Perfil Autor

Enlaces
Archivos Por Fecha
Tag Cloud
El fin de la Economía (como la conocimos)
09.21.2009 | 10 Comments
Muchos se preguntan ¿Por qué los economistas se equivocaron tanto?
La crisis financiera internacional, la grave crisis económica que provocó y la aplicación de una política económica que logra con rapidez empezar a salir de la crisis, al quebrar radicalmente con la política ortodoxa que venía predominando, está poniendo en cuestión profundas convicciones de la corriente económica vinculada a Milton Friedman y Robert Lucas, conocida como la Escuela de Chicago (la llamada economía de agua dulce, en referencia a las universidades localizadas cerca de los grandes lagos del norte de Estados Unidos).
La primera convicción que se derrumba es obvia, que había terminado la época de las crisis. Los principales exponentes del pensamiento ortodoxo, habían supuesto que la economía estaría libre de las turbulencias que la habían asolado en el pasado. Robert Lucas, principal teórico de la teoría de las expectativas racionales lo había sostenido con toda claridad en el 2003:
“La macroeconomía nació como campo distinto en los cuarenta (del siglo pasado) como parte de una respuesta intelectual a la Gran Depresión. El término se refería entonces a un cuerpo de conocimiento y maestría que, esperábamos, prevendría la posibilidad de que el desastre económico volviera a ocurrir. Mi tesis en esta exposición, es que la macroeconomía, en este sentido original, ha tenido éxito. Su problema central de prevenir la depresión ha sido resuelto y, para todos los propósitos prácticos, de hecho lo ha resuelto por muchas décadas. Sigue siendo posible obtener algunas ganancias en bienestar de buenas políticas fiscales, pero argumentaré que estas ganancias resultan de proveer a las personas con mejores incentivos para trabajar y ahorrar, no por un mejor manejo más fino de los flujos de gasto. Tomando como punto de referencia los 50 últimos años en los Estados Unidos los 50 año, la ganancia potencial de bienestar por mejores políticas de oferta de largo plazo, excede por lejos el potencial del mejoramiento del manejo de la demanda en el corto plazo”
Difícilmente, podía la corriente dominante evitar la crisis, si la había declarado desaparecida para siempre.
La segunda convicción que colapsa es que la economía es una sola. En Chile hay varios creyentes en la economía “verdadera”, que en el pasado, condenaban cualquier mirada distinta. Hoy queda claro, que frente a Lucas, Fama y Barro existen los Stiglitz, Krugman, Akerlof y Shiller. Mientras que los primeros miran desconcertados la crisis, los otros están proponiendo un giro en el pensamiento macro y económico en general. En Chile, sin embargo, se tiene a veces la impresión de que se teme al debate y surgen con renovada fuerza voces eclécticas, que quieren sintetizar la discusión antes de debatir sobre los distintos puntos de vista. Es cierto que algunas propuestas teóricas pueden ser más útiles respecto de algunos temas y otras respecto de otros. No obstante, en momentos de crisis como el que vivimos, lo que está en cuestión son los postulados fundamentales que guiaron la toma de decisiones económicas y, sobre eso, se requiere hacer un debate abierto.
En este mismo contexto, no deja de llamar la atención que los economistas protagonistas de las ideas cuyo fracaso muestra el colapso financiero, critiquen a los adversarios, señalando que “no tienen ninguna idea...acerca de lo que causó nuestros problemas” (John Cochrane) o “El hace críticas, pero no da sugerencias concretas, lo que devalúa su análisis” (César Barros). Krugman ha venido desde hace cerca de 13 años llamando la atención sobre los problemas que podía inducir la política aplicada (Su libro “The Return of Depression Economics”, cuya primera edición data de 1999, una prueba de ello).
La tercera convicción que ha sufrido una fuerte golpiza es la idea de que la economía es un área de las matemáticas aplicadas. Ellas juegan un papel central en la economía y en la sociedad, el problema es cuando reemplazan el análisis económico. El campo de acción de los matemáticos es muy limitado, de ahí que aquellos con menos luces se dedican a otros campos. Estos, a menudo, se imponen con sus modelos, sin que necesariamente se prueben como relevantes al campo de conocimiento de que se trate. El problema fundamental, radica en la dificultad de modelar el comportamiento humano. Como esos modelos tienen que sufrir muchas modificaciones para que sean relevantes para el análisis cotidiano, su consistencia con el complejo movimiento de los fenómenos es frecuentemente cuestionable. César Barros, en su artículo en Qué Pasa, se sorprendía al ver que la Teoría General de Keynes casi no tenía ecuaciones ni modelos formales. Sin embargo, economistas como él, sistematizaron las enseñanzas de la crisis de los 30 en el siglo XX y establecieron los fundamentos del orden económico internacional que luego de la segunda guerra mundial, hizo posible largas décadas de crecimiento económico, el mayor en la historia. Al mismo tiempo, fue una era en que las diferencias sociales y económicas en muchas sociedades disminuyeron significativamente.
