Magallanes, reflexiones de un movimiento ciudadano
Jan. 21 , 2011
El Movimiento de Magallanes en rechazo al alza del gas, irrumpió sorprendiendo a todo el país. Este movimiento surge en el contexto de un Chile apático y profundamente desmovilizado, con muy pocas organizaciones de base e intermedias, todas chantajeadas por el poder de la autoridad comunal, regional o nacional. Un país resignado, el reino del NO SE PUEDE y del sálvate solo.
Basta recordar lo que pasó en Santiago cuando se inició el fallido Transantiago: 6 millones de seres humanos tratados como animales cuya única acción de protesta ciudadana y masiva fue mugir como vaca dentro de las estaciones de metro atiborradas de gente.
Es cierto que en tal oportunidad hubo numerosos actos y acciones de protesta, pero todas fueron focalizadas y de muy poco alcance, no se visualizó una acción ciudadana organizada que hiciera frente al abuso que se cometía.
A diferencia de Santiago, Punta Arenas se ha caracterizado por una fuerte identidad, con un ethos surgido de su propia condición de origen en medio condiciones extremas de aislamiento. Su original emplazamiento en el llamado “Puerto de Hambre” marcaría a fuego a los colonos fundadores y su posterior desarrollo.
Hasta la apertura del canal de Panamá, Punta Arenas se transformaría en la esquina del planeta. Allí recalarían croatas, alemanes e italianos y una diversidad de aventureros en busca de El Dorado, todos compartiendo en un clima de fin de mundo. Quizás esta necesidad sobrevivencia, obligados a dar sus propias respuestas, conformarían este singular espíritu regionalista de los magallánicos.
Es en este contexto que se produce este nuevo puntarenazo. Estoy seguro que este movimiento debe haber tenido los líos y dificultades propias de todos los movimientos, es decir: luchas de poder y protagonismos, autoridades y personajes dándose codazos para estar en la foto y en el micrófono, seudos activistas intentando “radicalizar” cuando en realidad buscaban “reventar” el movimiento, “quintascolumnistas” mostrándose como consecuentes y puros pero por debajo trabajando para el adversario, en fin, todo eso que ya se conoce en cualquier manual de praxis política.
Pero sobreponiéndose a tales secundariedades, el Movimiento magallánico logró un gran triunfo y dejó algunos elementos muy importantes para todo el país:
El Regionalismo y la diversidad:
Chile no es una nación homogénea y única, está compuesta por una diversidad de culturas, pueblos e identidades. Desde los pueblos originarios, las colonias de inmigrantes, los distintos credos religiosos y hasta las tribus urbanas adolescentes están colisionando con una estructura centralizada propia del siglo pasado.
El regionalismo magallánico coincide con el regionalismo de Arica e Iquique pero presente también en Valparaíso y Concepción; se hermana con la lucha de los Mapuche y Rapa Nui pero también está emparentado con la lucha de los computines por la neutralidad de la red, de las mujeres por el derecho a decidir sobre su cuerpo, de la diversidad sexual por el matrimonio homosexual, y –hay que decirlo- también es amigo de la protesta inorgánica de góticos, visual, punk y otakus.
Detrás de todas estas expresiones está el sentimiento de identidad propia por sobre una forzada identidad nacional, sentimiento muchas veces acompañado de un tufillo a rebelión frente a una artificial homogenización. También está el reclamo por la libre determinación por sobre la decisión paternalista, en que un estado centralizado delega a un gris y burocrático funcionario, el poder de decidir por sobre los demás.
La propuesta de hacer de Chile un país federado ya comienza a dejar de ser una aparente entelequia teórica comenzando, poco a poco, a transformarse en una necesidad.
La Eficacia de la No Violencia Activa:
Cuando el año 1984 fundamos el Partido Humanista y adoptamos como metodología de acción a la NO VIOLENCIA ACTIVA, oponiéndonos a la violencia como metodología revolucionaria, provocamos el rechazo y la degradación de la izquierda clásica. Nuestra reivindicación de las enseñanzas de Tolstoi, Gandhi, Luther King y Silo provocó que fuéramos fuertemente vapuleados por quiénes señalaban a la violencia como la partera de la historia.
No obstante lo anterior, para mucha gente de buena fe nunca ha estado en duda lo ético de la No Violencia activa sino su eficacia para lograr y obtener resultados.
Ya el triunfo del NO del año 1988 –posteriormente manoteado por las dirigencias- mostró la eficacia de la No Violencia. “Le ganamos con un lápiz” gritamos espontáneamente miles de jóvenes esa noche del 5 de Octubre.
En el año 2006 irrumpió el movimiento pingüino poniendo en jaque al gobierno de Bachelet y mostrando un nuevo estilo: A la violenta represión del Estado ya no se le confronta sino que se le hace el vacío. Con mucha creatividad los pingüinos fueron capaces de ganarse la simpatía de la opinión pública, obligando a los medios a visibilizar sus demandas
El año pasado, la huelga de hambre de presos políticos mapuche visibilizó internacionalmente el conflicto obligando a los medios de comunicación nacional a ponerlo en pauta luego de una manipulada y evidente censura.
Algo similar sucedió con el proyecto Barrancones, miles de personas en simultaneidad exigiendo el fin del proyecto obligaron a Piñera a clausurarlo.
