Torre de Codicia, muñón de avaricia
Mar. 14 , 2009
El catolicismo considera dentro de los siete pecados capitales a la codicia o avaricia como uno solo, condenando a todos quienes estamos permeados por esta tradición a entenderlas indistintamente. Tanto en lengua anglosajona como en nuestro castizo son sinónimos que refieren a una pulsión desmedida por acumular riqueza. Hace poco Agustín Squella desmenuzaba las no tan evidentes diferencias entre los codiciosos y los avaros. Dice el aludido: “Si avaro es el que tiene y retiene, o sea, el que se resiste a dar, codicioso es el que tiene y quiere ante todo tener más“. Interesante distinción, con la que no podría estar más de acuerdo, salvo porque ante determinados contextos y estímulos, el avaro puede convertirse en codicioso, y viceversa, dándole la razón a la indiferenciación tradicional.
En el Santiago bajo la actual crisis es posible encontrar un ejemplo rotundo de tal metamorfosis. Cuando Horst Paulmann se propuso construir lo que sería el ícono de la capital del próspero país de aquel entonces, dio muestras incuestionables de una codicia desmedida. En el entorno del lugar donde por dos décadas esperó con paciencia monacal por la valorización del terreno a edificar, se había levantado un paraíso de las más modernas y altas y magníficas construcciones, donde la suya sería la más colosal de todas, el minarete desde donde se cantaría su triunfo en el negocio del consumo masivo. Para un proyecto de tal envergadura recurrió al afamado arquitecto Cesar Pelli, argentino ducho en encumbrar rascacielos de magnitud global. También se hizo de asesores estratégicos que le permitieron convencer a las burocracias locales, regionales y nacionales de que esta gigantesca estructura sería no sólo un éxito inmobiliario y comercial sin precedentes, sino también el símbolo inequívoco de la pujanza de un país prestigioso. Antes que Ricardo Lagos pusiera la primera piedra de este monumento a la bonanza, autoridades municipales y sectoriales dieron la venia para el inicio de las obras, sin antes reflexionar sobre el impacto vial y urbanístico de tamaña intervención urbana. Cuando se polemizaba acerca de quién debía pagar los costos de mitigación por los impactos viales, el empresario no dudaba en afirmar que éstos correspondían al Estado. Mal que mal, la obra generaría empleos y le daría prestancia a una capital ávida por escalar en los rankings internacionales de competitividad de ciudades. La codicia le incitaba a generar riquezas a partir de costos que pagarían otros.
Pero cuando los efectos de la crisis internacional comenzaron a arreciar, el efecto del miedo generalizado en el mundo entero hizo retroceder al hombre en sus afanes de grandeza. Antes que no ganar, prefirió no perder, como hacen los avaros. No hubo lugar en su cabeza para los emplazamientos de Michelle Bachelet a no castigar el empleo. Sólo lo hubo para los consejos de sus asesores financieros que recomendaban olvidar su orgullo germánico y esperar tiempos mejores. Ni las desesperadas llamadas de los ministros Bitar y Velasco ofreciéndole los millones de dólares necesarios para construir las obras de mejoramiento y mitigación vial lo hicieron cambiar de decisión. La palabra para esta actitud conservadora es la avaricia, que en pos de no perder se justifica en la prudencia del ahorro.
Si tal como dice Squella, es mejor un avaro que un codicioso en tanto el primero no te quita sino que guarda y el segundo va a tratar de quitarte a toda costa, tal vez la paralización sea un problema menos grave. Es la oportunidad para que aquellos aletargados burócratas - que entre excitados y alucinados por la magnífica torre de codicia dieron rienda suelta a los excesos del empresario- se den el tiempo de pensar cómo al retomar las obras, el resultado sea un aporte para el desarrollo urbano de Santiago y no el muñón desvestido que es ahora.




Las imagenes a las que alude el titulo tienen un fuerte contenido que es, al mismo tiempo, teorico, critico social y estetico. Quizas deba ser ese el rol del urbanismo (...quien sabe...). Gracias por tus ideas.
Posted by Antonia F. on March 13, 2009 at 08:56 PM CLST #
Posted by Solange THX on March 14, 2009 at 04:40 AM CLST #
PS: Gracias por el buen uso del lenguaje.
Posted by Rodrigo on March 14, 2009 at 11:13 AM CLST #
B.H. Obama. 20/1/2009
Posted by Francisco Arouet on March 14, 2009 at 11:51 AM CLST #
Sólo un punto. Costanera Center no está pensado en todo Chile.
Paulmann no pensó en mí ni en el vecino de Visviri o de Cerro Navia.
Sólo en el Chile que él cree ver: el de Chicureo, el de Lo Curro, Zapallar y Cachagua (en verano), el que padece de a-rri-bis-mo en los países "primermundistas".
Ese Chile era el que metió en su proyecto.
