Carlos Sierralta

Urbanismo para principiantes

 

Torre de Codicia, muñón de avaricia

Mar. 14 , 2009

30 Comments

El catolicismo considera dentro de los siete pecados capitales a la codicia o avaricia como uno solo, condenando a todos quienes estamos permeados por esta tradición a entenderlas indistintamente. Tanto en lengua anglosajona como en nuestro castizo son sinónimos que refieren a una pulsión desmedida por acumular riqueza. Hace poco Agustín Squella  desmenuzaba las no tan evidentes diferencias entre los codiciosos y los avaros. Dice el aludido: “Si avaro es el que tiene y retiene, o sea, el que se resiste a dar, codicioso es el que tiene y quiere ante todo tener más“. Interesante distinción, con la que no podría estar más de acuerdo, salvo porque ante determinados contextos y estímulos, el avaro puede convertirse en codicioso, y viceversa, dándole la razón a la indiferenciación tradicional.

En el Santiago bajo la actual crisis es posible encontrar un ejemplo rotundo de tal metamorfosis. Cuando Horst Paulmann se propuso construir lo que sería el ícono de la capital del próspero país de aquel entonces, dio muestras incuestionables de una codicia desmedida. En el entorno del lugar donde por dos décadas esperó con paciencia monacal por la valorización del terreno a edificar, se había levantado un paraíso de las más modernas y altas y magníficas construcciones, donde la suya sería la más colosal de todas, el minarete desde donde se cantaría su triunfo en el negocio del consumo masivo. Para un proyecto de tal envergadura recurrió al afamado arquitecto Cesar Pelli, argentino ducho en encumbrar rascacielos de magnitud global. También se hizo de asesores estratégicos que le permitieron convencer a las burocracias locales, regionales y nacionales de que esta gigantesca estructura sería no sólo un éxito inmobiliario y comercial sin precedentes, sino también el símbolo inequívoco de la pujanza de un país prestigioso. Antes que Ricardo Lagos pusiera la primera piedra de este monumento a la bonanza, autoridades municipales y sectoriales dieron la venia para el inicio de las obras, sin antes reflexionar sobre el impacto vial y urbanístico de tamaña intervención urbana. Cuando se polemizaba acerca de quién debía pagar los costos de mitigación por los impactos viales, el empresario no dudaba en afirmar que éstos correspondían al Estado. Mal que mal, la obra generaría empleos y le daría prestancia a una capital ávida por escalar en los rankings internacionales de competitividad de ciudades. La codicia le incitaba a generar riquezas a partir de costos que pagarían otros.

Pero cuando los efectos de la crisis internacional comenzaron a arreciar, el efecto del miedo generalizado en el mundo entero hizo retroceder al hombre en sus afanes de grandeza. Antes que no ganar, prefirió no perder, como hacen los avaros.  No hubo lugar en su cabeza para los emplazamientos de Michelle Bachelet a no castigar el empleo. Sólo lo hubo para los consejos de sus asesores financieros que recomendaban olvidar su orgullo germánico y esperar tiempos mejores. Ni las desesperadas llamadas de los ministros Bitar y Velasco ofreciéndole los millones de dólares necesarios para construir las obras de mejoramiento y mitigación vial lo hicieron cambiar de decisión. La palabra para esta actitud conservadora es la avaricia, que en pos de no perder se justifica en la prudencia del ahorro. 

Si tal como dice Squella, es mejor un avaro que un codicioso en tanto el primero no te quita sino que guarda y el segundo va a tratar de quitarte a toda costa, tal vez la paralización sea un problema menos grave. Es la oportunidad para que aquellos aletargados burócratas - que entre excitados y alucinados por la magnífica torre de codicia dieron rienda suelta a los excesos del empresario-  se den el tiempo de pensar cómo al retomar las obras, el resultado sea un aporte para el desarrollo urbano de Santiago y no el muñón desvestido que es ahora. 



Comments:

Me parecen muy interesantes las relaciones y asociaciones que planteas.
Las imagenes a las que alude el titulo tienen un fuerte contenido que es, al mismo tiempo, teorico, critico social y estetico. Quizas deba ser ese el rol del urbanismo (...quien sabe...). Gracias por tus ideas.


