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Es la política, estúpido
06.29.2008 | 0 Comments
Existe una percepción creciente de que Chile atraviesa por un período difícil. Las acciones de diversos grupos de interés (camioneros, profesores, estudiantes, agricultores y exportadores, por nombrar sólo algunos), las declaraciones de líderes políticos (no sólo de la oposición) y los titulares de los diarios apuntan en esta dirección.
Los indicadores de gobernanza que esta semana publicó el Banco Mundial ayudan a entender la causa de los problemas. Comparando estos indicadores durante el primer bienio del gobierno de Bachelet con los últimos dos años de Lagos arroja luces sobre las causas del malestar. Las diferencias son sorprendentes.
Año a año, el Banco Mundial cuantifica la gobernanza de los países, entendida como "las instituciones y tradiciones mediante las cuales se ejerce la autoridad". Seis son las dimensiones de gobernanza que resume el Banco Mundial con sendos indicadores construidos a partir de opiniones de expertos y encuestas a diversos actores (ciudadanos, empresarios y líderes de opinión) sobre sus experiencias.
Los seis indicadores son: voz y accountability, estabilidad política, efectividad del gobierno, calidad regulatoria, estado de derecho y control de la corrupción. Para cuatro de estos indicadores no hay diferencias significativas entre el primer bienio del actual gobierno y el último del gobierno anterior. Para los restantes dos se observa un deterioro importante. ¿Cuáles cree son los dos indicadores donde hubo un deterioro importante durante la actual administración?
Seguramente la mayoría de los lectores incluyó "control de la corrupción" entre los indicadores donde hubo un deterioro significativo.
No es así. Durante los últimos dos años de Lagos, el 90% de los países controlaba la corrupción peor que Chile, es decir, Chile ocupaba el percentil 90. Durante los primeros dos años del gobierno de Bachelet, sigue ocupando el mismo lugar.
¿Qué explica la brecha entre la percepción de corrupción creciente bajo este gobierno y la realidad de una corrupción que no ha variado? Las encuestas sobre control de la corrupción consideradas por el Banco Mundial se centran en las experiencias de corrupción que tienen los encuestados, con técnicas sofisticadas orientadas a que los encuestados respondan verazmente.
Al concentrarse en experiencias concretas de corrupción, más que percepciones, se puede evaluar con mayor objetividad lo que sucede. Está claro, por ejemplo, que la Contraloría está jugando un rol mucho más activo denunciando actos reñidos con la probidad, tanto a nivel del gobierno central, como de los municipios, como de empresas públicas. El mayor número de denuncias que esto trae consigo, por lo tanto, no refleja más actos de corrupción
Los tres indicadores restantes en que no hubo cambios significativos son el estado de derecho, la calidad regulatoria y la efectividad de gobierno. El primero y el segundo mejoraron levemente (del percentil 86 al 88 y del 90 al 91, respectivamente), mientras que el tercero cayó levemente (del percentil 87 al 85). En todos estos casos las impresiones de las fuentes de información no permiten hablar de tendencia alguna: "Empate estadístico" entre Bachelet y Lagos en estas dimensiones...
Los dos indicadores donde hubo una caída apreciable durante los primeros dos años de este gobierno son estabilidad política y voz y accountability. Para estos indicadores Chile bajó alrededor de 10 percentiles (del 75 al 66 para el primero, del 88 al 77 para el segundo). Estos indicadores son los que más tienen que ver con la calidad de la política. En el caso de estabilidad política, esto es evidente; para voz y accountability este índice mide, entre otros, en qué medida los ciudadanos pueden participar eligiendo sus gobernantes.
Los partidos políticos están en crisis. Todos. Falta transparencia en cómo se eligen las autoridades al interior de los partidos y falta un sistema electoral que motive a los jóvenes para participar.
Los equipos políticos durante los primeros dos años de la actual administración fueron poco eficaces. La "teoría del desalojo" que se impuso en la derecha dificultó (y sigue dificultando) la buena gestión política. La teoría del "todo vale para seguir en el poder" que cada día es más popular en la Concertación tampoco ayuda.
Comparando estos indicadores durante el primer bienio del gobierno de Bachelet con el último bienio de Lagos arroja luces sobre las causas del malestar. Las diferencias son sorprendentes.
Los partidos políticos están en crisis. Todos. Falta transparencia en cómo se eligen las autoridades al interior de los partidos y falta un sistema electoral que motive a los jóvenes para participar.
"Es la economía, estúpido", decía un cartel de Clinton cuando enfrentó a Bush padre el '92. Ese era el talón de Aquiles del ex presidente... Los indicadores de gobernanza del Banco Mundial publicados esta semana sugieren que los problemas de Chile tienen origen en la política, no en la economía.


