A propósito del Camino del Inca
Feb. 05 , 2010
Los países, las provincias y hasta los medios se apropian, respectivamente, de “sus” afectados en Machu Picchu. Los diarios argentinos, los chilenos, los costarricenses, los uruguayos, cada uno rescata un universo privado, un viaje en primera persona.
Mientras leo las historias, los rescates, la tragedia me apropio de mis recuerdos. Hice el Camino del Inca el año del cólera, 1991. A fines de enero, princpios de febrero. Llovió tres de las cuatro noches que pasé en la montaña. Antes llovía, pero como me dijo Jerry, uno de los amigos con los que compartí esos días, “ahora el clima está de thriller”.
No sé si ya existían las telas inteligentes, pero a América Latina no llegaban seguro. Caminaba con jeans y un sueter de lana tejido por una tía, y húmedo el 80 por ciento del día. Entre las medias y las zapatillas se ponían bolsas plásticas. Con eso y todo, los pies terminaban hechos sopa.
Hace 19 años hacer el Camino del Inca costaba 13 dólares. Hoy hay que pagar alrededor de 300 por un tour que incluye guía, comidas, entradas. No se puede hacer de otra manera y no es fácil conseguir cupo: sólo entran 250 personas por día. Fui con Elizabeth, mi amiga del colegio, que a partir del segundo día de caminata tenía tres de los cuatro síntomas del cólera. Recuerdo que llevábamos mochilas de rezagos militares y una “mantita de viaje”. Alquilamos una carpa en Cuzco, era pésima. Y compranos dos plásticos enormes para ponernos arriba de las camperas, que no eran waterproof.
Hace 19 años no había Internet. Sí había guías de viaje, pero no eran populares, y no las compramos. Rebeldía de la edad, negligencia, ganas de hacer sin receta el trekking más famoso del mundo y el primer gran viaje solas, quién sabe, pero no la compramos. En aquella época, la mayor parte de la información de un viajero -latinoamericano, al menos- era el boca a boca. Hago la aclaración porque de repente me acordé de una pareja de australianos que llevaba una guía con tips increíbles. Con la mayoría de los viajeros uno se encontraba en el campamento, por la noche. A los australianos los vimos cuando nos pasaron. No daban pasos, lo suyo eran zancadas.
De tan largo, el segundo día casi no termina. La subida a Warmiwañusca, a 4200 metros de altura. Un sendero finito como los que hacen las vacas. Pero las vacas no llegan tan alto. Si llegaran serían vacas voladoras porque el cielo está ahí. A un par de nubes de distancia.
En las montañas conocimos a Jerry a Topo, unos chilenos divertidos, mucho mejor equipados que nosotras. Nos hicieron bromas, nos reímos y enseguida fuimos amigos. Seguimos juntos el camino. Juntos comimos la polenta más rica del mundo, con el hambre de un jaguareté. Ahora es obligatorio ir con guía, pero antes uno se cocinaba, a menos que se contratara un porteador que también preparaba la comida al llegar al campamento.
El quinto día, como todos, amaneció nublado y lloviznando. Pero después de cruzar la Puerta del Sol se despejó un rato. Bajamos a las ruinas corriendo, temblando las rodillas, con la brisa en las mejillas, cumpliendo un sueño. El sueño de alejarse un rato de la civilización y transitar por las montañas de los incas . El sueño de descubrir que se puede llegar lejos con las piernas y el espíritu. Un sueño simple y noble, que la turista y el guía que murieron hace unos días, lamentablemente, no llegaron a cumplir.
Mientras leo las historias de las noticias, me apropio de mis recuerdos. La sensación incómoda de la lana mojada, los paisajes de ceja de selva, el Urubamba encajonado entre los valles, la extraña mezcla de cansancio y emoción de alcanzar cada noche la meta, un momento de agotamiento cuando me pregunté qué estaba haciendo ahí y por qué no me fui a la playa. Me acuerdo de la piedra gris del Intihuatana y del miedo de una noche entera de lluvia. No voy a olvidar la generosidad de los chilenos, que compartieron lo que tenían con nosotras, ni la última trepada al Huayna Picchu, tomados de una soga gruesa para no perder el equilibrio. Arriba, no había ni un turista. Sólo nosotros, en las nubes.
(Post dedicado a Jerry y a Topo, mis amigos hasta hoy, y a Eli, que se salvó del cólera)
30.01.10





Posted by Ignacio Jara on January 30, 2010 at 02:01 PM CLST #
Al igual que tú, hice el Inca Trail hace dos décadas. recuerdo que la situación en Perú era caótica. Mucha inflación y una delincuencia incontrolada.
La amenaza de Sendero Luminoso estaba latente y escuchaba como la esposa del alcalde de Boston había muerto víctima de un atentado terrorista en el mismo tren que viajaba hasta el kilometro 88 (donde se bajan quienes siguen el camino). Buena columna.
Un aventura que cambió de estilo y circunstancias.
