud del desastre-, estaba impedida por el Dictamen 42.822 de la Contraloría que determinó que las FFAA no podían intervenir en situaciones públicas sin la orden explícita del Ejecutivo. Esa orden no se dio sino 40 horas después de ocurrido el terremoto.
3.- Hubo un fallo grave de comunicaciones, pero no total. Entre las 3:36 y las 8:00 horas de esa mañana, la ONEMI registró 1.227 llamadas entrantes, con 26,9 horas de conversación, y 802 llamadas salientes, con 11,5 horas de conversación. Además, entre las comunicaciones hubo 18 llamadas a Concepción, equivalentes a 50 minutos, y cuatro llamadas a Valparaíso, por 20 minutos. Esto indica que se pidió y se recibió información desde y hacia esos lugares.
El director de televisión y empleado de la Onemi Sr. Jorge Tapia Vidal, testigo directo de todo lo que ocurrió en la ONEMI el 27 de febrero de 2010 y quien grabó el histórico video que muestra las decisiones que tomaron las máximas autoridades del país, señala que: "Se produjo un cuello de botella porque el cúmulo de información que empezó a llegar, región, intensidad, los grados, los posibles deterioros, la conectividad, entraban en un tubo que se taponeó. Y como no había filtros se quedaron ahí... Toda la información que recababan los geólogos, los geógrafos, los sismólogos … hasta ahí no más llegaba". "Es inexplicable (que no se diera la alerta de tsunami). En la ONEMI, en el CAT, hay un muro, con una pizarra donde están escritos qué hacer en caso de grado 1, 2 ó 3. Y cuando llega al grado 7, se indica que hay que dar la alerta inmediatamente".
Lo indicado señala que el proceso de toma de decisiones se efectúa con mucha más información que solo la entregada por el Shoa. La ONEMI disponía de varias otras fuentes de información que continuaron funcionando. El problema fue el manejo de esa información: su recepción, selección, valorización, interpretación y difusión y esto no funcionó en lo absoluto.
4.- La presencia de la Presidente de la República en el centro de mando de la ONEMI produjo un conflicto de autoridad y mando. Estando presente la máxima autoridad de la República en el puesto de mando de un organismo de gobierno que está intentando maneja una catástrofe nacional ¿quién está al mando?: ¿La Directora de la ONEMI, el Subsecretario del Interior, el Ministro del Interior, o la misma Presidente?. ¿Siguen vigentes los procedimientos regulares?.
Esto contribuyó, sin duda a la pérdida del control y a la no aplicación de los protocolos establecidos internamente dentro de la ONEMI. ¿Podría la Directora tomar las decisiones que su experiencia y conocimiento del problema le aconsejaban? o estaba inhibida de hacerlo y se transformaba en una asesora de la máxima autoridad presente?. Esta indefinición respecto a quien estaba realmente al mando es probablemente la razón de la apatía, indecisión y abulia de las altas autoridades presentes en la ONEMI la noche del terremoto, que se percibe en la filmación. Nadie está claramente al mando y no hay un responsable reconocible.
5.- La ONEMI dispuso de 1 hora y 5 minutos para difundir la alarma de tsunami (desde las 3.51 hasta las 4.56) y como vimos, disponía de algunas comunicaciones, particularmente con la Intendencia de Concepción. ¿Por qué no lo hizo?. No lo sabemos. Pero para analizar lo que pasó debemos incluir la experiencia personal de la Sra. Carmen Fernández el año 2005 como Directora del Departamento de Protección Civil de la ONEMI. 12 mil personas de las comunas de Concepción, Hualpén, Talcahuano, Coronel y San Pedro de la Paz comenzaron a huir de sus casas cerca de las 02:00 horas, cuando algunos pescadores artesanales dieron una falsa alarma sobre la proximidad de un maremoto. Una mujer de 68 años, María del Rosario Balladar, falleció de un paro cardiorrespiratorio en la comuna de San Pedro de La Paz, cuando huía rumbo al cerro Lomas Coloradas en el vehículo de un vecino. De la misma manera, durante la crisis del 27 de febrero, la misma Presidente advirtió varias veces sobre el riesgo de inducir al pánico a la población. Si se hubiera dispuesto la alarma; no hubiera habido tsunami, y hubiera habido varias víctimas, hoy tendríamos a las mismas autoridades acusadas del mismo delito. Lo delicado del tema inducía a postergar la decisión. El peso de ella queda claro cuando la Presidente arrincona la Jefe del Shoa para que diga si habrá o no tsunami: “Dígame Comandante, si o no”, en circunstancias que en la ONEMI, en el CAT, hay un muro, con una pizarra donde están escritos qué hacer en caso de grado 1, 2 ó 3. Y cuando llega al grado 7, se indica que hay que dar la alerta inmediatamente. El Jefe del Shoa es presa del mismo síndrome: Explica: “finalmente uno busca adoptar la decisión que produzca el menor daño y dado que "no se recibió ninguna comunicación de la ONEMI que señalara alguna anormalidad en el borde costero", se levantó la alerta de tsunami.
La PDI, en su largo informe de seis mil páginas señala que: “La investigación identificó falta de capacidad de los jefes de turno (en la ONEMI), confusión en conceptos básicos como "alerta" o "alarma" de tsunami y fallas en la interpretación de datos enviados por el Shoa” e identifica “malos entendidos, demoras innecesarias e incluso desconocimiento de cómo se genera un tsunami. Todo lo que derivó en la errónea interpretación de datos enviados por el Shoa respecto de una alerta de tsunami, la que nunca se difundió, y el posterior descarte de un maremoto en las costas chilenas”.
La PDI identifica los siguientes errores: 1. No se difundió alerta de tsunami: A las 4:07 horas del 27-F, la ONEMI recibe un fax del Shoa con una alerta de tsunami, la que debió ser difundida apenas llegó. 2. Malinterpretación de alerta dada por el Shoa: El informe detectó que no se leyó la parte del Fax referida a la alerta por el tamaño pequeño de la letra. 3. Nadie aclaró información contradictoria: Cincuenta y un minutos después de enviado el fax con la alerta, el Shoa informa radialmente que ésta se levanta. Pero nadie intenta aclararlos con el Shoa, pese a haber comunicación. 4. Hay indicios de tsunami en Juan Fernández y no dan alerta: A las 5:41, la ONEMI ya tenía datos de Carabineros y del concejal de Juan Fernández hablando de un tsunami . No da la alerta. 5. Desestiman fuentes oficiales alternativas al Shoa: Entre las 5:12 y 6:05, un general de Carabineros y un observador meteorológico, ambos medios oficiales en una situación de emergencia, informan de un tsunami en Juan Fernández. No se decreta la evacuación en el borde costero continental. 6. Confusión respecto del término "tsunami": Tras los indicios de tsunami, jefes de la ONEMI discuten sobre altura de las olas y si sería un maremoto. Informe constata que la ONEMI no contaba con expertos capaces de interpretar que tras el terremoto podía haber un tsunami. 7. Desconoce cuándo se genera un tsunami: Se descartó la variable tsunami al notar que el epicentro fue en tierra. 8. Nunca se practicó un simulacro de alerta: El informe consigna que nunca practicaron un simulacro de alerta de tsunami en el que tuvieran que analizar datos del Shoa y seguir protocolos para difundir la alerta. 9. Jefes de turno no cumplían con requisitos: Se estableció que no se cumplió con la política de reclutamiento de jefes de turno expuesta por Carmen Fernández en su declaración. Se contrató a un periodista y a un ingeniero forestal para tal función, y dos de los seis jefes aún no se titulaban ni tenían experiencia previa. 10. Personal sin capacitación en protección civil: No contaban con conocimientos acabados sobre protección civil.
