No comerás
Publicado en revista Mujer, 08 de noviembre de 2009
Cada vez hay más fundamentalistas de la alimentación a mi alrededor ¿Será que hay una secta dando vueltas que les lava el cerebro y que cada día cobra más y más víctimas sin que yo me percate de su existencia?
El otro día me encontraba con una amiga en un café, conversando apasionadamente sobre el pololo de Madonna, ese adonis post-adolescente que de seguro hace que ella se sienta mucho más vieja (y no más joven como dicen todos). En eso estábamos mientras yo revolvía mi espresso con la cucharita y ella se quedaba mirándome, enmudecida. “Le pusiste aspartame”, me dijo. “Sí”, contesté. “Eso es veneno”, insistió. “Bueno, tan veneno como el azúcar”, repliqué. “Claro, por eso yo lo tomo negro”, remató. Y yo me quedé pensando. En realidad me burlé un poco para mis adentros, pero luego me pregunté si ella de verdad habría dejado los chocolates y las tortas, y qué hay de cierto en todo eso que se dice. Ya saben, el café, el alcohol y el cigarro siempre han sido malos para la salud, pero ahora también hacen mal, la sal, la carne, el pollo, la harina, todas las verduras que se venden en el supermercado (excepto las orgánicas) y por supuesto, cada uno de los alimentos envasados. ¿No será mucho? ¿Podrá alguien ser feliz comiendo sólo verduras crudas y desabridas (también hacen mal los aliños como el vinagre, el aceto balsámico y la mostaza)? Y me pasa algo curioso: cada vez hay más fundamentalistas de la alimentación a mi alrededor. Por supuesto, no conozco a una sola persona que practique todos los mandamientos antes mencionados, pero tengo amigas que de un día para otro se convirtieron en fóbicas de algún producto. ¿Será que hay una secta dando vueltas que les lava el cerebro y que cada día cobra más víctimas sin que yo me percate de su existencia? Ja. Sería horrible. Me sentiría tan sola comiendo mis ñoquis cuatro quesos o mi chocolate relleno de mazapán…
Yo entiendo que la sal es mala para el colesterol, la carne en exceso no es recomendable para nadie, el azúcar conviene evitarlo y que, en general, suele ser mejor lo natural que lo intervenido químicamente. Pero, vamos, llevamos siglos alimentándonos de esa forma y no me parece que las nuevas tendencias alimentarias hayan disminuido los cánceres y otras enfermedades crónicas que se expanden como lacras, lo que no quiere decir–me resguardo de los infaltables cyber-atacantes- que si su médico le dice que elimine el huevo y las frituras usted no deba hacerlo. Por favor.
Para mí, comer es mucho más que alimentarme. Es una instancia de comunicación, de placer, de entretención, de recuerdos. Y para ser honesta, la infelicidad me resulta mucho más creíble como causal de enfermedades que la comida. O el estrés, o la rabia, o la obsesividad patológica. Eso es. Definitivamente, no creo en la satanización de la comida.






No hay ninguna "secta" que te indique qué comer y qué no.Simplemente,cuando uno cocina en su casa regularmente,desarrolla una intuición para descartar lo bueno de lo tóxico.Y los vegetarianos no somos ningún grupo de extremistas.
Posted by alejandra on November 11, 2009 at 04:00 PM CLST #
Las panaceas no existen y, por mucho que se ponga de moda que el secreto de la juventud eterna es no comer huevo o la pulsera de moda la verdad es que hay gente sana que come chocolates o come carne de vez en cuando. Y tambien vegetarianos que mueren de cancer. La salud no se compra simplemente con productos organicas.
Posted by Roberto on November 11, 2009 at 04:15 PM CLST #
Posted by Marcelo G. on November 12, 2009 at 04:14 PM CLST #
Posted by Keko Jones on November 13, 2009 at 03:54 PM CLST #
Posted by Julio on November 16, 2009 at 11:13 AM CLST #