Una cuarta convicción que está en cuestión es el relativo al llamado “Homo economicus”, esto es el supuesto del comportamiento racional de los individuos frente a los incentivos económicos. Desde Friedman se impuso al interior del pensamiento económico, que la validez de los supuestos no era relevante en la fabricación de los modelos, si ellos eran capaces de predecir la evolución del fenómeno analizado. Como en general, los resultados de un modelo, se acomodan a los supuestos iniciales, la puesta en cuestión de dichos modelos requería una investigación empírica muy profunda, ha sido difícil revertir el audaz supuesto. La investigación de los premios Nobel Daniel Kahneman y Vernon Smith y otros está permitiendo desarrollar hipótesis más realistas y complejas del comportamiento humano que se alejan de las hipótesis habituales del “Homo economicus” y alimentan la modelización de comportamientos no racionales. Sobre esta base, Akerlof y Shiller, en su libro “Animal Spirits. How Human Psychology Drives the Economy and why it matters for Global Capitalism” retoman a Keynes y proponen una nueva mirada. Como punto de partida se puede concordar que las personas persiguen racionalmente su interés económico pero es frecuente encontrar que los individuos se orientan por motivaciones no económicas y que actúan irracionalmente o equivocados. En condiciones de incertidumbre ¿cómo se toman las decisiones? Ellas “pueden ser tomados sólo como resultados de los animal spirits”. Ellas son el resultado de “de la urgencia espontánea a la acción” Ellas no son tan racionales como prescribiría la teoría económica: “el resultado del promedio ponderado de los beneficios cuantitativos multiplicado por las probabilidades cuantitativas”’.
Los individuos, por el contrario, pueden no procesar información que racionalmente está disponible, incluso la puede haber procesado racionalmente, pero puede igual no actuar racionalmente. Ella actúa de acuerdo con lo que ella confía que es verdad. En buenos tiempos, la gente confía…suspenden sus sospechas…cuando la confianza desaparece, la espuma se va. La desnudez de sus decisiones queda en evidencia. Una mirada de esta naturaleza habría provocado una mirada mucho más cauta en los reguladores financieros.
La crisis ha representado pérdidas incalculables para la humanidad. Sin embargo, al representar un cuestionamiento sin precedentes al pensamiento económico oficial, se abren las compuertas al análisis y la reflexión crítica. Quizás de esa forma aparezcan pensadores, que como en los 30 del siglo pasado planten los fundamentos de nuevas fases de prosperidad y justicia social. Con ello no muere la economía, pero la que conocimos, marchará probablemente, por nuevos y más fructíferos derroteros.





Posted by Vlad on September 21, 2009 at 10:42 AM CLT #
¡La codicia es el enemigo!
Posted by Vlad on September 21, 2009 at 10:46 AM CLT #
Posted by Vlad on September 21, 2009 at 12:03 PM CLT #
Buen articulo, todos teorizan sobre un bien natural del hombre : el capitalismo, tiene una enormidad de hijos bastardos que desean tomar el mando economico, para eso se hace valer de teoricos matematicos, pero el capitalismo los va dejandoa fuera segun como corren los vientos, deja afuera a los que juegan no respetando las reglas, luego llegan los estadisticos a justificar lo injustificable, el trabajo es el que genera y el valor se lo da la velocidad economica, indudablemente algo cambiara.<8)
Posted by Fantomas on September 21, 2009 at 01:56 PM CLT #
En economia de mercado,la mayor premisa es que este puede autoregularse satisfactoriamente con una minima participacion del estado. El problema de los modelos,en general, es que deben ser flexibles para adaptarse a los cambios en el comportamiento individual y social
Posted by Jorge parra F on September 22, 2009 at 05:53 PM CLT #
Posted by Jorge parra F on September 22, 2009 at 06:03 PM CLT #
Posted by hernán L. D. on September 22, 2009 at 06:08 PM CLT #
Posted by El autor on September 22, 2009 at 07:52 PM CLT #
Posted by Confuso on September 24, 2009 at 12:48 PM CLT #
Entre otras cosas, si, es una de las consecuencias del sistema económico actual. Las cosas deben ser escasas, pues eso aumenta las ganancias. Las ganancias siempre van primero. Y la contaminacion, una causa directa del deseo de ganar mas siempre, aumenta la escasez. No por nada un litro de agua pura vale tanto como un litro de gasolina.
Dale click a mi nick. Ahi hay una película que te podría interesar.
Posted by Vlad on September 24, 2009 at 10:13 PM CLT #