Cada cual tiene derecho a tener y manifestar su opinión. Lo constructivo es hacerlo aportando razones y empleando buenas maneras. Yo creo que el problema central en el manejo de esta catástrofe estuvo en la gestión de la información. Un puesto de mando de crisis debe tener la capacidad de reunir, clasificar, integrar y analizar un cúmulo inmenso de información, muchas veces incompleta o contradictoria, proveniente de diferentes fuentes y llegar a conclusiones, tomar decisiones, comunicarlas a los ejecutores y verificar que se están cumpliendo. La crisis es el peor momento para improvisar, alterar los procedimientos de rutina o introducir nuevos escalones de mando. Otro aspecto clave: ENTRENAMIENTO. Nada reemplaza al entrenamiento frecuente, realista y analizado ex post, a fondo y profesionalmente.
Feb.
09
, 2012
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Ayer la Presidenta Fernández mostró habilidad para tener pendientes de su discurso a los gobiernos y parte de la audiencia de Chile y Gran Bretaña … y no dejarse llevar por el “vértigo de micrófono” que suele traicionar a los políticos. Eso no es menor.
En efecto, se esperaban decisiones fuertes y llamativas en contra de Gran Bretaña y de los “kelpers”, como la prohibición de vuelos desde Chile a las Islas (usted elije, Malvinas o Falkland), el establecimiento de un bloqueo comercial y presión militar, o una retórica provocativa. No pasó y eso debe ser reconocido. Cristina Fernández demostró no solo ser capaz de dar discursos incendiarios, sino de dejar de darlos. Esta habilidad quizás más importante que la primera.
Su planteamiento fue sabio ya que:
1.- Establecer un bloqueo a la población civil británica solo excitaría su ira y reforzaría su determinación. Napoleón y Hitler lo intentaron y ambos fracasaron. Además los bloqueos son actos de guerra, hasta EEUU en la Crisis de los Misiles recurrió a la figura de la “cuarentena”, buscando una alternativa menos agresiva.
2.- En el siglo XXI privar a la población civil – de cualquier país - de los medios necesarios para su supervivencia y bienestar es repudiable y no llama a las simpatías. Una medida así muy probablemente hubiera tenido un alto precio de imagen para Argentina. Un recurso que no tiene en abundancia.
3.- Lo anterior podría, además, ser constitutivo de una violación al derecho internacional humanitario y pasible de sanciones.
4.- Chile ha apoyado y sigue apoyando las medidas argentinas, pero si bien su causa suscita simpatías en muchos chilenos, un 70% rechaza la suspensión de los vuelos entre las Islas y Puerto Stanley. Habrían puesto al gobierno de Chile en una posición por lo menos difícil.
5.- Los principales afectados de una medida de ese tipo habrían sido ciudadanos chilenos, de Punta Arenas, que trabajan y comercian con las Islas y ellos tiene derecho a reclamar la protección de su gobierno. Este “abandono” podría materializarse en repudio hacia el gobierno, sobre todo después del desafortunado manejo del asunto del precio del gas en Punta Arenas. En los extremos del país duele lo que se estima el sentimiento “santiaguino” de que Chile comienza en Las Tacas y termina en la laguna de Aculeo.
6.- Existe una creciente molestia por las arbitrarias restricciones a las exportaciones chilenas hacia argentina, en circunstancias que existe una balanza comercial 3:1 a favor de ese país, y por el desagradable asunto de la negativa a extraditar al asesino del Senador Jaime Guzmán.
En breve, el Gobierno Argentino actuó con prudencia, criterio, cuidando sus intereses a la vez que evitando poner a Chile contra la pared y eventualmente forzarlo a bajarse del apoyo regional. Bravo.
Llevar el conflicto a los organismos políticos regionales - Mercosur, Unasur y Celac - es una manera hábil de continuar potenciando el apoyo latinoamericano; y llevarlo a las Naciones Unidas - Asamblea General y Consejo de Seguridad - es hacer uso de las únicas instancias reales capaces de forzar una interlocución que Gran Bretaña no quiere.
La Presidente argentina hizo cinco planteamientos que vale la pena analizar:
1.- “Quiero pedirle al ministro inglés David Cameron que, por una vez, le den una oportunidad a la paz y no a la guerra".
Es una figura retórica, ya que Gran Bretaña no está en guerra con Argentina y nada que lleva a pensar que lo harán. Si no aceptara las exigencias argentinas tampoco habría guerra ya que Argentina ha declarado enfáticamente que este asunto debe resolverse por la vía diplomática. Hasta donde se sabe y aprecia, nadie ha hablado de guerra. Los que empezaron disparando, para bien o para mal, fueron los argentinos en 1982.
2.- "No nos atraen los juegos de las armas y las guerras. Procesaremos el conflicto por el camino de la paz".
La primera parte de la afirmación es discutible, Chile estuvo amenazado de guerra por Argentina el año 1978 y de nuevo en 1982. Argentina atacó a las Islas el ´82. Parecería que a veces Argentina si se siente atraída por “los juegos de las armas y las guerras” y que no se diga que es porque había un gobierno militar, ya que el apoyo popular fue masivo y unánime (con la solitaria y destacada disidencia de Jorge Luis Borges que recibió los ataques correspondientes). También sostuvieron una cruel guerra interna, obviamente con armas. La segunda parte, “Procesaremos el conflicto por el camino de la paz” es clara y sin ambiguedades. Merecedora de todo apoyo.
3.- "El Canciller presentará ante la Asamblea General de La ONU esta militarización de las islas por parte de Inglaterra".
La “militarización” comenzó el año 1982. Tanto así que los británicos fueron apabullados militarmente. Desde entonces Gran Bretaña ha mantenido una pequeña guarnición de ejército, unos pocos aviones de combate y una fragata de estación permanente en Puerto Stanley. Desde entonces no ha habido ningún cambio en la situación militar en las Islas. Llevar la queja a las Naciones Unidas es un derecho de Argentina y nadie podría reprocharlo, y nadie estaría tampoco forzado a compartirlo.
4.- "Están militarizando el Atlántico Sur una vez más, no podemos interpretarlo de ninguna otra manera".
Vale lo anterior. Es la retórica correspondiente a la maniobra que se intenta efectuar en Naciones Unidas.
5.- "Malvinas ha dejado de ser una causa de los argentinos para transformarse en una causa global"
Me parece un tanto ambicioso, pero podemos concordar que ha encontrado eco en Latinoamérica, especialmente entre los estados “anti imperialistas”. El resto del mundo parece más preocupado de otros temas europeos y del Medio Oriente, que de éste.
Raya para la suma:
Una decisión juiciosa y ponderada la del Gobierno argentino. Una oportunidad para potenciar la adhesión popular ante el “ajuste fino” de su economía que obviamente no puede resultar del agrado del común de los argentinos.
