Perfil Autor

Archivos Por Fecha

« mayo 2012
lunmarmiéjueviesábdom
 
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
   
       
Hoy


El round Vidal - Velasco: primeros pasos hacia un indispensable debate

06.13.2010 | 8 Comments

Las valientes declaraciones del ex ministro Francisco Vidal, en su entrevista al Mercurio el día 6 de junio, han detonado un debate imprescindible para que la izquierda y el centro puedan levantar una alternativa efectiva para derrotar a la derecha en las elecciones municipales del 2012 y en las presidenciales del 2013. Ello, siempre y cuando se supere ¨la pelea chica¨ que reprime los temas de fondo.
No ayudan en tal sentido las posteriores descalificaciones del ex ministro Velasco contra su ex colega de gabinete, al señalar que “si de asignar culpas se trata, le recomiendo a Vidal que parta por mirarse en el espejo. La gente penalizó con el voto la política pequeña, de operaciones y contubernios, de la zancadilla y el insulto, que él encarna como pocos”.  Tal no es manera de responder a una crítica dura, que en términos políticos puso un debate adecuado sobre la mesa.
Vamos entonces a los temas de fondo. Velasco afirma que “echarle la culpa del resultado electoral al manejo económico es simplemente surrealista”.  Tal no era el argumento de Francisco Vidal, quien centró su crítica en la influencia desmedida de una lógica tecnocrática profundamente ideológica -que endosaba un ideario profundamente liberal en lo económico- en la toma de decisiones del gobierno anterior. Brilla por su ausencia una respuesta convincente de Velasco y sus afirmaciones pueden rebatirse desde dos ángulos:
En primer lugar, las grandes debilidades del manejo económico de Velasco, quien no fue capaz de ofrecer al país una propuesta innovadora para manejar las holguras con que se contó al inicio de la administración Bachelet. Por mucho que se afinque en un lema bíblico,  “ahorrar en tiempos de vacas gordas precisamente para gastar en tiempos de vacas flacas” resulta ser insuficiente para orientar la política económica.

Y la crítica de este “lema” por supuesto que no adosa un gasto irresponsable, ni  un dispendio sin brújula de todos los recursos extraordinarios, ni desprecia un manejo macroeconómico prudente. Pero los déficits históricos en educación, en salud y en investigación y desarrollo tecnológico merecían un esfuerzo especial, que se hacía viable emprender al contar con mayores recursos gracias a los precios del cobre. A Velasco le faltó creatividad y coraje para intentar adecuar la política de su predecesor, que fue desarrollada en las condiciones difíciles de la post crisis asiática, a las nuevas condiciones. Y una mayor inversión en las áreas indicadas no habría impedido más tarde enfrentar las consecuencias de la crisis financiera global.

Ya que el centro del debate planteado por Vidal son las causas de la derrota presidencial,  cabe referirse a las responsabilidades principales de Velasco y del equipo económico de la Presidenta Bachelet en cuanto a las graves consecuencias políticas de varias de sus decisiones económicas, y que también son cuestionables desde el punto de vista económico. A manera de ejemplo pueden resaltarse: a) El proyecto de ley del 2007 sobre depreciación acelerada, que fue un primer detonante de graves problemas que afectaron a la Concertación y la llevaron a perder su mayoría parlamentaria y más tarde la elección presidencial; b) El estilo con que se negociaron el salario mínimo y las remuneraciones del sector público, que debilitaron las relaciones tradicionales de la Concertación con el movimiento sindical, agudizando los problemas políticos que ya cruzaban a la coalición, agudizados aún más por el beligerante debate en torno a la subcontratación. La manera en que el Ministerio de Hacienda (y esto tenía precedentes en los gobiernos anteriores) venía conduciendo la reforma del Estado operó en la misma dirección: no se trataba solo de una visión tecnocrática, sino de la ausencia de una perspectiva que entendiera las singularidades del sector público respecto del sector privado a la hora de su reforma y que, entre otras cosas, dificultaba entender que gobernar no es simplemente producir servicios para la ciudadanía.
Del debate entre los dos ex ministros, desde mi punto de vista, es importante rescatar la idea básica de Vidal del predominio de una lógica tecnocrática. Para el grupo de la Concertación que lideró Velasco, el gran problema que amenaza al Estado y la política pública es su captura por los grupos organizados. No en vano a lo largo de los 20 años de Concertación, las organizaciones sociales se fueron deteriorando progresivamente (la sindicalización es muy baja y otras formas de organización son muy precarias), no hubo políticas que fomentaran la organización social y con frecuencia hasta se combatieron los intentos incipientes de organización.
Aquella lógica tecnocrática tuvo dos resultados principales. En la actualidad las únicas organizaciones poderosas son las del mundo empresarial. Los empresarios tienen muchos incentivos para organizarse, pues su capacidad de incidir en las políticas públicas les reporta rápidos e ingentes beneficios. La descalificación de la organización social ha corrido a parejas con la alta valoración de la organización del empresariado: de otra forma no se explica la permanente rendición de cuenta de las principales autoridades a los gremios empresariales en distintos eventos, consistente además con una arraigada concepción tecnocrática: la idea de que la política debía complacer a los mercados internacionales y sus operadores, pues de lo contrario los capitales huirían de nuestro país. Menospreciando la soberanía nacional en una serie de aspectos, temiendo las eventuales búsquedas de sectores organizados de la población que se concretaran en propuestas pertinentes, y olvidando que los mercados internacionales con frecuencia operan contra los intereses de los ciudadanos, tal como  quedó claro en la última crisis internacional.
En tal contexto, la ruptura con el movimiento social hizo que la Concertación perdiera otro instrumento crucial para ganar las elecciones: la influencia electoral de los individuos organizados, que tienen un área de influencia importante en el mundo social desorganizado. Que los primeros, desilusionados con la Concertación, abandonaran su involucramiento en la campaña llevó al universo de los individuos no organizados a votar por la derecha, resultado por lo demás natural en un mundo como el nuestro, caracterizado por una gran concentración de los medios de comunicación que, sin excepciones, apostaron por el candidato de la derecha.