Los alumnos que se lucieron en el semestre
Lucharon fecha a fecha para lograr el objetivo mayor con su equipo: ser campeones de Honor de la Copa Soprole UC. Y si bien el logro fue colectivo, el aporte de cada uno de ellos fue trascendental a la hora de marcar la diferencia en el segundo semestre.
Son los casos de Jael Agredo, capitana del equipo de básquetbol del Instituto Miguel León Prado; Javier Sotelo, pivote del Liceo de Aplicación; la voleibolista Catalina Danés, líder del Thomas Morus; Ignacio Zavala, capitán del equipo de vóleibol del Andrée English School; Fernando Cordero, futbolista de la Mini del Cumbres y Matías Correa, volante del Sagrados Corazones de Manquehue.
Todos ellos cuentan las horas para iniciar las vacaciones, pues están en las últimas clases del año. Cuando entran a la cancha principal de San Carlos de Apoquindo para esta producción fotográfica, los futbolistas de inmediato se imaginan cmo sería festejar un gol ante el estadio lleno. Los voleibolistas y los basquetbolistas, en cambio, se divierten con una pelota y con la cara cubierta de risa posan para las instantáneas.
Jael es la que más disfruta con la sesión y junto a Catalina ríen todo el tiempo. Los varones son más callados, pero acompañan con una sonrisa cada situación anecdótica. Se podría decir que la alegría de las mujeres y el sigilo de los hombres es la misma que muestran en la cancha.
“En la final les dije a mis compañeras que disfrutáramos el partido. Que juguemos como amigas, porque si no se disfruta, no podremos ganar”, recuerda Agredo.
A la mayoría les molesta el sol, pero lo soportan y no se cansan de posar. Es algo así como jugar un encuentro sin energía o en un ambiente adverso. De alguna manera logran salir adelante.
Viene la fotografía final y en medio de las challas y los colores que emanan los extintores entonan el “Dale campeón” que cantaron hace un par de semanas.
Son los mejores del segundo semestre, deportistas que con su alegría llevaron copas a sus respectivos colegios.