El futuro de Chile pasa por una buena y fructífera relación con Argentina y con Perú. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que así sea, pero necesitamos la ayuda de ambos gobiernos, particularmente en las situaciones complejas.
El amor es de ida y vuelta.
Argentina y su gobierno han demostrado más criterio que el que se les atribuía - o temía – hace apenas unas horas. Esa es una buena noticia, que alienta a Chile a apoyar en forma más proactiva los derechos que reclaman. Qué bueno que Argentina crea nuevamente en esta vía. Ojalá nunca más desconozca o declare “insanablemente nulo” un Laudo arbitral.
Feb.
06
, 2012
62 Comments
Soy amigo de los argentinos y quisiera ser amigo de Argentina. Lo
primero es fácil y gratificante, lo segundo es difícil y frustrante...
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Jan.
26
, 2012
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El tema de la Historia de las Ideas siempre ha sido complejo, más aun cuando trata sobre conflictos aun abiertos y activos. Este año 2012 las pasiones de muchos en Chile y Perú se exaltarán a la luz de los debates públicos en La Haya sobre el pleito entre ambos países. Más aun, se harán públicas las actas escritas previamente entregadas por ambas partes, lo que puede abrir algún debate sobre las ideas, ciertamente antagónicas, que ellas contienen.
Es en relación a este debate que viene, que nos parece interesante revisar la obra de la conocida historiadora peruana Carmen Mc Evoy, que muestra una mirada interesante de nuestra historia bilateral. Primero lo primero: hace ya algunos años se publicó un interesante libro en que la autora, tras una búsqueda exhaustiva de ejemplos de oratoria usada por autoridades chilenas de diferentes tipos: civiles, eclesiásticas, militares y actores políticos diversos durante la Guerra del Pacífico, intenta efectuar un “análisis" del discurso nacionalista que emerge en Chile a partir de la Guerra del Pacífico y la función que en su diseño conceptual cumplieron los hombres de palabras”. Su hipótesis declara que la “investigación tiene por objeto desmontar algunas de las lógicas de la ideología nacionalista que sirvió de sustento a la Guerra del Pacífico” y sostiene que “El conflicto armado contra Bolivia y Perú fue el punto de inflexión de un largo proceso de experimentación política e intelectual, el cual no ha sido analizado en toda su magnitud”. Esta obra ha sido seguida de un título aun más sugerente, “Guerreros y Civilizadores”.
En la primera obra tendríamos que (1) a partir de la Guerra del Pacífico se habría concretado en Chile un discurso nacionalista, mesiánico, “cuyo objetivo era subrayar el liderazgo de Chile en la región” (2) que este discurso habría
sido conceptualmente diseñado por “hombres de palabras” (intelectuales diversos). (3) Sería el resultado de una ideología nacionalista anterior a la guerra misma cuyos orígenes se remontan a la Expedición Libertadora, la Guerra contra la Confederación y la Guerra contra España, todas ellas con la presencia activa de Perú.
En breve, la Guerra del Pacífico sería la materialización de una intención hegemónica pre existente a los motivos declarados de la misma. Implícito o explicito, sería un proyecto político nacional.
Esta hipótesis puede tener efectos importantes, ya que vendría a establecer (confirmar) que Chile es un estado que, impulsado por su ideología nacionalista, tiene un comportamiento expansionista, agresivo y fundamentalmente depredador de sus vecinos.
El comportamiento de los países en guerra (cualquiera) ha sido estudiado desde hace ya largos años, la primera literatura es, me parece, la de Gaston Bouthoul, que en muy breve, teoriza al respecto de la siguiente forma:
Lo propio de la guerra es que casi instantáneamente provoque,- desde el momento en que se declara o estalla -, una transformación inmediata de las mentalidades. Para entrar en este mundo psicológico nuevo todas las sociedades recurren a rituales. La declaración de guerra es una solemnidad particularmente importante que va acompañada de ritos de condena, demonización del enemigo y ceremonias para excitar la ira y la indignación, es decir, poner a los futuros beligerantes en un estado de ánimo “belicoso” ante un agravio que se reconoce como legítimo y justo.
En el ámbito religioso, se efectúan ritos que ponen el resultado del litigio bajo el arbitraje de los dioses. Los límites entre lo sagrado y lo profano sufren un desplazamiento inmediato: el homicidio, por ejemplo, prohibido durante la paz, es repentinamente permitido y recomendado respecto al enemigo. De la misma manera, se relativizan al extremo otras prohibiciones que protegen la propiedad, los bienes y la integridad física de las personas. Repentinamente las madres encuentran natural enviar a la muerte a sus hijos a los que hasta ahora habían protegido de enfermedades y caídas.
¿Qué indica todo esto?: este cambio señala que el estado de guerra constituye un mundo psicológicamente distinto en el que se altera el “orden natural de las cosas” y hasta el instinto de conservación queda postergado.
Gaston Bouthoul lo resume así: “La guerra provoca lo que Nietzsche deseaba, la transmutación de los valores. No es un fenómeno raro ni especialmente extraño. Ninguno de los valores sociales, morales o económicos que conocemos tiene el mismo sentido en tiempo de guerra que en tiempo de paz”.
El más simple motivo de guerra es el deseo de vengar una ofensa: diplomática, al honor nacional, a los derechos o dignidad de un nacional (en especial si es de cierta relevancia o fama). El otro motivo son las reivindicaciones: las fronteras, un territorio, la supremacía, la igualdad, la conversión a una fe, la adopción de un régimen político.
Este mismo tema es analizado por otro autor reciente, Lawrence La Shan, en su “Psicología de la Guerra, un estudio de su mística y su locura”, en que establece una comparación entre los estados sicológicos de las sociedades en paz y en guerra.
TIEMPOS DE PAZ TIEMPOS DE GUERRA
1. Se distinguen muchos matices, entre lo que es considerado el Bien y el Mal -- El Bien y el Mal se reduce a Nosotros y Ellos.
2. Este tiempo es similar a otros tiempos. -- El tiempo actual es especial, cualitativamente diferentes de todos los otros tiempos. Se juega al todo y nada: el que gana ahora, gana para siempre.
3. Las grandes fuerzas de la naturaleza no están particularmente presente en nuestras actividades. -- Dios o la evolución humana, la historia lucha de nuestro lado" y otras consignas indican que las fuerzas del cosmos están de nuestra parte.
4. Cuando termine el período actual las cosas seguirán como hasta ahora. -- Cuando termine esta guerra todo será muy diferente. Si ganamos, será mucho mejor; si perdemos, será terrible.
5. Hay muchos problemas que resolver y su importancia relativa varía de un momento a otro. -- Sólo hay un problema principal que resolver. Todos los otros son secundarios. Sólo existe un punto de vista correcto.
6. Todas las personas actúan más o menos impulsadas por los mismos motivos. -- Ellos actúan motivados por un deseo de poder. Nosotros actuamos por defensa propia, por generosidad por razones de decencia y moralidad públicas.
7. Los problemas provienen de muchos ámbitos diferentes. -- El verdadero problema comenzó por un acto de voluntad del enemigo.
8. Nos preocupan las causas de problemas que intentamos resolver. -- No estamos preocupados por las causas, sino por los resultados.