Saludos
Posted by Carlos on January 30, 2010 at 03:36 PM CLST #
Posted by cholo toledo on January 30, 2010 at 06:09 PM CLST #
La gracia era el compañerismo de la ruta, y ponerle empeño a superar el camino, que era bien dificil, incluyendo los guardias del camino corruptos, que nos robaron un dia. Y meta mascando hojas de coca, que es una maravilla.
Posted by Antonio on January 31, 2010 at 12:56 PM CLST #
Posted by MERTIN on January 31, 2010 at 01:45 PM CLST #
Posted by Carlos on January 31, 2010 at 05:37 PM CLST #
Sin embargo, al llegar a Machu Picchu, uno se da cuenta, que todo vale la pena.
Posted by Fernando on January 31, 2010 at 11:28 PM CLST #
estuve en Machu Pichu la última semana de diciembre. Y coincidentemente, en aquella travesía llovió...toooda la noche, hasta llegar a Aguas Calientes la cosa era un poco mas favorable.
Al ver las imágenes del desastre, creo q me descoloqué. Es como tener esa sensación de que es surrealista....¿Cómo sucedió eso si estuve ahí hace tan poco????. Si estuve conviviendo con la naturaleza tan majestuosa pero vaya q traviesa.
Sin duda es un lugar al q hay q volver y lo haré.
Posted by Paola on February 01, 2010 at 01:17 AM CLST #
Posted by Luis Edgardo on February 01, 2010 at 01:19 AM CLST #
Posted by LUIS SLEE on February 01, 2010 at 02:36 AM CLST #
Posted by Horace Oliveira on February 01, 2010 at 09:13 AM CLST #
Les dejo el link a la página de un fotografo peruano, que se quedó varado en Machu picchu la semana pasada:
http://www.alfredovelarde.com/2010/01/28/portafolioemergencia-en-machupicchu-cusco-peru
Posted by Marge on February 01, 2010 at 09:21 AM CLST #
Ahora entiendo la frase "todo tiempo pasado fue mejor"
Sera rumoR. Dicen que el San Cristobal y dos kilometros de periferia estan siendo licitados. Solo se podra caminar, hacer bicicleta y hasta pololear con un guia, un trainer y un enfermero y al cosa no sera barata. Pero ya nos acostumbraremos a todo.
Posted by Papina on February 05, 2010 at 09:47 AM CLST #
un abrazo desde Perú.
Posted by Eric on February 05, 2010 at 10:17 AM CLST #
Con tus palabras revivo ese momento. Un encuentro con la ruta. Con la mochila que pesa kilos a cada paso. Con subidas y bajas que terminan el dia.Yo fui con porteadores. Eran parte de la travesia. Mi grupo era diverso,argentinos, australianos, escoceses, y nosotros, la pareja de chilenos.
Nuestro guia nos llevo seguro y a paso lento por los senderos, nos mostro las orquideas,y pasamos por cuevas en plena roca. Llovio muchisimo un par de dias. Valio todo el esfuerzo. Inolvidable.
Posted by Mane on February 05, 2010 at 10:17 AM CLST #
tambien hice el camino del inca, el año 97, de 16 años, con permiso notarial de mis padres, y sigue siendo uno sino el recuero mas lindo, y recuerdo cada dia de caminata como si fuera ayer..
saludos y gracias por el recuerdo
Posted by rodrigo on February 05, 2010 at 01:38 PM CLST #
El ministro de Asuntos Exteriores del Japón, Katsuya Okada, le envió hoy un mensaje a su homólogo peruano, José Antonio García Belaunde, en el que también le dio sus "SENTIDAS CONDOLENCIAS por los numerosos peruanos que fueron afectados por las fuertes lluvias y los deslizamientos.
Posted by Pedro on February 05, 2010 at 03:04 PM CLST #
Posted by Alvaro Ruiz Mardones on February 05, 2010 at 05:49 PM CLST #
Posted by jorge on February 05, 2010 at 06:56 PM CLST #
Posted by Carlos on February 05, 2010 at 06:59 PM CLST #
Posted by Satanas on February 05, 2010 at 07:39 PM CLST #
La mia -transcurrida el invierno pasado-, y sobre todo arriba en Machu Pichu, fue como caminar por el centro de Viña en vacasiones. Se perdió la mística. Lo que si, aun se puede encontrar mucho de aquello en Cuzco y sobre todo en conversaciones con otros viajeros... más si son otros "sudacas".
Posted by Alvaro Leon on February 06, 2010 at 12:22 AM CLST #
No hice todo el Camino del Inca, cosa que me arrepiento, pero puedo recordar una serie de tus comentarios: los turistas mochileros que encuentras, los paisajes, la precariedad de la comida, y, sobre todo, ese impetu de continuar.
Yo estudiaba Historia y, con dos amigos de carrera con los que armamos el viaje, recordábamos/veíamos la Cultura Inca y, quizás imitando inconscientemente al Che, veíamos la pobreza y la injusticia.
Posted by 213.46.208.146 on February 06, 2010 at 07:17 AM CLST #
Posted by pirincho on February 06, 2010 at 08:46 AM CLST #
Posted by hector añaños on February 06, 2010 at 12:12 PM CLST #
Posted by jan on February 06, 2010 at 02:22 PM CLST #