Una victoria para capear el temporal
Nov. 16 , 2011
Publicado en La Tercera, 16 de noviembre del 2011
Golpeados en la cancha y fuera de ella; con dudas adentro y en la gente. Un panorama complejo, al borde de la crisis por la boleta en Montevideo y la marginación de los cinco del "Bautizo". Como si fuera poco, al frente el Paraguay de siempre, metedor y aguerrido, pero con nulas ideas, salvo el pelotazo buscando la cabeza de Nelson Haedo Valdez. En ese escenario, Chile se sobrepuso y concluye esta primera ronda de 12 puntos con seis unidades.
Una cosecha mejor que en las tres pasadas ediciones de las Eliminatorias desde que se desarrolla este formato, con un resultado que afirma al cuerpo técnico después de las turbulencias de estos 40 días borrascosos.
El balance indica que Chile con Alexis Sánchez en el terreno es otra cosa. No brilló, pero sus trazos siempre generaron desequilibrio, sobre todo en el complemento. La maniobra del segundo gol, anotado por Campos Toro, nos recordó que el tocopillano está por sobre la media y es distinto.
Se van estos dos partidos y la mejor noticia es la recuperación de Matías Fernández. El enganche se puso el equipo al hombro, apareció cuando las papas quemaban y el rigor de los volantes "guaraníes" apretaba en la mitad del campo. Con su explosión, girando de espalda al arco, se impuso en la primera maniobra, limpió el camino y quedó con panorama.
Costó en el primer tiempo, porque Sánchez, Eduardo Vargas y Humberto Suazo no se movían como la situación demandaba. Mauricio Isla recorría la franja, pero le faltaba claridad en los metros finales, mientras Charles Aránguiz, ubicado como volante por la izquierda, trataba de sacar la tarea, a pesar de estar muy desacomodado. Se las arregló porque es un buen jugador. Después, con el ingreso de Campos por Suazo, pasó al centro para acompañar a Gary Medel y la pelota comenzó a durar más.
Conmovedor Gary Medel. Patrulló a todos en el mediocampo, jugó con criterio en la mitad de la cancha y dejó en claro que es un futbolista de excepción, un volante que está en la alta competencia y partido a partido se va transformando en el caudillo que todo cuadro necesita.
El aire se cortó con un cuchillo durante buena parte de los 90 minutos. El mazazo de Montevideo aún estaba latente y ese clima se percibía. Ahí estuvo el meollo del asunto. La "Roja" fue capaz de sobreponerse ante un adversario incómodo, porfiado. Quizás por eso hubo carencia de movilidad. La tensión siempre genera incomodidad. Como se apreció con la última línea, donde la pelota quemaba, en especial en el primer tiempo. Esos pases entre los zagueros generaron ese murmullo incómodo que se sintió en todo el Nacional. Pablo Contreras puso el primer tanto con un cabezazo sorpresivo en un lanzamiento de esquina. Algo impensado ante la "Albirroja". Un premio para su tenacidad, que lo hace actuar sin chistar como zaguero izquierdo, a pesar de que le cuesta un montón.
En esta noche especial, tórrida, Claudio Bravo, el capitán, discutido, apareció debajo de los palos para decir que es el titular. Fue clave, y si bien cometió un grueso error en su salida sobre el minuto 82, siguió yendo a cortar los centros que mandaba la escuadra de Francisco Arce. Su contención en los 71' fue portentosa.
Se va 2011 y la selección chilena está en carrera para Brasil 2014. Dos victorias como locales marcan el tono de este proyecto. El equipo venía jugando mal, con claroscuros preocupantes. Afortunadamente, en una hora decisiva, puso la fibra que se requería. Los neutrales dirán que no fue un buen partido. La precisión escaseó, pero en la refriega sobró espíritu para sacar la tarea con dignidad y orgullo.
En junio la pelota vuelve a rodar.