9. Podemos dialogar con los que disienten. La negociación es posible. -- Naturalmente el enemigo miente, porque es malvado. La comunicación es imposible. Sólo la fuerza puede resolver el conflicto.
10. Todas las personas son fundamentalmente iguales. Las diferencias son cuantitativas. -- "Nosotros" y "Ellos" somos cualitativamente diferentes, tanto que las mismas acciones son "buenas" cuando las realizamos nosotros, y "malas" cuando las lleva a cabo el enemigo.
Se puede apreciar que ambos autores no desarrollan sus teorías considerando el comportamiento de Chile durante la Guerra del Pacífico y que sin embargo son capaces de dar cuenta del mismo con bastante exactitud al igual que del comportamiento de cualquier país, en cualquier guerra, en cualquier otro período. Es decir, dentro de lo que cabe, el comportamiento del gobierno, el clero, los líderes políticos, militares y sociales de Chile fue “normal” y cesó al término de la misma.
En este sentido es útil destacar que el “ánimo bélico” del Perú nunca ha cesado, ya que para ellos la guerra no ha terminado. Por diversos motivos nunca desarrollaron la ritualidad de cierre de la guerra. Diversas circunstancias al final de dicho conflicto: guerra civil, liderazgos múltiples y contradictorios y continuación de la violencia interna después de la retirada del último chileno, hacen que la trágica guerra se confunda con la espantosa era de violencia fratricida. La Guerra del Pacífico, para Perú, va mucho más allá de Chile y tiene que ver con fantasmas propios y nunca exorcizados totalmente.
Como vemos, el “discurso nacionalista chileno” es más bien el discurso propio del estado sicológico “guerrero” de la sociedad chilena; que “los hombres de palabras usaron sus recursos oratorios dentro del ambiente propio del momento, y que no habría un proyecto premeditado sino una reacción natural, repetitiva y común a todas las sociedades, incluida la peruana. En breve, no estaría probado que Chile presente una ideología nacionalista permanente que lo lleve a un comportamiento deliberadamente expansionista, agresivo y depredador, por el contrario una serie de hechos políticos y sociales como la emergencia de la mesocracia, la política ideológica, la asonada revolucionaria, la respuesta militar y la restauración de la democracia han dejado dicho conflicto atrás.
Al comienzo dije que me parecía que esta hipótesis podía tener efectos importantes. En efecto, si el comportamiento internacional de Chile, especial y particularmente frente a Perú, tiene las características que se le imputan, tendríamos que Chile es un actor internacional perturbador que debe ser condenado, sancionado y educado por la comunidad internacional y sus organismos políticos y de justicia. En el conflicto creado por Perú en torno a la revisión de la delimitación de la frontera marítima entre ambos países, no serían relevantes las razones y argumentos jurídicos (de por si escasos en el lado peruano) ya que la arena donde se plantea el contencioso es de orden moral, de justicia y de “equidad”, expresión jurídica en que se entronca con la “sanción moral” que Perú plantea y vendría a confirmar una presunta “superioridad moral” que Perú reivindica ante nuestro país.
Jan.
20
, 2012
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El estado de Israel tiene características muy peculiares que surgen, entre otras cosas, de su milenaria tradición cultural y religiosa; del impacto mundial causado por el brutal Holocausto llevado a cabo por los nazis; de su nacimiento con características de epopeya y principalmente de los efectos de la Guerra Fría en su entorno vecinal, regional y mundial.
Es un estado extremadamente poderoso: La causa israelí aun cuenta con simpatías entre muchas personas en todo el mundo; desde hace ya muchos años cuenta con armas atómicas y con los vectores necesarios para hacerlos llegar a cualquier blanco en la región, desde Irán hasta Marruecos; tiene acceso a la tecnología militar e industrial norteamericana más sofisticada, además de la que ha logrado por sí mismo; ha sido de gran utilidad a Europa y a los países exportadores de petróleo amigos de los EEUU, para contener a los estados extremistas políticos o religiosos, pero su habilidad más potente reside en su capacidad de lobby en los EEUU que le ha permitido acumular una gran influencia en los procesos de toma de decisiones de esa potencia mundial que, en determinados momentos y temas, puede llegar a condicionar sus opciones estratégicas.
Este poder descomunal es, en parte, la causa de su intransigencia y de su comportamiento auto centrado que prescinde de los efectos de sus políticas en otros países y en la seguridad mundial, atendiendo solo a los equilibrios políticos internos y a sus intereses estratégicos y militares de corto plazo.
Desde su creación en 1947, es decir desde hace casi medio siglo, su valor político y estratégico ha sido muy alto, varios órdenes de magnitud superiores que el de cualquier otra potencia local en cualquier región del mundo.
Eso está cambiando en forma lenta pero inexorable:
El término de la Guerra Fría supuso el inicio de cambios políticos en todo Medio Oriente que tardaron en tomar impulso pero que ya están en pleno desarrollo: los movimientos democratizadores en el norte de Africa, particularmente en Libia y Egipto; en la Península Arábiga, y recientemente en Siria, señalan que esos países en manos de gobiernos democráticos con instituciones crecientemente más sólidas, serán miembros “normales” de la comunidad internacional y no se requerirá de ningún gendarme local.
Europa está de bajada en forma lenta pero sostenida, “perdió las ganas”, solo aspira a vivir cómodamente. Están en una disyuntiva sin solución: creen merecen un estado de bienestar muy generoso pero no pueden mantenerlo. China corre por su cuenta, no es controlable y no tiene nada en común con Israel. India lo mismo.
Lo peor, EEUU ha asumido que su futuro se juega en el Pacífico, donde se cruza con China, Japón, Rusia e India. Medio Oriente no será abandonado, pero dejará de ser vital y si el comportamiento de Israel sigue por la línea actual, será solo otro socio costoso, complicado y poco rentable, como Taiwan lo fue en su momento.
Hoy día el principal problema Israelí es Irán y su posible bomba atómica. No está claro que tan cerca esté de tenerla, pero su existencia solo vendría a formalizar la parálisis guerrera que se ha producido hasta ahora en todos los conflictos en que ambas partes han contado con esas armas. Israel continuará teniendo la suya y no podrá usarla contra Irán, de la misma manera, Irán no podrá tampoco amenazar ni atacar a Israel.
Me parece que la clave es que existe una idea errónea respecto a la realidad Iraní. Ahmadinejad no es Irán. Su ridículo tour por Latinoamérica visitando el circo Bolivariano no tiene ningún significado ni valor, es solo un absurdo show para impresionar al pueblo iraní y hacerlos creer que todavía tiene algún poder y representatividad. No hay que olvidar que la última elección la ganó en forma por demás fraudulenta y que no faltó nadie en Irán que no lo supiera. Los mismos ayatolas ya no lo siguen en sus locuras y no lo apoyan en sus delirios belicistas. Irán es una sociedad urbana, educada, en la cual hasta los mismos dignatarios shiitas tienen un horizonte de término no muy lejano. Es un país con muchos recursos pero ya no es el centro de riqueza inconmensurable.
Medio Oriente es y seguirá siendo un lugar importante del mundo, pero dejará de ser el eje de la seguridad mundial,- ya no lo es-, e Israel aun no se da cuenta y sigue girando de una cuenta corriente cada día con menos fondos.
