Siempre estás diciendo que te vas

Posted on November 03, 2010 by Daniel Mansuy Huerta

Publicado por La Tercera, 3 de noviembre de 2010

Es, sin duda, un político de primera clase. Pertenece a esa estirpe que, lejos de amilanarse por las dificultades, sabe sortearlas ganando en fuerza y en altura. Posee una rara capacidad (que muchos nos querríamos) de leer los momentos políticos, y se ha ganado el respeto de todos, porque cumple con la palabra empeñada y no se queda en pequeñeces (la DC y Ricardo Lagos pueden dar fe).

Es el gran forjador del crecimiento de la UDI, y por eso su liderazgo interno -más allá de los vaivenes- es indiscutido. Nadie convoca tanto como él porque, en rigor, encarna a la perfección, en lo mejor y en lo peor, el sentido de misión tan caro al gremialismo. En lo mejor, porque dota de sentido a la actividad política; en lo peor, porque a veces cuesta saber si las decisiones en la UDI se toman con criterios políticos o personales.
Quizás una de sus grandes virtudes es que está dispuesto a exponer su liderazgo poniendo en la mesa temas incómodos para su sector, y el último ejemplo es su propuesta de referendo por el mar para Bolivia. Aunque es evidente que la sugerencia deberá recorrer un larguísimo trecho antes de ver la luz (por de pronto no sólo es inconstitucional, sino que olvida que el principal escollo para resolver el problema boliviano no es chileno, sino peruano), tiene el mérito innegable de mover el tablero, descolocar a los interlocutores y obligarnos a pensar una cuestión que, tarde o temprano, tendremos que enfrentar. El hombre es así, provocador, sin complejos, seguro de sí mismo, inclasificable. Siempre con la mirada puesta en el horizonte -mientras sus colegas apenas alcanzan, no sin esfuerzos, a mirar sus propias narices-, logra dictar la agenda en lugar de estar sometido a ella.

Con todo, está incómodo con el gobierno de Piñera. No lo siente suyo y no le gusta el ejercicio personalista del poder. Es comprensible, porque el diseño piñerista deja un escaso margen de juego a los barones de la derecha. A pesar de sus deseos explícitos, no fue nombrado ministro y es el primero en saber que sus elevadas ambiciones son difícilmente alcanzables desde el Senado. Se nota que le falta la primera línea de fuego, que quiere más protagonismo y por eso usa y abusa de la primera persona singular. De algún modo, le frustra no recibir el debido reconocimiento ni de sus correligionarios ni del gobierno ni del país ni de nadie. Probablemente, eso explique su insistencia en cierto discurso quejumbroso y plañidero. Que la política no me gusta, que me quiero ir a navegar a los lagos del sur, que hay una carta secreta donde lo digo todo, nos dice, como si todo eso pudiera interesarnos y formar parte de la cosa pública.

La paradoja es extraña y consiste en lo siguiente: uno de nuestros políticos más adultos -por su responsabilidad y su sentido de Estado- es al mismo tiempo uno de los más adolescentes por sus constantes y aburridas crisis de identidad. Su tono raya a veces en la autoflagelación, como si quisiera convencernos que lleva años haciéndonos un favor. Sin embargo, los políticos en serio se guardan sus dudas existenciales, si acaso las tienen. Mientras no decida si lo suyo es comedia o algo distinto, Pablo Longueira no sólo será un estorbo para la derecha. También se irá convirtiendo, con el tiempo, en un memorable caso de despilfarro político, cada vez más difícil de tomar en serio.



Comments:

Una excelente descripción del mayor discípulo de Maquiavelo. Ahora viniendo de alguien del OPUS DEI, no ma llama la atención. Se nota que no conoces a Longueira o "pungueira" como lo conocemos en RN, por sus movidas. Entre otras negociar con Lagos para rebajar la deuda de Yurasec. No puedes usar la filosofía política para idealizar personajes siniestros de la política hijos de Pinochet... Te sugiero que vayas menos a misa y vivas más tu fe con los más pobres.

Posted by Gustavo Gutierrez on November 03, 2010 at 02:34 PM CLST #

Es que acaso, la naturaleza, tan sabia y seria siempre, le esta jugando una mala pasada al propio ser humano. Que tiene que ver el sistema económico-jurídico con que sujetos de la peor calaña manejen un país. El problema no es el sistema, son los políticos. Los diarios de copesa existen porque diarios de izquierda no los lee nadie, salvo los que son para la risa. Y es en la TV y las radios donde perpetran la propaganda eficazment

Posted by hernán on November 03, 2010 at 03:49 PM CLST #

No entiendo como alguien puede decir que es especialista al mismo tiempo de: Teoría Política y Constitucional (Abogado). Actualidad Nacional (Periodista). Relaciones Internacionales (Cientista Político). Sociología (Sociólogo). Historia de Chile (Historiador). Sin contar que obviamente se considerará especialista en filosofía. El drama de los profesores universitarios actuales, es que saben de todo, a diferencia de los viejos maestros. La soberbia de los ignorantes. Por eso escriben cosas raras.

Posted by El Sorprendido on November 03, 2010 at 08:07 PM CLST #

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