Núcleo-electricidad en Chile, una opción improbable
Feb. 09 , 2010
Tras la negativa experiencia que significaron los cortes de suministro de gas natural desde Argentina y que generaron en el país una situación de estrechez energética, el año 2006 el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet dio a conocer un Plan de Seguridad Energética Nacional, que después de trabajar durante varios meses propuso, en términos generales, diversificar la matriz energética del país, lograr una mayor independencia y autonomía en este ámbito y promover el uso eficiente e inteligente de la energía. Todo ello, con el objetivo de asegurar el suministro energético en el país.
Sin embargo, al año siguiente el gobierno creó el grupo de trabajo núcleo-eléctrico, al que se le encomendó iniciar los estudios necesarios encaminados a analizar la factibilidad de instalar centrales de energía nuclear en Chile. Elegir este tipo de alternativas resulta abiertamente contradictorio con el Plan de Seguridad Energética, especialmente en términos de la independencia y estabilidad del suministro.
El desarrollo de la núcleo-electricidad tiene una amplia variedad de implicancias a considerar, desde su instalación y desarrollo hasta el desmantelamiento de las plantas. Entre otros aspectos, es necesario pensar en la seguridad energética en términos de garantizar el abastecimiento de insumos. El principal de ellos es el uranio, un recurso no renovable que se encuentra sólo en unos pocos países en el mundo (Canadá, Kasajstán y Australia, principalmente) y que, en todo caso, cuentan con reservas limitadas, que se agotará como máximo en entre 60 y 100 años.
El proceso de extracción y enriquecimiento de uranio debe hacerse bajo condiciones de máxima seguridad debido a que existe material radiactivo que puede provocar daños a las personas y a los ecosistemas. Se trata de un proceso técnicamente complejo, que se realiza en un limitado grupo de países en el mundo (Francia, Canadá, Japón, Rusia, Inglaterra, EE.UU., Bélgica, Alemania, Corea del Sur, España, Suecia), lo que implicaría una inevitable dependencia de la oferta de los países enriquecedores autorizados para el suministro.
En tanto, un número aún más limitado de países están en condiciones de reprocesar los desechos radioactivos: Francia, Japón, Rusia e Inglaterra, y sólo uno de ellos (Rusia) ha aceptado recibir y almacenar los desechos radioactivos de otros países. Prácticamente la única alternativa disponible para Chile sería, entonces, habilitar un depósito dentro del territorio nacional para almacenar indefinidamente estos desechos, altamente peligrosos, a un importante costo para las presentes y futuras generaciones, pues son instalaciones que requieren de vigilancia perpetua.
Resulta incomprensible el argumento de quienes apoyan este tipo de iniciativa en orden a que otorgaría al país mayor independencia y autonomía. Considerando sólo los aspectos básicos mencionados, queda claro que la opción nuclear no implica un avance en términos de garantizar independencia y autonomía energética, ni tampoco en términos de seguridad de abastecimiento, y en cambio sí existe un notable incremento de los riesgos en materia de seguridad.
Además de ello, se debe analizar el tema nuclear en términos de los riesgos geopolíticos, en un contexto mundial de inestabilidad y amenazas. Es necesario tomar en cuenta la inevitable tensión que acarrearía una decisión como ésta en Chile en términos de las relaciones con los países limítrofes, especialmente con Perú y Bolivia -con los que se han atravesado numerosos episodios de tensión en los últimos años- debido al potencial bélico de la energía nuclear. Es la misma razón que convierte, además, a este tipo de instalaciones en posible blanco de acciones terroristas.
Junto con ello, es importante analizar el marco regulatorio tanto internacional como nacional. Es imprescindible determinar cuidadosamente en qué contexto institucional se insertaría el tema nuclear, y revisar, por ejemplo, la capacidad de fiscalización del Estado chileno, especialmente en el marco de la desconfianza y de situaciones irregulares que se han repetido en los últimos años en materia de la fiscalización ambiental incluso de proyectos que han implicado menores riesgos. En esta misma línea, es necesario evaluar la capacidad del sistema de evaluación del país, que actualmente se encuentra en proceso de reforma. La experiencia al respecto hasta ahora ha dejado mucho que desear y ha constituido, de hecho, el origen de numerosos problemas ambientales que se arrastran por años. Si bien con la reforma recién aprobada se abre una nueva etapa, aún estamos lejos de poder asegurar que las nuevas instituciones serán capaces de solucionar los conflictos socioambientales existentes y prevenir los futuros, y tampoco se puede asegurar a priori la capacidad de fiscalización que traerán estos cambios.
Una central nuclear, en cualquier lugar de Chile en que quisiera instalarse, sin duda provocaría profundos conflictos, por la enorme resistencia que existe en el ciudadano medio a este tipo de tecnologías, debido a los conocidos riesgos que implica.
Es indispensable, entonces, antes de pensar en proponer proyectos nucleares en el país, analizar y discutir una política energética de generación eléctrica de mediano y largo plazo considerando todas las alternativas en igualdad de condiciones con todos los actores y sectores.
Existe consenso, además, en el sentido en que en la actualidad no existe en el país la capacidad técnica y profesional que requieren instalaciones de este tipo, y es difícil que logren consolidarse en el mediano plazo, pues por ahora ni siquiera se ha iniciado un desarrollo de este tipo.
