Un Irán Nuclear
Posted on February 19, 2012 by Cristian Leyton Salas
La pre-crisis nuclear iraní tiene un trasfondo que escapa a la mera coyuntura. Dice relación con el quiebre o no del oligopolio internacional sobre la “bomba nuclear”. Dice relación, también, con la llamada “estabilidad estratégica” entre dos Estados adversarios que mantienen hipótesis de conflicto militar vigentes y sus capacidades diplomáticas, políticas, económicas y militares para no generar las condiciones de un uso del “arma del último recurso”. Dice relación con la percepción israelí, estadunidense y europea en cuanto a considerar un Irán “con la bomba” actuando de manera “racional” y “responsable” en el concierto de naciones. ¿Puede Israel cohabitar con una capacidad nuclear iraní? ¿Generará un Irán nuclear un efecto dominó regional por dotarse también de la bomba?
Hoy existen nueve países “nuclearmente armados”, cinco de ellos forman parte del “oligopolio nuclear” oficial y permitido por el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT). Por este Tratado, los Estados Nuclearmente Armados (NWS) –EE.UU, Rusia, Gran Bretaña, Francia, China – se comprometen a no proliferar las capacidades materiales, humanas e intelectuales que podrían permitir a otros Estados dotarse del arma de destrucción masiva. Cuatro Estados se encuentran fuera del Tratado, y de hecho, son esas mismas entidades las que completan la lista de Estados nucleares –oficiosos: Israel, India, Pakistán y Corea del Norte. El resto de países, firmantes del documento -188 en total-, se comprometen a “no tratar de desarrollar armas nucleares” y “someter al régimen de salvaguardas del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA). Irán firmó el TNP.
¿Un Irán nuclear podrá regenerar el régimen de estabilidad estratégica que la extinta URSS mantuvo con los EE.UU, o la política de contención y restricción que India mantiene con Pakistán?
El académico estadounidense, Kenneth Waltz, avanzó en su momento la teoría “More May be Better” en relación a que la proliferación de la bomba nuclear genera, entre Estados con propensión a resolver sus disputas por la fuerza, estabilidad en sus relaciones. El mejor y más claro ejemplo fue la Guerra fría. La “bomba” les obligaría a controlar sus conflictos y rivalidades, encauzándolas al interior de un régimen de control de armamentos, estimularía la creación y puesta en práctica de protocolos de manejo de crisis, así como induciría a sus líderes y elites a privilegiar el statu quo antes que la modificación unilateral de ciertos escenarios.
De toda evidencia el sistema internacional se dirige hacia una crisis mayor en el Medio Oriente. Las Potencias están evaluando los diferentes escenarios de un Irán nuclear, uno de ellos es el desarme por la fuerza de este último, hecho que traerá consigo un conflicto mayor ,toda vez que el régimen iraní posee una fuerza militar capaz de proyectar su potencial de fuego más allá de sus fronteras políticas. De hecho, las capacidades balísticas de Teherán le permiten desplazar en miles de kilómetros sus fronteras militares.
Desde el punto de vista convencional, Irán sí limita fronterizamente con Israel. La presencia en El Líbano de Hezbolláh, el poderoso brazo armado chiita iraní en la zona, crea las condiciones para que Israel no solo deba lidiar con un “frente oriental” –Irán- sino que también con un “frente septentrional”. Israel, ante un escenario de conflicto directo con Irán cuenta con el apoyo moral de diversos países árabes para quienes es impensable y prohibitivo presenciar el surgimiento de una potencia nuclear chiita en el Medio Oriente. Silo moral. Europa , en cuanto a ella, se encuentra sumida en una de las mayores crisis financieras, políticas y económicas de su historia. Habiendo constatado esto, no percibe de buena forma una crisis mayor en dicha zona, pero una guerra le permitiría desviar la atención de los problemas de legitimidad interna hacia otro de naturaleza externa. Los Estados Unidos de Obama siguen rehuyendo privilegiar la solución manu militari del conflicto con Irán, pero saben bien que una aventura israelí, forzosamente les arrastrará en la vorágine del uso de la fuerza.
Hoy, en las capitales europeas, las norteamericanas, del oriente medio y las asiáticas se evalúan los efectos de “actuar” o no. En Israel asoman sectores que ya se están haciendo la idea de cohabitar con un Irán Nuclear apostando a que la misma racionalidad de la Guerra fría se imponga, no obstante que olvidan que el régimen chiita de los ayatolás no es laico sino que su actuar está dictado por Alá. ¿Están las capitales europeas, norteamericanas y asiáticas preparadas para un conflicto a gran escala en el Golfo pérsico?
La solución última al problema iraní no radica únicamente en aplazar o dificultar materialmente las capacidades nucleares iraníes, sino que en quebrar la voluntad política del régimen de los ayatolás en dotarse de un armamento de destrucción masiva que podría materializar un segundo holocausto judío.






Posted by patricio on February 19, 2012 at 02:17 PM CLST #
Posted by Daniel Hache on February 20, 2012 at 11:32 AM CLST #
Posted by patricio on February 20, 2012 at 03:11 PM CLST #
Posted by Anibal Rendon on February 21, 2012 at 07:44 PM CLST #
Posted by danilo on February 22, 2012 at 12:38 PM CLST #
Posted by Mauricio Villarroel on February 23, 2012 at 08:41 PM CLST #
Posted by JuanKa on February 26, 2012 at 08:58 AM CLST #