Pelea de fondo
Mar. 19 , 2010
Los tres clubes grandes compiten en la fase de grupos de la Copa Libertadores. La "U" ganó a Flamengo y dio un paso importante. Universidad Católica igualó ante Caracas en Venezuela y prolongó su mal momento. Colo Colo reiteró sus vaivenes y vio frustrada su victoria ante Vélez Sarsfield en el epílogo.
Eso en la cancha, porque en la arena institucional vuelven a estar de acuerdo en un tema económico y de poder, como sucedió en los años '80 y '90, cuando a partir de su raigambre popular quisieron imponer su hegemonía.
Hoy la disputa radica en la repartición de los excedentes generados por el CDF, posibilidad que nadie soñó en 2003, cuando el Consejo de Presidentes dio luz verde a este detentador de derechos que es el Canal del Fútbol. La memoria suele ser frágil y la realidad es que en aquel momento la actividad estaba en la bancarrota. Más que firmar, los clubes capitularon ante la necesidad.
Albos, azules y cruzados sostienen que los ingresos extras deben ser repartidos según el contrato, donde ellos poseen una posición privilegiada a partir de que les transmiten todos los partidos. El directorio de la ANFP, con el aval estatutario, plantea que debe entregar los recursos de modo igualitario. Los reclamantes acudieron al Tribunal de Asuntos Patrimoniales, olvidando que el problema central es que el contrato inicial es el malo.
Más allá de los procedimientos, lo que ha quedado en claro es que las dos visiones sobre el modelo no variaron. Los grandes mantienen su lógica avasalladora. Olvidan sus controladores que fueron sus socios los que debieron asumir una deuda histórica con el Fisco por la debacle provocada con el alza del dólar en 1982, cuando los contratos estaban firmados en ese moneda.
Tampoco recuerdan que sus antecesores, en la década del '90, contrajeron compromisos impagables. Claro, salieron campeones, pero no le pagaron a nadie. Llegaron a la quiebra y arrastraron a los demás clubes al precipicio, en una espiral inflacionaria feroz que reventó y puso al fútbol en la peor crisis de su historia.
En este panorama, el presidente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls, declaró mal y dio oxígeno a los reclamantes. Su análisis no tuvo matices, aunque lo más grave es que pone al tribunal en una incómoda posición al decir que la presentación de sus opositores no tiene futuro.
La razón indica que debe haber una salida intermedia, como el propio directorio propuso en un momento. La idea de Everton, que reconoce la convocatoria de los tres grandes y plantea el 20 por ciento del total de los excedentes para la Primera B, muy por sobre lo que tradicionalmente recibieron en el ascenso, asoma razonable. El problema es que, a esta altura, lo que está en juego es quién pesa más.





Posted by Toño on March 19, 2010 at 10:52 AM CLT #
Posted by Rodrigo on March 19, 2010 at 11:27 AM CLT #