Pero indudablemente, las imágenes de una región completamente movilizada, con todo su actividad productiva en paro, con su comercio cerrado y en donde la protesta era una movilización familiar pues se asistía con hijos y sobrinos, eso nunca se había visto antes.. El Gobierno mañosamente intentó provocar, intentó “cargarle” a la ciudadanía el lamentable accidente con víctimas fatales, amenazó con la ley de seguridad interior pero los magallánicos no cayeron en su juego.
Al parecer las luchas del Siglo XXI, deberán ser No Violentas si se desea ganar para sí la legitimidad social.
El Sí se puede
Por último, y quizás lo más importante, lo de Magallanes viene a demostrar que cuando la ciudadanía (la gente, el pueblo o como quiera llamárselo), se une en pos de un objetivo y se la juega con decisión, obligando a las distintas autoridades a acompañarlos so riesgo de ser sobrepasados, es posible lograr los objetivos propuestos.
El triunfo del No está ya demasiado lejos, el movimiento de los pingüinos puede ser leído como una “linda aventura de los niños”, Barrancones una expresión fuerte pero limitado a los ambientalistas.
En cambio, el que toda una región, con todas sus autoridades (unas más incómodas que otras) se rebelara a la autoridad central, definiendo quien podía ingresar o salir a la región, entregando salvoconductos con el sello de la “Asamblea Ciudadana”, eso sí que es algo inédito e impensado..
Es cierto que el Gobierno ha intentado manipularlo todo transformando en héroe al villano Golborne y es cierto que muchas de las autoridades que defendieron a Magallanes lo hicieron con más de un cálculo personal; también es cierto que aún no se ha destapado la olla de los escándalos de ENAP y que Piñera aún sigue engañando a todo el país diciendo que el gas se acaba mientras las petroleras privadas e internacionales siguen descubriendo gas en los mismos pozos que ENAP desahució (ver: http://blog.latercera.com/blog/eosorio/entry/punta_arenas_ya
La verdad es que poco importa si lo logrado fue un 0% o un 3%, o si fueron 15.000 o 18.000 los subsidios obtenidos. Lo que interesa y lo que pasará a la historia, es que una decisión tomada por un Presidente de la República y dos ministros en contra de toda una región pudo ser revertida por miles de magallánicos que se alzaron de manera no violenta ante una decisión centralizada y teñida de intereses económicos.
Y si además, estos siete días sirven como inspiración para las luchas de los pueblos nortinos en contra de la apropiación indebida del agua por las grandes mineras; de las decenas de caletas de pescadores amenazados por Termoeléctricas, o de mapuche, rapa nui, likan antay y tantos otros pueblos originarios amenazados por grandes intereses económicos; o para los movimientos en contra de Pascua Lama, Hidroaysen e incluso, en el propio Magallanes, Isla Riesco; entonces significaría que nuestro país estaría comenzando a salir del actual letargo que ya dura demasiado tiempo… demasiado.





Posted by Francisco on January 20, 2011 at 10:07 PM CLST #
Posted by Jorge Rivera-Clerc on January 21, 2011 at 09:29 AM CLST #
Es cierto es otro marco conceptual, pero tan "cientifico" como el tradicional
Posted by JFK on January 21, 2011 at 09:44 AM CLST #
Posted by andrés garcía on January 21, 2011 at 10:00 AM CLST #
Posted by Pavel Sukhoi on January 21, 2011 at 10:34 AM CLST #
Posted by anacl on January 21, 2011 at 11:00 AM CLST #
Posted by Francisco on January 21, 2011 at 11:31 AM CLST #
Posted by Mónica C. on January 21, 2011 at 12:39 PM CLST #
Posted by Fernando on January 21, 2011 at 12:43 PM CLST #
Posted by Monica C. on January 21, 2011 at 12:47 PM CLST #
Posted by Mónica C. on January 21, 2011 at 12:52 PM CLST #
Posted by Juan Pino on January 21, 2011 at 02:42 PM CLST #
"justamente porque la izquierda ha sido históricamente HOMOGENIZANTE"
Especialmente en base a la violencia o con leyes absurdas.
Posted by Felipe C on January 21, 2011 at 03:09 PM CLST #
Posted by Isaías on January 21, 2011 at 06:13 PM CLST #
Posted by Franco León on January 21, 2011 at 06:19 PM CLST #
Posted by Arturo on January 21, 2011 at 06:30 PM CLST #
Posted by mariela alarcon on January 21, 2011 at 08:46 PM CLST #
Posted by Mampato on January 21, 2011 at 10:19 PM CLST #
Posted by jaime on January 21, 2011 at 10:43 PM CLST #
Posted by Juan on January 22, 2011 at 12:19 AM CLST #
Posted by Enrique Westermeyer on January 22, 2011 at 01:05 AM CLST #
Posted by Alberto Reuter on January 22, 2011 at 01:15 AM CLST #
Posted by Alberto Reuter on January 22, 2011 at 01:21 AM CLST #
Posted by Alberto Reuter on January 22, 2011 at 01:25 AM CLST #
Posted by Alberto Reuter on January 22, 2011 at 01:31 AM CLST #
Posted by Alberto Reuter on January 22, 2011 at 01:34 AM CLST #
Posted by Adeodato Avilés López on January 22, 2011 at 07:26 AM CLST #