Mas, él y su proyecto se quedaron en el Chile que no quieren ver: el real, el que padecemos a diario el 80%.
Saludos.
Posted by Marcos on March 14, 2009 at 01:25 PM CLST #
Posted by pires on March 14, 2009 at 02:11 PM CLST #
Posted by pires on March 14, 2009 at 02:16 PM CLST #
Posted by carnerocastro on March 14, 2009 at 02:39 PM CLST #
Posted by Ricardo on March 14, 2009 at 04:39 PM CLST #
Ricardo
Posted by Ricardo on March 14, 2009 at 07:22 PM CLST #
Posted by romina on March 14, 2009 at 08:28 PM CLST #
Posted by RUTH on March 14, 2009 at 11:01 PM CLT #
Posted by Francisca on March 14, 2009 at 11:57 PM CLT #
El empresario que marca la diferencia es FARKAS un hombre exitoso gracias a su talento y no como muchos que nacieron en cuna de oro. Farkas al contrario de los multimillonarios ambiciosos hasta del poder politico como Pinera es generoso, caritativo, agradecido de la vida. Ojala los otros ricos aprendan a ser como el.
Posted by Alamiro on March 15, 2009 at 08:04 AM CLT #
Posted by Gisela Frick on March 15, 2009 at 12:10 PM CLT #
Posted by Alexis on March 15, 2009 at 08:21 PM CLT #
Posted by cristian lizama on March 16, 2009 at 05:22 PM CLT #
Apuesto a que las obras se reiniciarán cuando el estado ya haya realizado las obras viales que este señor no quiso ayudar a costear.
Posted by Marcelo on March 17, 2009 at 10:14 AM CLT #
Posted by keko on March 17, 2009 at 11:09 AM CLT #
Si Cencosud seguia construyendo esa torre, seria un gran facaso financiero y ahi si que se perderian muchos trabajos. Analiza los flujos de caja de Cencosud para explicar el por que paralizaron la obra.
Y te aseguro que la crisis solo fue un factor mas para pararla, porque no tenia sentido seguir construyendola.
Averigua, entiende y estudia un poco mas antes de opinar.
Posted by Joaquin on March 17, 2009 at 12:01 PM CLT #
Posted by Joaquin on March 17, 2009 at 12:03 PM CLT #
No todo es negocio en la vida. De ser así la vida en la tierra se acabó con la crisis.
Hoy la torre es una gran metáfora de nuestra tierra: Un país a media, una tierra de apariencia, donde el respeto por los demás, por tu espacio vital es sólo una complicación a los "negocios".
Dónde están ahora las odas de emprendedor, al empresario, las páginas de diarios alabando sus "éxitos".
Excelente columna.
Posted by Guillermo on March 17, 2009 at 12:22 PM CLT #
Mi negocio son las ideas, y en eso soy generoso. Paulmann es empresario y en eso es avaro aunque quieran endiosarlo.
Si no tenía sentido construirla, la pregunta es para qué lo hizo entonces. Avaro, codicioso y más encima tonto, porque según tu defensa sería un fracaso.
No te dediques a la abogacía, defiendes mal.
Suerte.
Posted by Carlos Sierralta on March 17, 2009 at 12:27 PM CLT #
Posted by Mauricio Castillo on March 17, 2009 at 01:00 PM CLT #
Posted by pía on March 17, 2009 at 02:24 PM CLT #
La economía mundial se contrae,lo cual no es ninguna sopresa para el individuo medianamente informado. No Obstante, recuerde que al momente de hacer negocios no existen kamikazes ni idealismos inmutables. Lo racional opera, y por tanto en un escenario de mala proyección resultaría inconsebible tal acto arriezgado. Al igual que no me yo no me endeudaría irresponsablemente o gastaría gran partes de mis ahorros en estos dificiles momentos.
Posted by David Carvajal Hausdorf on March 23, 2009 at 12:45 PM CLT #
-sí, a mi también me da pena cuando cruzo el puente de la concepción-
Pero no culpemos a cada burgués por la crisis, pues su pluma se encamina hacia allá!
Posted by David Carvajal Hausdorf on March 23, 2009 at 12:52 PM CLT #
La ciudad no son sólo sus edificios, pero sí sus ideales.
Construirla y destruirla de forma paralela son los desaciertos de nuestra sociedad. Acatar con la mirada sombría, los hechos de los gigantes grandes. Hasta cuándo!, gracias Cralos por invitarnos a reflexionar con un lenguaje suave y bien escrito.
Posted by Andrea Rojas on March 23, 2009 at 09:26 PM CLT #
Posted by Rodrigo on March 26, 2009 at 02:50 PM CLT #
Entonces la iglesia católica romana, es la primera en condenarse a si misma, por sus codicias realizadas por siglos, arrebatando a los pobres lo que les pertenece.
Posted by Marcelo Olea on April 02, 2009 at 01:13 PM CLT #