Monólogo de una planta sobre la vida, la consciencia y la muerte
Sep. 06 , 2011
Cuándo se imaginaría la lagartija que al bajarse del auto la cola se le quedaría aplastada en la puerta. "Nunca debí dejar la moto", señores dicen que dijo, mirando el retorcer de su cola, antes de emprender como novio mocho las escalas, llenas de pétalos, de la catedral.
Cerró su libro y preguntó: ¿Por qué a las colas no les salen lagartijas? – Hubo silencio - Al final de nuestro curso, seremos capaces de contestar esta pregunta. Por ahora, conformémonos por aceptar que cualquiera de nosotras, pudiendo ser dividida de la forma adecuada, algo así como tomar una de nuestras pequeñas ramitas y enterrarla en tierra húmeda, puede dar origen a un ser similar en esencia. La paradoja surge cuando la porción reproductora es del mismo tamaño que el cuerpo del donante. Un simple argumento de simetría determinaría que no hay razón para que el sentido del Yo se quede en una u otra porción. Descartado el hecho de que el Yo tampoco es divisible, henos a todas aquí, en esta sala de jardín, prisioneras de nuestra lucidez e ignorancia.
Pensaba sola, y con elocuencia, para no aburrirse. Era su forma de no enloquecer, aunque de verdad era consciente de sus contradicciones. Sabía que nada distinto había entre ella y los seres pluricelulares con aparato locomotor. Esos, los envidiados con sistema nervioso, en nada eran diferentes a ella. En realidad, en términos cosmológicos, tanto plantas como animales no eran más que el orden y la combinación adecuada de átomos del aire, del agua y del contenido de un carrito del supermercado. En cualquier ser vivo, importa el ordenamiento y el tipo de sus átomos, pero no la propia identidad de cada uno de ellos. Es decir, no hay Yo en los átomos: Al final, un hombre completo podría ser sustituido átomo por átomo, imperceptiblemente, y respetando cada coordenada de su posición, mientras que seguiría siendo el mismo, con su consciencia intacta, al igual que su soberbia. La clave de todo el metabolismo que hace posible el “milagro” de la vida es que la materia orgánica fluye por los cuerpos biológicos, como por una turbina, para descender de nivel energético, así como el agua que cae desde una cascada, quedando separadas agua y energía disipada. Eso mismo son los hombres: Sistemas disipativos conscientes. Qué se han creído esas minucias termodinámicas. Venir a regarla a una, como dioses picantes, usando manguera.
Aparte del problema de la consciencia, la planta entendía que la muerte de una planta era algo mucho más simple. El dolor, el dolor de la muerte, que es más bien para los que permanecen vivos y sufren la pérdida de un ser querido, requiere minuciosa atención para saber qué hacer con él y que conduzca a la felicidad. Se puede ser feliz a través del dolor de la pérdida. Durante el proceso previo de la lucha contra la muerte de un ser querido, la esperanza es lo último que se pierde, pero, mientras no haya olvido, el amor nunca se pierde. En su caso, tratándose de una planta, cada planta era al mismo tiempo todas las plantas derivadas de una y la misma planta. Sólo así podía interpretar que al ser dividida y reproducida, una parte suya, tal vez la original, se secase y muriese y la otra, la del esqueje, se conservase viva. Sin embargo, el problema mayor aún le obsesionaba: La consciencia. Para un humano es fácil. El mismo que en vida da el riñón es el que se queda con la consciencia.
Había otro problema. En general, una planta no podía moverse y, sin excepción, nunca se movía voluntariamente. ¿De qué le servía su propio accidente de gozar actualmente de consciencia si, al no poder desplazarse y por ello elegir entre múltiples opciones de conducta, no habría ventajas evolutivas respecto de plantas carentes de consciencia? Así nunca se consolidaría evolutivamente su rasgo. Al final, la consciencia que ella ostentaba degeneraría en su descendencia. En cambio en los animales… (Sí, en los animales, incluidos los insectos, porque ya hasta de las avispas sospechaba, desde que se enteró de que tenían comportamientos complejos, como el juego) ¿…necesitaban los animales, y más bien los humanos, “darse cuenta”? ¿Es que acaso las decisiones y las elecciones del menú infinito de conductas no podían ocurrir sin necesidad de tener que ser conscientes? Al fin y al cabo, se habían documentado casos de personas con visón ciega. Es decir, que caminaban, eludían obstáculos y recibían objetos arrojados a sus manos, declarando, con total honestidad, que “no se daban cuenta”. No tenían consciencia. ¿Sería más bien la consciencia un epifenómeno de la conducta? ¿Algo innecesario a la conducta, pero inmanente a ella, de modo que, de otra forma equivalente, todos los humanos pudiesen funcionar como androides, cumpliendo con todos sus compromisos biológicos – esto es, manteniendo todas sus condiciones de borde- con el ecosistema, sin necesidad de ellos “darse cuenta”? Al final, desde fuera de cada organismo sería todo indistinguible, que es lo único que le importa a la ciencia: Lo medible.
Fueron tantas sus cavilaciones – llegó a pensar “Cuando uno no es más que parte de un dibujo, el dibujo no nos pertenece. La vida tampoco…”- que de pronto comenzó a perder la atención en sus pensamientos y después esos pensamientos sin atención terminaron esfumándose, aunque después de una total carencia de lucidez. Entonces, mientras la planta salía de su desmayo, recobraba gradualmente su falta de consciencia. Por fin, nuevamente era una más en su jardín.
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INSTINTOS CUYA CONCIENCIA PODÍA SER DE UN SANTO O DE UN CRIMINAL. SIN CULPA.
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Posted by KARIM on September 06, 2011 at 10:29 AM CLT #
Esa plantita a medida que crecia hacia arriba tambien profundizaba sus reaices,deberiamos hacer lo mismo.
Posted by JuanKa on September 06, 2011 at 11:14 AM CLT #
Posted by Jorge Alfonso on September 06, 2011 at 06:05 PM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 07:52 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 07:59 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 08:05 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 08:10 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 08:16 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 08:22 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 08:27 AM CLT #
Posted by Heriberto Paredes on September 07, 2011 at 08:33 AM CLT #
Posted by Jorge Alfonso on September 07, 2011 at 09:18 AM CLT #
Posted by edmundo on September 07, 2011 at 07:54 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 09, 2011 at 12:58 PM CLT #
Un agradecimiento al señor autor, una invitación a don Heriberto Paredes a que haga la prueba de cuánto es capaz de pensar como planta y cuanto no. Dejando es claro, por supuesto mi respeto ante su credo.
Saludos.
Posted by CQ on September 10, 2011 at 08:21 AM CLT #
Posted by Cristhian on September 20, 2011 at 09:07 AM CLT #