Los últimos meses Israel ha buscado por todos los medios forzar a EEUU a atacar a Irán. Hasta ahora ha fracasado y posiblemente no logren convencerlos. La postergación / cancelación por razones presupuestarias de las maniobras entre EEUU e Israel denominadas “Austere Challenge 12” es una señal en ese sentido. Sin duda el mensaje más importante de lo que está sucediendo es que el lobby israelí en EEUU está teniendo dificultades para empujar al gobierno de Obama contra los enemigos de Israel, sin importar las prioridades norteamericanas ni los riesgos que genere a la paz y estabilidad mundial.
Nadie podría asegurar que EEUU esté en decadencia, pero la historia muestra que ningún imperio ha existido para siempre, tarde o temprano decae y es reemplazado por otro. La historia de los países no se mide en años sino en siglos, e Israel haría bien en tomar nota que no puede tener un solo amigo y demasiados enemigos. Israel tiene un poder inmenso y objetivos pequeños, proporcionales a su condición de país también pequeño, esto lo hace un riesgo para sí mismo, para su región y para el mundo.
Jan.
14
, 2012
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Para no herir susceptibilidades ni tomar partido en la disputa, las denominaré “Las Islas”. Las Islas no tuvieron población autóctona; la primera ocupación europea fue por parte de Francia para luego cederlas a España y posteriormente ser abandonadas por ésta. Quedaron deshabitadas hasta 1820 en que Argentina tomó posesión de ellas como sucesora de España. El 2 de enero de 1833 Gran Bretaña retomó Las Islas por la fuerza y mantiene el control sobre ellas hasta el día de hoy.
¿Quién es el soberano de esas islas?, ese es el problema. Si nos remitimos a los usos y costumbres que regían la práctica internacional en 1833, el propietario era el país capaz de conquistarlas y mantenerlas. La fuerza y no el derecho era la razón fundamental de la soberanía, de ahí que tratándose de pleitos ocurridos en esa época invocar “derechos jurídicos irrenunciables" no tiene mucho sustento.
Esas prácticas internacionales continuaron por todo el siglo XIX y parte del siglo XX, siendo moral, jurídica y políticamente aceptadas. Entre 1860 y 1870, Paraguay luchó contra Brasil, Argentina y Uruguay - la Guerra de la Triple Alianza -, instigados y apoyados por Gran Bretaña, al término de la cual en 1871, con Paraguay arrasado,- su población fue reducida de 1.500.000 personas a solo 220.000, de los cuales solo 28.000 hombres-, sus vencedores acomodaron sus límites de acuerdo a sus necesidades y conveniencias, perdiendo Paraguay gran parte de su territorio, 390.800 Km cuadrados. Bajo esos mismos parámetros Argentina llevó a cabo la “Conquista del Desierto”, una campaña militar liderada por el general Julio Roca iniciada en 1872 que culminó en 1879, destinada a establecer su soberanía sobre los territorios patagónicos habitados por mapuches y tehuelches, bajo el argumento de ser parte de la herencia recibida de España, al igual que Las Islas. La intelectualidad de la época no veía nada anormal o inmoral en la conquista territorial y el sometimiento o la expulsión de sus poblaciones: Faustino Sarmiento, expone esta visión con honesta claridad: “La colonización y la conquista son las horcas caudinas por donde pasan todos los pueblos primitivos, todos los retardatarios de la humanidad, ¡Ay del que se queda atrás en el camino que la civilización recorre!, ¡Ay del que es arrojado lejos del torbellino en que se agitan los grandes pueblos!”.
Nuestro país, paralelamente y por su lado, una vez concluida la Guerra del Pacífico,- con las anexiones correspondientes-, en una operación que en la historia de Chile se llama eufemísticamente, Pacificación de la Araucanía, también se dedicó de lleno a dominar a los indígenas al sur del río Bío-Bío, antigua frontera entre el Imperio Español y el pueblo mapuche. En 1836,- tres años después de la ocupación británica de Las Islas-, un grupo de colonos norteamericanos, con el auspicio y apoyo del gobierno norteamericano se levantó contra el gobierno mexicano de Texas se declaró autónomo y en 1845 se incorporó a EEUU.
¿Podemos juzgar los efectos de los hechos de ayer con las normas y valores de hoy?, ¿es posible o conveniente entrar en un proceso de revisión histórica en Sudamérica? ¿hasta dónde habría que retroceder?. No vaya a ser cosa que terminemos con Don Juan Carlos Borbón como Rey.
Parecería que la única manera de conciliar la realidad forjada en la historia con los valores desarrollados por la civilización, es la negociación y el acuerdo. Actividades que, por definición implican encontrarse a medio camino y descartar el maximalismo o el irredentismo.
Las conversaciones en torno a la soberanía de Las Islas se habían venido desarrollando entre Argentina y Gran Bretaña hasta que el 2 de abril de 1982 fuerzas militares argentinas invadieron y ocuparon Las Islas luego de 149 años de administración británica. El gobierno británico respondió con el envío de una fuerza naval que desembarcó seis semanas más tarde y después de algunos combates forzaron la rendición argentina el 14 de Junio de 1982, restableciendo la administración británica sobre Las Islas.
Desde hace algunos meses, a treinta años de la guerra señalada, nos encontramos ante una nueva ofensiva diplomática argentina, esta vez comenzando desde una condición más desfavorable que antes de la invasión de 1982 y con una posición británica más dura básicamente por tres razones: Primero, la guerra de 1982 implicó un alza en la valoración emocional de las islas por parte de la opinión pública británica. Segundo, la personalidad de Galtieri, sus discursos provocadores y su historial político junto al reiterado comportamiento hostil de sucesivos gobiernos, deterioraron irremediablemente la imagen internacional de argentina entre los habitantes de Las Islas y Tercero, por el hallazgo de petróleo en Las Islas.
Gran Bretaña llegó a ser un exportador neto de materias primas: petróleo y gas. La extracción de ambos productos desde el Mar del Norte actualmente se encuentra en declinación en momentos en que el país atraviesa por difíciles momentos económicos. Casi coincidente con lo anterior, los estudios e investigaciones del fondo marino efectuadas en los alrededores de Las Islas desde la década de los ´60 comenzaron a dar frutos y comenzó a aparecer petróleo. Actualmente se encuentran dos plataformas en operación, varias compañías han avanzado en un número de pozos de exploración en el área Sur Este de Las Islas y se ha continuado informando de importantes hallazgos, lo que ha facilitado la recolección de dinero de diversos inversionistas.
Coincidente con estos hechos, la actitud británica frente a los reclamos argentinos se endureció y los descartó frontal y duramente si en cualquier conversación no se contemplaban en forma preferencial los intereses y la voluntad de los habitantes de Las Islas, los que después de la experiencia de 1982, rechazan por completo su incorporación a Argentina. A lo anterior se sumó que luego de la guerra, los isleños obtuvieron la plena ciudadanía británica; su estilo de vida fue mejorando por las inversiones que hizo Gran Bretaña y la liberalización de las medidas económicas que habían estado paralizadas para evitar conflictos con la Argentina. En 1985, fue promulgada una nueva Constitución, la que dio mayor autonomía a los isleños. La reacción argentina fue muy dura y se emplearon epítetos infrecuentes en el vocabulario diplomático.
