Back to Ñuñork
Porque me quedan poquitos días viviendo en nuestra isla con forma de pasillo y nombre de condimento, estoy alojado provisoriamente en casa de un superamigo en Ñuñoa. ¡En Ñuñoa! Como cuando tenía ocho años, en la segunda casa santiaguina de mi familia. Y después hartos años más, como visitante permanente, hasta que finalmente me echaron de ese colegio de curas wannabe, y fue mejor para todos.
Han sido días, involuntariamente, de sentimental journey. Quiero decir, pedaleando es difícil que sea de otra forma, porque nada más noble que la lentitud humana y la cercanía sideral con que el mundo se percibe montando una chancha. Y sucede que me he visto a mi mismo por todos lados.
Me vi atropellado en calle Los Aliaga a los siete años, una tarde soleada correteando en cotona, tú la llevas, no tú la llevas, quién la lleva, yo la llevo? ¡Tengo que pillar a otro! ¡Ése que va al otro lado de la calle..! Y pum. Sólo escuché un frenazo muy cerca, y ya estaba en el piso, boja abajo, y este furgón escolar (de los viejos volkswagen) todavía avanzaba lentito y yo miraba como su rueda pasaba enterita sobre mi pie derecho. Estuvo bueno. Por supuesto imagino el horror que debe haber sido para mi familia, pero en la posta me miraron entero y no tenía ¡nada!
Mi vi cantando en las micros, de arriba a abajo y otra vez para arriba por calle Irarrázaval, una tarde de otoño con mis dos panas Mitelón y el Bala, y un par de guitarras de palo. Teníamos poco repertorio, la verdad. Un par de temas de Sui Generis y otro de los Beatles, ni siquiera habían salido los Prisioneros como para difundirlos (probablemente estaban grabando su primer disco mientras nosotros hacíamos el ridículo). Hay que se ser púber para ser tan leso, pero nos daban monedas igual.
Me vi con mi hermana Alejandra y mi prima Loreto esa tarde en que había alguien como durmiendo en el patio de la calle, en Diagonal Oriente con avenida Ossa, milenios antes del Gennaro's, cuando estaban pavimentando la calle y reinaba la gloriosa ferretería Los Tigres. El caballero no se movía y no se movía y nunca más se movió. Llegaron los pacos y después llegó una ambulancia y unos gallos muy rudos tomaron al señor inmóvil y lo tiraron como saco de papas adentro, y yo esperaba que el tipo de verdad ya estuviera descansando en paz. Qué sonido inolvidable de un cuerpo sin vida arrojado así.
Me vi también pololeando en calle Carlos Besa (lo pueden creer?), almorzando en Las Lanzas cuando Ñuñoa era Hollywood y decir "yo hago tele" no daba verguenza; me vi saliendo de la Batuta en estados olvidables, jugando Mario Bros en Plaza Egaña, entrando al Nacional de la mano de mi antifutbolero padre, él con cara de amurrado por esta obligación papística, y yo con la quijada de dos metros tan sólo con el sublime espectáculo del césped y las gradas llenas... por supuesto, esa tarde la U perdió... y por eso la amamos.
Me vi entrando a la casa de calle Luis Beltrán junto al Zeta, los dos al mismo tiempo, con la cabeza tomada y no pudiendo creer que unos flaites culiaos se hayan llevado todo, ver la cerradura rota, la pieza desparramada, el hoyo de la tele, el hoyo de del dvd, y lo más doloroso... los instrumentos. Nos dimos un abrazo y compramos un vodka.
Y ahora me veo pedaleando otra vez por todas estas calles verdes, por esta comuna repleta de fotos, cruzándome conmigo chico, mediano y grande. Me gusta, y no sé cuándo será otra vez.
Ok, no se puede hacer nada contra esos edificios horribles donde horrible gente quiere parecerse desesperadamente a Providencia, pero aparte de esa fealdad todavía queda tantísima Ñuñoa de pacíficas casas y escala humana, que da gusto. Es lindo ahí donde crecen los Ñuños.





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Posted by alvaro on February 09, 2011 at 03:55 PM CLST #
¡ No te preocupes ! Solo algunos disfrutan el caminar por Ñuñork, tomarse un refresco en la plaza ñuñoa (que ahora tiene estacionamientos subterraneos)y un sanguchito en la fuente suiza, luego a bailar tango al golden o salsa al llegar a M. Montt,(estan abriendo dos lugares de baile mas piolita)es disfrutar de la vida, no te preocupes que a los de los edificios se van a domar solitos(ya aprenderan a no votar papeles en la via publica).
<8)))
Posted by Fantomas on February 09, 2011 at 04:46 PM CLST #
Posted by paol on February 09, 2011 at 05:05 PM CLST #
Posted by Jorge Mittelmann on February 09, 2011 at 05:43 PM CLST #
Posted by Alejandro on February 09, 2011 at 06:07 PM CLST #
Sin embargo, eso no es lo que me ofende: lo insufrible es el esnobismo del disléxico señor Moena, quien disfraza su intolerancia con la nostalgia más cursi. Por favor, púdrase.
Posted by Pumarino on February 09, 2011 at 06:50 PM CLST #
Posted by victor on February 09, 2011 at 07:33 PM CLST #
Posted by Andrés on February 09, 2011 at 08:16 PM CLST #
Alguna vez volví a esa casita....estaba casi igual....un chico viviendo con un amigo, comenzando todo.
Muchos cariños para tí.
Chichi
Posted by chichi on February 09, 2011 at 10:31 PM CLST #
Posted by bala on February 09, 2011 at 10:59 PM CLST #
Posted by Daniel Rodriguez on February 09, 2011 at 11:17 PM CLST #
Posted by Andrés on February 10, 2011 at 06:59 AM CLST #
Posted by Carol on February 10, 2011 at 09:24 AM CLST #
Posted by Alejandro on February 10, 2011 at 11:18 AM CLST #