Madrid, otra ciudad que (casi) nunca duerme
Si piensas darte una vuelta
por la capital española, cosas para hacer no te van a
faltar.
Darse tiempo para caminarla es imprescindible.
Porque no hay nada mejor que conocerla entremedio de todos los simpáticos
madrileños que llenan las calles, y que la transforman en una ciudad
llena de vida.
Es conocida por la amplia oferta
cultural que tiene, partiendo por el moderno y renovado Museo Reina Sofía, donde
está el enorme Guernica de Picasso.

También el Thyssen
Bornemisza con su impactante colección de arte
contemporáneo, y el célebre Museo
del Prado, con una de las colecciones más importantes del
mundo.
Pero Madrid es además conocida por su gastronomía, y
su entretenida movida nocturna.
Madrid no descansa
mucho. En el día está llena de gente -demostrando así su vitalidad-, y
en la noche no se da tiempo de respirar. Es de las pocas
ciudades europeas donde puedes salir hasta altas horas de la
madrugada, cualquier día de la semana, a carretear como loco.
Para eso están los
cientos de bares en la calle Gran Vía, en
el barrio de Malasaña. O los pubs y discoteques
cercanos a la Puerta del Sol y Atocha.
Además de la vida nocturna, no
hay nada más rico que caminar, para luego sentarse y darse un recreo en
el gran Parque del Retiro. Y comerse un sándwich de
jamón serrano, comprado en el Museo del Jamón, en sus
tiendas repartidas por toda la ciudad.
O bien, irte de tapas en alguno de los locales que
están alrededor de la Plaza Mayor.
Puedes instalarte en algún sitio para comer -como el Vips-, mezcla de restaurant
y tienda, en la taquillera calle de Fuencarral.
En ese pedazo de
cemento madrileño hay de todo. Desde las tiendas más pitucas, hasta el Mercado de Fuencarral, con sus
tiendas más alternativas.
Además, luego topa con Gran Vía, que siempre está
llena de gente, tiendas, cines, teatros y restaurantes. Todo esto hace
que sea más desordenada que otra típica y larga calle donde se respira
elegancia y solemnidad: la calle Serrano.
Madrid tiene una gran
arquitectura, que se complementa con famosas plazas
como la Plaza de Cibeles, Plaza de la
Castellana, Plaza España, además de la
archiconocida Puerta de Alcalá (que hasta tiene su
propia canción).
Imposible olvidar la hermosa Catedral de la Almudena.
Y en las afueras de la ciudad el precioso Palacio
del Escorial y el Patio de los Caídos.
Lejos del centro, pero imperdibles.
Todo esto la ha transformado en una de las ciudades más
visitadas de Europa, encantando a todos los que la van a
conocer. Porque Madrid está muy despierta tanto de día como de
noche.






