Bajas camino a Valparaíso: ¿Por la razón o la fuerza?
Jul. 22 , 2009
Umbilicalmente conectados con la democracia y el autoritarismo a la
vez, los partidos políticos operan en un limbo de enormes
contradicciones. Por un lado pueden llegar a ser las llamadas ventanas
de la democracia, pero por otro, logran albergar comportamientos
opuestos a la democracia que intentan ventilar. Si en nuestra vida
salvaje hay cuervos, cerdos y serpientes, los partidos políticos son un
fiel zoológico de Chile. Esta descripción, y como generalmente se
intuye, no solo va dirigida a las cúpulas y dirigencias nacionales,
sino que muy por el contrario, también recae en la base de los partidos
políticos, especialmente en expresiones locales, donde se controlan
comunas, distritos y regiones. Contrario a las escuelas de la
democracia con las que Tocqueville describía los gobiernos locales,
aquí nos encontramos con escuelas que dan nacimiento a la corrupción y
las malas prácticas.

