Universidad de Chile: El tablero funcionó como reloj
Dec. 09 , 2011
Publicado en La Tercera, 09 de diciembre
Las finales se ganan, no se explican. Hay momentos en que es necesario disponer de fortuna, sobre todo cuando el rival te apremia. Anoche Universidad de Chile dio un paso gigantesco para transformarse en el primer equipo chileno en ganar la Copa Sudamericana a partir de una actuación sólida, donde tuvo las opciones para incluso resolver la llave con un par de situaciones claras en los botines de Matías Rodríguez y Charles Aránguiz en el segundo tiempo.
Jorge Sampaoli conocía al rival y se notó. La inclusión de Albert Acevedo para tomar a Ezequiel González resultó determinante. Al cortar el circuito del volante argentino, Liga enfrentó una dificultad mayor. Ya no tuvo claridad en la zona de gestación y sus opciones quedaron circunscritas al descuelgue por el sector derecho de Néicer Reasco, que ganaba la espalda de Eugenio Mena. A eso se sumaba el trabajo de Claudio Bieler, instalado como segunda punta, en la zona derecha, donde superaba a José Rojas.
En el costado izquierdo de la defensa, los azules tenían plenamente controlado al adversario. Paul Ambrosi perdió el duelo con Rodríguez, vital a lo largo de los 90 minutos, sobre todo en el primer lapso, cuando la presión del dueño de casa amenazaba. El argentino fue desahogo permanente por la derecha, pero también se movió hacia el centro, donde batallaban Marcelo Díaz y Aránguiz, unos metros más adelantado. Cuando se observa la selección argentina y se revisa la enorme cantidad de jugadores que han ocupado el lateral derecho, da la sensación de que el formado en Boca Juniors no desentonaría en esa función.
La salida de Bieler, lesionado, sustituido por Luis Bolaños, fue clave. Dejó de inquietar Liga, que terminó buscando el centro para Hernán Barcos. El cordobés tuvo dos situaciones muy claras, pero en ambas los zurdazos se fueron desviados. La más clara, antes del tanto de Vargas. El centro del "Equi" González -en la única vez que escapó a la marca de Acevedo- encontró la atropellada del tanque de Bel Ville.
No fue una de las mejores actuaciones de la "U". Da lo mismo. Era la primera final y eso lo entendió desde el comienzo. Los volantes de Liga jamás tuvieron espacio para manejar la pelota, siempre encontraron una camiseta azul para apretarlos: Sampaoli mostró que también sabe esperar a sus adversarios.
Párrafo aparte para Eduardo Vargas. Entró poco en juego, pero cada vez que lo hizo hubo sensación de riesgo. El pique en diagonal en la maniobra del gol es notable. En una fracción de segundo superó en velocidad a Diego Calderón, ganó la espalda de Norberto Araujo y definió con la categoría de un crack para superar la salida apresurada del meta Domínguez.
Vargas es quizás lo más parecido a Patricio Yáñez. Por velocidad y explosión en la salida son muy similares. La diferencia, a favor del azul, radica en su capacidad goleadora. El de Renca posee la frialdad que los artilleros de raza necesitan para liquidar en los últimos metros. Su nivel va creciendo y por ahora su futuro asoma inmenso. Bien por él, por la "U" y la Selección.
En el complemento, Universidad de Chile terminó justificando la victoria ante un adversario ducho, que chocó frente a la confianza y seguridad de un trío defensivo que crece en solidez. Osvaldo y Marcos González (anuló a Barcos), más José Rojas cumplieron y en la valla Jhonny Herrera puso el pecho a las balas y acudió a la fortuna cuando se equivocó en los centros aéreos.
Como nunca antes, la "U" está a un paso de su noche más gloriosa. Se lo merece. Ningún rival fue mejor que el de Sampaoli en esta copa. Y eso vale mucho.





Posted by Candonga on December 09, 2011 at 09:48 AM CLST #
Posted by Patricio A. Godoy on December 09, 2011 at 10:51 AM CLST #
Posted by Cesar Guajardo on December 09, 2011 at 01:33 PM CLST #
Posted by cesco on December 10, 2011 at 07:34 AM CLST #