Posted by Antonia F. on March 13, 2009 at 08:56 PM CLST #

Perfecto. Ese es el rol del urbanismo. En ese punto neurálgico de Providencia se debió planificar un área verde amigable a sus habitantes de paso y estables. No seria el muñón desvestido aquella estructura de hormigón que sólo refleja la codicia humana. Cesar Pelli tendría también un puesto de honor si hubiera planteado una arquitectura más acorde a nuestro país telúrico , más viable de haber sido construido y terminado rodeado con más áreas verdes y menos hormigón. Buen reportaje.

Posted by Solange THX on March 14, 2009 at 04:40 AM CLST #

Gran columna! Concuerdo con los postulados. Ahora, sólo un agregado: Ya que don Horst metió a todo Chile en su proyecto, intentando convencernos de que seríamos algo así como esa torre, tenía una obligación moral de llevarla a cabo. Pero prefirió ahorrar, o no ganar menos de lo originalmente proyectado. Se acabó para siempre la figura del empresario emprendedor a quien nada detiene; Paulmann no estuvo a la "altura".
PS: Gracias por el buen uso del lenguaje.

Posted by Rodrigo on March 14, 2009 at 11:13 AM CLST #

..."Pero esta crisis nos ha recordado a todos que sin vigilancia, el mercado puede descontrolarse y que una nación no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece sólo a los ricos."

B.H. Obama. 20/1/2009

Posted by Francisco Arouet on March 14, 2009 at 11:51 AM CLST #

Buen escrito.

Sólo un punto. Costanera Center no está pensado en todo Chile.

Paulmann no pensó en mí ni en el vecino de Visviri o de Cerro Navia.
Sólo en el Chile que él cree ver: el de Chicureo, el de Lo Curro, Zapallar y Cachagua (en verano), el que padece de a-rri-bis-mo en los países "primermundistas".
Ese Chile era el que metió en su proyecto.

Mas, él y su proyecto se quedaron en el Chile que no quieren ver: el real, el que padecemos a diario el 80%.

Saludos.

Posted by Marcos on March 14, 2009 at 01:25 PM CLST #

Muy buena columna, la avaricia y megalomania de Paulmann ahora la pagan todos los santiaguinos que debemos ver todos los dias ese monumento al fracaso afeando nuestra ciudad. Una cicatriz en el rostro de Santiago. Yo todavia espero las disculpas por afearnos la ciudad (y claro, seguire esperando).

Posted by pires on March 14, 2009 at 02:11 PM CLST #

Muy buena columna, realmente la avaricia y megalomania de ese empreesario nos hereda un monumento al fracaso y una cicatriz urbanística que afea nuestra ciudad. Aún espero sus disculpas, y probablemente me quedaré esperándolas.

Posted by pires on March 14, 2009 at 02:16 PM CLST #

Hace unos meses salió en este diario una columna de opinión titulada "Paulmann, templo en acción". Conforta que ahora La Tercera te de un espacio, Carlos, para que des una opinión tan lúcida y certera. Si pensábamos que los grandes hombres de negocios sí podían ser guías de la sociedad, a diferencia de los políticos y religiosos, pues nos equivocamos. No son ni más ni menos. Salmo 146:3: "No cifren su confianza en nobles, a quienes no pertenece salvación alguna"

Posted by carnerocastro on March 14, 2009 at 02:39 PM CLST #

Muy buena su columna ,pero el Sr.Paulmann espero tanto tiempo pra construir su anelada Torre y donde quedo su planificacion de cuanta inversion requeria para llevar buen termino ,referente a lo comentado el es avaro y codicioso tiene ambas cualidades si es que se les puede llamar cualidades.

Posted by Ricardo on March 14, 2009 at 04:39 PM CLST #

Felicitaciones a Carlos y a la tercera por ofrecer esta mirada renovadora sobre los procesos urbanos de nuestras ciudades. Es refrescante leer una columna alejada de los compromisos políticos de los planificadores de turno y de los compromisos disciplinarios de los arquitectos de siempre. Enhorabuena.

