¿Empezó el trabajo sucio de cierta prensa?
Jan. 28 , 2010
El Lunes, leí con rabia una nota no firmada aparecida en el diario La Segunda, que intentó crear un caso, sacando de contexto un informe de la Contraloría General de la República, y haciendo acusaciones sin fundamento alguno.
No pude sino recordar la campaña de cierta prensa, al término del Gobierno del Presidente Lagos, dirigida a horadar el apoyo ciudadano que había concitado su gestión, con la clara intención de transformar a través de conjeturas e intrigas, la opinión que la ciudadanía se había formado. Tengo la sospecha de que este artículo inicia un nuevo período de manipulación tendiente a mermar la obra y el apoyo a la Presidenta Bachelet, un ejercicio velado, sinuoso y abusivo del "cuarto poder", como solía designarse a la prensa en los años previos a la Revolución francesa, en alusión a la extraordinaria influencia que ésta ejercía.
“Computadores nuevos embalados por más de 240 días detectó Contraloría en colegio”, así titulaba en una de sus páginas interiores, el mencionado diario, intentando (vanamente) marcar la pauta del día. Y luego procedía a presentar como hechos casi delictuosos, cuestiones que son totalmente normales e inherentes a la complejidad de un proyecto de la magnitud del Plan “Tecnologías para una Educación de Calidad” (TEC), y que cualquier empresa u organización que ha experimentado la incorporación masiva de la tecnología reconoce forman parte del ciclo natural de evolución de estos procesos.
Vamos entonces a las supuestas irregularidades:
- “Se estableció que el Mineduc, la Unidad Red Enlaces y las Seremis no ejercen supervisiones periódicas en terreno”. Error!! Enlaces es la institución del Mineduc que más visitas de apoyo realiza a las escuelas, a través de una Red Nacional de 20 Universidades (RATE) que asisten a todas las escuelas de Chile, inclusive las zonas más apartadas (p.e., Antártica o Isla Juan Fernández). Sólo durante el año 2009, se realizaron cerca de 60.000 visitas de asesorías técnicas y pedagógicas, es decir, un promedio de al menos 5 visitas anuales a las cerca de 12.000 escuelas subvencionadas.
- “la distribución de los equipos fueron entregados directamente por los proveedores a los colegios”. ¿Cuál es la irregularidad de ésto? En efecto, avalados por estudios de costos, se determinó que las condiciones de compra de los computadores contemplara la entrega al destinatario final (y por lo demás así ha sido siempre). Así, se aprovechan las redes logísticas de las empresas distribuidoras. Este mecanismo le significa al Estado importantes ahorros. Evita que los computadores se apilen en bodegas centrales, que además no existen. Los computadores sólo se pagan una vez que la entrega ha sido aceptada por el destinatario (la escuela). Posteriormente, la Universidad responsable de atender esa escuela realiza una inspección, controla la recepción y apoya el proceso de instalación. El proceso así diseñado ha permitido distribuir más de 60.000 computadores este año de manera segura.
- “En Tarapacá visitaron 15 colegios y en ninguno estaba recepcionada la totalidad de los equipos asignados”. Muy probable y nada de anormal. En el Plan TEC. los colegios elaboran sus propios proyectos informáticos y éstos contemplan una diversidad de equipos (computadores de escritorio para los laboratorios, laptops y videoproyectores para las salas de clase, netbooks para las bibliotecas, etc.), los cuales son comprados a distintos proveedores que despachan en distintos momentos. Lo importante es que Enlaces sabe en todo momento cuál es la situación de los establecimientos, es decir, el sistema electrónico de seguimiento de compra y despacho permite un control detallado del proceso.
- “Incluso en el Liceo Polivalente Sagrado Corazón se constató que enviaron 2 PC y 2 proyectores que estuvieron, a lo menos, 245 días embalados y no se utilizaron”. Esta es una situación tan particular, que habría que consultar directamente al Colegio las razones que tuvo para no desembalar. En todo caso, 2 computadores de un universo de 60.000 parece casi una anécdota. Es importante volver a recordar que son los sostenedores los responsables de la mantención y uso del equipamiento. Parece un contrasentido confiarles la educación de nuestros chicos y no atrevernos a confiarles el uso del equipamiento informático.