Durante el año 2011, Argentina inició una activa campaña destinada a establecer un bloqueo comercial y militar a Las Islas. La presidenta Cristina Fernández, que fue recientemente reelecta en su cargo, está intentando complicar la cadena logística de las firmas petroleras y hace campaña para conseguir apoyo internacional. Aquí se inició todo un juego de declaraciones y comunicados - que involucran a Chile -, en que la imprecisión de las informaciones periodísticas enreda la comprensión de la situación.
La meta Argentina es dificultar tanto como pueda la exploración y explotación del petróleo en Las Islas en busca de dos posibles efectos: Si logra poner suficiente presión y Gran Bretaña se convence que no podrá sacar el petróleo sin flexibilizar su posición, restablecería las relaciones diplomáticas con el Reino Unido (ya lo insinuó la Presidenta Fernández) y daría comienzo a una negociación desde una posición más sólida, considerando la explotación del petróleo en asociación entre ambos países y una salida final que entregue la soberanía a Argentina. Si Gran Bretaña no cede, podría complicarle las operaciones de extracción y transporte creando problemas en la logística, en aspectos ambientales y en la creación de riesgos comerciales que compliquen el financiamiento de las inversiones necesarias, a pesar de que Rockhopper- la principal empresa de prospección- piensa que puede construir instalaciones para la producción sin acceso a puertos de Sudamérica pero a mayores costos.
La maniobra Argentina se basa en conseguir el aislamiento de Las Islas, impedir tanto como sea posible su abastecimiento de todo orden y debilitar su seguridad. Se comenzó lanzando una campaña destinada a conseguir que ningún buque, mercante, pesquero o de guerra, de cualquier bandera, proveniente de Las Islas o con destino a ellas, pudiera recalar en cualquier puerto sudamericano. Esta meta fue demasiado ambiciosa y se redujo a otra más modesta que considera su aplicación a los buques que enarbolaran la ”bandera de Las Islas”, que en general son buques pesqueros y pequeños transportes locales. Esta bandera es una de las tantas peculiaridades británicas, según ella, los buques de sus dominios pueden usar una bandera que es básicamente la misma que enarbolan los buques comerciales de la metrópolis, con un pequeño escudo extra que identifica a cada dominio en particular. Corresponde a un “registro naviero” británico que puede ser usado en forma alternativa al registro oficial del Reino Unido.
Los británicos están aplicando un juego muy hábil: por un lado reclaman que Argentina al restringir el libre movimiento de sus buques está vulnerando la legislación marítima internacional que rige el transporte marítimo y las leyes de comercio internacional, y simultáneamente hacen que los buques de Las Islas usen la bandera de su “dominio”, así los países que acepten sus recaladas estarían, de hecho, reconociendo que Las Islas son “dominios” británicos.
Es aquí debemos tener cuidado, de manera que la solidaridad con Argentina no nos lleve a una situación donde no queremos estar, como sería el incumplimiento de la legislación marítima y comercial internacional que apoya todo nuestro andamiaje de apertura comercial global, y simultáneamente evitar que los británicos abusen de la misma legislación internacional para crear la idea de Chile acepta como legítima su soberanía sobre Las Islas.
La declaración del Primer Ministro Cameron, el 10 de enero de este año pone en claro esta maniobra: “Hemos sostenido discusiones honestas y productivas con Uruguay, Chile y Brasil. Los tres países han dicho que no tienen intención de participar en un bloqueo económico hacia las islas Falkland y que todos los embarques comerciales relacionados con Las Falklands seguirán gozando de acceso a sus puertos, de conformidad con la legislación nacional e internacional, ya sea que enarbolen la insignia de la marina mercante británica u otra bandera nacional al atracar”. El tema se puso de actualidad cuando el canciller británico, William Hague, aseguró que Londres había conversado con Chile, Uruguay y Brasil y que éstos le habrían dicho que "no tienen la intención de participar en un bloqueo económico a las Falklands y que todo el comercio relativo a ellas continuará con acceso a sus puertos". En una declaración escrita al Parlamento, el mismo William Hague,” se mostró "contento" con la decisión de Brasil, Chile y Uruguay de permitir a los barcos de las islas ingresar en sus puertos, siempre y cuando porten otra bandera nacional o la enseña roja, la bandera comercial del Reino Unido”.
Enredado pero claro: Uruguay, Chile y Brasil no han establecido un bloqueo a Las Islas pero no recibirán buques de Las Islas con su bandera local. Si vienen con bandera Británica o de otro país, no hay problemas.
Por su parte el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile reafirmó que "Chile continuará aplicando, conforme al Derecho Internacional y a la legislación chilena, las medidas destinadas a impedir que embarcaciones que naveguen con la bandera de las Islas Malvinas ingresen a los puertos nacionales".
En la Cancillería reiteraron que la medida a la que adhirió Santiago no es un bloqueo en términos técnicos, ya que si los barcos británicos portan cualquier bandera que no sea la de Las Malvinas -que Chile no reconoce- pueden recalar en el país.
En breve, el Reino Unido y Argentina se encuentran enfrascados en una pugna por mejorar sus posiciones en su propia disputa, lo que pasa por dificultar o mantener expedito el acceso a Las Islas. En esa pugna, una de las cartas a jugar por parte de Argentina y Gran Bretaña es hacer parecer el comportamiento de Chile de acuerdo a sus respectivas conveniencias. Hasta ahora nuestra Cancillería ha sido clara y ecuánime en sus posiciones y consistente entre sus dichos y sus acciones, pese a las críticas de algunos ex – Cancilleres.
Jan.
10
, 2012
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El proceso de cambio mundial que estamos viviendo fue puesto en marcha por la decisión del Presidente Ronald Reagan de los EEUU de lanzar la Iniciativa de Defensa Estratégica o “Guerra de las Galaxias” para obligar a la Unión Soviética a seguirlo hacia un nuevo nivel cualitativo en la carrera espacial y nuclear, desafío que no pudo sostener. La URRS simplemente se rindió e implosionó poniendo fin a la Guerra Fría. La paridad nuclear entre ambos competidores produjo el congelamiento militar que permitió que la competencia económica y tecnológica fuera el campo de batalla resolutivo.
Pareció el triunfo final y definitivo de los EEUU; había llegado el nuevo orden mundial, “la Pax Americana”, y para EEUU comenzaba una era de predominio incontestable. Las estrategias de seguridad nacional norteamericana de esos años hablaban –con cierta soberbia - de “modelar el sistema internacional” a su gusto y conveniencia.
El desmantelamiento del Imperio Soviético en sí mismo no fue difícil, lo que complicó todo fue la aparición de fuerzas religiosas y étnicas que vinieron a introducir elementos que se creía “superados” por el materialismo histórico marxista y el racionalismo occidental. La crisis de los Balcanes y luego el reparto del botín del petróleo de Medio Oriente, súbitamente, transformaron en intolerables situaciones con las que Occidente había convivido mansamente,- cuando no en complicidad-, durante muchos años. Así surgió la “cruzada” contra Iraq. Ya en 2001, antes de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, el gobierno del Presidente Bush declaró su intención de invadir ese país. Se inventaron excusas tan falsas como la existencia de armas nucleares y químicas o la presencia operativa de Al – Qaeda en Iraq,- el único país árabe laico de Medio Oriente-, y se desarrolló una tesis estratégica ad – hoc, la “guerra preventiva”, hasta esa fecha repudiada por todos y en todo el mundo.