Ricardo

Posted by Ricardo on March 14, 2009 at 07:22 PM CLST #

Me parece muy acertada la columna y la reflexion que haces. Creo que es insolito que este señor empresario haga lo que quiera y ni el Estado ni el Municipio sean capaces de exgirle que haga algo en ese tremendo terreno. Nuevamente tendremos que esperar a que el se sienta listo para construir lo que quiera. Por mientras tendremos ese hoyo a medio construir conviertiendose en un nido de ratas.

Posted by romina on March 14, 2009 at 08:28 PM CLST #

Lamentable que al sr.Paulmann sólo le interese jugar a ganador, sin pensar que al parar las obras de la mencionada construcción, que como dice Carlos Sierralta, sería el icono de la capital del próspero país. Al percatarse que ganaría menos producto de la crisis economica que se nos venía, decidió parar las obras, ya que el miedo a perder no le dejaron tiempo para pensar en los obreros que trabajaban para levantar este monumento a la bonanza y que a ellos y sus familias las dejaba sin comer.

Posted by RUTH on March 14, 2009 at 11:01 PM CLT #

Qué buena columna. Lúcida, aguda, fluye sola, termina redondita. Da un buen giro a los conceptos de codicia y avaricia. Y alega, a nombre de todos nosotros, por el desagrado que tenemos ante ese monstruo inerte que tanto nos molesta la vista al inicio de la Costanera.

Posted by Francisca on March 14, 2009 at 11:57 PM CLT #

La gran mayoria de los ricachones chilenos son avaros, codiciosos ademas explotadores y clasistas, que hacen de Chile un pais injusto dividido en clases sociales muy marcadas.
El empresario que marca la diferencia es FARKAS un hombre exitoso gracias a su talento y no como muchos que nacieron en cuna de oro. Farkas al contrario de los multimillonarios ambiciosos hasta del poder politico como Pinera es generoso, caritativo, agradecido de la vida. Ojala los otros ricos aprendan a ser como el.

Posted by Alamiro on March 15, 2009 at 08:04 AM CLT #

Notable columna Carlos, clarísimos paralelos entre el lenguaje y su espejo, nuestros actos o construcciones. Horst Paulmann es el típico empresario megalomaníaco que más encima peca de ochentero con estas demostraciones misóginas y fálicas de poder. Mientras el mundo se pone verde, y lo elegante y largo plazista es comprar parques nacionales como hizo Tompkins o lo poderoso es poseer webs (Yahoo, Google) Paulmann hace el loco y fracasa como un Fitzcarraldo en ácido. Buena columna.

Posted by Gisela Frick on March 15, 2009 at 12:10 PM CLT #

Coincidiendo con los comentarios anteriores, la columna de Carlos es aguda en sus cuestionamientos y relaciones. Ojalá leamos más artículos como este.

Posted by Alexis on March 15, 2009 at 08:21 PM CLT #

pucha q columna hermano de primero toy orgulloso

Posted by cristian lizama on March 16, 2009 at 05:22 PM CLT #

Excelente columna, sólo un agregado.
Apuesto a que las obras se reiniciarán cuando el estado ya haya realizado las obras viales que este señor no quiso ayudar a costear.

Posted by Marcelo on March 17, 2009 at 10:14 AM CLT #

No nos centremos solo en analizar los esfuerzos del sr aleman chileno, por construir su torre. Los chilenos hemnos sido esquilmados en nuestro dinero y hasta en las ganas de vivir gracias a muchos otrso compatriotas que han laborado junto a el como por ejemplo sir laurence golborne.

Posted by keko on March 17, 2009 at 11:09 AM CLT #

Mucha palabreria bonita, pero poco contenido. Se nota que no sabes nada de negocios.
Si Cencosud seguia construyendo esa torre, seria un gran facaso financiero y ahi si que se perderian muchos trabajos. Analiza los flujos de caja de Cencosud para explicar el por que paralizaron la obra.
Y te aseguro que la crisis solo fue un factor mas para pararla, porque no tenia sentido seguir construyendola.
Averigua, entiende y estudia un poco mas antes de opinar.

