Terrorismo en Noruega: Cuando la inmigración y la diversidad se enfrentan al odio extremo
Jul. 23 , 2011
En general, los escandinavos – al igual que los asiáticos – se
caracterizan por ser pocos expresivos y reservados. No obstante, el
atentado a la sede del gobierno noruego – y la posterior masacre de
decenas de jóvenes militantes del partido de gobierno – han marcado una
excepción a esta herencia cultural.
Sorprendidos por el gran número de bajas – especialmente cerca de un centenar de niños y
jóvenes partidistas que se aprestaban a practicar el mismo ritual
realizado por la generación gobernante en sus comienzos – ha dejado en
estado de gran conmoción a toda la región escandinava.
Entendible, porque el nivel de desarrollo y paz social que se vive en
esta parte del mundo, representa un enclave dentro de un orden mundial
en el que la desigualdad e inseguridad, parecen haber abatido las
prometidas virtudes de la democracia.
Mucho indica que el único detenido sería un extremista de derecha que
habría actuado por iniciativa propia. Cansado de observar – como la
sociedad noruega resistía unirse a la senda anti inmigratoria adoptada
por los gobiernos más conservadores en los países vecinos – un
simpatizante de la extrema derecha decidió relegar a los extranjeros, y
atentar contra sus propios semejantes.
Lo cierto es que el ataque terrorista en Oslo – y la isla cercana de
Utoya – albergan un nivel de odio repugnante. El autor concentró su
ataque en dos frentes que asombran por su simbolismo. El atentado al
edificio gubernamental – en pleno centro – debía dejar la mayor cantidad
de bajas posibles, tanto entre los transeúntes como personeros de
gobierno. El asesinato de jóvenes pioneros del partido gobernante (de
tendencia socialdemócrata), implicaba negar a la sociedad noruega de
futuros líderes progresistas, más abiertos a la inmigración y tolerantes
con otras formas de vida.
La continua tensión que crea la interacción más intensa entre
culturas dispares – que comparten el mismo espacio geográfico – nos
muestra los grandes dilemas que enfrentan quienes deben implementar una
política de integración y contención a la vez. La región escandinava es
particularmente reveladora de estos dilemas, porque es un área del mundo
caracterizada por una fuerte hegemonía racial, religiosa y social.
En esta parte del mundo, la identidad étnica y cultural se une a un
alto desarrollo social, proceso promovido por la existencia de un estado
de bienestar masivamente financiado por toda la sociedad. Es decir, la
integración de grupos étnicos y religiosos – provenientes de sociedades
ajenas (en los hechos) a principios de solidaridad básicos – se vuelve
un tema social, político y económico a la vez.
Países como Dinamarca han buscado enfrentar una polarización de la
sociedad danesa cediendo – en gran medida – a las demandas de los
sectores sociales críticos de la inmigración y sus costos. Curiosamente,
las fuertes restricciones a la inmigración y el acceso de los
extranjeros a los beneficios sociales – que ofrece el estado de
bienestar danés a sus ciudadanos– se ha traducido en una descompresión
del candente tema de la inmigración. Los ataques a extranjeros en
Dinamarca se desarrollan más en el ámbito de las opiniones, provocación
verbal que – circunstancialmente – se materializa en agresiones físicas.
Suecia – que ha seguido una línea menos restrictiva que Dinamarca –
ha vivido episodios de violencia racial que – en mayor grado – se ha
manifestado en ataques incendiarios o atentados con armas de fuego
contra extranjeros que se encuentran en la vía pública. Aunque ha habido
bajas, las repercusiones políticas y sociales han sido limitadas.
A pesar de la gran presión – que genera esta problemática en
prácticamente toda Europa – los noruegos se han mostrado más reticentes
a aceptar el avance de la intolerancia hacia la inmigración. Es más,
Noruega es el único país escandinavo en el que las autoridades no han tenido
problemas en discutir la necesidad de utilizar las medidas más
liberales (y polémicas), que fomenten la integración de los grupos
inmigrantes en el mercado laboral noruego.
El imperativo de recurrir a políticas de discriminación positiva (de
trato preferencial a los extranjeros), para asegurar la igualdad de
oportunidades en el mercado laboral, ha sido el reconocimiento más claro
de la existencia de un problema grave, que debe ser abordado
excepcionalmente (este tema es tabú en la sociedad danesa).
Por lo visto, esta misma capacidad de los noruegos – de enfrentar,
más que evitar los desafíos que conlleva una realidad compleja como la
inmigración – ha nutrido el odio más profundo que se anida entre quienes
repudian la diversidad y temen a la libertad.
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Blog personal.
¿Se puede aplicar el modelo laboral danés en Chile o América Latina?





Posted by franco delucchi on July 23, 2011 at 07:12 PM CLT #
Posted by Marcela Müller on July 24, 2011 at 04:31 AM CLT #
Posted by de Hessen on July 24, 2011 at 04:04 PM CLT #
Posted by de Hessen on July 24, 2011 at 04:05 PM CLT #
Posted by ricardo prat on July 24, 2011 at 05:54 PM CLT #
referirme a este tema sin tapujos.
Los mas grandes traidores a la patria son los gobier-
nos corruptos segregacionistas de sus propios pueblos
que entregar sus riquezas mineras,petroleras y de otros tipos de materias primas a las transnacionales y
donde las oligarquias nacionales venden el futuro de
sus pueblos a muy bajo precio.
Ademas aceptan que estas companias paguen sueldos de hambre a sus trabajadores.-Este es un acto horro-
roso.
Posted by demetrio Ortega on July 24, 2011 at 08:18 PM CLT #
Posted by De Hessen on July 24, 2011 at 09:15 PM CLT #
Posted by arturo figueroa on July 24, 2011 at 10:08 PM CLT #
Posted by Juanco Cherquenco Muñoz on July 25, 2011 at 03:02 AM CLT #
Posted by Juanco Cherquenco Muñoz on July 25, 2011 at 04:01 AM CLT #
Posted by Sergio Reydet on July 25, 2011 at 06:07 AM CLT #
Posted by Leon Martinez on July 25, 2011 at 12:03 PM CLT #