Boom turístico en Forks, el pueblo vampiro
Dec. 02 , 2009
Me los imagino sedientos, caminando por un pueblo oscuro, de bosques y lluvia espesa en el noroeste de Estados Unidos. Los veo rubios y desesperados, con la lengua afuera, colgando; locos en busca de la emoción -y la memorabilia- de Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer, la saga de novelas que vendió más de 70 millones de copias y se convirtió en serie y películas...
[Read More]10 imperdibles de La Condesa
Nov. 17 , 2009
El barrio de moda en el DF se llama La Condesa, pero los chilangos le
dicen Condechi. Es una zona arbolada, custodiada y de trazado
irregular, por momentos elíptico, porque hace cien años fue un
hipódromo. La calle Ámsterdam, una de las principales, era parte de la
pista.
La arquitectura de la soledad
Sep. 15 , 2009
Hablar de pintores favoritos me recuerda a cuando me preguntan cuál fue el lugar del mundo que más me gustó y no puedo responder porque la pregunta me parece absurda.
Eso me pasa con los lugares, pero no con los pintores, bueno, al menos no con Hopper. Puedo decir en voz alta que Edward Hopper es uno de mis pintores favoritos. En mis viajes, trato de seguirlo. Si algún museo tiene algo de él, le hago una visita. Por eso, en Nueva York fui una mañana nublada al Whitney Museum.
La mujer que vendía el ticket de entrada al museo me advirtió que no estaban todos los cuadros que tiene el museo de Hopper, al parecer andaban de gira europea. Igual entré y fui directo al 5° piso, donde está la obra de este americano particular.
Entonces, me senté frente a este cuadro, A woman in the sun (1961), y pasé un buen rato mirando la cama deshecha, el cigarrillo entre los dedos, la cortina que se vuela con la brisa, el reflejo que entra por la ventana, rectangular como el Central Park, el cielo y la luz que se meten en la habitación acaso para acompañar la soledad de la mujer.
[Read More]
Al gimnasio con Madonna
Dec. 10 , 2008
Ayer fue un día sofocante en Buenos Aires y cerca de las nueve de la noche, el cielo parecía una bomba que explotaría de un minuto a otro. Cada vez que se descargaba un relámpago, las más de 60 mil personas que había en el estadio de River gritaban algo como "uyy". Ya eran las 22 y el último recital de Madonna en Buenos Aires, todavía no comenzaba. Uy, quizás se suspende. Uy, tal vez no empiezan porque están analizando si se larga la tormenta. Uy, ¿vos guardaste la entrada? Uy, ¿Y si tenemos que venir mañana? Uy.
Unos minutos después de las diez, cuando muchos creían que se suspendía, Madonna, arrancó cantando Candy Shop bajo la lluvia. Para no mojarme, me mudé del césped a una popular cubierta. Como era un asiento alto, tuve una imagen completa del escenario, donde la diva cantaba mientras un empleado le secaba con un trapo blanco el piso que ella pisaba. Parecía parte del show: ella con sus botas a la rodilla tipo dominatrix y él arrodillado a sus pies, limpiando la lluvia.
[Read More]¡Te quiero comer!
Dec. 04 , 2008
El tema es así. Después de vivir un tiempo en Argentina por su trabajo en la Embajada de Finlandia, las finlandesas Petra Theman y Eeva Huttunen, escribieron un libro donde cuentan los sabores nórdicos -con influencias latinas- a través de 17 capítulos de amor. Entonces, las recetas se presentan en su contexto. El primer capítulo, por ejemplo, es una cena simple para antes o después de salir de copas; el quinto es una cena romántica para dos personas; el 9, una cena consuelo para picar solo y el 11 es la cena en la que la novia recibe a los padres de él. Textos breves y con sentido del humor -la edición estuvo a cargo de Mariana Liceaga-, muy buenas fotos de cada situación -las fotos son de Andrea Knight- y recetas realizables, con ingredientes que se pueden conseguir.
¡Te quiero comer! es un libro de cocina. Pero tiene una diferencia con todos los libros de cocina en español que he visto: es un libro moderno, pensado por mujeres jóvenes que estudian, trabajan y, además, aman la cocina. Y digo aman porque ¡Te quiero comer! es también un libro de amor.
Buenos Aires, las parrillas y los chilenos
Nov. 24 , 2008
Pongo como ejemplo a una pareja de amigos chilenos que viene seguido a Buenos Aires. Ni bien llegan, Alvaro y Claudia me preguntan a qué parrilla nueva podemos ir a comer. Mientras pienso una respuesta decente, ellos también piensan: en riñones, mollejas, chinchulines, ese conjunto pésimo para el colesterol que en Chile se conoce como interiores y aquí como achuras.
[Read More]