Posnatal compartido: Sí, claro (cómo no)
En esta tribuna llamada Campo de Minas, que está por cumplir 3 años,
escribí hace ya bastante tiempo (aunque no tanto, sólo que fue antes de
ser mamá y por tanto parece que ocurrió en otra vida) que el padre
podía ser la mejor madre. Por esos días remotos yo intuía que el
llamado instinto maternal estaba sobrevalorado. Que apartando el no
menor factor mamario, la labor del apego temprano podía perfectamente
recaer sobre el padre, si este resultaba ser la persona que más cerca
estaba de la guagua en sus primeros meses de vida.