- “En 4 colegios no se ubicaron los equipos asignados (15 PC, 10 computadores portátiles y 11 proyectores) porque “habrían sido sustraídos de acuerdo a lo indicado por los respectivos sostenedores”, aunque no se acreditaron las denuncias ante el Ministerio Público”. Reitero, al momento de firmar los convenios mediante los cuales se regula la entrega del equipamiento, los sostenedores se hacen responsables de la mantención y buen uso de los equipos que reciben; por tanto, ellos se obligan a implementar medidas de seguridad y contratar seguros contra robos. Lo que corresponde en este caso es hacer valer estos seguros, o bien en caso de determinarse negligencias, que ellos mismos repongan el equipamiento.
- “En Salamanca el computador portátil de un colegio viaja a diario de la casa del profesor al establecimiento”. Por favor, ¿qué hay de malo en eso? Muy por el contrario, felicito el entusiasmo de ese profesor y ojalá muchos lo imiten. Enlaces no sólo ha estimulado a los sostenedores para que faciliten el uso de los computadores portátiles por parte de los profesores (como ocurre en todas las empresas), sino que incluso ha promovido programas para la entrega de computadores a los docentes destacados. Un computador portátil es mucho más útil en manos de un docente que lo usa para preparar la clase del día siguiente o bajar material educativo, o simplemente navegar, que encerrado en un armario de la escuela.
- “Junto con explicitar que no había un inventario computacional ni manual por parte de los colegios que acredite la existencia de los equipos, se detectaron problemas en la seguridad e instalaciones eléctricas”. Este punto es muy inespecífico. Lo que Enlaces puede asegurar es que todos los despachos de computadores a las escuelas se realizan después de que los técnicos de las Universidades de la RATE han verificado que se cumplan las condiciones de seguridad, habilitación de espacios, tendido eléctrico, etc. No es descartable que alguien pueda haber hecho mal su trabajo y haber aprobado una instalación defectuosa, pero para tranquilidad de la población, esta sería una rara excepción y en ningún caso la regla.
Podría seguir así punto por punto, pero se me hizo tarde, ya estoy cansado e imagino que el lector se está empezando a aburrir. Sólo quiero terminar esta nota señalando que es fácil enturbiar un proceso con acusaciones sin fundamentos, y cada uno de las observaciones tiene otra lectura posible.
Por el bien de Chile, por el bien de nuestra educación, mi invitación es a que seamos responsables con Instituciones y programas que no sólo son un orgullo y parte del patrimonio de un país, sino que el andamiaje sobre el cual seguiremos construyendo la educación de calidad para el siglo 21 que tanto necesitan nuestros chicos. Si alguien tiene dudas acerca de la seriedad y calidad de lo realizado, que investigue, escuche a las partes, y sobre todo, que no saque de contexto frases dentro de un informe, con el solo objetivo de enlodar. Termino felicitando a las miles de personas que trabajan arduamente en la Red Enlaces por hacer posible el sueño de una mejor y más equitativa educación. Que estas injustas acusaciones no mermen su esfuerzo y pasión.
El fin de un ciclo
Jan. 11 , 2010
Cuando ya parecía que se había escrito todo respecto de la próxima elección presidencial, cuando han sido estudiados los más sofisticados escenarios y se han barajado todas las hipótesis que explicarían el resultado del próximo Domingo, aparece la última editorial de The Clinic que vuelve a poner magistralmente las cosas en su lugar y las hace aparecer simples pero no por eso menos profundas.
