Hormonas femeninas
Publicado en revista Mujer 30/08/08
La palabra “hormonal” dejó de ser una exclusividad del sistema endocrino. Al igual que “depresivo” o “zen”, el término trascendió su origen para adquirir significación cultural y, hoy, referirse a las hormonas femeninas es ofensivo… un arma secreta que tienen guardada los hombres para ser usada en el momento preciso. Decirle a una mujer “hormonal” es lo mismo que decirle loca, y ellos saben que al hacerlo activan una tecla irreversible.
¿Por qué resulta tan humillante cuando se “hormoniza” una conversación? El hecho de que sean las hormonas las responsables de una conducta indeseable, en realidad, no cambia nada. Que te llamen tonta o desquiciada, no empeora si la culpa es de tus hormonas. Seguramente, todo se remonta al siglo XIX, cuando se empezó a diagnosticar la histeria femenina, un trastorno que pasó a ser muy frecuente en Inglaterra. Se trataba de crisis nerviosas que sufrían las señoras de la clase alta (sí, en esos tiempos también las enfermedades mentales eran reserva de las élites). Los médicos consideraron que el problema era de tipo hormonal-sexual y que el remedio eran masajes en el clítoris que el mismo doctor aplicaba a la paciente hasta llevarla al orgasmo, con lo que los síntomas desaparecían. Mmmh, considerando lo puritana que era aquella sociedad victoriana, no me sorprende que hubiese tantas “histéricas” en busca de “tratamiento”. Más tarde se inventó el consolador eléctrico, como una herramienta más higiénica para aliviar las crisis. Así nació el vibrador, algo que a nadie le escandalizó por tratarse de un “objeto terapéutico”, cosa que, sabemos, sigue siendo.
Mucho después se descubrió el Síndrome Premenstrual o SPM, hoy aceptado por la comunidad médica como un mal que padece un porcentaje altísimo de las mujeres en los días que rodean a la menstruación, y que produce una lista de síntomas físicos y sicológicos tan larga que podría hacer una columna con ellos. No hay acuerdo en las causas, pero al parecer –y por desgracia– la cura no tiene nada que ver con el orgasmo. Así es como dejó de hablarse de mujeres histéricas para hablar de mujeres hormonales que, en realidad, es lo mismo. Sí, es sexista decirle a una mujer “controle sus hormonas”, como hizo Fernando Villegas el año pasado con una feminista; pero tener un ciclo hormonal no debería sermotivo de vergüenza ni de burla. Yo debo reconocer –a riesgo de que mi confesión sea utilizada en mi contra– que el SPM me pega fuerte. Y también la luna llena. Soy voluble, caprichosa y lunática. A veces histérica, a veces hipersensible y a veces insoportable. Pero no siempre todo lo anterior tiene que ver con mis hormonas.




Posted by Dra. Carmela on August 31, 2009 at 06:01 PM CLT #
siempre me queda un gusto amargo con estas perspectivas.
Parecieran ser mas frustraciones de individuos mas que de mujeres, estas problematicas las veo como sintomas de algo mas profundo y no como origen.
"arma secreta" ja!
Siempre ves estos discursos en mujeres insatisfechas emocionalmente y como resultado, sexualmente.
Da tedio ver como se "maneja el concepto de mujer"
La mayoria de las veces la vida es mas simple,
solo basta con entregar-se.
Posted by pedro on August 31, 2009 at 07:04 PM CLT #
Posted by Claudio on August 31, 2009 at 07:44 PM CLT #
Posted by Tomas Medici on September 01, 2009 at 08:23 AM CLT #
Posted by Carlos Hortuvia on September 02, 2009 at 01:31 AM CLT #