Incluso llevando el tema a un plano estrictamente económico, los costos del ciclo completo –desde la instalación de la planta hasta su desmantelamiento- por kilowatt de energía nuclear generada, son muy superiores a otras alternativas de generación. De hecho, la experiencia internacional señala que desde hace al menos 20 años no se han construido plantas nuevas con inversión 100% privada, y ha sido necesario el aporte público, por el enorme riesgo financiero que implica; se hace necesario la intervención estatal para que las centrales nucleares sean rentables, puesto que en un marco de libre competencia, la estabilidad económica y los márgenes de ganancias de este tipo de proyectos son inciertos. Por ello, es el país en su conjunto el que debe involucrarse para decidir si está dispuesto a financiar con fondos públicos una inversión de este tipo.





Mas que en el QUE me gustaria que la discusion se centrara en el COMO. Centrales hidroelectricas de paso son mas amigables por ejemplo. Si la energia nuclear se planease adecuadamente (social y ambientalmente) yo lo aprobaria
Posted by Sebastian on February 09, 2010 at 12:14 PM CLST #
Ya que tanto nos gusta ver por TV al Simpson Papa, ¿Por que no le preguntamos a el? ( creo que tiene la experiencia necesaria ) o alguien puede dudarlo. Los argumentos presentados son de bastante peso por si mismos, ¿que dicen de la otra vereda? ( he visto cada "pescadito" estatal tomando decisiones que ya nada me curte ).
Posted by Fantomas on February 09, 2010 at 12:22 PM CLST #
No hay que cerrar la posibilidad de la energia nuclear para Chile.
Posted by Jose on February 09, 2010 at 12:49 PM CLST #
Posted by manuel on February 09, 2010 at 12:57 PM CLST #
En Europa y Estados Unidos hay un verdadero boom en la construccion de este tipo de plantas. Ya es tiempo de que Chile estudie seriamente este tema y terminemos de escuchar a charlatanes o agoreros que escriben en contrario al desarrollo energético del país.
Posted by Moises on February 09, 2010 at 12:58 PM CLST #
Posted by Jose Antonio on February 09, 2010 at 01:06 PM CLST #
Posted by Dago on February 09, 2010 at 01:10 PM CLST #
Lo único en contra de esta variante son los intereses de quienes nos mantienen cautivos en sus servicios deficientes.
Posted by Mariano on February 09, 2010 at 01:19 PM CLST #
Posted by viger on February 09, 2010 at 01:34 PM CLST #
Posted by Alejandro on February 09, 2010 at 01:46 PM CLST #
Posted by Dr. Julio Salinas on February 09, 2010 at 02:05 PM CLST #
Posted by César Alvarez on February 09, 2010 at 02:26 PM CLST #
Posted by Carlos Koch on February 09, 2010 at 02:43 PM CLST #
Posted by Juan on February 09, 2010 at 02:45 PM CLST #
Posted by Osvaldo Cerda on February 09, 2010 at 02:48 PM CLST #
Posted by felipe on February 09, 2010 at 03:30 PM CLST #
Posted by Lalo Greiner on February 09, 2010 at 04:27 PM CLST #
También Mariano tiene razón, ya que Japón en general basa su abast energético en s. nucleares y con la de terremo
Posted by Roberto on February 09, 2010 at 04:43 PM CLST #
Posted by matias on February 09, 2010 at 06:12 PM CLST #
Posted by steve on February 09, 2010 at 07:39 PM CLST #
ESTE MISMO PERIODICO PUBLICO ASI COMO OTROS MEDIOS EL AÑO PASADO SE DESCUBRIERON LLACIMIENTOS DE URANIO EN CHILE. QUE TIPO DE PERIODISTA JUSTIFICA SU ARTICULO EN LA ESTABILIDAD DE ABASTECIMIENTO SI TENEMOS URANIO AQUI MISMO!! DISCULPEN , PERO ES REALMENTE MOLESTO LEER ALGO ASI
Posted by Sebastian Novoa on February 09, 2010 at 08:13 PM CLST #
Posted by Carlos Anríquez on February 09, 2010 at 08:35 PM CLST #
Posted by jorgegadget on February 10, 2010 at 12:04 AM CLST #
Posted by edmundo on February 10, 2010 at 12:42 AM CLST #
Posted by steve on February 10, 2010 at 01:23 AM CLST #
Posted by steve on February 10, 2010 at 01:26 AM CLST #
Posted by ciQta on February 10, 2010 at 10:37 AM CLST #
Posted by steve on February 11, 2010 at 10:26 AM CLST #
30 países del mundo tienen plantas nucleares, incluyendo México (productor de petróleo), Brasil (productor de biocombustibles) y Argentina. ¿Y Chile no podría?. La dependencia es imposible evitarla. Chile por su política abierta al mundo, accede a EEUU, Europa y Asia para el manejo de enriquecimiento y residuos.
Posted by Verde pero del Wanderers on February 11, 2010 at 11:07 AM CLST #
El norte de Chile ofrece posibilidades para establecer una planta que sirva simultáneamente al SING y SIC (Norte y centro del país).
Y si no es nuclear, ¿qué proponen los verdes?. No salgan con puras renovables que en ningún país del mundo generan más del 30% de las necesidades del país. Además el costo es mucho más alto y como país en desarrollo no debiéramos ser nosotros los que asumamos el mayor costo por ese uso.
Posted by Verde pero del Wanderers on February 11, 2010 at 11:11 AM CLST #
Posted by Jotace on February 11, 2010 at 01:30 PM CLST #
Posted by Carlos Anriquez on February 11, 2010 at 10:16 PM CLST #