Las guerras de Iraq y Afganistán terminaron en un fiasco militar y una derrota política. Tras siete años y medio de guerra; 4.419 soldados fallecidos; decenas de miles de inválidos; 106.000 civiles iraquíes muertos; un número indeterminado de lisiados y un millón de millones de dólares gastados, EEUU abandona ambos países dejando tras de sí inestabilidad, lucha sectaria, miseria y destrucción, su propia economía arruinada y una seria frustración y disenso político interno. En esta etapa de la historia mundial quedó en evidencia que la superioridad militar incontrarrestable no fue suficiente para doblegar a un pueblo e imponerle instituciones ajenas a su experiencia y cultura, y la economía se mostró como una limitante irremontable aun para los EEUU.
¿Es este el fin de la supremacía global de esa gran potencia?
Nadie podría asegurarlo. Arnold Toynbee sostiene que una sociedad entra en decadencia terminal cuando falla reiteradamente en dar la respuesta satisfactoria a crisis que conllevan un desafío vital. El nuevo desafío que enfrenta EEUU para conservar la supremacía mundial es la competencia de China.
El EEUU pos Iraq /Afganistán tiene varias alternativas: puede seguir luchando y mantener la supremacía global. Puede elegir no luchar y declinar pacíficamente como lo hizo la URRS y antes Gran Bretaña. O puede luchar, ser derrotada y desaparecer, como lo hizo Cartago.
En la Guerra Fría tuvo al frente a un competidor específico, la URRS y su ideología marxista; la Pax Americana fue un intento de explotar la supremacía mundial en beneficio de los EEUU. Ahora se inicia una tercera fase, la Competencia Económica Caliente en que otra vez tiene un oponente identificable: China.
Los dos contendores ya han esbozado sus estrategias iniciales:
China:
A diferencia de las potencias occidentales - España y Portugal; Holanda, Francia, Inglaterra y Estados Unidos - que ganaron su poder en base a guerras de conquista, tradicionalmente China crece y gana poder en base al comercio, la diplomacia y la supremacía cultural.
En su peculiar estilo, China ha lanzado su “Estrategia de Desarrollo Pacífico”, que se puede resumir en cinco puntos:
“Primero, resaltar la naturaleza pacífica del desarrollo. En vez de involucrarse en la invasión, el saqueo, la guerra y la expansión que las potencias occidentales acostumbran a practicar, nos comprometemos a servir a la paz mundial mediante nuestros esfuerzos, integrando el desarrollo con la paz. Segundo, recalcar el carácter independiente del desarrollo, ya que la independencia y autodecisión son características fundamentales de la política exterior de China. Tercero, de acuerdo con las exigencias emanadas de la concepción científica de desarrollo integral, coordinado y sostenible que considera al ser humano como lo primordial. Cuarto, subrayar el carácter cooperativo del desarrollo. En las relaciones con el exterior, abogamos por la amistad en lugar de la enemistad, la cooperación en vez de la confrontación, la confianza en sustitución del recelo, y el tratamiento en pie de igualdad en vez de la imposición de la voluntad propia al prójimo. Quinto, acentuar el carácter universal del desarrollo. China se esfuerza por el desarrollo común de los países del mundo, rechazando las prácticas egoístas que favorecen su propio desarrollo en perjuicio de intereses de los demás. Somos muy conscientes de que para desarrollarse a sí mismo, hay que dejar desarrollar a los demás también; para tener la seguridad propia, uno debe hacer que los demás se sientan seguros; y para llevar una vida mejor a uno mismo, es necesario dejar vivir bien a los otros”.
Esta estrategia se está aplicando mediante acciones en el ámbito diplomático: China está tratando de mantener unida y bajo su influencia a la Asociación de Países del Sudeste de Asia – Asean –; tratando que India conserve su política autónoma sin unirse al bando norteamericano e impidiendo que EEUU arme un cerco político y militar en su alrededor. En el ámbito militar, la respuesta de China sigue consistiendo en apostar al diálogo, pero fortaleciendo sus estructuras defensivas, potenciando sus fuerzas militares especialmente las fuerzas navales, y en el ámbito económico, evitando restricciones a su acceso al petróleo e impidiendo que se construya un sistema económico que deje a China aislada del resto de los países de la región, de Sudamérica y de África.
La estrategia China juega con cinco elementos de gran potencia: Su gigantesco peso demográfico y geográfico; su población disciplinada y laboriosa; su paciencia histórica que le permite planificar y ejecutar planes a muy largo plazo sin desviarse ni abandonarlos; su fuerte identidad cultural y su ausencia de historial imperialista militar.
EEUU
Enfrenta el epílogo de una sucesión de guerras fallidas; de una crisis económica derivada de su déficit fiscal y de malos manejos financieros privados; de la aparición de potentes competidores en Asia y de la crisis y decadencia europea, lo que lleva a EEUU a reducir su atención al Atlántico, Europa y Medio Oriente y a priorizar Asia y el Pacífico reorientando su estrategia global.
A diferencia de otros presidentes norteamericanos Obama tiene una cultura personal con raíces en el Pacifico: nacido en Hawai y criado en Indonesia, este cambio de orientación política y estratégica no le resulta traumático sino natural.
En el ámbito diplomático: Reconoce que a largo plazo la consolidación de China como potencia regional puede afectar de varias maneras a la economía y seguridad de EEUU. Señala que China y EEUU están creando una “relación bilateral cooperativa”, pero que se trata de una competencia que puede tornarse amenazante. La Secretaria de Estado Hillary Clinton explicó que “EEUU está invirtiendo en una relación estratégica a largo plazo con India con el fin de potenciar su capacidad para servir como ancla económica regional y proveer seguridad en el amplia región del Océano Indico”
En el ámbito militar: El cambio de rumbo lo anunció Barack Obama el 17 de noviembre ante el parlamento australiano: “En nuestros planes y presupuestos para el futuro, vamos a asignar los recursos para mantener nuestra fuerte presencia militar en esta región”, por su parte, la Secretaria de Estado Clinton en la edición de noviembre de Foreing Policy expresó: “Durante los últimos diez años hemos dado ingentes cantidades de recursos a Irak y Afganistán. En la próxima década, Estados Unidos realizará la mayor inversión diplomática, económica, estratégica y demás, en la región Asia-Pacífico”; “Necesariamente tenemos que reequilibrarnos hacia la región del Asia-Pacífico”, una zona entendida en sentido amplio, como “el arco que se extiende desde el Pacífico Oriental y Este de Asia hasta el Océano Indico y sur de Asia”. “El mantenimiento de la paz, la estabilidad, el libre flujo del comercio y la influencia de EEUU en esta dinámica región dependerá en parte del equilibrio entre capacidad militar y presencia”. “Los recortes (al presupuesto) del Pentágono no afectarán al Asia-Pacífico”.
En lo inmediato, se adelanta el despliegue de 250 infantes de marina en Darwin (norte de Australia), que se expandirá hasta alcanzar los 2.500 militares que se suman a las fuerzas existentes en sus bases en Japón, Corea del Sur, Taiwán y Guam.
