Madurez democrática
Jul. 24 , 2009
Recientemente, y a propósito de la polémica votación del proyecto de la "píldora del día después", que significó una incómoda situación al interior de la Coalición por el Cambio, el diputado UDI Marcelo Forni aseguró que tanto él como los otros detractores de la inciativa no están "para legislar a favor de las mayorías".
Parece encomiable la auto impuesta misión del parlamentario de ser la voz de las minorías, porque habla de alguien que cree que todas las opiniones deben tener su canal de expresión en el Congreso. Por lo mismo, resulta al menos curioso constatar que es el mismo sector al que él representa, el que se ha negado sistemáticamente a permitir un cambio en nuestro sistema electoral.
El binominalismo ha sido fuertemente criticado, desde su imposición en la dictadura, por aquellos que pensamos que una democracia saludable no puede negar la existencia de corrientes políticas que cuentan con cierto respaldo popular, sólo por conveniencia.
Los grandes perdedores con este sistema han sido los sectores de izquierda no afiliados a la Concertación, por no alcanzar la votación requerida para lograr un escaño en alguna de las dos cámaras del Parlamento. El problema radica en que, en la medida en que dichos sectores sigan siendo numéricamente poco relevantes y continúen excluidos del sistema, la democracia chilena corre el riesgo de debilitarse.
No es posible pretender negar el pensamiento político disidente sólo porque no se le permite participar en todas las instancias democráticas, gracias a un complejo entramado electoral que permite entregarle el mismo número de escaños en un distrito a una lista que obtiene el 65% de los votos y a otra con sólo el 33%.
Este sistema ha resultado funcional para la derecha y se entiende que, por ello, no tengan mayor interés en eliminar un mecanismo que les ha permitido una mayor representación que la que proporcionalmente corresponde. Sin embargo, les ha significado el costo de mantener alianzas forzadas a ambos partidos de la coalición, limitando las aspiraciones presidenciales de un partido, a favor del otro que no necesariamente es más representativo.
Si, como el diputado Forni, existen otros parlamentarios que creen que las minorías tienen derecho a participar en la vida política del país, tal vez podamos pensar que hemos alcanzado la madurez suficiente como para asumir lo que ya es consenso y demanda ciudadana y, así, encauzar la divergencia en el marco político que la ciudadanía eligió para Chile, hace más de veinte años.




http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2009/07/22/madurez-democratica.asp
Posted by Juan Pedro on July 24, 2009 at 10:49 AM CLT #
Posted by Vanessa D. on July 24, 2009 at 10:54 AM CLT #
Está claro que en la democracia las mayorías mandan, pero eso no puede dejar de lado el legítimo espacio a las minorías activas de expresarse, participar de las discusiones y, por qué no, convencer, ganar adeptos convertirse en mayoría.
Por último, si hay una minoría que me tiene APESTADO, es la conservadora.
Posted by Christian B on July 24, 2009 at 11:07 AM CLT #
La minorias son minorias y punto, si requieren representaciòn deben reorganizarse...mejorar, evolucionar, de esa forma seran un real aporte a la democracia.
Los partidos que tienen representaciòn parlamentaria debiesen preocuparse por escuchar a las minorias, atender sus necesidades, minorias siempre existiran
Posted by Homero on July 24, 2009 at 04:12 PM CLT #