Posted by Joaquin on March 17, 2009 at 12:01 PM CLT #

Por cierto Keko, sabias que Sir Laurence Golborne era hijo de un ferretero y su hermana asesora al partido comunista de Argentina?

Posted by Joaquin on March 17, 2009 at 12:03 PM CLT #

Joaquin.
No todo es negocio en la vida. De ser así la vida en la tierra se acabó con la crisis.
Hoy la torre es una gran metáfora de nuestra tierra: Un país a media, una tierra de apariencia, donde el respeto por los demás, por tu espacio vital es sólo una complicación a los "negocios".
Dónde están ahora las odas de emprendedor, al empresario, las páginas de diarios alabando sus "éxitos".
Excelente columna.

Posted by Guillermo on March 17, 2009 at 12:22 PM CLT #

Estimado Joaquín, gracias por aportar riqueza al debate.
Mi negocio son las ideas, y en eso soy generoso. Paulmann es empresario y en eso es avaro aunque quieran endiosarlo.
Si no tenía sentido construirla, la pregunta es para qué lo hizo entonces. Avaro, codicioso y más encima tonto, porque según tu defensa sería un fracaso.
No te dediques a la abogacía, defiendes mal.
Suerte.



Posted by Carlos Sierralta on March 17, 2009 at 12:27 PM CLT #

Las Crisis siempre han sido las excusas provocadas por banqueros y hombres de dinero para aumentar su codicia, clave de esto es lo que vivimos actualmente, por el enriquecimiento de unos pocos el mundo entero sufre.....mas que mirar un tema financiero es necesario tener la conciencia de la ciudad que estamos creando y destruyendo a la vez, su escala, magnitud, espacialidad y por sobre todo la habitabilidad que se debe generar para el buen vivir del hombre.

Posted by Mauricio Castillo on March 17, 2009 at 01:00 PM CLT #

buena columna carlos!

Posted by pía on March 17, 2009 at 02:24 PM CLT #

Estimado profesor y columnista:
La economía mundial se contrae,lo cual no es ninguna sopresa para el individuo medianamente informado. No Obstante, recuerde que al momente de hacer negocios no existen kamikazes ni idealismos inmutables. Lo racional opera, y por tanto en un escenario de mala proyección resultaría inconsebible tal acto arriezgado. Al igual que no me yo no me endeudaría irresponsablemente o gastaría gran partes de mis ahorros en estos dificiles momentos.

Posted by David Carvajal Hausdorf on March 23, 2009 at 12:45 PM CLT #

Los "Ernestos Guevaras" no existen en la económia. Por tanto, no por que el Sr. empresario tenga su edificio a medio construir.
-sí, a mi también me da pena cuando cruzo el puente de la concepción-
Pero no culpemos a cada burgués por la crisis, pues su pluma se encamina hacia allá!

Posted by David Carvajal Hausdorf on March 23, 2009 at 12:52 PM CLT #

Buena columna, buena redacción, se agradece el aporte a la saga urbanística de capa caída del chile actual.
La ciudad no son sólo sus edificios, pero sí sus ideales.
Construirla y destruirla de forma paralela son los desaciertos de nuestra sociedad. Acatar con la mirada sombría, los hechos de los gigantes grandes. Hasta cuándo!, gracias Cralos por invitarnos a reflexionar con un lenguaje suave y bien escrito.

Posted by Andrea Rojas on March 23, 2009 at 09:26 PM CLT #

Las palabras, especialmente cuando están bien usadas, son la esencia de nuestra vida; sin ellas no existiría nada de lo que conocemos. El artículo está lleno de contenido, otra cosa es no ser capaz de encontrarlo. El breve y pobre análsis económico que Joaquín hace y que recomienda estudiar muestra la falta de "altura". El resto, son sólo negocios...

Posted by Rodrigo on March 26, 2009 at 02:50 PM CLT #

¿Cómo se diría las riquezas que acumula la iglesia católica todos los días?. Avaricia o codicia. y ...los pobres ¿cuándo?
Entonces la iglesia católica romana, es la primera en condenarse a si misma, por sus codicias realizadas por siglos, arrebatando a los pobres lo que les pertenece.

Posted by Marcelo Olea on April 02, 2009 at 01:13 PM CLT #

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