En lo económico: Consiste en articular un ambicioso acuerdo de libre comercio entre varios países del Pacífico denominado Acuerdo de Asociación Trans-Pacífico, TPP. Hasta ahora se trata de nueve países: Australia, Brunei, Chile, Estados Unidos, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. China se ha restado del acuerdo.
El 11 de noviembre, Japón, la tercera economía más grande del mundo, anunció su intención de unirse a los Estados Unidos y a los otros nueve países ya señalados para negociar lo que se espera será la zona económica más dinámica del mundo, abarcando un mercado 40% más grande que la Unión Europea. EEUU espera que el TPP sea la piedra angular de un área de libre comercio que incorpore a los miembros de APEC. Con la eurozona en problemas, eso trasladaría aún más el centro de gravedad económico desde el océano Atlántico al Pacífico.
Latinoamérica: Este cambio de eje implica armar alianzas no solo en Asia sino también en América Latina. El TPP incluye a Chile y Perú y espera involucrar a México. En paralelo, el 5 de diciembre en Mérida los cuatro países de la Alianza del Pacífico (Chile, México, Perú y Colombia) acordaron lanzar el bloque comercial en junio de 2012, crear un mercado integrado con sus bolsas de valores y eliminar las tarifas aduaneras el 2020. Como se puede apreciar, Chile y Perú, como miembros del TPP y socios comerciales de China, ya están involucrados en este proceso desde una posición neutral. Esta doble relación crecerá y se potenciará intensamente.
Según Andrés Oppenheimer, “veremos una división de facto de América Latina, entre un bloque del Pacífico y un bloque del Atlántico”. En este escenario Brasil incrementará su presión sobre Perú y sobre Chile – vía Bolivia – para acceder a este nuevo centro de gravedad mundial, del cual está quedando al margen.
Otro elemento relevante es que en todos sus discursos, EEUU no menciona a los países del Pacifico Sudamericano como entidades autónomas ni como grupo organizado, dejando implícita su pretensión de que ellos constituyen de hecho su “patio trasero”, ahora apuntando a la otra calle, pero siempre en su misma función.
Me parece evidente que nuestra falta de visión estratégica y de voluntad política nos hacen merecedores de tan menguado rol.
Salvo que despertemos y nos pongamos en movimiento … y rápido.
Dec.
30
, 2011
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El Estatuto Orgánico del Ministerio de Defensa Nacional (conocido también como la Ley del Ministerio de Defensa - Ley 20.424), establece que el Estado, bajo la autoridad del Presidente de la República, tiene el deber de resguardar la seguridad exterior del país y dar protección a su población; y que para los efectos de ejercer dicha autoridad y conducir la defensa nacional dispone de la colaboración directa e inmediata del Ministro de Defensa Nacional.
Aquí está la ambigüedad que complica todo lo que sigue.
En efecto, la expresión “seguridad” tiende a interpretarse solo como protección y en especial, protección militar del patrimonio territorial. Es una acepción válida, pero que responde a una visión que no da cuenta de la realidad actual en que el territorio, con todo lo importante que es, no marca la divisoria entre el desarrollo y el subdesarrollo ni entre la riqueza y la pobreza. Se necesita ir más allá, mucho más allá.
Hoy en día la diferenciación va por la asociatividad, la capacidad de gestión y la calidad. Un país marginado o reticente a la gobalización; corrupto o incapaz de reaccionar y aprovechar las oportunidades; y con una población con mala educación, salud deficiente y escasa infraestructura, no alcanzará el desarrollo. Actualmente la “seguridad” de un país pasa por asegurarse que nadie le impedirá desarrollar todo su potencial, asociarse con quien le convenga y actuar sin imposiciones o limitaciones externas. En este sentido, la “seguridad” actualmente apunta a crear y sostener escenarios favorables para los intereses del país. A influir, encantar, atraer, conseguir el respeto, liderar a otros pueblos y gobiernos, en vista a vivir seguros y prósperos.
Es por esto que el punto de partida de una Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa (ENSyD) no puede sino ser una “visión” concreta del estado final deseado o condición general política, diplomática y económica en que queremos situar a nuestro país en un determinado espacio temporal, seguido de un segundo paso, disponer las directivas o políticas específicas para la acción de cada área pertinente que en conjunto nos llevarán a esa situación.
Así por ejemplo, si de aquí a 15 años esperamos estar conformando una alianza de estados del Pacífico y estar, en conjunto, proyectándonos económica, política y militarmente en todo el Pacífico y especialmente en Asia, tendríamos que una de las tareas centrales respecto a Perú, sería resolver exitosamente el pleito por la delimitación marítima entre ambos países y deberíamos instruir a todos los actores que intervienen en la seguridad de Chile sobre la forma en que deben actuar en sus respectivos ámbitos para producir los resultados necesarios para crear esa condición.
Una ENSyD no es un ejercicio académico, es un documento ejecutivo que dispone qué hacer para alcanzar objetivos concretos en un plazo determinado y la “seguridad” no se agota en impedir acciones contra Chile sino que avanza a concretar una actitud proactiva a favor de Chile.
En cuanto a los órganos estatales que participan en la provisión de la “seguridad” están como mínimo la Diplomacia, la Economía y la Defensa, sin embargo de alguna manera, la redacción de la ley sugiere que lo relevante para la seguridad exterior de Chile es la defensa militar que actúa en solitario. Nada más erróneo.
Cuando San Patricio enseñaba a los irlandeses respecto a la Santísima Trinidad lo hacía enarbolando un trébol y preguntando: ¿una o tres hojas?; ¿tres hojas unidas entre si?, o ¿tres partes distintas conformando una sola hoja?. Este problema es similar: son tres elementos, diplomacia, economía y militar, que conforman una unidad de acción indivisible, so pena de perder su naturaleza. No son tres elementos coordinados o articulados entre si: son UN solo elemento. Si esto es así, ellos obedecen a UNA sola estrategia: la ENSyD.
El artículo 14 de la Ley, entrega la tarea de liderar el diseño de la ENSyD a la Subsecretaría de Defensa, incluyendo el requerir de las autoridades correspondientes de los otros ministerios la información necesaria para el cumplimiento de sus fines y convocar y asegurar la participación de los distintos sectores del Estado en los procesos de elaboración de las políticas y planes.
De nuevo, es un organismo del Ministerio de Defensa quien diseña la ENSyD recabando información, convocando y “asegurando la participación” de los otros organismos y ministerios. Sin objetar que alguien debe centralizar y coordinar el trabajo y que la Subsecretaría de Defensa puede perfectamente hacerlo, me parece que la clave es que debería tratarse de una participación igualitaria y cooperativa, un trabajo en conjunto, eminentemente político con la participación activa e igualitaria de los ministerios correspondientes, con el compromiso y aprobación de los respectivos ministros y sobre todo bajo la dirección del Presidente de la República o un representante de su confianza.
Esta es la primera vez que Chile trabajará formalmente un documento de este tipo, puede ser una gran oportunidad para hacer un mejor estado, más eficiente e integrado o, si prevalecen los intereses corporativos o las visiones parciales, será un pésimo precedente que retardará por años los avances institucionales que Chile requiere urgentemente.
Dec.
25
, 2011
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Se habla mucho de disuasión. Demasiado. Se habla de armas disuasivas, de
sistemas de vigilancia disuasivos, de despliegues y ejercicios
disuasivos, de reforzar la disuasión...
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