Abuso constante, atención temporal.
Sep. 15 , 2009
Junto con el nacimiento de la fruta durante los meses cálidos, llegan a trabajar a nuestros campos miles de trabajadores agrícolas de temporada. El campo florece, da trabajo y genera millonarios ingresos para el país. Desde 1990, las exportaciones de frutas a Europa se han duplicado, el año anterior exportamos 2,4 millones de toneladas al mundo, y solo en el 2007, la exportación de vinos a los mayores mercados mundiales superó los 1200 millones de dólares. Los esfuerzos del gobierno y el sector privado por transformarnos en una potencia alimentaria hasta ahora no han sido en vano.
Sin embargo sobre la misma tierra fértil responsable de nuestros éxitos comerciales, los meses de primavera y verano son testigo de enormes violaciones a los derechos del trabajador Chileno. Nuestro protagonismo económico y la respetada imagen de nuestro país son éxitos que, lamentablemente, han tenido un alto e inaceptable costo social.
Lo peor de todo, es que mientras el gobierno como el sector privado se preocupan de garantizar la equidad de ingreso y de asegurar protagonismo político de manera paritaria para ambos géneros, miles de mujeres son desprendidas de su calidad humana, al ser constantemente abusadas en jornadas laborales de hasta 14 horas, donde no se cumplen las mínimas condiciones de higiene, transporte y seguridad, donde son acosadas sexualmente, reciben malos tratos, manejan inadecuadamente químicos y donde poco o nada se hace por ayudarles a construir futuro. El alto protagonismo y abuso hacia la mujer no se da solo en Chile. La OIT estima que mientras las mujeres son responsables del 60% de la fuerza laboral agrícola, y procesan y producen cerca del 80% de la producción mundial de alimentos, siguen siendo víctimas de los peores tratos laborales.
Generalizar es injusto. El gobierno ha impulsado un gran número de políticas orientadas a proteger al trabajador de temporada. Hemos avanzado en el acceso y provisión de salas cuna, la fiscalización ha aumentado y la protección social se ha expandido. Además, algunos actores del sector privado han realizado significativos esfuerzos de inversión por mejorar las condiciones de trabajo en los campos.
Pero no ha sido suficiente. Un gran número de mujeres siguen siendo explotadas, la calidad y cobertura de las salas cuna son insuficientes, los sueldos se mantienen bajos, las modalidades contractuales son precarias, no se les permite asociarse y la posibilidad de acceder a una protección social digna parece cada día más lejana. Calculemos. Cuando los contratos de trabajo son solo por 2 o 3 meses las mujeres tendrían que trabajar más de 100 años para cotizar y contar con una pensión digna. Hemos alienado a una importante fracción de nuestra fuerza obrera, a la mujer Chilena, de los frutos del progreso.




Posted by Carlos Anriquez on September 15, 2009 at 01:37 PM CLT #
Posted by Fabian Ignacio Flores Silva on September 15, 2009 at 02:01 PM CLT #
Posted by Patricio on September 15, 2009 at 02:18 PM CLT #
Posted by jaime on September 15, 2009 at 03:09 PM CLT #
Posted by roro on September 15, 2009 at 04:34 PM CLT #
Posted by JOSE LOYOLA on September 15, 2009 at 07:11 PM CLT #
Posted by Pedro on September 15, 2009 at 07:37 PM CLT #
Posted by Carlos Anriquez on September 15, 2009 at 09:42 PM CLT #
Posted by Consecuente Matamala on September 16, 2009 at 12:00 AM CLT #
Otra solución posible serán las cosechas mecanizadas, como ya ocurrió en el área forestal, reduciendo la mano de obra.
Solución: entrenar, educar, capacitar a nuestra gente técnicamente para que su actividad sea más productiva y no llorar contra la oligarquía.
Posted by Juan Gabriel on September 16, 2009 at 09:04 AM CLT #
Posted by Gonzalo Díaz on September 17, 2009 at 01:29 PM CLT #
Posted by Carlos Anríquez on September 20, 2009 at 11:15 PM CLT #