“Ya suena la campana” es la metáfora de un “boxeador cansado que proviene de la mejor escuela de boxeo”, que había hasta ahora ganado todas sus últimas peleas y con esta acumulación de trofeos había hecho crecer mucho a Chile. Sin embargo, tras veinte años en el ring, este boxeador “tiene la vista nublada, de pronto se le pierde el contrincante, su cerebro se llena de recuerdos, y atontado por el mareo piensa que en frente suyo está el mismo pugilón de antes, al que volteó tantas veces siendo joven, cuando era menos experto en mañoserías … pero con verdaderas ansias de ganar.”
Después de este electroshok que nos deja respirando con dificultad, Patricio Fernández logra devolvernos la sangre al cuerpo al cerrar su editorial. “Desde los pulmones roídos del boxeador comienza a emanar un soplo de vida que por el momento pueden solo percibir los mejores informados, una brisa lánguida que se siente entre los que aún esperan hacer lo suyo, en Marco y la Tohá” (agrego a Orrego), “ y en un montón de tipos y tipas cuyos nombres casi nadie ha escuchado. En el aire nuevo de los que creen que aquí quedan muchas batallas por dar, muchas razones para pegarle con fuerza a los enemigos de una sociedad más igualitaria, en la que ojalá todos nos tratemos de tú y el usted se lo ganen los caballeros de alma. Una República laica sin ir más lejos”.
Debo decir que después de este texto, cualquier cosa que se escriba puede parecer banal. Intentaré sin embargo agregar un par de ideas.
Muchos tenemos la sensación de que, sea cual sea el resultado del próximo Domingo (OJO, esto no depende de quién gane), el país cierra un ciclo e inicia otro nuevo. Es tiempo por tanto de pasar en limpio los apuntes de nuestra historia reciente, y aprestarnos a publicar la versión final de la novela, al mismo tiempo de empezar a garabatear las páginas de la etapa que se inicia.
En lo personal, no tengo dudas que la historia reciente ha sido muy positiva, que el año 1990 la alegría se instaló para la gran mayoría de chilenos (sólo unos pocos nostálgicos de dictaduras nunca quisieron aceptarlo), pero la alegría no es una emoción permanente, nos acostumbramos al nuevo status y debemos reinventarla para hacerla perdurar, y en eso sí nos fuimos quedando.
No obstante ello, un Gobierno que termina con 80% de aprobación, que sucede a otro Gobierno de la misma coalición que termina con 70% de aprobación ciudadana, no pueden considerarse fracasos y terminarán en los libros de historia consignados probablemente como los mejores años de nuestra vida republicana. Ya tendremos la oportunidad de escribir más sobre eso, pero un indicador resume gran parte de lo anterior: la reducción de la pobreza desde un 39% (’90) a un 13% (‘2007).
No obstante, nos fuimos durmiendo sobre los laureles y el éxito en ciertos dominios impidieron ver las sombras, algunas grandes, que aparecieron como consecuencia de las propias luces que fuimos encendiendo, o lo que es lo mismo, en la medida en que se fueron descorriendo los velos que las tenía ocultas.
Las sombras no opacan las luces de este período y más bien son ellas las que nos invitan a seguir en el ring, dándole sentido a las batallas inconclusas. Cada uno tendrá su lista de prioridades y tendremos que acordar por dónde partir.
Como todo fin de ciclo, es importante agradecer con entusiasmo a quienes fueron los líderes y protagonistas de esta etapa, y reconocer su aporte. Pero acto seguido, corresponde invitarlos a dar un paso al costado a la brevedad. Los espacios desde donde pueden seguir contribuyendo son innumerables, pero tienen que abandonar el escenario, de lo contrario, la renovación es un mito. Ya no podemos seguir esperando señales al respecto, ellas están por todos lados.
Sin embargo, las generaciones de recambio también tienen que hacer su trabajo interior; nada es gratis y es necesario ganarse el derecho, y como lo señalaban Freud y nuestro Jodorosky, el primer paso es “matar al padre” en el sentido metafórico de bajarlo del pedestal, dejar de tenerle miedo, liberarse de él y construir una nueva relación. Así se ha construido la historia, y así seguirá construyéndose en los próximos años.

