Diabetes gestacional: ¿Por qué está aumentando tanto?
Feb. 23 , 2011
El estilo de vida actual conlleva -muchas veces, aunque no siempre- una serie de hábitos perjudiciales para la población, como alimentarse mal y sedentarismo, lo que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
A esta negativa tendencia se han sumado en los últimos años las embarazadas, que presentan una mayor incidencia de diabetes gestacional, que se diferencia de la diabetes tradicional o crónica por desarrollarse sólo durante el embarazo.
Las cifras son preocupantes. Si hace unos 15 años, esta enfermedad afectaba a entre un 2 y un 5% de las embarazadas, hoy el porcentaje se ha elevado al 10%, de acuerdo a recientes estudios. Las razones de esta alza son, entre otras, factores de riesgo como obesidad, predisposición genética por origen étnico (hispanoamericanas y asiáticas tienen mayor predisposición a desarrollarla), e incremento de los embarazos en edades tardías.
Al igual que los diabéticos, las embarazadas que desarrollan esta enfermedad durante la gestación pierden el mecanismo natural del control de la azúcar o glicemia, que se logra con la insulina. Además de ser una enfermedad transitoria, la diabetes gestacional se diferencia de las otras por ser menos severa. Por lo general, las embarazadas con este cuadro sólo necesitan una dieta adecuada, y sólo ocasionalmente de administración de insulina como los diabéticos crónicos.
Una prueba de tolerancia oral a la glucosa es el examen más práctico y sugerido por el Ministerio de Salud para diagnosticar diabetes gestacional, entre las semanas 24 y 28 del embarazo.
Diagnosticada la enfermedad, el tratamiento inmediato es una dieta baja en carbohidratos y en azúcares, similar a la de un paciente diabético. En una segunda etapa, y sólo si persisten elevados niveles de glicemia, se le administra insulina, tratamiento inofensivo para el feto.
Sí hay evidencia respecto a daños futuros para la madre, pues aunque ella sane de su diabetes gestacional luego del parto, de todos modos en un mediano plazo tendrá más riesgo de desarrollar una diabetes del tipo II.




